Las dietas de famosos que no deberías seguir

Nutricionistas examinan los métodos de adelgazamiento más cuestionables de las estrellas, desde el Burn al de los 22 días pasando por el ayurvédico, el de los potitos o el Factor 5.

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Las dietas de famosos que no deberías seguir
. ¿Qué fue primero, la dieta o los estilismos?

No hace falta que Julio Iglesias te señale con el dedo: este mes vas a ponerte a dieta y lo sabes. Pero cero dramas. Es lo que toca después de pasarte varias semanas durmiendo entre sábanas hechas con los envoltorios de los polvorones que has engullido a escondidas. La buena noticia es que si empiezas ahora tienes tiempo de sobra para llegar al verano con un tipín que te permita empezar a comer otra vez como La Moñoños hasta la siguiente dieta.

La mala, que caigas en la tentación de apuntarte a métodos milagrosos para quitarte de encima los kilos de más. Especialmente si la dieta exprés en cuestión viene avalada por una cara famosa. O mejor dicho, por alguna revista que asegure que los cuerpazos que ves en sus páginas no son fruto del photoshop, sino de un régimen revolucionario recomendado por nueve de cada diez guapísimos actores contratados para hacerse pasar por nutricionistas.

Antes de poner en peligro tu salud, aquí tienes una completa lista de las absurdeces extremas que han seguido a rajatabla famosos de toda índole a los que tú nunca te parecerás si les imitas. Porque si empiezas haciendo la dieta Dukan, la alcalina o la ayurvédica creyendo que vas a convertirte en la nueva Beyoncé, al terminar lo único que verás delante del espejo es a una suerte de Courtney Love castiza. Palabrita.

La dieta bebé

Cuando era una habitual en televisión, Loli Álvarez –un personaje que llegó a la cumbre de su carrera asegurando que era la verdadera cantante del No cambié de Tamara– cocinó frente a las cámaras una de sus recetas estrella: espaguetis con potito como guarnición. No sabemos si de allí sacó Tracy Anderson, entrenadora de muchas famosas de Hollywood, la idea de este método consistente en comer 14 potitos al día y una cena de adulto que sea saludable. Eso sí, a su creadora no le gusta definirla como un régimen para perder kilos, sino para eliminar toxinas.

Algo en lo que Alma Palau, Presidenta del Consejo General de Dietistas-Nutricionistas de España, no está de acuerdo. “Supongo que el objetivo de este plan es que aborrezcas el potito y prefieras no comer nada durante el día. O que te los comas y acabes vomitando de la angustia que te da tanto puré para niños. Esta dieta es bastante absurda porque el ser humano está hecho para morder, masticar, digerir... Tareas que ayudan además a la saciedad y a aumentar el gasto energético, lo cual es muy bueno y necesario para lograr el equilibrio entre lo que ingieres y lo que gastas”.

Dieta de los champiñones

Si solo comes setas muchos días, al final las ves bailar.. GIPHY.COM

Si eres de los que de vez en cuando se escapa a Amsterdam a disfrutar legalmente de las setas, lo sentimos, seguir esta dieta no te servirá de excusa. Aunque hay que alucinar mucho para creer que este método, al que Katy Perry se ha rendido alguna vez, sirve para algo que no sea acabar creyéndote Mario Bros. La idea que propone este régimen es reemplazar durante 14 días el almuerzo o la cena por un plato cuyo ingrediente principal sean champiñones, preferiblemente crudos.

A Conchi Maximiano Alonso, miembro de la Asociación de Dietistas Nutricionistas de Madrid, le parece una pérdida de tiempo. “Si el objetivo de esta “dieta” es eliminar la grasa acumulada en nuestro organismo, con sólo comer champiñones no se consigue, aunque obviamente al restringir el consumo de otros alimentos en una de las comidas se podría llegar a adelgazar, pero de manera desequilibrada". Además, no se valora la composición del resto de comidas, lo que puede llevar a que finalmente se acabe comiendo más y por ende, tener el efecto contrario al esperado: ganar peso.

La dieta del Factor 5

O también conocida como la dieta cuñado, porque ten por seguro que ellos no dudarán en hacerte la rima fácil cuando les cuentes que te ves así de bien gracias al número 5. El creador de este método es Harley Pasternak, un doctor canadiense que defiende que para adelgazar hay que pasarse cinco semanas realizando cinco comidas cada día siguiendo recetas de platos en cuya elaboración solo hay que usar cinco ingredientes. Eso sí, se permiten cinco días de antojos. Pura magia matemática.

Para Juan Revenga, nuestro nutricionista de cabecera, esta método no tiene ningún misterio. “Esta dieta aúna lo que muchas de ellas en su género: un eslogan eufónico-numérico al que le sacan mucho e indocumentado provecho. Integra consejos más o menos convenientes, como lo de las cinco comidas al día, con otros sin pies ni cabeza como que lo de las comidas tengan cinco ingredientes. Lo de que se permiten antojos en número de cinco no tiene desperdicio”. Según su propia página web, entre los clientes más conocidos de Pasternak se encuentran nombres como Kylie Minogue, Kim Kardashian, Orlando Bloom o Miley Cyrus. Pero ojo, que por ahí también andan Brendan Fraser y Val Kilmer, la perfecta descripción gráfica de lo que significa sufrir un efecto rebote.

