Cocinar es revolucionario

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Cocinar es revolucionario
A las barricadas, pero con sartenes. / DRFRANKLIPMAN.COM.

¿Indignado? ¿Agobiado? ¿Harto del consumismo contemporáneo? ¿Frustrado por una vida poco satisfactoria en la que cada vez te sientes más títere y menos persona? Entonces tienes dos salidas. Una es movilizarte, salir a la calle a pegar cuatro gritos o meterte a antisistema. La otra, no excluyente de la primera, es más callada, más fácil y, a la larga, puede que más efectiva. Consiste en llevar a cabo una sencilla actividad subversiva en tu casa: cocinar.

Este viene a ser, descrita con trazo grueso, el punto de partida del nuevo libro del estadounidense Michael Pollan, periodista, activista, bestia negra de las multinacionales de comida procesada y habitual entre los autores más vendedores de su país. Cooked defiende que, hoy por hoy, no hay una forma más directa de transformar tu vida y de cambiar el mundo que volviendo a la cocina, ese lugar que poco a poco vamos abandonando al dejar nuestra alimentación en manos de la gran industria o de los profesionales de la restauración. Cada vez que decidimos preparar algo en casa con materias primas frescas en vez de llamar a Telepizza o freír unas croquetas de Findus, estamos tomando una decisión política y remando contra la corriente de un sistema que busca justo lo contrario: quitarnos lo poco que nos quedaba de la producción de comida y convertirnos en meros consumidores.

"Cocinar es una protesta contra la infiltración de intereses comerciales por cada rendija de nuestras vidas", afirma Pollan en la introducción del libro. "Cocinar por el puro placer de hacerlo y dedicar parte de nuestro tiempo de ocio a ello es declarar nuestra independencia de las corporaciones que buscan convertir cada momento en una ocasión para consumir. Es rechazar la debilitadora idea de que, al menos cuando estamos en casa, producir es un trabajo que debemos dejar a otros, y de que la única forma legítima de ocio es el consumo. Esa dependencia que los vendedores llaman 'libertad". Traducido: no lo sabías, pero en 2013, tu gazpacho casero, tus verduras a la plancha y tu pollo al ajillo son revolucionarios.

Pollan explica que la cocina ha sido una actividad crucial para el hombre: su aparición significa el inicio de la cultura y la ruptura definitiva con nuestro pasado animal. La cocina nos hace humanos. ¿Por qué entonces la estamos abandonando? Porque dejar que otros produzcan nuestra comida tuvo su lado bueno -la mujer abandonó el hogar y pudo vivir en igualdad con los hombres-, y lo sigue teniendo, ya que nos permite disponer de más tiempo libre. Siempre nos costará menos preparar una sopa de sobre que una sopa de verdad.

Sin embargo, los costes de esta evolución son altos. Primero, para la salud: la comida industrial procesada tiene más azúcar, más grasas, más sal y más aditivos para alargar su vida útil. Pollan cita un estudio de la Universidad de Harvard que relaciona directamente el abandono de la cocina casera con el aumento de la obesidad en Estados Unidos, y emparenta la processed food con el aumento de un buen número de enfermedades. ¿Que piensas que esto sólo ocurre en Gringolandia? Pues te equivocas: en España aún se cocina más y se come más sano, pero los datos más recientes demuestran que vamos de cabeza hacia el modelo americano, con tasas de gordura infantil escalofriantes y un abandono generalizado de la dieta mediterránea.

Cooked

Una de las reflexiones que más me gustan del libro incide en un tema que siempre suele salir en las discusiones sobre cocinar o no cocinar: el de la necesidad. ¿Por qué me voy a liar con guisos si puedo abrir un envase o descolgar el teléfono y tener comida lista al instante sin esfuerzo, y casi por el mismo coste? Soy el primero en reconocer que a veces cocinar me da pereza, y de que requiere un cierto esfuerzo que no siempre apetece. Además, como bien dice Pollan, desde un punto de vista estrictamente racional emplear el tiempo en cocinar no resulta demasiado inteligente: es más eficiente que lo dediques a lo tuyo y dejes a otros humanos especializados esa tarea, tal como dicta el principio básico capitalista de la división del trabajo. Zapatero, a tus zapatos, que la cena ya te la preparan en una fábrica o en Burger King.

Ahora bien, tanta eficacia tiene su reverso oscuro. "Nuestra comida la hace la industria; nuestra salud la llevan los médicos; el ocio, Hollywood y los medios; la política, los políticos, y así sucesivamente. Llega un momento en que no sabemos hacer muchas cosas por nosotros mismos, más allá de la que hacemos para ganarnos la vida", explica Pollan. Lo que genera sensación de impotencia, dependencia, ignorancia y falta de responsabilidad. La especialización máxima nos lleva a una falta de conexión con la realidad material y con los efectos de lo que hacemos: cuanto más lejos estamos en la cadena, menos nos afectan las posibles barbaridades que se hayan podido cometer al producir lo que consumimos.

