Cocinero por parte de madre

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Cocinero por parte de madre
El legendario pisto de Mari Carmen. / AINHOA GOMÀ.

Hoy voy a hablar de mi madre. Tranquilos: no soltaré un rollo sentimentaloide sobre lo maravillosa que era ni defenderé que como ella no cocinaba ni Arzak. Guisaba bien, algo no demasiado excepcional en una mujer vasca de su generación. Pero como personaje tiene su papel en este blog, ya que gracias a ella me aficioné a la cocina y acabé dando la tabarra desde este púlpito electrónico. Ahora que se ha ido al más allá, me apetece contar algunas batallitas y chascarrillos con los que como hijos y aficionados a las cazuelas quizá os sintáis identificados.

Mari Carmen era una cocinera clásica, poco dada a excentricidades ni moderneces. Sus greatest hits eran platos de toda la vida, muchas de cuyas recetas están disponibles en mi antiguo blog, Ondakín, para todo aquel que quiera disfrutarlas: su fastuoso marmitako, su deliciosa sopa de pescado o sus brutales filetes de huerta, que lograron introducir en el universo de la acelga a un niño reacio a la verdura como yo.

Jamás he comido un pisto a la bilbaína y unas tostadas de Carnaval (también conocidas como torrijas) que me hayan sabido tan bien como los suyos. Imagino que esto le pasa a todo el mundo, o al menos a los que hemos tenido la suerte de contar con una progenitora competente en la cocina: la conexión que se establece entre una madre y un hijo a través de la comida tiene un punto irracional, casi primitivo, que convierte la experiencia de tomarla en algo insuperable. Quizá tenga que ver también con la memoria: un plato que te recuerda a la infancia posee un impacto emocional único, gracias al cual unas humildes patatas con chorizo te pueden proporcionar mil veces más placer que el marisco más caro del restaurante más selecto.

Hablando de restaurantes, digamos que mi madre tenía una relación un tanto tormentosa con ellos. Cada vez que surgía la idea de comer en uno de ellos, ella soltaba su mantra: "¿Para qué vamos a ir ahí si no nos van a dar mejor que en casa?". Si conseguías arrastrarle a uno, debías ir preparado para un auténtico vía crucis: su nivel de exigencia culinaria era tal que pocos lugares quedaban libres de sus críticas feroces, y lo más normal era que te acabara amargando la comida.

Jamás olvidaré un momento memorable en un restaurante pijo de Barcelona. Mi madre, que era ya bastante mayor, había entrado en una etapa en la que no se cortaba un pelo. Le sirvieron un plato decorado con una hoja entera de lechuga iceberg, alimento al que profesaba un odio furibundo. Agarró la hoja con la mano y haciendo un gesto como si fuera un pai-pai, exclamó para horror de los presentes y del camarero: "¿Y esto para qué es? ¿Para abanicarme?".

No penséis por esto que era una especie de bruja amargada: quitando a su hermana Luisa, no he conocido a una persona más generosa que ella. Era de esas madres que siempre se comía la manzana arrugada, el plátano pocho o el trozo de bonito con más parte negra para dejar a los demás las mejores piezas. Pero Mari Carmen provenía de un mundo para el que las tonterías de tantos restaurantes modernos resultaban incomprensibles. No soportaba los platos emperifollados, y mucho menos los mal ejecutados. Su sensor para detectar cualquier intento de disfrazar un ingrediente mediocre era de los más afinados que he conocido: en cuanto olía cualquier producto demasiado aderezado o lo veía flotando en una cantidad excesiva de salsa, empezaba a resoplar. Y si la salsa llevaba nata, ese azote de la nueva cocina de los ochenta, más te valía ponerte a cubierto porque el volcán entraba en erupción.

Mari carmen

Mi madre, preparando un bocata en una excursión. El del Lacoste soy yo.

En descargo de los hosteleros, diré que mi madre poseía una habilidad innata para pedir siempre lo más inadecuado. ¿Que estabas en una taberna de pescadores? Pues ella quería carne. ¿Que ibas a un asador de cochinillos en Segovia? Algo de pescado, por favor. Supongo que era un mecanismo inconsciente para reforzar su escala de valores personal, en la que la restauración quedaba muy, muy por debajo de la comida casera.

Creo que ese afecto por lo hecho en casa es la herencia más importante que me ha legado. Pero no es la única. De ella aprendí a tratar los ingredientes con respeto y delicadeza. Me enseñó a no sobrecocinar el pescado, empleando siempre cocciones muy breves; a no abusar de los condimentos, añadiendo a los platos los sabores justos y necesarios, y a cocinar con poca grasa, aunque a la pobre en los últimos tiempos se le fuera un poco la mano en este terreno. Ella me contagió la alergia a tirar comida y la sabiduría de utilizarla en fantásticos platos reciclados. Y me reveló la verdadera grandeza de la cocina, que consiste en saber llevar a cabo platos simples pero con detalles muy cuidados.

Por desgracia, mi madre ya nunca me recibirá más en su casa de Bilbao con una purrusalda, una menestra o una merluza frita con pimientos rojos. No mantendremos más conversaciones apasionantes sobre cómo ha bajado la calidad de la fruta o sobre si las anchoas de ahora vienen de Marruecos. No nos partiremos de risa despellejando el último restaurante al que le obligaron a ir. No disfrutaremos como enanos bajando a tomar chocolate con churros al Casco Viejo o zampándonos una carolina, su pastel favorito.

Así de cruel es la vida, que te quita lo que de verdad es importante. Pero para mi madre por fin ha llegado un descanso tan necesario como inapelable. Eso sí, espero que el cátering del cielo sea decente, porque si no sé de una que es capaz de bajarse a los fogones del infierno a ponerse su propia comida.

