Aguacate crujiente con chutney de tomate
Todo un descubrimiento.

Aguacate crujiente con chutney de tomate

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Rebozar un aguacate puede parecer raro, pero el contraste entre la capa exterior crujiente y el interior cremoso es una fiestón para los sentidos. Y más si lo rematas con un chutney de tomate.

El título de esta receta parece sacado de una página del kamasutra. Basta ya de crossfit, de running, de kale y de batidos verdes con doble de algas: para conservar la cordura y las ganas de vivir, de vez en cuando hay que ponerse finos en la cocina. Por supuesto, no hablamos de ganchitos de bolsa ni de paninis congelados, no somos de ese tipo de guarreras. Nos referimos al aperitivo definitivo: aguacate rebozado.

Vimos en el famoso The Fish&Chips Shop de Barcelona algo muy parecido y nos fuimos corriendo para casa a investigar sobre el tema (por cierto, si queréis comeros uno de los mejores fish and chips de la ciudad, este es vuestro lugar). La receta empieza haciéndote con un aguacate, ese fruto que nos vuelve locos y lo peta en Instagram. Hay que tener algo de ojo para comprarlo, pero un poco de práctica y algún truco, no será tarea difícil.

Para que quede crujiente y ligero a la vez, nos valdremos de una tempura hecha con cerveza fría y bicarbonato. Con los copos de maíz conseguiremos un contraste de texturas que nos recordará al panko (pan rallado japonés, más grueso y crujiente que el pan rallado convencional). Pero no os equivoquéis y uséis unos azucarados: no servirán ni para desayunar bien ni para esta receta. Fijaos bien y comprad la versión sin azúcares añadidos. Otro truco para que salga genial: pasar previamente el aguacate por harina para fijar el resto de la cobertura.

Ya tenemos claro la primera parte de la receta. ¿Y la segunda? Pues algo muy parecido a una mermelada, excepto por un par de ingredientes como vinagre o mostaza, que cambian las reglas y hacen que pase a llamarse chutney. Proviene de la India y las variaciones son infinitas, por lo que aquí podéis sacar vuestra vena creativa. Es un poco laborioso, ya que pide una cocción lenta, por lo que recomendamos hacer de más y embotarlo como una conserva que nos servirá para acompañar quesos, carnes y pescados en el futuro.

El conjunto final puede recordar a un guacamole, pero más adictivo. La guinda del conjunto son el crujiente de la cebolla morada juliana y el frescor del cilantro. Para un plan más improvisado, sin tiempo de hacer un chutney, siempre podéis coger una mermelada de tomate y ponerle zumo de lima al gusto, cilantro fresco y cebolla picadita. Chimpún: ya está listo.

Dificultad

Ni Iker Jiménez le encontraría el misterio.

Ingredientes

Para 4 personas

Para el chutney

  • 500 g de tomate pera
  • 50 ml de vinagre de manzana
  • 100 g de azúcar moreno
  • 1 cucharada de semillas de cilantro (opcional)
  • 1 cucharada de pasas
  • 1 cucharada de semillas de mostaza (opcional)
  • Una pizca de chile en copos (opcional)
  • 50 g de cebolla morada
  • Cilantro fresco
  • Sal
  • Pimienta

Para el aguacate

  • 2 aguacates tipo Hass
  • 100 g de harina para la tempura (y un poco más para espolvorear el aguacate)
  • ½ cucharada pequeña de bicarbonato
  • 200 ml de cerveza fría
  • El zumo de media lima
  • 50 g de copos de maíz machacados
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

Para el chutney

  1. Pelar y cortar los tomates en trozos medianos y poner junto con el vinagre, el azúcar, las semillas de cilantro, las pasas, la semillas de mostaza y una pizca de chile en copos en un cazo a fuego alto y llevar a ebullición. Cocinar a fuego bajo hasta conseguir una textura similar a una mermelada. Aproximadamente 1 hora.
  2. Dejar enfriar, picar finamente cebolla morada y cilantro fresco al gusto e incorporar el chutney.

Para el aguacate crujiente

  1. En un bol grande, disponer la harina, el bicarbonato y verter la cerveza poco a poco hasta conseguir una masa consistente y homogénea. Añadir el zumo de la lima y salpimentar. Reservar
  2. Con un cuchillo afilado, partir el aguacate en dos y retirar la semilla clavando la hoja en la misma. Con la ayuda de una cuchara sacar la pulpa del aguacate y partir cada mitad en dos.
  3. Calentar aceite de girasol en un cazo pequeño y alto. Pasar el aguacate por harina, sumergirlo en la tempura, luego por los copos de maíz machacados y freír a fuego fuerte hasta que coja un color dorado. Escurrir el aguacate frito sobre una rejilla o papel de cocina y servir inmediatamente con el chutney de tomate.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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