¿Y qué tiene que ver la cocina con todo este rollo? Para Pollan, cocinar es un correctivo contra esta manera de ver el mundo. Cortar la carne de un animal te recuerda que te vas a comer un ser que estaba vivo, y puede que te anime a pensar en qué condiciones ha sido criado. Algo parecido ocurre con las verduras: la familiaridad con ellas en la cocina te empuja a respetar una naturaleza capaz de producir milagros como ellas. Sé que suena un poco hippy, pero debo decir que en mi caso es bastante cierto: mi interés por el origen de los alimentos, la ética y el impacto medioambiental de su producción nació cuando empecé a poner las manos sobre pollos crudos, pescados enteros, acelgas sin limpiar y demás parientes.

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Michael Pollan, o cómo la comida sana no evita la calvicie. / KEN LIGHT

Desde hace tiempo me pregunto por qué la gente cocina cada vez menos a la vez que crece el interés mediático y popular por la gastronomía. Pollan lo llama "la paradoja de la cocina", y lo explica con argumentos sensatos. Lo de "ver" cocinar sin participar no es nada nuevo: lo llevan haciendo durante siglos los hombres y los niños mientras las mujeres guisaban. La transformación de la comida en el proceso de cocinado resulta fascinante, lo mismo que el trabajo manual con elementos tan primarios como los alimentos. De alguna manera, los humanos echamos de menos esa relación básica, y por eso nos interesa la cocina aunque no la practiquemos.

Coincido con Pollan en que lo bueno de esta situación de alejamiento progresivo de las cazuelas es que es bastante fácil de cambiar. Para cocinar no hacen falta ni grandes conocimientos ni excesivos recursos. Y cualquier pequeño paso adelante cuenta. Es evidente que parte de nuestra comida va a seguir siendo procesada e industrial, y tampoco vamos a fustigarnos por comer chorizo o queso de fábrica, abrir una lata de mejillones en escabeche o incluso tirar de un precocinado en un día en el que vayamos justos de tiempo. Con no dejar que lo preparado por otros invada por completo nuestra mesa, con agarrar la sartén, el cazo o la batidora de vez en cuando, ya estaremos de alguna forma plantando cara al sistema.

Quizá Pollan se deje llevar en algunas ocasiones por cierto dogmatismo, como bien señala Bee Wilson -autora de mi libro gastronómico favorito del año, La importancia del tenedor- en su crítica en el New York Times. Reivindicar los guisotes que tardan horas en hacerse como máxima expresión de la cocina, ignorar los instrumentos que aceleran los procesos como la olla a presión, y desdeñar el microondas -un trasto que puede servir para más cosas que para calentar lasaña precocinada- no parece la mejor forma de animar al personal a arrimarse a los fogones. Y, desde luego, tanta reivindicación de "lo lento" suena un poco a privilegio en el mundo contemporáneo, en el que el tiempo escasea. Tampoco ayuda su predisposición a dejarse llevar por la nostalgia de lo que comían nuestros antepasados: por muy maligna que haya sido la industrialización, los alimentos hoy son mucho más seguros que en el pasado, y en cuanto a la calidad... como decía Andoni Aduriz, "lo mejor de la cocina de la abuela era la abuela".

Me gusta más la reivindicación que hace el autor de la cocina como una actividad placentera, provechosa, que genera bienestar mental porque "deja espacio a la reflexión y al ensueño". Preparar un plato para alguien no sólo es revolucionario, sino también una muestra de amor de lo más gratificante para el que la practica. "Cocinar nos da la oportunidad, muy rara en el mundo moderno, de trabajar directamente en nuestro favor, y a favor de la gente a la que damos de comer. ¿Hay alguna práctica menos egoísta, un trabajo menos alienante, un tiempo menos desaprovechado que preparar algo delicioso y nutritivo para la gente a la que quieres?". Ahora no se me ocurre ninguno.