Comentarios

¡Qué salada tu madre! ¡Qué tierno tu recuerdo! Goian bego!
Y de yal palo, tal astilla. A ver si encuentras la Magdalena de Proust, digo..., de Mikel. Ya tiene delito que nos emocione un bandarra como tú. Conserva esos recuerdos como un tesoro. Salud y un abrazo
Siento mucho la pérdida de tu madre y me alegro de ver los buenos recuerdos que ha dejado en ti y como su herencia culinaria ha quedado en buenas manos.Te he echado de menos estos días y ahora veo el por qué de tu ausencia.A modo de homenaje a esa cocina casera que a tu madre gustaba, quizá pueda gustarte este bizcocho económico ( http://bit.ly/IYpFUa ).Gracias, Mikel, por compartir tus sentimientos con nosotros y desde Murcia te mando un abrazo con los míos.Carlos, de Vegetal... y tal.http://vegetalytal.blogspot.com
Pero qué bonita la entrada Mikel!! La vida es como es, cruel y generosa a la vez... Quédate con su recuerdo y todo lo que aprendiste de ella... por lo que veo era una mujer sabia! :-) Un beso grande y ánimo! Raquel
Un tributo genial Mikel, por fin hemos conocido a la mujer que ha encendió la mecha de El Comidista, según nos cuentas una gran mujer sin duda. La anécdota de la hoja de lechuga memorable.Que Mari Carmen descanse en pazCon razón no te hemos visto por aquí estos días.Muchos ánimos!Un saludo.
No hay nada como la comida y la sabiduría de una madre. Comparto con ella la adversión contra los restaurantes que disfrazan los alimentos con mucha salsa y contigo en que era una gran mujer. Te acompaño en el sentimiento.Un abrazo muy fuerte.
Una entrada muy bonita Mikel!
Mis sinceras condolencias, bonito homenaje. Pensaba que tu madre era riojana. Sigo tus artículos hace tiempo y me había hecho esa idea. Yo también cocino por parte de madre- mejor dicho de parte de abuela materna y madre riojanas.
Ya lo siento Mikel, a pesar de no conocerte ni tampoco a tu madre, pero no son momentos fáciles. no obstante, recordarla de esta manera es lo mejor. Un fuerte abrazo
No suelo comentar tus post. este si. enhorabuena por tan magnifica progenitora y por lo q habeis disfrutado juntos.
Oh, qué bonita entrada! Seguro que ella está bien satisfecha de haber dejado tan gran herencia. Yo tb soy cocinera por parte de madre, aunque mi padre también me ha enseñado mucho en la cocina, el respeto por los alimentos,el trato, y muuuchos truquitos de cocina y de reciclaje, me los ha enseñado mi mami. Hoy en día, me consta que flipa de haber dejado tal herencia. Muy grandes amas!!! Un fuerte abrazo Mikel
Cuando he visto la foto de tu madre creia que era la mia. El mismo arte repartiendo bocadillos.Carlawww.lasbolaschinas.com
Mikel, txiki, te diría tantas cosas... pero no puedo porque estoy llorando, te quiero.
Buenos dias Mikel, me he sentido plenamente identificado con tu entrada de hoy. Mi madre falleció hace 3 años tras una penosa enfermedad, y siempre recordaré, entre otras cosas, su pasión por la cocina, que supo transmitirme a mi, el único varón de 3 hermanos.. En cuanto a los restaurantes nos pasaba igual que a ti, no dejaba pasar una! Y empezaba siempre a mirar la carta por la derecha.. por los precios! Cada vez que me pongo el delantal la tengo presente, siempre recuerdo que me decía que tenía que aprovechar la cocción para ir limpiando todos los trastos que estaban sucios.. lo suyo era no perder el tiempo. Gracias por hacérmela recordar de buena mañana. Sigue así, Un abrazo!
Precioso post, Mikel, como no podía ser de otro modo. Una madre se merece tus bellas palabras y más. Gracias por compartirlo, aunque me has dejado hecha cisco pensando en la mía que por ahí andará también --supongo que sin preocuparse mucho del catering, eso sí, porque no le gustaba comer-- Un fuerte abrazo.
Mikel, lo siento mucho. Ojalá tu madre pueda leer esto.Fíjate, reconozco a algunas personas de mi entorno en este post y he recofdado a algunas que también se fueron, así que .. ¡¡me has hecho llorar de mañana!!Mucho ánimo.
Sé lo que es perder a una madre, hay algo en ti que te faltará siempre. Hubiera sido muy amiga de Mª Carmen porque me gustan mucho sus platos y lo que ella pensaba, mi odio a la lechuga iceberg es patológico hasta el extremo.Hoy es el #diadelatapa en twitter y yo, como hubiera hecho tu madre, imagino he hecho un clásico: cocochas con bacalao http://elpucherodehelena.blogspot.com.es/2012/04/cocochas-de-bacalao-al-pil-pil.html
Gracias a todos por los ánimos :-)
Muy bonito. Ánimo.
Qué homenaje más bonito! Por ahí se encontrará con la mía, que también se fue hace poco... Con su receta de albóndigas que no he conseguido igualar. Estoy por pillar una oui-ja.
Precioso recuerdo para tu madre, a distancia se ve que era una mujer sabia. Ánimo Mikel!
Un beso Mikel.. Es precioso.
Una forta abraçada! Jo també odio l'enciam iceberg...
Que preciosidad!! Has pintado un cuadro lleno de color, con todos los tonos que existen en tu alma... que además son muchos, muy hermosos y los tienes almacenados con nitidez... esos son los ingredientes de la vida y tú hoy nos has dado otra receta para saborear esta experiencia que ocupa nuestro paso por este planeta... Un abrazón y unos cienes de besos.
Preciosa entrada. Me ha emocionado hasta las lágrimas. Por no decir que veo a mi madre reflejada en cada una de las cosas que cuentas de la tuya. Gracias, Mikel.
Las mejores madres son las maricármenes. Y estará encantada con el recuerdo tan bonito que le has guardado.Un abrazo!
Gran mujer Mari! Y de ahí has salido tú, Mikel.Entrañable post. Un abrazo gordo.Seré una de las que haga lo mismo con la iceberg.Qué auténtica tu amatxu!
Vaya, mucho ánimo y damos gracias a esa sabiduría y amor por la comida que tu madre te transmitió y gracias a ello podemos disfrutar en este blog.Un abrazo
Goian bego. Un abrazo.
Que homenaje más bonito, ánimos!...y después de 10 años la mayoría de los recuerdos llegan a través de la comida
Jo Miki que bonito, precioso homenaje que le has marcado. Muchos besos!!!!
