Navidad sin cocinar

Un artículo lleno de delicias listas para comer –o casi–, pensado para satisfacer a vagos, inoperantes gastronómicos y gente que trabaja hasta el 24 a las 20:00 (y a pesar de eso tiene que alimentar a 8 personas).

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Navidad sin cocinar
Ellos tampoco han cocinado.

¿Te ha vuelto a pillar el toro, eres un vagoneta de manual o lo mejor que puedes hacer por la cocina es no acercarte a ella? No te preocupes, este servicio público camuflado de portal de internet que es El Comidista te propone un montón de opciones para triunfar estas fiestas. Con un rato de horno, un paso por la freidora o simplemente repartiendo cosas en platos o bandejas –algo que se puede hacer aunque solo tengas media neurona– puedes conseguir que tus amigos y familiares te hagan la ola.

Lo que se conoce como cuarta y quinta gama –alimentos preparados que solo necesitan pasar por una fuente de calor para comerse los primeros, directamente listos para consumir los segundos– ofrecen opciones variadas y de calidad para salvar los muebles a los que no han sido llamados por la senda de la cocina (o sí, pero pasan). Para conseguir la información más jugosa –en este caso, literalmente– hemos pedido ayuda a colaboradores, amigos y otros tragaldabas de paladar contrastado. A continuación, nuestras sugerencias para triunfar en la mesa casi sin pisar la cocina esta Navidad. ¡Que las disfrutéis!

Entrantes

Jordi Luque, que de comer –y beber– bien sabe un rato, vota “por las latas de Porto Muiños y las ostras ahumadas de La Perla Gourmet”. Los primeros ofrecen un surtido de delicias festivas como las huevas de erizo de mar –con o sin wakame– o el hígado de rape, que se pueden servir con pan tal cual, como parte de un aliño o sarse para tunear una mayonesa casera. También tienen una variedad vegetariana brutal de tapas listas para abrir y comer: en Entre Latas compré unas endivias con nueces y tronco de wakame con las que voy a soñar una buena temporada.

David Monaguillo, el rey del gastroporno de cuchara, también se ha prestado a recomendarnos algunos de sus favoritos. En su mesa no faltarán las anchoas de Angelachu con tomate y aceite de oliva virgen extra de AQ5, que compartirán protagonismo con el paté de boletus de Valtié Gourmet (aquí están los puntos de venta, aunque también se puede comprar en diferentes tiendas online). Solo faltará una buena hogaza de pan y ya le pueden echar un galgo.

Mi descubrimiento reciente del mundo entrante-delicioso-sin-hacer-ni-el-huevo son los productos de Croqueta y presumida. Esta cadena de tiendas elabora diariamente croquetas frescas artesanas, con leche de caserío y 14 sabores deliciosos (tres de ellos vegetarianos) listas para que las pases por la freidora y te las comas crujientes y recién hechas. Las de mejillón, las de chipirón y las de queso me parecieron la bomba, y me quedé con las ganas de probar las de verdura, pollo, centollo y chistorra. Tienen 30 tiendas en España, así que con suerte te pilla una cerca y las puedes probar.

Así se las gastan las croquetas de jamón. CROQUETAYPRESUMIDA.COM

Sandeea, del blog La receta de la felicidad, también nos ha chivado alguno de sus prêt à manger favoritos para el aperitivo. Se trata las sardinas ahumadas de El pescador de Villagarcía, una empresa familiar de Valladolid: por lo visto el clima allí es ideal para "curar" las sardinas aunque suene paradójico. “En muchos restaurantes te las ponen en tostas con tomate rallado (y te cobran un pastizal)” cuenta Sandra. “Es una receta muy sencilla que descubrí cuando pregunté en varios sitios y todos me dijeron que las compraban ahí. Bueno, algunos no confesaron pero estoy segura de que las compran ahí”.

Primeros

La sopa bullabesa de Querida Carmen sabe exactamente como si la hubiera preparado un pescador marsellés, y su caldo de buey de mar haría llorar de gustirrinín al mismísimo Neptuno. Si se quiere preparar una sopa navideña tradicional, el caldo que Aneto ha elaborado con este fin nos ahorrará unas cinco horas de cocción a fuego lento: no es precisamente barato, pero es un caldo de verdad de las buenas (aunque metido en un tetrabrick, claro).