Comentarios

Interesantisimo, me ha aportado reflexiones que nunca había tendido en cuenta, que nunca había sopesado. Y hace que me reafirme en cosas que hago. ¡Hala, pues a cocinar¡Os dejo algunas recetas fáciles y muy baratas: http://detapasporsevillayotrascosillas.blogspot.com.es/p/algunas-recetillas.html
Huyendo de dogmatismos y talibanismos, comparto la idea de fondo de Pollan (vaya cachondeito que tendrían con él en el instituto...) dentro de esta sociedad cada vez más acomodaticia vamos delegando en otros cosas que nosotros podríamos hacer, y el extremo es éste, y si hay algo en lo que no podemos delegar es en alimentación, que a fin de cuentas es nuestra salud como ya hemos dicho muchas veces sómos lo que comemos y después de ver carnes de caballo, purinas, vacas locas, etc, más nos vale saber por lo menos qué metemos en nuestra olla...http://cocinarconciencia.blogspot.com.es/2013/01/somos-lo-que-comemos.html
Con cada decisión de compra que tomamos estamos tomando partida por uno u otro sistema en nuestra sociedad. Comprar en pequeños comercios, apoyar la producción sostenible de alimentos y huir de las bazofias que intentan colarnos desde la industria alimenticia siempre es un buen plan. Gran post!!!!!!!http://dadaistagastronomico.blogspot.mx/
Felicidades por este artículo, ojalá que con tantos lectores que tienes tenga un poco de repercusión. Todo lo de Pollan me gusta, éste aún no lo he leído, pero dadme tiempo. Cocinar, tener huerto (aunque sea en terraza y mini, como el mío), saber de cuando es cada verdura, que los niños ayuden a recolectar los tomates de la mata, comprar en mercado tradicional, limitar el consumo de proteínas animales, etc. es el mejor ejemplo para que se interesen por lo que se meten en la boca las próximas generaciones Cocinar es el último acto de rebelión contra la industria alimentaria, contra los transgénicos, contra la publicidad, contra las multinacionales. La industria alimentaria tiene un fin y no es tu salud. Tu monedero es tu voto, es tu encuesta al consumidor, es tu atención al cliente, úsalo.
Sobre todo lo es, para los que no pueden ni sobrevivir.
Pelín exagerado, no??http://areaestudiantis.com
Hay tres elementos más para tu reflexión: 1) el bienestar, y la sensación de superación que produce saber que eres autosuficiente, capaz de darte de comer a tí y a los tuyos, subiendo hasta las cotas más altas que tu mismo te marques 2) la sensación de ubicación temporal, y geográfica, en el calendario y en el mapa, que te dá cocinar productos frescos de temporada y locales. La alternativa es muy gris, comer la misma materia todo el año, y bueno, quizás saber que es verano, porque te zampas un maxibon al final del proceso. 3) cocinar es regalar el esfuerzo a los que comen, que es como dar amor, y genera ambiente de cariño, comunicación, familia. Calentar un precocinado es una rutina.
Creo que TODOS deberiamos aprender de este personaje,TODOS,hasta los endiosados.http://yonotengoblog.meimportaunbledo.com.es/pasoderecetasidediotas
Y yo que creía que lo de llevarme el tupper al trabajo era por que soy un pringao si cheques gurmet, Y ahora es que como cocino en casa soy un revolucionario. Ni manifestaciones corriendo delante de los guardias, ni na de na, lo autentico de revolucionarios y de antisistemas es cocinar.
PESCADO FRESCO MI FAST FOOD, le llamo así porque se cocina en muy poco tiempo, simplemente a la plancha está buenísimo, y hacer una salsita de acompañamiento tampoco es tan complicado. Soy una forofa de la cocina rápida porque no tengo tiempo, pero sí me gsuta comer lo ma´s sano y natural posible, así que por la noche cuando hago la cena en paralelo preparo la comida del día siguiente, o la dejo medio preparada. PODEMOS CAMBIAR, no es fácil resistirse a la tentación de comida preparada o precocinada, pero bueno la gente es ... super super vaga, he visto que compran arroz en blanco¡¡¡ por favor¡¡ yo he comprado callos a la gallega porque hacer para 1 o 2 personas no compensa, pero arroz en blanco?
AH me olvidaba, soy fan de 15 MINUTOS CON JAMIE¡¡ hemos hecho algún plato para cenar y muy bien, 22 MINUTOS CON JULIUS tampoco está mal, eso sí abren bastantes paquetes, latas, etc.
De lo más interesante y constructivo que he leído en este blog.Sigue así, que a veces el esnobismo me echa para atrás!
Con música, con sexo.... a ver, a ver ¿con qué puedo mezclar hoy el cocinar? ¡¡Ya sé!! Con la indignación, con la rebelión... Vergonzoso. Lo más revolucionario relacionado con los alimentos que he visto últimamente es el asalto a las estanterías de las grandes superficies como ya ha hecho el SAT en Andalucía. Y la aténtica "paradoja de la cocina" es buscar alimentos aprovechables (o no) en los cubos de basura. Si el autor se siente un revolucionario en su cocina de diseño, pues nada, que soñar es gratis. Ahora entiendo el apellido....