Un homenaje precioso. Las madres siempre son las madres...Almuhttp://mavieenrose-almu.blogspot.com.es/
Que parecida mi madre a la tuya, imagino que la mayoria de las de esa generación lo eran, y por lo que cuestas las nuestras, además de la próximidad geográfica que les daba vivir en Indautxu (de hecho creo que mi ama conocía a la tuya) compartia esa pasión por hacer buena comida para los demás, y esa misma generosidad, tanto en el esfuerzo como a la hora de ceder los mejores bocados a sus hjos y marido. Sólo una diferencia, mi madre disfrutaba como una niña en un restaurante, pero no de la comida, sino de que la sirvieran y, como ella decia, que por un día le pusieran la comida por delante.Ella tambien se fue a disfrutar de su tan merecido descando hace ahora 6 años, seguro que se alegra de tener la compañia de una vieja amiga con la que charlar del barrio, los niños y criticar al servicio celestialun abrazo
Con un nudo en la garganta.Un abrazo fuerte!
Un beso grande, Mikel, de mi parte y de la de mis compis de oficina, que te leemos todos los días. Mucho ánimo!
Voy a llamar a mi madre y autoinvitarme a comer en cuanto cuelgue esto. Tambien soy madre y... ¡Qué envidia, Mikel!, por los valores que te inculcó y supiste apreciar y por lo que tú le has regalado. Estará feliz, seguro.
Que bonita entrada. Que estupendo ser cocinero por parte de madre.Cuantas cosas enseñadas y aprendidas. Mucho ánimo :)
Jo, hoy me he dado cuenta de que te tengo un cariño real, Mikel, además de profunda admiración. Reticente a ser madre a pesar de que los 40 se me echan encima, me ha producido nostalgia el pensar todo el afecto que un crío puede recibir por la comida que le cocine su mamá. Un abrazo extensivo a tu familia.
Una carta hermosa. Aún sin conocerte, he sentido. Ánimos.
Comprensible, entrañable y emotivo Mikel. Estas madres son las que nos alimentaron con productos ahora denominados de Km0. Son las que compraban la fruta y verdura en las puertas de los agricultores. Son las que nos daban petit suis, solamente cuando estábamos malos. Son las que hacían un menú completo para 10 personas con un hueso de jamón. Y todavia le guardaba para hacer un caldo otro dia.Son personas que nos han enseñado y marcado la importancia de la cocina en una familia (y me refiero al espacio físico), que en mi caso era como el Congreso de los Diputados de la Familia Garcia-Martin.Son mujeres que estarán en nuestras vidas para siempre, pero que alguna vez tendrán que descansar...Un fuerte abrazo Mikel!
Un abrazo.
Muy bonita la entrada. Me recuerda a la mía aunque con gran diferencia, solía comerse la mitad de lo que pedía en los restaurantes sin mirar el precio de lo que valía para desesperación de mi padre... aprendió a cocinar de casada y se fue superando. Aprendí de ella todo lo que pude aunque tuve poco tiempo.Nire doluminak...
Mucho ánimo
Muy bonito el homenaje seguro que le habría encantado, me ha emocionado. Mucho ánimo y a seguir pa' lante. Abrazos
Qué decir¡ Un abrazo
precioso homenaje. un abrazo muy fuerte, comidista!
Mikel, tu post de hoy me ha encantado y me ha dado mucha penita a la vez. En muchos aspectos de la relación con tu madre me he visto reflejada yo con la mía: mi Mami tb ha mirado mucho por la calidad de los ingredientes, cocinar en casa, hacerme apreciar la verdura y el pescado...te mando un achuchón enorme!!!!bss
Vaya Mikel, un abrazo. Y ole tu madre por sus convicciones culinarias, por transmitirlas y por odiar la lechuga iceberg, una persona con mucho criterio!!
Mikel, hermosa la carta, me has hecho reir con la anecdota de la lechuga iceberg, y es que yo tambien la detesto. Un beso
Hola Mikel. Ante todo, un fuerte abrazo y muchos ánimos. Me ha encantado la entrada porque yo también me he sentido muy identificado con esos recuerdos de la infancia. Aún tengo la suerte de contar con mi madre, pero los recuerdos van también ligados a mi tía y a mis abuelas, y con platos tan simples como unas buenas alchachofas rebozadas o una ensaimada rellena de nata espolvoreada con Nescafé y azúcar las mañanas de Domingo. Un fuerte abrazo, majo.
Un abrazo, Mikel...
Mi mas sentido pésame, Mikel (aunque suene un poco rancio, nunca se me han dado bien estas situaciones), de parte de una recién independizada que gracias a tus entradas diarias y a una maravillosa madre que me soporta, orienta y aconseja, acaba de empezar a manejarse en la cocina. Mi ama todavia esta durmiendo, pero la voy a hacer el desayuno en cuanto la oiga moverse en su cuarto (nada de comer en la cama..que se llenan las sabanas de migas...asi son las madres). Y hoy en el Kasko pienso comerme una carolina de Jardines en recuerdo de tu ama. Mucho ánimo!!!
El mejor homenaje es tener la generosidad de recordarla con humor y amor
Mikel, un abrazo muy grande.
Cada día que he visto que no actualizabas, te he enviado un pensamiento de energía. No te imaginas el cariño que te tenemos los que te vamos leyendo. Gracias por compartir con nosotros un post tan lleno de amor. Ha sido precioso. Un abrazo grande y no te preocupes, que seguro que el catering del Cielo es para quedarse.
Totalmente de acuerdo con la frase "Y me reveló la verdadera grandeza de la cocina, que consiste en saber llevar a cabo platos simples pero con detalles muy cuidados.", eso lo saben las madres a la perfección.http://www.elsaberculinario.mujerwapa.com/
un homenaje precioso, para chuparse los dedos!! Me ha emocionado, de verdad. Qué razón tienen los que dicen que el corazón está en el estómago. Seguro que Mari Carmen estaría orgullosa y desde ahí arriba seguro que les va a dar pal pelo (y pal aliño) a los friegasartenes del cielo. Un abrazo
Pues te echábamos ya de menos....Gracias a tu madre por compartirte con nosotros... Un abrazo.
Un abrazo fuerte, a ti y a tu familia. Es curioso cómo de tanto leerte ya eres como de casa. Y algunas de las recetas de tu madre están en mis cuadernos de cocina (más que de la mía, de hecho. Espero que no se entere). Te había echado de menos estos días.