Dieta de los 22 días

Gato descubriendo que lo de los 22 días funciona regulín.. GIPHY.COM

Suponemos que el cubano Marco Borges escuchó en algún sitio que después de hacer una actividad durante 21 días seguidos ésta se convierte en hábito, principio que decidió aplicar al universo del adelgazamiento para elaborar un plan estrictamente vegetariano que promete hacerte perder hasta 10 kilos mientras él gana millones con la venta de libros. Un plan del que Beyoncé, por cierto, se ha convertido en principal embajadora.

“No soy psicóloga y no sé el tiempo que hace falta para cambiar un hábito, pero para pasar de una dieta omnívora a una dieta vegana hay que cambiar toda una ristra de ellos, al menos uno por cada comida, más adaptar a ello la compra, la vida social, la vida en familia…”, nos cuenta Alma Palau. “En cualquier caso, la dieta vegana no es una opción para el total de los seres humanos y, por supuesto, no es aconsejable para los grupos de riesgo de desnutrición como niños, ancianos, embarazadas, adolescentes, enfermos, lactantes o deportistas”.

Dieta de la alcachofa

La dieta milagro española por excelencia. Promete hacerte perder tres kilos en tres días tomando alcachofas en la comida y en la cena, además de unas pastillas que –según dicen– contienen compuestos naturales derivados de esta planta. “Esta dieta ya existía en mi adolescencia y ahí sigue rutilante cada año, reinventándose para exprimir las esperanzas, y el monedero de los incautos”, recuerda Juan Revenga.

“De nuevo observamos que recurre a la clásica, pero ilícita alegación al peso perdido en 'x' días, señal inequívoca de sus verdaderos orígenes”. Aquí va un breve recordatorio de todos los famosos españoles que han vendido cheque en mano los cambios sufridos en su cuerpo gracias a este método: Rocío Carrasco, Lolita, Chabelita, Kiko Rivera, Terelu Campos, Maria José Campanario…

Dieta del sirope de arce

Si la de antes era la dieta patria más famosa, la que aquí nos ocupa sería su equivalente en Estados Unidos, donde miles de personas llevan desde los años 40 sometiéndose a ese castigo. La idea es simple: durante diez días no comer ningún alimento solido y sólo beber una mezcla una mezcla de zumo de limones frescos, sirope de arce, agua y pimienta de cayena. De 8 a 10 vasos por día.

Se conoce que Beyoncé la siguió poco antes de empezar a rodar Dreamgirls, corriendo un riesgo  que ni siquiera le sirvió para ganar un Oscar (y eso que a la Academia le flipan los cambios radicales, ahí están Matthew McConaughey y Tom Hanks para certificarlo). “Lo ideal después de un montón de excesos no es la desintoxicación sino volver a la normalidad y mantenerla en el tiempo, acompañada de una actividad física moderada”, advierte Alma Palau. "Además, esta dieta puede ser peligrosa ya que daña las paredes del estómago y provoca úlceras, además de destruir el esmalte de los dientes".

Te quedas delgada, pero raruna y parecida a Jake Gyllenhaal. GIPHY.COM

Dieta alcalina y dieta macrobiótica

La dieta alcalina se basa en la creencia de que ciertos alimentos pueden afectar la acidez y el ph de los fluidos corporales, incluidas la orina o la sangre, y por eso hay que ingerir determinados alimentos que lo equilibren. Por si la pérdida de kilos no fuera suficiente, los que se lucran gracias a este plan aseguran que además te curarás de enfermedades como la fibriomalgia si evitas la carne, las aves, el queso y los cereales. De ser verdad, ¿por qué Victoria Beckham, una de sus mayores defensoras, vive con esa cara de dolor constante?

Algo parecido podría decirse de Madonna y su mala leche, que aunque juega mucho con la comida, sigue una estricta dieta macrobiótica que también busca el equilibrio entre el Yin –representado en la cantidad de sodio en nuestra sangre– y el Yang: lo mismo, pero con potasio. Vamos, que ella sólo come alimentos que respeten esta filosofía zen inventada en 1957 por el filósofo japonés George Ohsawa en la que carnes rojas, grasas animales, azúcares, frutas tropicales, patatas, berenjenas y tomates están totalmente prohibidos.

“Veo que ambos métodos abogan por eliminar las proteínas animales de la dieta, todo un error porque el ser humano se ha adaptado a comer de todo y precisamente eso le permite sobrevivir en cualquier punto del planeta”, explica Alma Palau. “Desde que existe la ciencia de la nutrición, nunca se ha considerado necesario eliminar ningún tipo de alimento de la dieta para mejorar la salud. Lo único que hace falta es reeducar al ser humano para que vuelva al alimento tradicional, fresco y natural, frente al manufacturado, precocinado y artificial”.