De todo el artículo me quedo con una frase: "Cocinar nos da la oportunidad, muy rara en el mundo moderno, de trabajar directamente en nuestro favor, y a favor de la gente a la que damos de comer." ¡Es un resumen genial!Para los que no nos dedicamos profesionalmente al mundo de la cocina, ponernos en los fogones y preparar algo distinto, intentando tratar correctamente cada ingrediente, presentándolo además con cariño... es relajante y constructivo. Una inyección de optimismo (alimento para el alma)
Menos Pollan y más Nigella Lawson. Esta bomba de mujer que es como Juliette Binoche y Rachel Weisz juntas y elevadas al cuadrado me pide que me meta en la cocina y no salgo hasta hacerle un banquete de Pantagruel y adiós congelados y envasados. ¿La habéis visto metiendo las manazas en los boles? ¿Y esas miradas?
Cocinar podrá ser revolucionario en todos esos sentidos de los que habla el post, pero, sobre todo, supone una revolución interior, que es la más necesaria para todo lo demás. La cocina aporta muchas cosas y mucho amor; hacia lo que comes, hacia quienes cocinas, hacia quienes eliges para comprar los alimentos y hacia ti mismo. Gracias por el artículo, me ha encantado y me ha hecho remontar la semana. Salud, república y buenos alimentos!!!
Yo no se si será reaccionario o revolucionario, pero sí es placentero y económico.Nos gustan estas entradas!Saludos a todos y feliz día,http://www.demipueblo.es
SOStenibilidad ecologicoplanetarigastronoma anti MONSANTO.
Hola Mikel & family:Este Pollan, es un poco como Mafalda, que veía la mano negra del capitalismo en su sopa de sobre. Que maravilla de Quino, y que humor tan inteligente. Al final de todo el articulo, muy interesante por cierto, me quedo con la necesidad de volver a lo natural, lo máximo posible, simplemente por salud.Que se tira un poco el rollo, como el Ché cocinillas, pues si, pero hay mucho de donde aprender.Tenemos que aprender hasta de lo que no nos gusta.Feliz día a todos!! Besos, que son gratis!!
A Nigella Lawson casi la estrangula su marido el otro día. Por otra parte, tendrá 54 años, pero está para mojar pan, la tal Nigella.Buen artículo. Casi no parece de El Comidista.
Pues yo si lo veo revolucionario y mucho, desde el punto de vista de oponerse a la corriente dominante y hacer algo activo por tu salud y la de los tuyos. La revolución empieza desde el individuo, desde el convencimiento personal de que las cosas pueden ser mejores de lo que son, empezando por tu entorno más cercano. Soy mucho de Pollan.
Que la sociedad occidental haya llegado a este extremo es lamentable, pero las conclusiones de Pollan me parecen acertadas. Cocinar es salud, economía, ecología y amor. Cocinar para los tuyos es un acto de generosidad. Aquellos para los que siempre han cocinado, muchas veces no se dan cuenta, hasta que les toca cocinar a ellos.
Creia que eso era de sobre conocido y concienzudamente analizado desde al menos la Revolucion Industrial, la original inglesa, que impuso el abandono del campo, en el doble sentido de territorio y actividad agricola, en beneficio de la ciudad, la factoria y la mina, como principales actividades economicas, unidas todas ellas al comercio ultramarino, las colonias, etc, como fuentes de riqueza. Una vez que se abandona el pueblo, el campo, la agricultura como actividad vital y economica, el resto viene rodado. Y solo el proteccionismo mas feroz, como el practicado en Europa continental, la politica agraria comun, que se lleva el 40 % de todos los gastos o subvenciones de la UE -con sus consiguientes votos en paises como Francia y Alemania y lobbies en Bruselas- a favor de sus productos agricolas hace que todavia hoy alguien se dedique a producir alimentos. Es un poco la historia de los siglos XIX, XX y XXI, el progresivo abandono del campo en beneficio de las concentraciones urbanas y el nacimiento, progresion y consolidacion consiguiente de los procesados, las frituras, los prefabricados y congelados y sobre todo la comida basura. Ese el modelo productivo que "hemos" elegido.
La mejor forma de preparar comida procesada es..... tirándola a la basura sin siquiera abrir el bote. Destierra el azúcar y la sal de tu cocina ya!!!. Alimentos frescos con poca cocción, dieta supervariada, fruta a mogollón! y olvídate de los lácteos!!.... tu cuerpo de lo agradecerá, Go Paleo!!!
joe... la frase de Andoni Aduriz: "Lo mejor de la cocina de la abuela era la abuela; seguramente la cocina no era tan buena" me ha llegado a la patata :'-)
Reivindicar el papel de la cocina como modo de protesta social es una afirmación que desarrolla Michael Pollan como novedad, aunque en mi opinión no lo es tanto. Muchos somos los defensores de la cocina hecha en casa, con productos comprados en el mercado, y modo de desarrollo de la creatividad. Es cierto que la cocina, que ahora, se quiere recuperar, ha estado suscrita durante años a una actividad realizada por amas de casa, sin demasiado valor, y que ahora se quiere "poner en valor". Es cierto que la sociedad americana es más propensa al "escaso uso" de la cocina, y de ahí las campañas de toma de conciencia por parte de primeras damas, y grandes comunicadores en tv y prensa. En España es verdad que las costumbres están cambiando, y algunos datos son preocupantes y se tienen que tomar medidas. En este sentido la lectura de este libro me parece que puede ser importante para llamar la atención sobre las consecuencias.Saludos dulces desde Cakes, repostería casera http://cakesamedida.blogspot.com.es