Ahora entiendo tu ausencia de estos días.Maravilloso homenaje... es sencillamente precioso.Me encanta la frase final, por cierto: que vaya preparándonos comidas ricas allí donde esté para cuando lleguemos :)¡Mucho ánimo!
Bonito homenaje..merecido ..no hay como una madre!!! soy Bilbaina y me siento muy identificada..es parte de nuestra cultura...Un abrazo
Me han emocionado mucho las palabras que has dedicado a tu madre, es un homenaje precioso . Siento mucho tu pérdida.Me siento tan identificada con tus sentimientos y vivencias con tu madre, que se me ha puesto un nudo en la garganta.Muchos ánimos y fuerza, estoy segura que siempre estará orgullosa de ti.Besos
Un abrazo grande Mikel.
Precioso post. Un abrazo.
Preciosa descripción de una madre... grande como sólo lo es la de uno y maravillosa... Ole por las madres! Y ole por los hijos que saben valorar todas esas pequeñas cosas que las hacen únicas.
Hoy tu entrada me ha hecho sentirme un poco bipolar, de un párrafo a otro me sacaba una sonrisa o una lagrimilla.Lo siento mucho, un abrazo.
Qué bonita entrada Mikel....que se me cae la lagrimilla :). Mucho ánimo para ti y para los tuyos
Mikel,He reído, he llorado, me he emocionado tanto!! Un precioso homenaje...Mucho ánimo y un abrazo
me ha gustado mucho mikel, gracias, y al que ha aprovechado para poner un anuncio de sus productos en los comentarios, el tal designer handbags, solo decirle que es un memo
Lo siento muchísimo Mikel. Un abrazo.
Un abrazo Mikel, magnífico homenaje!. En mi casa, el reemplazo de madre lo hizo mi abuela y... no le andaba lejos a tu madre! Impagable lo de la lechuga iceberg que, por cierto, apareció alguna vez para quedarse y es lo más insípido que existe! No es lechuga, no es repollo, tampoco endivia, ni amarga, ni dulzona; es eso... una bola de hojas llamada "iceberg", será por lo insípido del hielo!
Lo siento mucho.
Un abrazo Mikel y gracias por la entrada, es realmente conmovedora... y me quedo con esta frase: "Un plato que te recuerda a la infancia posee un impacto emocional único"
Qué bonito!! Es magnífico este homenaje.
Vaya Míkel, nosotros impacientándonos con tu ausencia, y tu en esas...Estoy de acuerdo con todos, precioso tu post-homenaje, y justísimo.Un abrazo desde París
Me apena muchísimo tu gran pérdida, Mikel.Esta entrada que le has dedicado a tu madre es muy preciosa, emocionante, y comedida.Si el cielo es cielo de verdad y no una patraña, no habrá cátering ni lechuga iceberg allí; Esas cosas que se queden en el infierno. Un abrazo enorme y muchos cariños.
He llorado y reído en los últimos 3 minutos leyendo esto. De mayor quiero escribir y cocinar como tú, pero sobre todo me gustaría poder escribir a mi madre un post como el tuyo a Mari Carmen.un abrazo
Preciosa y conmovedora entrada. Mucho ánimo Mikel
Lo siento mucho Mikel. Me ha emocionado este homenaje que le has brindado a tu madre. ¡Qué suerte haber disfrutado de una madre que cocinara tan bien! Los que tenemos o hemos tenido esa suerte, somos unos auténticos privilegiados. ¡Viva la cocina de las madres!
Precioso post Mikel, te echábamos de menos, gracias por compartir con nosotros estas divertidas anécdotas. Por suerte aún conservo a mi madre, aunque ya sé lo que es echar de menos platos inigualables de mi abuela que no volveré a probar. Un abrazo y mucho ánimo
Yo tambien echaba de menos tus entradas. Un abrazo.
Mikel, soy de los que te leo cada día aunque nunca me animo a escribir en los comentarios de lo abarrotados que suelen estar. Cuando vi que esta semana no estabas publicando nada ya me pareció que algo raro pasaba..Solo puedo decirte que el post de hoy es con diferencia el más emotivo que haya podido leer, que me has emocionado, y que te mando un gran abrazo a ti y a los tuyos
Tu madre debe estar muy orgullosa de su hijo y del bellísimo homenaje que le acaba de tributar en su púlpito electrónico. Un beso fuerte.
Maravilloso el post, entrañable, divertido y muy bien escrito. Da gusto leerte!!! Está claro que tu madre ha dejado mucho en tí. un beso
Pensando en mi ama y homenajeando a la tuya, me voy a acercar a la "joyería" de Aquilino para comer a mediodía merluza frita con unos pimientos que asé ayer (no la bordo como mi madre, pero lo seguiré intentando). Y de postre, ¡una carolina! Mosu haundi bana
Gracias, Mikel, por contarnos siempre lo mejor de tí. Me apunto esta receta de cómo despedir y recordar a una madre en un rincón del corazón. Un gran abrazo. Sabine.
Seguro que a tu madre le habrá encantado leer tu homenaje, mientras le cocina un marmitako a San Pedro. Siento muchísimo tu pérdida, cuando las madres se van siempre dejan un vacío enorme. Es verdad lo que dices que los platos de la infancia te dejan un recuerdo imborrable. MI madre no era una cocinera excepcional, pero jamás he comido unas croquetas como las suyas.... Un beso muy fuerte!!
Casi se me salta la lágrima, me has pillado con el día ñoño y un piano de Mozart de fondo y de repente me he visto casi llorando! Mi abuela empieza a estar muy mayor y lo que cuentas de tu madre me ha recordado muchísimo a ella. Intento aprovechar todo lo que puedo su compañía y sus deliciosos platos, intento aprender a cocinar a su estilo, incompatible con la vida moderna, pero que pienso guardar como herencia. Hacer esos platos suyos de 4 horas serán todo un homenaje (a ella y a los que los comamos....). Un abrazo fuerte a tí y a tu familia.
Precioso. Una manera muy bonita de recordarla. Gracias por compartirlo.
Un relato muy especial dedicado a una madre. Un saludo y ánimo.
Lo siento muchísimo. Mucho ánimo.
Precioso Mikel. Todo un homenaje! Ánimo!
Tu ausencia tenía un por qué justificado, un abrazo y enhorabuena por ese homenaje a tu madre. Una suerte tener una cocinera en casa...www.qcomeshoy.blogspot.com