Nuestra famosa Defensora del Cocinero, Marta Miranda Arbizu, propone una opción bastante barata y al alcance de cualquiera: el pescado curado sueco de Ikea. “Los arenques marinados y su gama de salmones ahumados/marinados prometen grandes sensaciones y felices tuneos”, nos chiva nuestra experta en cocina lenta, mientras nos recuerda que “también tienen algunas salsas, la de rábano picante es genial para cosas frías”. Si os parece demasiado fuerte, mezcladla con un poco de crema agria o mayonesa para rebajarle la potencia.

David Valdivia, del blog La Hora del Bagel confiesa su flechazo instantáneo con los canelones de Cannelonia, que de momento no se pueden comprar fuera de Cataluña pero, si hay justicia, acabarán hasta en Marte porque están buenísimos. Si sois más de poneros hasta el horcate de marisco cocido, porque un día es un día y si eso mañana ya lloraremos, aquí tenéis un listado de solvencia contrastada al que acudir.

Solo le falta el gratinado. PANTORI.ES

Un pulpo gallego cocido en su punto, como el que venden en Mariskito, solo pide un poco de patata hervida –lo suyo sería que fueran cachelos–, sal, aceite y pimentón para convertirse en la madre de todos los primeros platos navideños, en dura pugna con el txangurro a la Donostiarra de Pantori. Un poco de pan rallado, una nuez de mantequilla y unos minutos de horno le darán la corteza crujiente que marcará la diferencia.

Segundos

Monaguillo tiene el corazón dividido entre el pollo de corral asado de Ávila Auténtica y la paletilla de lechazo de Moralejo Selección –que necesita una hora de horno para terminar de dorarse–, y los dos tienen tanta enjundia que no seré yo quien pueda ayudarle a decidirse. Un cuarto de lechal asado y una pularda de MuydeMiguel se han sumado a la fiesta y ahora la duda es del tamaño del Santiago Bernabeu.

Marta Miranda también nos recomienda echarle un vistazo con cariño a la sección de platos preparados de Petra Mora. “Se han liado a preparar asados como locos”, asegura, y viendo la pinta de su cochinillo, su capón trufado o su carrillera de ternera no podemos hacer menos que aplaudir como las focas. Para acompañar, puré de patata trufado y aquí paz y después gloria (y siesta).

Un capón de los buenos. PETRAMORA.COM

En Cascajares, otros expertos en cocinar por ti como lo haría tu abuela –o mejor– ofrecen algo que no es fácil de encontrar en este tipo de productos: un formato reducido, pensado para dos personas. Si no hay gente suficiente para atizarse un asado formato familiar, su confit de pato con patatas o su muslo de pavo con manzana harán las veces de sabroso plato principal en una comida o cena íntimas.

Postres

Jordi propone rematar la comida con una receta del mejor pastelero del mundo según la lista Restaurant: los helados de Rocambolesc. Si tenéis la suerte de tenerlos a mano –estos son los puntos de venta, además del Hotel Omm en Barcelona–, haceros con alguno de sus deliciosos sabores y tuneadlos en casa con mermeladas, salsa de chocolate, caramelo o fruta fresca o asada.

Sandeea nos aconseja no perdernos los turrones de la pastelería Ascaso, en Huesca, que por fin han puesto tienda online. “Su turrón Tronquito Dulcey te pone más contento que encontrarte 20 euros en un abrigo”, asegura, y yo subo la apuesta con su pastel ruso, una maravilla a base de mantequilla, almendra y avellana que se come sin sentir y encima es apto para celíacos.

David Valdivia también apuesta por el turrón –de yema, quicos, chocolate y praliné o mazapán y coco, entre muchos otros– o las deliciosas tartas que preparan en Galette. Monaguillo, que debió engordar un par de kilos mientras respondía a mis preguntas, dice que no es Navidad si no hay panettone de La Tahona Delicatessen. “Solo o remojado con un poco de leche de coco y pasado por plancha, rollo torrija”, dice, a punto de caérsele la baba.

El turrón para los que no les gusta el turrón. GALETTE.ES

Otro panettone para no perderse es el de Miquel Saborit, que ha sumado a su oferta habitual –el de pera y chocolate no es de este mundo, especialmente si se pone antes cerca de una fuente de calor suave– uno preparado con aceite de oliva de Oleum Flumen que también puede tomarse con jamón ibérico o queso curado. Descubriréis mucho más sobre Miquel y la fascinante historia de sus dulces leyendo esta entrevista.

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