Es muy interesante esta entrada. Creo que mucha gente hemos crecido alejados de la cocina y creyendo que no sabemos cocinar. Yo empecé a hacerlo con 23 años, hasta entonces creía que odiaba cocinar. Pero no ¡simplemente no lo había hecho antes! Comprar en el mercado, oler los productos frescos, la satisfacción de cocinar algo rico y sentirte bien, porque además es saludable para el cuerpo y para el bolsillo. Y claro que es un acto revolucionario cultivar en casa y comprar en pequeños comercios. Como consumidores tenemos un gran poder, y a través de nuestras decisiones de compra podemos transformar el mundo.
En el Reino Unido la comida procesada ocupa PASILLOS enteros en los supermercados y parte de otros. Pero tienen en la tele 200 programas de cocina, que todo el mundo mira y nadie practica. Recuerdo una vez en el super, compre un salmon entero para cortarlo en casa y el hombre que estaba hacienda cola a mi lado me pregunto si era una Chef (???), me han preguntado "que vas a hacer con eso?" cuando he comprador calamares....una verdadera desgracia. En casa comemos fuera por los trabajos y cenamos el 99% de las veces lo que cocinamos desde cero. Comparando mis analisis sanguineos de cuando era soltera viviendo sola y comiendo precocinados a ahora, la diferencia es asombrosa. Y cocinamos con nata y demas pero el cholesterol esta perfecto. Viva la comida de casa!!!
Este tío es la Pollan.
Estoy de acuerdo: comencemos la revolucioón por la cocina. Boicot total a los alimentos pre-elaborados.
Para despejar dudas, copio y pego del DRAE:Revolución. (Del lat. revolutĭo, -ōnis).1. f. Acción y efecto de revolver o revolverse.
Coincido en el ideal de revolución frente a un sistema que efectivamente nos tiene controladas/os, pero olvida por completo (como bien dice que explica la crítica del NYT), que ese tipo de cocina es propia de quien dispone de un tiempo libre infinito y eso no es exactamente ni lo que impera ni lo que resulta más necesario (por ejemplo, pasarse en la cocina varias horas preparando un solomillo a las mil hierbas, un sufflé -o como se escriba- o una tarta propia de hotel 5*). Y también olvida una cosa muy importante: quién dedica ese tiempo a pensar "qué comemos hoy", "tengo que ir a comprar", "me falta esto", etc... que por desgracia y frente a la situación económica (y no económica) que pasa el mundo, es una tarea que recae mayoritariamente en la mujer -trabaje o no fuera de casa- cuando se trata de la cocina "casera", sin reconocimiento público; y porque quienes lo reciben son quienes están en los fogones de restaurantes y cocinas importantes que, ¡fíjate tú!, la mayoría son hombres...
Buen articulo. soy todo un revolucionario
Muy buena entrada!! Yo soy toda una revolucionaria en la cocina..
Revolucionario es evitar comprar productos de empresas, sean multinacionales o no, que no respetan los derechos de los trabajadores, ni el medioambiente, ni la seguridad final del consumidor. Ni siquiera sé porqué se les permite la actividad. Aparte de eso, no creo que sea un problema echar mano de lo preparado, siempre que no comprometa la salud. Yo no me voy a poner a embotar pimientos del piquillo, ni atún en escabeche. Ni tengo sitio para una huerta ni un corral en casa. Aceptemos lo bueno que tiene la industria y rechacemos el abuso. Y me ahorro un libro.
viva la Revolucion por el Papeo
Recomiendo Food Rules de Michael Pollan, son obviedades de la comida que a veces olvidamos (y más en la cultura americana que en la nuestra).
Muy interesante! Los que leemos este blog desde luego tenemos interés en el tema y pienso que en su mayoría nos gusta cocinar. Os dejamos unas recetas que vienen al caso de lo que se comenta y que han sido compartidas en Cocinario (red social de cocina):Para momentos de pereza: Bizcocho en 5 minutos, compartido por Lamia http://www.cocinario.es/recetas/bizcocho-en-5-minutosPara momentos en los que apetece meterse en faena y disfrutar cocinando: Boeuf bourguignonne (4 horas), compartido por Bigdani http://www.cocinario.es/recetas/boeuf-bourguignonnePara quien no quiere oir hablar de comer carne: Hamburguesas de garbanzos, compartida por El saber culinario http://www.cocinario.es/recetas/hamburguesas-de-garbanzos-y-calabacin-con-ensalada-de-zanahoria-y-yogur¡Esperamos que os gusten! :)
Me ha gustado mucho la idea... coñio, si soy revolucionario!!! Yo compro verdura de cooperativa y hago pucheros, carnes y pescados frescos todas las semanas.... Hombre, tengo latas, y no tengo vaca, pero me ha gustado sentirme un poco revolucionario... :-)
