Pizza blanca de calabacín y morcilla
Esta receta nace de una obsesión enfermiza por aprovecharlo todo quizá heredada de mi abuela, que era de las que guardaba los chuscos de pan de los restaurantes en el bolso. Después de hacer una tarta para probar la masa brisa de Rana, que se supone que no lleva grasas hidrogenadas, me sobró un poco y decidí hacer una especie de pizza con ella. Los ingredientes fueron los que tenía en la nevera en ese momento, calabacín y una morcilla de éstas que ya están cocidas y se pueden comer como embutido sin cocinarlas (creo que las llaman, erróneamente, morcillas crudas).
La base no quedó mal: un poco insípida para mi gusto, pero al menos no te formaba la capa de sebo en el paladar que te dejan otras masas prefabricadas. Sin embargo, la pareja morcilla-calabacín, alegrada con cebolla y pimiento verde, me pareció un descubrimiento que merecía una masa de pizza en condiciones.
Dificultad
Si se hace la masa, para personas con algo de experiencia. Si se compra hecha, para torpes.
Ingredientes
Para 4 personas
- 1 disco grande de masa para pizza precocinada o masa de pizza hecha según esta receta
- 1 calabacín
- 300 gramos de morcilla que se pueda comer cruda (en su defecto, de la normal de arroz)
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde grande
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Preparación
1. Picar la cebolla y el pimiento en tiras y reservar.
2. Cortar el calabacín en rodajas de entre medio y un centímetro. Untarlas con un poco de aceite y saltearlas en una sartén bien caliente hasta que se doren por ambos lados. Salpimentar y reservar.
3. Bajar el fuego a media potencia, añadir un buen chorro más de aceite y freír hasta que se ablanden y la cebolla tome color. Sacar el pimiento y la cebolla con una espumadera y salpimentarlos ligeramente, retirar la sartén del fuego y reservar el aceite. Hasta aquí se puede hacer con antelación.
4. Precalentar el horno a potencia máxima y con el calor por la parte de abajo.
5. Extender la masa de pizza y pintarla con el aceite en el que hemos hecho las verduras. Repartir los calabacines, la cebolla y el pimiento por encima, y terminar con morcilla cortada en rodajas de medio cm. aprox. (si se usa morcilla fresca normal, creo que es mejor pasarla un poco por la sartén con aceite antes).
6. Hornear unos 15 minutos (o lo que diga el fabricante si es precocinada), hasta que la masa esté crujiente. Antes de servir, y si es que ha sobrado, regarla con el resto del aceite de las verduras.
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