Muy bonito el homenaje a tu madre :)Supongo que debía ser una cuestión generacional. Lo que cuentas me recuerda mucho a mis abuelas. Una de ellas es capaz de pedir merluza hasta en el Himalaya y luego siempre se queja de que o es "rosa" o congelada o "muy negra"... creo q una sola vez he oido que le gustase una. Y en mi caso es de ellas de quien heredé el gusto por la cocina.
Muy bonito el homenaje a tu madre :) Supongo que debía ser una cuestión generacional. Lo que cuentas me recuerda mucho a mis abuelas. Una de ellas es capaz de pedir merluza hasta en el Himalaya y luego siempre se queja de que o es "rosa" o congelada o "muy negra"... creo q una sola vez he oido que le gustase una. Y en mi caso es de ellas de quien heredé el gusto por la cocina.
Un homenaje precioso, Mikel. Qué grande ese momento de la lechuga iceberg!!Un saludo.
Me ha encantado este homenaje a tu madre. Me he sentido reflejada en tus líneas ya que es tradición en nuestra familia decir "Nun etxian baino hobeto??" (como en casa en ningún sitio) exactamente la frase de tu madre. Yo soy madre y estoy intentando transmitir a mis hijios lo mismo que la tuya te transmitió. Aunque en mi caso además de cocina clásica de toda la vida, también les preparo cocina internacional. A mis hijos les pasa como a tu madre que cuando van a casa de amigos vuelven diciendo...........ama que horror..... y me cuentan los fallos cometidos por los padres de sus amigos. Por cierto tu madre no necesita un catering en el cielo ya que seguro que encuentra alguna cocina en la cual poderse dedicar a mimar a los demás como lo hizo contigo. Un fuerte abrazo desde San Sebastian.
Mikel, este homenaje está a la altura de todas tus entradas, seguro que era una gran mujer, se nota solo con ver qué grandes (no solo en sentido físico) han salido los hijos. Es bonito leer un texto tan bonito de un hijo sobre su madre. Aunque me gusta la cocina creativa, me encantan las madres que prefieren cocinar en casa a salir a comer fuera porque "pudiendo comer tranquilamente y bien rico en casa ¿para qué vamos a ir a ninguna parte?".Grandes grandes.
ole por esas madres con caracter y personalidad! ole por ti, por escribir este bonito post.
Lo siento mucho Mikel. Tu entrada de hoy es preciosa, tu homenaje me ha hecho llorar y emocionarme. Que grande esa generacion de madres generosas dispuestas a darlo todo por los suyos (me ha hecho mucha gracia lo de que se comia la manzana mas arrugada o el platano mas pocho, mi madre siempre ha sido asi) Yo soy madre de tres criaturas. Si, el dia que desaparezca, uno de mis hijos me dedica unas palabras tan sentidas y sinceras como las tuyas, tan llenas de amor y de verdad como las tuyas, entonces sabre que mi vida valio la pena.Un abrazo
Pues eso, llorando me he quedado. Has conseguido transmitir a la perfección el calor de hogar y esas conexiones tan intensas (para lo bueno y para lo malo) que se crean dentro de una familia. Océanos de amor.
Soy una asidua seguidora de tius entradas y me extrañó que no publicaras varios días.Hoy en la mañana mi hija me copia tu entrada, estoy emocionada doblemente. Es un homenaje bellisimo el que haces a tu madre y siento también que mi hija me quería transmitir un poco de la ternura que contiene, ante alguna de las similitudes. Soy cocinilla y estoy desarrollando ese momento "descaro" que apuntas, genial abanico!.Conserva siempre ese sentimiento, esa presencia.Es tan hermoso!Un gran abrazo.
Aprovecho tu articulo para hacerle un homenaje a mi madre "tambien". Mila esker
Mikel, los primeros filetes de huerta que probé fueron los de tu madre y desde entonces me gustan tanto que incluso los incluí en el menú de mi boda. Un abrazo.
¡Qué grande eres Mikel! Un abrazo de corazón en estos momentos tan tremendos. Aupa las madres guisanderas!!!Esas que nos enseñan las cosas importantes y que nos quieren siempre incondicionalmente.
Hola Mikel!Como ha dicho alguien por ahí,hace mucho que te sigo pero nunca me había decidido a escribir en tu blog.Pero hoy ha sido diferente,ni mejor ni peor que otras veces,solo diferente.Me has hecho reír y me has hecho llorar y eso no es fácil,más aún cuando los que te leemos somos gente anònima que no te conoce personalmente, pero con tu implacable forma de escribir y tu siempre exquisito sentido del humor,logras que los que te leemos empaticemos contigo de una manera increíble.Por todo ello GRACIAS y animo!quedate con todos esos buenos recuerdos que seguro que no son pocos...y con las recetas,por supuesto!
Hermoso
Grandioso Mikel! Mari Carmen es la super madre bilbaína!
Lo primero, lo siento mucho. No te conozco ni a tí ni a tu madre y la verdad es que se me han saltado las lágrimas con el post. Es cierto que la relación que se establece normalmente entre una madre cocinera y sus hijos es irracional, inexplicable y tan tan sólida que pueden pasar años y años y nunca romperse. En mi caso, el año pasado abandoné el nido. Como casi todos los domingos con ella y para mí, es uno de mis momentos favoritos de la semana...Estando muy unida a mi madre y siendo una gran aficionada a la cocina....sigo pensando que JAMAS llegaré a cocinar como ella y de hecho, yo innovo...uso cacharritos nuevos...hago mezclas imposibles y salgo triunfadora...pero...los huevos fritos nunca me saldrán como a ella! jajaja. Siento mucho tu pérdida....la propia de perder una madre...y la de perder esos platos que tanto te unían a ella.
Mikel, te sigo desde hace mucho tiempo, pero no soy muy de escribir comentarios, de hecho esta es la 1ª vez. Solo decir que ha sido espectacular, sin palabras... 1 abrazo fuerte desde Extremadura
Tu madre era tan puñetera como yo. ¡Que se siga riendo de este universo mundo por allá en las otras dimensiones!
Lo siento mucho, Comidista. Un abrazo.
"Así de cruel es la vida, que te quita lo que de verdad es importante." Siento mucho que tengas que vivir este duelo... Un abrazo cariñoso y una sonrisa porque los recuerdos de lo que has vivido y compartido con ella te acompañarán siempre...