Me gusta mucho la idea que transmite este post, buena publicación! :D
Excelente Mikel, si me pareció gilipolluno no cocinar absolutamente nada y vivir de precocinados y restaurantes varios, es más adoro sembrar recolectar y cocinar por temporadas, y además de por salud lo hago principalmente por sabor...sigo estando gordo, pero la de momentos que me ha dado mi cocina....impagables.
Y un consejo a los antilácteos....leed...por favor leed que es la mejor manera de quitarse semejantes imbecilidades de la cabeza....y os lo recomiendo yo que estoy colegiado en ciencia y tecnología de los alimentos y soy licenciado en ciencias de la salud....cuanta chorrada se lee la hostia.
Greenpeace y la mordazaa la ley alimentaria..
Ya lleva cierta razón, pero para mi sin caer en el integrismo. Aunque con cocinar no quedas exento del imperio agroalimentario: no consumes productos pre/cocinados, pero si que compras alimentos para cocinar en supers, envasados, etc. Es todo tan complejo.
Muy bueno el artículo Mikel. En mi caso estoy 100% de acuerdo. Cocinar en casa no solo es más sano, sino que en mi caso me acerca a mis niños. El poderles transmitir el cariño, la paciencia y el cuidado por las cosas bien hechas, es un buen proceso educativo a la vez que gastronómico
"Cocinar nos da la oportunidad, muy rara en el mundo moderno, de trabajar directamente en nuestro favor, y a favor de la gente a la que damos de comer."Despide al servicio, renuncia a la herencia, vete a un pueblito vacio de la montaña y tendras todas las oportunidades de trabajar directamente en tu favor y el de la gente a la que das de comer. Ademas sera la vida autosuficiente, bucolica y pastoril que tanto alababan los poetas clasicos. Y podras seguir haciendo cupcakes y gorros de punto.Y no, tener una maceta de albahaca, una de maria y una tomatera en el balcon no es lo mismo.
Totalmente de acuerdo, descuidamos nuestra alimentación de manera brutal por no perder tiempo cocinando y por conseguir un plato rápido por poco dinero. Debemos darnos cuenta que dedicar tiempo a la cocina es invertir en salud y eso es lo más importante.Impresionantes los datos sobre obesidad infantil.http://www.cupastore.com/otros-articulos/platos-pizarra.html/
Llevo 24 años cocinando, soy profesor de cocina, FP Pública. Si no fuera por la industria, estaríamos muertos de hambre.
Me encanta cocinar, aunque como han dicho en otros comentarios, lo descubri muy tarde... ahora intento pasarselo a mi hijo de 4 anios que me ayuda siempre que puede. Hoy hemos hecho pescado rebozado frito con ensalda\\ada de tomate, aguacate, ajo y judias verdes redondas. El nino ha batido el huevo, troceado el aguacate, partido las judias y ha revuelto toda la ensalada... el aguacate ha acabado cremilla con tanta vuelta pero estaba todo muy rico y el nino satisfecho y orgulloso! Me gusta esta entrada y me gusta tambien como la matizas.
Es verdad, yo cuando cocino conjuro y hasta me vengo de la explotación y precariedad diarias que sufro en el trabajo, de los recortes de derechos sociales y libertades individuales y públicas, del robo y represión sistémicos del capitalismo y sus poderes fácticos, etc... ¿Para qué voy a protestar o luchar por cambiar nada si puedo quedarme en casa cocinando?
El lema de mi cocina puesto en un vinilo que veo todos los días es "El amor entra por la cocina" y debajo los platos favoritos de cada uno de los miembros de la familia: chipirones en su tinta, pencas rellenas, roscón de reyes....
Pues ya puestos a rebelarse a la compra prefabricada, ¿Qué tal hacernos nuestra propia coca de Sant Joan? http://www.youtube.com/watch?v=uN4L81xeDt0 ¡y que vivan las masas caseras y las cremas pasteleras pringosas y llenas de sabor!
Interesantisimo, me ha aportado reflexiones que nunca había tendido en cuenta, que nunca había sopesado. Y hace que me reafirme en cosas que hago. ¡Hala, pues a cocinar¡Os dejo algunas recetas fáciles y muy baratas: http://detapasporsevillayotrascosillas.blogspot.com.es/p/algunas-recetillas.html
Me encanta cocinar y no cabe duda que es mas sano y económico.. pero en ocasiones se hace difícil con la vida que llevamos
Vamos a ver, si todos nos tiramos el día reivindicativos y revolucionarios cocinando quién se encarga de plantar las lechugas, las acelgas, etc. Quién cria a los pollos para que cuando los descuarticemos personalmente podamos concienciarnos de que son seres vivos y meditemos sobre su dudosa calidad de vida. Seamos serios.
Lo que es revolucionario a día de hoy, y aunque no tenga que ver con este artículo tan majo, no es cocinar,es comer.
muy interesante, me ha hecho reflexionar y es totalmente cierto que día a día descuidamos nuestra alimentación consumiendo cada vez más alimentos precocinados por no dedicar algo más de tiempo a la cocina. Debemos darnos cuenta que este tiempo no supone una pérdida, si no una inversión en nuestra salud. Por otro lado, los datos sobre obesidad infantil, sobrecogedores. http://www.cupastore.com/otros-articulos/platos-pizarra.html/ Un saludo a todos,
