10 marcas de turrón que te alegrarán la Navidad
. ¡Turrón de chocolate / que sabe a Navidad!

10 marcas de turrón que te alegrarán la Navidad

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Si los clásicos capitaneados por el dueto Jijona/Alicante no triunfan especialmente en tu casa –o sí, pero también te apetece probar cosas nuevas– aquí van nuestras recomendaciones turroneras para estas fiestas.

¿Ya tienes a la familia comprando Alka Seltzer y pensando en el peinado de fin de año y tú todavía no has puesto ese árbol de plasticurri al que prefieres llamar “parque de atracciones gatuno”? No saques aún la bolsa de papel que guardas para respirar cuando hiperventilas: todo va a ir bien. En El Comidista te ayudaremos a solucionar los dramas navideños relacionados con la comida, para que puedas disfrutar de una noche de paz y amor de verdad de las buenas.

En la entrega de hoy acudimos a profesionales –y a la vez aficionados, como tiene que ser– de  lo dulce para que nos recomienden sus turrones favoritos, esos que convertirán la sobremesa en un placer aunque a un metro de ti estén teniendo la típica bronca sobre política o fútbol o la enésima exhibición del álbum de fotos de la infancia con la que se termina cualquier celebración familiar que se precie.

El hecho de que el chocolate, la gianduja, los pralinés y similares se lleven de calle la mayoría en esta selección da para plantearse la obsolescencia del eterno trío yema-Jijona-Alicante, a veces acompañados del resto de la pandilla, AKA mazapán con frutas confitadas y nata con nueces.

Sabores y texturas clásicas que muchas veces se eternizan, primero en el plato de turrones y después en la alacena, hasta que un batallón de limpieza los manda a la basura ya casi en Semana Santa. Si vuestro fantasma de las navidades pasadas está familiarizado con esta situación, pensad en el formato mini que ofrecen muchas marcas –las artesanas también, cada vez más– que permite comprar un solo paquete con diferentes bocaditos en lugar de tener que hacerse con una barra entera de cada.

TURRÓN DE CHOCOLATE CON LECHE Y AVELLANAS, SIMÓN COLL

Empezamos con la recomendación de uno de nuestros maestros pasteleros favoritos, Jordi Butrón, ideólogo del restaurante-escuela Espai Sucre. Butrón asegura que su primera propuesta, “ siendo un producto de supermercado, no deja de tener entidad como producto de alta gama con precio muy competitivo”. Nos cuenta que está hecho de “chocolate con leche con puntas de caramelo, que enlazan perfectamente con un sabor profundo y nada tímido de avellana bien tostada”, algo que suena perfecto para hacerle compañía a un buen café, una copa de cava o unos barquillos. Se puede comprar en supermercado bien surtidos –como el de El Corte Inglés– y diversas tiendas online. Precio: a partir de 4,20 € (250 g).

TURRÓN DULCEY, PASTELERÍA ASCASO

Dulcey y yema, dúo lalalá. WEBOS FRITOS

Cualquier cocinero y especialmente repostero aficionado debería conocer la existencia de Webos Fritos y de Susana Pérez, jefa de todo el tinglado, incansable alumna de masas dulces –sus cursos en París deberíamos pagarlos entre todos, rollo servicio público– y profesora de pan, entre otras cosas. Susana confiesa su devoción por los turrones de la Pastelería Ascaso, especialmente por “el tronquito Dulcey, hecho con un chocolate denominado ‘rubio’ de la marca Valrhona que nació de un descuido de Frédéric Bau, fundador de L´École du Grand Chocolate Valrhona. Olvidó el chocolate blanco al baño maría y después de 10 horas descubrió que había tomado un color dorado con un sabor a leche caramelizada y cierto regustillo a galleta”. Además de este peculiar chocolate lleva praliné con manteca de cacao, sésamo y ganache de Dulcey. Precio: 12 € (220 g) en la web de Ascaso.

TURRÓN DE CHOCOLATE CON ARROZ DE SUCHARD

A riesgo de parecer Sofía Petrillo de Las chicas de oro con esta parrafada, os contaré que los que fuimos niños allá por los ochenta no teníamos 20 variedades de turrón virgueras y chocolatosas que llevarnos a la boca. Las posibilidades eran bastante limitadas; concretamente en mi casa había turrón de Jijona, Alicante, yema, nata con nueces y algo que para nosotros era maná del cielo: el de chocolate con leche de Suchard, que tenía arroz inflado crujiente y recordaba al Crunch, el colmo de la sofisticación chocolatera de la época. Algo me dice que no soy la única que viaja en el tiempo dando un mordisquito –no mucho más, que empalaga– a este dulce, que conserva un sabor sorprendentemente fiel al de hace 30 años. Precio: unos 3 € la tableta de 260 g, en cualquier supermercado del país.

TURRÓN DE AGRAMUNT DE ALMENDRA, TORRONS VICENS

Aunque el chocolate ha resultado ser el ingrediente ganador –y de lejos– en esta selección, el primero en desmarcarse es precisamente un chocolatero profesional, Marc Escursell. A pesar de estar al frente de las tiendas Xocoa y Demasié, donde el cacao es uno de los principales protagonistas, Marc empieza recomendado el turrón de Agramunt como una alternativa al de Alicante. “Como son piezas más pequeñas y finas se hace menos pesado y empacha menos, siempre que se tome en pequeñas cantidades. Las avellanas son excelentes, y ell pan de ostia que lo cubre también le da un aire de clásico de esos que nunca deberían faltar”. Precio: 7,80 € (300 g) en su web, también venden en supermercados bien surtidos.