Qué momentazo el pai-pai de Iceberg! GRANDÍSIMA!! De lo mejorcito que he leído últimamente! Mi ama, bilbaína de casta, se parece tanto a todo lo que cuentas... (salvo que ella es más de bollo de mantequilla que de carolina).Precioso escrito, ánimo Mikel.
No sé si me está costando más tragarme la bronca que iba a echarte por abandonarnos o el nudo en la garganta. Os merecíais el uno al otro. Salud.
Emotivas y hermosas palabras. Demasiados recuerdos se agolpan ahora en mi cabeza, pero si te sirve de algo, te diré que hará buenas migas con la mía en la cocina del cielo. Un abrazo, aunque sea virtual, inmenso.
Un abrazo fuerte. Su buen saber de la cocina trascendera a todos los que somos tus seguidores. Te hemos echado de menos estos días.
Lo siento mucho Mikel. Ánimo
Precioso el post de hoy, me ha emocinado. Se te ha echado mucho de menos estos días en los que has estado ausente. Muchos ánimos y un fuerte abrazo.
Lo siento mucho Mikel, has hecho que se me salten los lagrimones. Un abrazo.
Muchos ánimos, Mikel. Una abrazada. Fantàstico texto
Precioso el post, me he reído, me he emocionado y me han dado ganas de cocinar sus recetas. Un abrazo, Mikel
Precioso, Mikel! Contigo hoy más que nunca.Un beso y un abrazo enormes.
Gracias por tu blog, por tu buena escritura, por tu buen humor. Eres un bombón.
Lirismo en estado puro.
Un beso muy grande Mikel. Unas palabras preciosas sobre tu madre. No he podido parar de llorar. Estoy en la oficina, menos mal que sola.
Me he sentido 100% identificada. Me he reído mucho porque mi madre (y 4 tías que tengo en Donosti) son expertas en amargar comidas en restaurantes de igual manera. Me he acordado de los "superbocatas" que me preparaba cuando tenía alguna excursión en el cole, elaboradísimos, ya que para ella era un sacrilegio/negligencia mandarnos con un trozo de pan y chorizo. Gracias por hacerme pensar en la suerte que tengo todavía de poder comer marmitako en su casa, ahora que vivo en Zaragoza y le doy la brasa a mi marido con que no eche tanto condimento a los guisos!!! Encima es herediatario!! De hecho, él es el que me ha avisado de esta entrada, porque inmediatamente ha pensado en su suegra!!! Un abrazo muy grande.
Ella es una más de la familia que has creado o al revés, esta familia bloguera nació por su "culpa". Un abrazo
Mis condolencias, Mikel.
Como otros, hoy es la primera vez que hago un comentario en un periódico. Muchas gracias por todos los días que compartes con este montón de desconocidos que buscamos ansiosos tu blog cada mañana. Especialmente, gracias por los recuerdos, la sonrisa, el cariño, la sabiduría e intimidad de hoy...
Preciosa entrada Mikel. No puedo decir más.
un abrazo Mikel! yo también me he emocionado. hace poco se fue mi padre y sé por lo que estás pasando. en cuanto a la cocina me identifico completamente con todos tus comentarios! Lei anoche una entrevista de angela molina y decia que su padre no ha muerto que todavia existe - ese es el sentimiento mio sobre el mio.
In memoriam. En la cocina del infierno tendrán envidia.
Bravo por un post tan bonito. Un abrazo.
Hola Mikel,Creo que has conseguido trascender, desde tu recuerdo particular, a la universalidad del mundo de la infancia y del recuerdo de la madre a través de una entrada hermosa y emocionada.Un abrazo y ánimo
Un abrazo fuerte, Mikel. Si es que se va a algún sitio después de la muerte seguro ahora allí se comerá mejor, con tu madre reinando entre ollas y pucheros eternos. Toda la blogosfera te acompaña en el sentimiento. Ánimos.
"Es imposible sobrevivir a una madre." (Woody Allen).
Hi Mikel; que decir, lo has dicho todo mi mas sentido pesame, animo, cocina para olvidar o....... recordar. Saludos Mikel & Mari Carmen
Nunca me había emocionado leyendo un post en un blog, y aún lo sigo.Ánimo Mikel y un abrazo.
La única persona que nos querría aunque fuésemos el mayor asesino en masa de la historia es nuestra madre.El domingo voy a comer con la mía, la daré un abrazo fuerte y un beso y me acordaré de Marí Carmen.
Querido Mikel, lo siento mucho......Ya dicen... madre no hay más que una, con sus aciertos y sus manías, esas manías que ahora recordarás más y mejor y siempre harán que te sorprendas sonriendo.....que bonita huella que han dejado, pues.Precioso y preciado recuerdo de tu madre, que has tenido la generosidad de compartir.Un abrazo
Un abrazo; ¿Qué sería de nosotros sin la cocina de nuestros padres? Soy el heredero de los cuadernos de coina de mi padre y he de "apresurarme" para recoger todo lo que pueda de mi madre, ese toque...
mikel, un abrazo
Leyéndote ya se vislumbraba una gran mujer en la sombra... Se nos esta yendo una generación de grandes mujeres que han sabido llevar con gran clase unos cambios sociales inconmensurables.Dejan el liston bien alto.Un fuerte abrazo Mikel...Aferrate a esas cosas que nunca nadie te podrá quitar.
Un abrazo sentido Mikel, en uno de los momentos más dolorosos que puede atravesar una persona. Mucho animo y cariño de tus lectores
Un abrazo enorme.
Me he puesto a llorar como una tonta. Un abrazo muy fuerte¡
besitos
Un abrazo muy fuerte campeón.
Maravillosa entrada. En casa quien guisaba era la abuela, mi madre trabajaba todo el día y llegaba tarde a casa... nunca olvidaré su guiso de arroz, sus sopas que hubieran convencido a Mafalda, su asado al horno... gracias por los recuerdos, compañero!!http://elgatocuanticodesheldon.blogspot.com/
Un besazo Mikel, si le cambias el nombre podría ser mi madre, además prácticamente vecinas, estarán por allí intercambiandose recetas y truquitos.
Joder Mikel, el viernes pasado me descojonaba contigo y hoy se me saltan las lágrimas. Un abrazo para tí y un recuerdo para tu madre, esté donde esté.
Mi madre también almacena en su memoria la mejor cocina de este país. Ha estado malita en el hosital, y he rescatado la idea de escribir sus recetas. Este post me ratifica en ese homenaje. Siento mucho tu pérdida. Creo que muchos nos lanzaremos desde hoy al rescate del legado de nuestras madres. Un abrazo.