Dieta Burn

Con esta dieta la doctora Haylie Pomroy busca revertir desequilibrios hormonales para que pierdas hasta 5 kilos en 10 días. Para ello solo tienes que estar dispuesto a sobrevivir a base de sopas, batidos, frutas cocinadas y tés con una fórmula especial antienvejecimiento, signifique lo que signifique esto último.

Bueno, y comprar su libro, que es de lo que realmente vive esta señora capaz de seducir con sus cantos de sirena a la mismísima Jennifer Lopez. “No merece la pena gastar muchas palabras en este plan que cumple todos los requisitos de dieta milagro, es decir, desequilibrada y absurda. Así que un no muy grande para este plan de adelgazamiento totalmente perjudicial para la salud”, sentencia Conchi Maximiano.

"Vuelve a contarme eso de que el gluten es malo...". GIPHY.COM

Dieta del genotipo

A los amantes de la ciencia ficción les seducirán los principios de esta dieta creada por un señor estadounidense que se hace llamar Doctor Peter D’Adamo. Su propuesta es “educar los genes” a través de una alimentación adaptada a tu grupo sanguíneo, dando como resultado prohibiciones tan aleatorias como la comer pato o kiwi. Caprichos sin sentido que se adaptan muy bien al estilo de vida de presentadoras como Oprah Winfrey, que para eso tiene un séquito de asistentes dispuestos a cumplir sus exigencias por absurdas que estas sean; pero que para el resto de mortales solo servirá para ganarte enemigos en las cenas colectivas.

“Se trata de la versión actualizada (aunque a estas alturas ya no tanto) de la dieta del grupo sanguíneo, una filfa sin pies ni cabeza orquestada con todo el boato cientifista en los años cincuenta del pasado siglo XX pero sin absolutamente ningún respaldo serio”, advierte Juan Revenga. “Ni que decir tiene que el papel de la nutrigenómica y nutrigenética como ciencias emergentes a partir de la genética tiene mucho e interesante terreno por delante, pero desde luego, no de este modo”.

A él le gusta esta dieta. GIPHY.COM

Dieta ayurvédica

Más que una dieta, un juego de rol. Las reglas que hay que seguir en este régimen inspirado en la medicina tradicional india son tantas y tan complicadas –que si pócimas, que si meditaciones, que si colores, que si cruces– que solo si te llamas Miguel Bosé o Miranda Kerr y tienes dinero suficiente para contratar a un guía para que te acompañe en exclusiva durante el camino podrás cumplirlas. “El estilo de alimentación que promulga la alimentación ayurvédica no está respaldado por ninguna evidencia científica”, sostiene Conchi Maximiano.

“Entre sus recomendaciones, por ejemplo, prohiben combinar ciertos tipos de alimentos, como las frutas, con los lácteos. Y no hay ningún fundamento que justifique esta afirmación”. Como las abuelas que llevan toda la vida diciéndonos que después de beber un vaso de leche no es bueno comer naranjas porque se corta en el estomago. Abuelas ayurvédicas sin ser ellas nada de eso.

Dieta de la eliminación

Este régimen, del que Gwyneth Paltrow se ha convertido en máxima defensora, es algo así como el ¿Quién es quién? solo que con alimentos en lugar de caras de personas. La idea es eliminar durante 21 días varios alimentos de la dieta e ir reintroduciéndolos para ver cómo reacciona el cuerpo. Especialmente si tienen gluten. “Bonita muestra del amimefuncionismo dietético y de la frivolización con las cuestiones de la salud”, opina Revenga.

“Lo de los experimentos en casa y con gaseosa debería en este caso tomarse al pie de la letra; si alguien cree que algún tipo de condición sanitaria en la que los alimentos desempeñan algún papel, lo primero que debiera hacer es ponerse en manos de un profesional sanitario, como un médico fiable o los de un dietista-nutricionista de los serios”.

Dieta Spoonlight

También conocida como dieta Karl Lagerfeld, otrora un señor que se atiborraba a patatas paja hasta que decidió adelgazar para meterse en los trajes para famélicos que diseñaba Hedi Slimane. Lo consiguió, y desde entonces, como todo buen exgordo, se ha convertido en el azote de los michelines. El principio de la dieta es consumir sólo alimentos pobres en grasas y azúcares, evitar la carne de vaca y de cerdo, y combinarlo todo con unas cápsulas y sobres que un tal Dr. Houdret creó para moderar el apetito del diseñador de Chanel.

Y beber litros y litros de Coca-Cola Light, que para eso fue imagen. “En toda alimentación saludable se recomienda tomar la menor cantidad de azúcares añadidos y no abusar de las grasas, en particular de las saturadas; ¿pero es realmente necesario tomar cápsulas o suplemento de proteínas?”, se pregunta la doctora Maximiano. A ver, hablamos de un personaje que tiene una gata llamada Choupette que solo viaja en un avión privado y que tiene a una persona detrás todo el día para apuntar lo que hace la minina. Tal vez 'necesario' no es una palabra que entre en su vocabulario del día a día.

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