Ni bollo de hamburguesa ni mollete: el bollete
. Listos para rellenarlos con lo que más te guste

Ni bollo de hamburguesa ni mollete: el bollete

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Un bollo polivalente que lo mismo lo puedes usar para tus bocadillos preferidos como para una buena hamburguesa o unas tostadas mañaneras.

Una masa sencilla y de resultado óptimo; ¿qué más se puede pedir? La masa tiene varios ingredientes que le otorgan jugosidad, cuerpo, suculencia y saborazo. Por un lado, como toda buena masa que se precie, parte de la harina va fermentada previamente –nada muy complejo, es sólo acordarte el día anterior, o unas horas antes en caso de urgencia–, lo que nos dará un buen fondo de sabor, mayor conservación y esponjosidad.

Por otro lado, contiene algunos de los sopechosos habituales que hacen que las masas de bollo sean tiernas y gozosas (una gotita de aceite, un punto de leche). Además, igual que algunos bollos de hamburguesa, lleva sésamo, pero en vez de ponerlo por fuera (lo cual no tiene mucha gracia), el sésamo de esta receta va tostado, molido e incorporado dentro de la propia masa como una harina más; es una cantidad pequeña, pero el resultado es fantástico ya que aporta unas notas a cereal tostado estupendas.

Para acabar, el bollo se hace con relativa facilidad y usa una técnica de formado “a prueba de novatos” para que la manipulación en el momento más delicado no sea un problema. Haz muchos y congélalos dentro de una bolsa hermética, tendrás bolletes para tus mejores ocasiones. El bollete se convertirá en tu mejor aliado: ¡viva el bollete!

El formado está tirado. IBÁN YARZA

Ingredientes

Fermento

  • 100 g de harina panificable*
  • 60 g agua
  • 2 g levadura fresca (0,7 g de la seca)

Masa final

  • Fermento
  • 500 g de harina panificable*
  • 200 - 210 g de agua
  • 100 g de leche
  • 25 g de aceite suave (girasol, oliva o una buena manteca, si la tienes por casa)
  • 10 g de sésamo
  • 10 g de sal
  • 5 g de levadura fresca (1,5 g si es seca)

Preparación

  1. Para preparar el fermento, mezclar sus ingredientes y amasarlos someramente hasta que estén bien distribuidos (yo lo hago en un vaso alto, usando el mango de una cuchara, así no tengo ni que mancharme las manos y lo preparo en un periquete). Tapar, dejar fermentar a temperatura ambiente una hora y luego meter a la nevera (allí puede aguantar un par de días sin problemas). Si no te has acordado, puedes hacer un fermento de urgencia el mismo día, mezclando todo y dejando que fermente al menos 3 horas.
  2. Antes de preparar la masa, tostar el sésamo: poner en una sartén seca y vacía a fuego medio hasta que huela a tostado (con cuidado de que no se queme; no dejar de remover). Una vez tostado, pasar a un molinillo o mortero y moler fino.
  3. Para preparar la masa, mezclar todos los ingredientes (incluído el fermento del día anterior) hasta que formen una masa basta. Dejar reposar 10 minutos y finalmente amasar; se puede amasar de corrido en unos 5 minutos, o bien amasar a intervalos (5 segundos de amasado y 10 minutos de reposo, tres veces). Fermentar aproximadamente una hora, cubierto con una tapa, film o tapando el bol con un gorro de ducha.
  4. Para formar, usamos una técnica sencilla pero efectiva. Espolvorear un poco de harina en la mesa y extender la masa hasta formar un rectángulo de 25 x 25 cm aproximadamente. Enrollar poco a poco la masa hasta que quede un cilindro lo más prieto y tenso posible, de unos 25 cm de largo. Es decir, hay que enrollarlo intentando no estirarlo demasiado. Dejar que repose un par de minutos y cortar discos de un par de cm de grosor (ver foto).
  5. Una vez cortados los discos, aplastarlos con la mano para darles la forma y diámetro definitivo (aproximadamente 1 cm de grosor). Saldrán entre 10 y 12, colocarlos en un par de hojas de papel de hornear (unos 5 - 6 por hoja, con espacio entre ellos). Fermentar entre 2 y 2,5 h a temperatura agradable (entre 22 y 25º C sería ideal; se puede conseguir fácilmente metiendo una jarra de agua caliente en el mismo armario en el que fermenten los bollos; truco: el horno es el mejor armario de la casa).
  6. Calentar el horno a 230º C, calor arriba y abajo, sin ventilador. Poner una bandeja metálica con agua en la base del horno para que haya humedad al principio de la cocción. Meter los bolletes en el horno y cocerlos 5 minutos; sacar la bandeja con agua y subir la temperatura a 235 - 240º C. Cocer otros 6 - 7 minutos, hasta que se hayan dorado. Sacar y dejar enfriar antes de abrir y degustar.
Así doran los bolletitos. IBÁN YARZA

*Ni repostera ni fuerte; si no encuentras, mezcla mitad de repostera con mitad de harina de fuerza.

 ¿Has intentado hacer esta receta u otras de El Comidista, y no te han salido bien? Quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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