Un abrazo enorme Mikel! Por la cuenta que les trae en el cielo, tendran un catering divino. Ademas, ahora se partira de risa con la mia que tambien se llama Mari Carmen y despellejaran juntas a algun cheff estirado que haya pasado a mejor vida!Seguro que para cuando vayamos nosotros para alla, han revolucionado aquello, y nos tienen preparada una que para que contarte...Un besazo Mikel
Estoy segura que tu mama leerá esto en el cielo Mikel y se sentirá aún más orgullosa de tí.Nos ha dejado un ligado excepcional - debio haber sido una muy gran mujer.Keep smiling, keep cooking.............and keep writing...para mi, para todos, pero más importante....para ella. xxxx
Emotiva entrada sin caer en dramatismos ni sentimentalismos vacíos. En fin, suertudos aquellos que tenemos o hemos tenido madres como la tuya. ¡Un saludo!
Preciosa entrada, se me han saltado hasta las lágrimas. Un abrazo y mucho ánimo.
un abrazo grande Mikel, eres genial
un abrazo grandote y mucho mucho ánimo, nuestro querido comidista
Qué entrada tan emocionante, estaba preocupada por tu ausencia. Lo del pai-pai me ha parecido sublime. Has sido muy afortunado de tener una amatxu así. Mucho ánimo Mikel
Gracias por esta entrada y por compartir estos detalles tan chulos y estas recetas... Un abrazo muy fuerte i molts petons!!!
No sé qué decir. Ánimo
Me has recordado a un gran blog que sigo desde hace un tiempo: "cómo no ser una drama mamá", en el sentido de hacerme sonreir y emocionarme de una misma vez, e identificarme tanto. Ojalá que en estas malas fechas te sientas bien acompañado y pasen rápido.
Los siento mucho Mikel. Un abrazo
Lo siento mucho Mikel, qué homenaje tan emotivo y elegante este post. Se me han caído dos lagrimones como hacía tiempo. Espero de corazón que estés bien. Un abrazo.
en est post se revela cuan importante es para tí un aspecto relevante de la cocina, (que a veces nos os olvidamos de nombrar) y es la generosidad, la entrega, y el afecto. Cocinar es agasajar a los demás, cuidarlos desde el placer, aquel que nos remite al propio sentido de nuestra existencia: Que es que estamos aqui para poder disfrutar de la vida.Tu madre supo disfrutar de ello, y supo estar el tiempo, de su propio paso por aqui dando mucho amor y recibiendolo también. Y eso es algo muy hermoso a recordar cuando alguien tan querido se nos va. Asi que la transmisión de Mari Carmen sigue en este blog, donde nos ofreces exquisitas recetas que cocinamos (incluso yo que soy poco dada a copiar recetas) y que seguimos contagiando a los demás en aquel intento de ofrecer la calidad del sabor de la vida. Gracias por compartir lo que sientes y homenajearla.Te envío un fuerte abrazo.
un carino
te sigo hace tiempo, pero nunca habia escrito, hoy me has emocionado, q despedida tan bonita para tu madre, un abrazoo
Hola Mikel! Bonito homenaje a tu madre. Yo perdí a la mía hace tres años, aún era muy joven para irse, pienso en ella cada día. Muchos ánimos y un abrazo muy fuerte. Bibiana
Joder, estoy en el curro leyendo y escondiéndome para que no vean que estoy a punto de echarme a llorar. Un abrazo Mikel
Los que tuvimos la inmensa suerte de conocer a Mari Carmen nunca podremos olvidar su generosidad.... y su paciencia. Era igual cuantos adolescentes hambrientos amigos de alguno de sus hijos fueramos a su casa, no faltaba nada. El tipo de madre a las que el destino y la guerra les hizo sufrir y pasar hambre y que le dan la importancia debida a la comida. Generosa y educada. Nunca olvidaré, mas que las comidas, los prolegomenos y la sobremesa. Hubiera 5 o 25 personas el rito era sagrado. La mesa siempre bien puesta con sus cubiertos completos,primer y segundo plato, siempre una botellita de vino, el postre y el café, siempre, todo el mundo a comer juntos y a la vez y de ahi no se levantaba nadie hasta que se acabara.....como tiene que ser. Un rito pero es loque me gusta de los ritos, lo que unen. Una comida.....el marmitako, Dios, que era aquello!!!!. Como se podia hacer con tanto sabor, sin que se rompiera la patata y con el bonito en su punto justo!!!! era magia.....la echaremos de menos. Un besazo.
Animo y siempre que cocines con amor piensa en ella.
Me has hecho envidiarla por lo que ha sabido dejar en ti, esa es la única manera de quedarse para siempre.Un abrazo fuerte, Mikel.
Hola, hermoso homenaje para tu madre. A pesar de que soy una mujer joven y no tengo hijos me he sentido identificada en la falta de comprensión de ir a comer afuera si lo de casa es más rico...qué sentido tiene? Ten la seguridad de que está contigo, de otra forma, pero estará siempre acompañándote.Tengo un blog en el que he comenzado a subir recetas, no son de "ALTA COCINA" pero suelen tener mucho éxito, sería un honor que algún día lo visites www.delirios-cosmicos.blogspot.com.ar
Millones de gracias a todos. De verdad que en estos momentos se agradecen las muestras de apoyo. Y me alegro de que mis experiencias sean parecidas a las de muchos de vosotros. Vivan las madres cocineras!!!!
Ole, ole y ole. Tu madre estará bien orgullosa de ti, ya no sólo por tu publicación sino por ver como eres un buen ejemple de como se puede triunfar con lo sencillo, lo cotidiano y lo mundano. A todis nos llegará el día qno tengamos a nuestra madre cerca pero al fin y al cabo de eso se trata de vivir la vida. Animo Mikel.
Lo siento de verdad, Mikel. Las veces que me he partido de risa leyendo tu blog y hoy me has hecho llorar. Gracias por compartir esto con los que te leemos, sabemos que eres una gran persona. Besos.
muy bonito mikel, muchas gracias, mucho abrazos
Me parece no sólo justo sino necesario que alguien que es capaz de hacer pasar tantos buenos ratos a tantas personas reciba otros tantos abrazos en un momento como éste. Uno bien fuerte de mi parte.
Te lo dije el otro día en Barcelona...eres un crack. Mucho animo
Una lagrima, una sonrisa...y un enorme abrazo Lastima de estar al otro lado del mundo y no encontrar una Carolina como homenaje...saludos
Conmovedor !!! un abrazo desde mexico