TURRÓN BLANDO DE ALMENDRA DE HACENDADO

Ha llegado el momento de hacer felices a los fanses de los turrones más clásicos, gracias a la segunda recomendación de Su de Webos Fritos, que asegura que uno de los turrones corrientes que le parece muy bien logrado es el de Hacendado blando, tipo Jijona. Para Susana tanto su sabor como su textura –está elaborado con el 66% de almendras tostadas y 12% de miel, con trocitos de almendra para dar un toque crujiente en cada bocado– están bien equilibrados y muy apañados. Precio: 2,9 € la pastilla de 300 g.

TURRÓN SOCONUSCO

El soconusco de Don Manuel. PASTELERÍA DON MANUEL

Biscayenne es nuestra abanderada de la cocina viejuna, investigadora incansable dispuesta a bucear en bibliotecas para descubrir de dónde vienen los canelones o quién asó la primera pularda, además de cocinera y fotógrafa de pro. Pero, por encima de todo eso, es de Bilbao, como este turrón artesano, endémico y tipiquísimo. “Tiene tres capas de praliné (blanco, tostado y negro) hechas con almendra y cacao, unidas y recubiertas por chocolate”, nos cuenta Ana, que pone la puntilla explicando que “su nombre proviene de la región de Soconusco, fronteriza entre México y Guatemala, y de la que se cuenta que el vizcaíno Íñigo Urrutia empezó a traer chocolate a Bilbao en el siglo XVII”. El soconusco o sokonusko se elabora desde hace más de cien años, y se vende al peso únicamente en pastelerías del centro del universo como Arrese, Martina de Zuricalday y Don Manuel. Precio: en Don Manuel el formato pequeño -llamado turroncito, un poco más grande que un bombón- sale a 49 euros el kilo, y en tableta a 47.

TURRÓN DE VINAGRE Y FRAMBUESA, DE ADRIÀ NATURA PARA TORRONS VICENS

La segunda recomendación de Jordi Butrón lleva el sello ‘de autor’ por derecho propio. Es ni más ni menos que Albert Adrià quien “lleva el universo de las combinaciones gustativas del postre de restaurante al terreno más clásico del turrón”. Tal y como lo describe Butrón el plan parece no tener fisuras: “Frutos rojos (frambuesa) más el toque de acidez que aporta el vinagre, todo ello rodeado de cremoso y untuoso chocolate negro”, explica mientras contenemos una cascada de babitas. ¿Que os suena raro? “El dulzor no tiene que estar reñido con el contraste: probadlo”, recomienda nuestro jedi chocolatero. Precio: en su web cuesta 9,50 € la tableta de 300 g, también lo venden en El Corte Inglés.

TURRÓN DE GIANDUJA CON NIBS DE CACAO DE DOLÇ PAR YANN DUYTSCHE

Es posible que el nombre de Yann Duytsche os suene de haberle visto antes por aquí, porque hace unos meses tuvo la amabilidad de enseñarnos a distinguir y preparar un buen cruasán. Parece que, además de dominar las masas hojaldradas –y de todo tipo, ya que acaba de ganar el premio al mejor panettone de España 2016–, la confitería tampoco se le resiste. O eso asegura Marc Escursell, rendido a los encantos de su “turrón de gianduja de avellana con nibs de cacao caramelizado y baño de chocolate 61% cacao, especialmente si es con una copa de vino dulce o un Muscato d´Asti. Para comer solo o con panettone, se me ocurren pocos bocados de sobremesa más agradables, sea Navidad o no. Precio: 10,90 € la tableta de 150 g, y 19 € la de 250 (los venden en su tienda de Sant Cugat, pero son muy amables y no tienen problema en hacer envíos por mensajería).

TURRÓN DE MANDARINA, YUZU Y CHOCOLATE BLANCO DE RAFA GORROTXATEGI

Biscayenne tiene un secreto que le atenaza el corazón y se dispone a compartir con nosotros antes de cometer una locura como untarse en cabello de ángel para purgar su culpa. “A mí, tan anticuada y tradicional, me encantaría proclamar un amor profundo al turrón blando y duro, pero la triste verdad es que no puedo con ellos”, confiesa sofocada, sacándose el pañuelo del escote. “En cambio, me suliveyan los perjúmenes de este turrón/bombón de Rafa Gorrotxategi con trufa de chocolate blanco, mandarina, yuzu, almendra y chocolate negro”. Semejante maravilla requiere una degustación reposada, así que Ana recomienda comerlo “cuando no estés empapuzado de cordero o mejor aún, hacerlo a escondidas”. Esta joya tolosarra, heredera de una tradición confitera que se remonta a 1680, se encuentra en el Club del Gourmet de todos los centros de El Corte Inglés, en supermercados BM y en la tienda online de K Gourmet. Precio: 11,50 € (pastilla de 250 g).

TURRÓN DE PRALINÉ Y KIKOS DE GALETTE & PASTIM

Me acaba de costar unos cuentos meses de vida tener que escoger solamente uno de los turrones que elaboran en este pequeño obrador cooperativo de panadería y pastelería situado en el barcelonés barrio de Horta. Los tres que probé el año pasado me dejaron la cabeza volando durante unos cuantos días. El elegido, con un praliné delicioso y nada empapuzante y crujientes trozos de maíz ligeramente salado, ofreciendo el contraste perfecto, otro de chocolate blanco con trufa de frambuesa y otro con barquillo y avellanas se situaron por derecho propio en mi top 10 no solo de turrones en particular sino de dulces en general. Si se lo pides bien, seguro que te lo envían a casa, porque son un encanto. Precio: 10 € la pieza de 250 g.

¿Cuál es tu turrón favorito? Cuéntalo en los comentarios y comparte lorzas y felicidad con nosotros estas fiestas.

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