Viendo las cosas desde este punto... Quiero aprender a cocinar! Saludos,
Cómo es el pop. Hago la comida y soy revolucionario, qué guay!! Ay madre, me viene a la cabeza el monólogo de Eusebio Poncela en Martin (Hache) cuando abandona el teatro.http://www.youtube.com/watch?v=vFOq_nXawyc
Este Mikes es la Pollan, jajaja, muy bueno. Pues yo no se soy revolucionario, pero como no tengo tiempo pues suelo cocinar bien poco y como casi siempre comida que sólo hay que meter al micro y poco más http://xurl.es/9ik46
Gurúes y expertos nos han traído hasta aquí.
La cocina en mi familia siempre ha sido un factor muy importante, en casa nunca ha entrado una sopa de sobre ni de tetrabrick, ni unas croquetas congeladas. Se le ha dado mucha importancia a "comer bien" Tenemos un huerto, pollos, conejos, pavos... Me enorgullezco muchisimo de la educacion "gastronomica" que me han dado, sobre todo mi madre. Ahora vivo en Barcelona en el centrito, rodeada de mercados excelentes, pero nada puede sustituir a las patatas del huerto de mis padres. Voy de visita con una mochila y vuelvo con dos maletas llenas de materia prima. Asi que me ha encantado este articulo, yo seguire con mi revolucion!Buen dia a todos!
Totalmente de acuerdo. Es más, cuando veo la cara de mi mujer al comer alguno de mis platos, no me hubiese importado pasarme el doble de tiempo en la cocina. Es genial.
Completamente de acuerdo. Hace poco le oi en una entrevista y me encantó. Algo que dijo me dio escalofríos: que igual que ya nadie se hace un arreglo de ropa en casa (es algo que hacían nuestras madres o abuelas), el cocinar puede acabar siendo también una tarea obsoleta que encargamos a otros. Yo por eso cocino todo lo que puedo, aunque sea un huevo frito, con tal de no calentar lo que la compañía x ha decidido que yo coma para alejarme de la actividad de cocinar. Y me encantaría aprender a coser...
Ironías de la vida... noticia patrocinada por El Corte Inglés...
A mi las personas que no cocinan porque "no tienen tiempo" me parecen directamente gilipollas: en que actividad mejor en la que invertir tu tiempo que en la de elaborar y por tanto conocer que te estas metiendo en tu cuerpo, no me parece que haya nada mas importante. Si no cocinan porque no saben, es otra historia, pero por falta de tiempo es la respuesta de monguer total, primero porque encima se suele decir dandose importancia y segundo porque si te detallan en que invierten ese tiempo suele ser para echarse a llorar. Gracias Mikel, pongame a los pies de su se-ño-ra!!
Perdona, Patricia, pero yo sí que me arreglo la ropa en casa. Hace poco, sin ir más lejos les he cosido unas coderas a un par de jerseis con los codos tan desgastados que empezaba a hacerse agujero.
A mí los que me parecen gilipollas son los que creen que cocinar es perder el tiempo. ¿Qué harán con tanto tiempo? Es para mí un misterio. Ah, ya, el tiempo lo usan para beber cañas en el bar y comerse las cortezas pringosas que les ponen de aperitivo.O quizás usan todo ese tiempo para descifrar el galimatías de las ofertas de Telepizza, que no hay dios que las entienda.O para hacerse unas pajillas.
Lácteos sí, paleolíticos a la cueva!
Hay que ver que sarta de sandeces sueltan algunos, como el tal boroka de chistorra, el artículo está muy bien como siempre.
Bueno pues yo de revolucionaria de toda la vida ...y sin saberlo! Mikel gracias por abrirme los ojos! un beso
Estupenda idea la de resaltar las alabanzas de cocinar nuestra comida. Y genial, como siempre, tu forma de expresar el tema. Por experiencia puedo decir que todo lo dicho lo he vivido y, como consecuencia, avalo toda sus bondades. Gracias, simpático.
En la cocina es donde realmente siento que estoy haciendo lo que realmente me gusta. Mi trabajo "alimenticio" no puede decirse que me mate y es realmente entre ollas y fogones donde de verdad disfruto. Mi hijo (que está empezando a cogerle el gusto) muchas veces me pregunta, papá ¿por que te gusta tanto cocinar? Hace unos meses mi encargado que es cazador, sabiendo mi afición culinaria, me pidió si podía cocinar unas perdices para los compañeros de mantenimiento y desplumé, chamusqué, evisceré y cocine en escabeche ocho perdices que fueron devoradas con fruición por los compañeros y ese día me sentí como nadie. Estoy completamente de acuerdo con el artículo, cocinar es reivindicar que aún podemos ser libreshttp://50maneras.blogspot.com.es/2012/11/una-jarta-de-perdices_23.html
El problema es que por culpa de la comida mala barata, la comida buena es mas cara...
Yo empecé a cocinar por sentirme mas persona. Poner los pies bien el el suelo ... Ahora creo que una familia se hace alrededor de una mesa, que el hombre se hizo hombre cuando se hizo sedentario y empezo a cultivar. Y es que alimentarse forma parte de la base del ser humano y cómo lo hacemos nos define como personas.
Menos mal, viendo los comentarios me quedo tranquilo de no haber sido el único banal y socialmente insensible que lo primero que ha visto en el libro es un filón para las bromitas tontas con el apellido del autor (y, si me apuras, aunque esto ya es más malvado, con su cara). Ahora en serio, es lo malo de los progres en EEUU: que en realidad no son nada progres porque su objetivo es el mismo que el de todos ellos: forrarse y ser conocidillos. Si ese libro se hubiera escrito, qué sé yo, en Suecia, me merecería mucho más respeto.
Otro gurú al que seguir, muy interesante el post Mikel. Como decía un profesor que tuve: ¡Cocinen, cocinen ustedes, es lo más ecológico que se puede hacer!http://www.ateneonaider.com/blog/iv%C3%A1n-de-torres/cocinen-%C2%A1cocinen-ustedes
Soy la más golosa del mundo y llevo ya un tiempecito sin comprar bollería industrial. Elaboro mis bizcochos, las tartas de cumpleaños y el pan. Además de ser más barato, está todo más rico. Una vez has desintoxicado el paladar de edulcorantes y saborizantes, lo industrial satura y empalaga. El resto de los alimentos, pues voy intentándolo, simplemente todo sabe mejor.
Y no digamos ya cultivar nuestros propios alimentos... La agricultura urbana es otra manera de labrar el cambio. Estoy abordando el tema desde mi tesis y he encontrado voluntades realmente sorprendentes, muy emocionantes y silenciosas. Por si a alguien le apetece, os dejo un breve articulillo.. http://www.euskonews.com/0664zbk/gaia66401es.html
Lo revolucionario es encontrar algo bueno y de toda la vida. En ocasiones lo revolucionario no es tan bueno. Nosotros os recomendamos restaurantes donde seguro que saldrás pleno y feliz por la calidad y el trato humano http://www.capitanfood.com
No tengo del todo claro que rechazar los alimentos precocinados, y la comida para llevar de los chinos o telepizza, sea muy revolucionario. Y digo yo que la gente de los restaurantes no forman parte del "sistema opresor". Pero en una cosa estoy contigo, cuanto más se aficiona uno a cocinar en casa más conoce y valora los ingredientes que forman parte de la cocina. Y es cuando puedes decidir si comes carne de caballo o no, si tu receta está hecha con un x% aceite de oliva o con el 100%, ...cuando aprendes a improvisar una cena para no tirar comida, cuando lees la etiqueta buscando el origen del producto, o cuando vas al mercado o mercadillo a comprar productos de temporada, cuando te informas (leyendo mi blog por ejemplo, jejeje) de alguna manera estás diciendo "soy un consumidor consciente y no vas a venderme cualquier cosa, de cualquier lugar y producida de cualquier manera". Desde ese punto de vista, creo que vas a tener razón, cocinar es revolucionario. Asi que ¡ fuera pereza ! y a darle a las cacerolas.
no sabéis ni lo que es cocinar ni lo que es una revolución
Además cocinando generas mucho menos residuo tipo plastico, envases... Es más ecológico
Gracias, soy una andaluza de Granada viviendo en los EEUU, y me encanta ir de restaurantes, no he pisado en mi vida un McDonal, ni lo pisare, e intentamos mantener a nuestro hijo lo mas lejos de este tipo de comida. En mi casa se cocina todito, los americanos que vienen a mi casa se van con sus barrigas bien felices, y estoy montando unos cursos para enseñar a mamas y papas a cocinar, siempre desde un lado placentero que lo tiene, y de paso que vean lo bueno y sano y facil que es. Gracias Comidista por los buenos ratos de lectura que me das.
"¿Hay alguna práctica menos egoísta, un trabajo menos alienante, un tiempo menos desaprovechado que preparar algo delicioso y nutritivo para la gente a la que quieres?". Ahora no se me ocurre ninguno."Precisamente, cocinar lo más rápido/menos posible y dedicar el tiempo a pasar más tiempo con esa gente a la que quieres. Cuando te gusta cocinar, hay también una buena dosis de egoismo en querer hacerlo antes que cambiar pañales, bañar niños o mediar en peleas infantiles.
mmmm bueno, pues más o menos .... no creo que la revolución necesite que las mujeres volvamos a la cocina y nos desliguenos de nuestros empleos y de la vida fuera del hogar, es cierto que el capitalismo se ha metido hasta en la cocina literalmente, pero no se resuelve con volver a la cocina
Desde que empecé la universidad comencé a cocinar y siempre procuré que fuera lo más sana posible, así que me acostumbré con los años y si bien es un esfuerzo, el resultado a largo plazo es sumamente positivo para el bienestar físico y emocional.
A las barricadas pero con fundamento ! Olé comidista.
A mi que soy de Denosti y que trabajo de capitán de un barco de pasaje en Lanzarote, lo único que me calma el estrerss es hacerme un marmitako, una porrusalda, o unos pimientos del piquillo a la cazuela. Me jode el Rajao, pero lo llevo sin odio, en plan budista.
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