Precioso post, Mikel... Felicidades por haber tenido una mujer así como madre :-)
Precioso tu homenaje Mikel, un abrazo.
Mikel, txiki, yo sigo llorando y no me lo explico, nunca me ha pasado ésto, esta vez intentaré decirte algo que pueda ayudarte: desde mi experiencia, mi madre, que es lo mejor que he tenido en mi vida, murió hace 19 años y, gracias a Dios, te puedo decir que el tiempo lo cura todo, yo, en los primeros años tras su muerte, pensé que no podía superarlo, era tal la tristeza, y hoy, aunque en aquel momento no podía creerlo, soy muy feliz con mis hijos, siempre recordándola, por supuesto, pero cada vez con más alegría que tristeza, sobre todo por la enorme suerte que tuve de conocerla, de disfrutarla y de ayudarla cuando lo necesitó,,, bueno, no quería enrollarme tanto. Sé que vas a estar bien, triste pero bien porque ella no va a permitir que estés mal, las buenas madres son así.Puedes contar conmigo para lo que sea, aunque sé que no te faltan amigos, pero es igual, no puedo ni quiero compararme con nadie pero si quieres un plato de porrusalda rico hecho con mucho cariño en Bilbao, también lo tendrás cuando quieras, un abrazo real, un bizcocho casero, lo que sea, te lo digo de corazón, besinos!
Mi primer comentario en tu blog es para mandarte mi abrazo solidario. Muy linda entrada, muy de tu estilo en un momento en que ponerse sentimentaloide es casi lógico. Coraje, señor. Y que vivan, claro, las madres cocineras: las buenas, las regulares y las malas.
¿Puedo sentirme amiga de alguien que no conozco? Si, yo me siento tu amiga, y empiezo el día con tu Blog. Un abrazo
Qué bonito Mikel.Un abrazo.
Me ha presentado mi querida Elvira Lindo en este blog y de que manera. Que texto más conmovedor para todos los que como tu tuvimos una madre inolvidable. Un abrazo desde Guadalajara Mexico.
Buenas tardes. Hasta ahora hoy no he podido entrar en internet. ¡¡ Me has emocionado !! Leyendo ésta estas palabras me has hecho reir, añorar a la mía que la perdí hace 28 años y cada día la hecho más de menos, has conseguido que admire a tu madre, has conseguido que entre a formar parte del circulo de personas a las que le abres la puerta de tu casa y del corazón, pero ante todo me has hecho llorar (pero de verdad). No tengo palabras, solo puedo decirte que siento que se te haya idoMucho ánimo en estos durisimos momentos.Un fuerte abrazo.
Con un homenaje así creo que todos los demás comentarios sobran, ánimo Mikel! Por cierto, que en un momento así seas capaz de escribir un colofón como el que has escrito (que por cierto, es genial) demuestra una profesionalidad envidiable, CRACK!
No lo dudes Mikel, pon una foto bonita de ella ...en la cocina. El culto a los antepasados es bueno. Yo llevo al trabajo la cartera de 60 años de mi tío Enrique, y su asa apretada me hace pensar en que a ratos nos cogemos de la mano y me da seguridad. Estoy seguro que dentro de un cierto tiempo le dedicaras periódicamente un plato suyo en tu menú, y ese será vuestro día. Yo sigo pensando en mis padres casi cada día, y me siguen inspirando. ¡Lo siento mucho Mikel, y gracias por compartirlo!
Te sigo hace tiempo. Siempre he pensado que el gusto y el respeto por la cocina está relacionado con las cosas más importantes, sin saber muy bien cuales son. Gracias por escribir tu blog y compartirlas con nosotros. Un abrzo
Qué gran entrada. Hace siglos que no hago pisto...lo voy a hacer en homenaje a Mari Carmen.
Lo siento mucho Mikel..... bueno... animo... ya tienes tu angel alli arriba
Precioso homenaje Mikel.Un abrazo.
Bonito Mikel, se me hacía hasta un poco raro leer todo eso pensando que eras tú el que lo escribía. Nos habías acostumbrado a otra cosa. Todavía es posible comer bien y sano como te cocinaba tu madre. Gracias Mikel!!
pero que precioso eres y tu madre más, la foto con las "pirañas" sin quitarle ojo para enmarcar,gracias por todo y por compartir la vida mas. te deseo lo mejor
Es que como una madre no hay nada. La mia ya esta un poco bastante mayor, pero es asomar la nariz por el descansillo de casa cuando voy a verla y ya adivino que lo que voy hay para comer.
Emocionante.
Mis más sentidas condolencias, Mikel. Desde Málaga te mando todo el cariño y la energía positiva que tú me inspiras con tu blog, que tanto nos alegra la vida y la cocina a los muchos que te seguimos y te apreciamos. Besos mil.
Como hijo y, sobretodo como nieto, de cocinera casera, me he sentido muy identificado, en los amores profesados y ese discurso aprendido, en voz baja y constante. Afortunadamente, aún conservo a mi madre, mi abuela marchó en diciembre y si comparte catering con tu madre, se lo deben estar pasando de aúpa, como poco.Gracias por ser tan plural y compartir tanto.Un abrazo.
Leyendo tu entrada de hoy podido sentir todas las acepciones de la expresión "te acompaño en el sentimiento".Una preciosa despedida.PD La mía estará encantada de recibirla. Al parecer tu madre es de las suyas.
Esta genial la foto del bocata, bajo tu atenta mirada, aprendiendo desde todos los puntos y lugares de vista posibles. Te deseo mucha energía y alegría para sobrellevar estos momentos. Otro abrazo desde Vallirana.
Normalmente me haces sonreir. Hoy me has emocionado. Mucho ánimo y gracias por tu imprescindible blog.
Nunca escribo en estas cosas sino que acostumbro a mirar, reir y aprender...pero hoy quiero mandarte un fuerte abrazo y acompañarte en el sentimiento. Ojalá sea un hasta luego y no un adiós
Un abrazo enorme Mikel!! Me ha encantado lo de comerse la fruta pocha :) Eso mismo hacían mi madre y mi abuela! Todo generosidad! Un besazo!!
Un abrazo Mikel. Eres grande!!!
Lo siento mucho Mikel, ¡Mucho ánimo! Mi madre murió hace 6 meses y todavía la hecho mucho de menos. Pero poco a poco, el tiempo lo va curando todo.
Un abrazo, y seguir adelante
Lo siento muchisimo!!. Yo tambien soy cocinera por parte de madre y me siento muy identificada con lo que has explicado sobre tu madre. Un abrazo muy fuerte!!.
Mikel. ¡Hoy somos todos hijos de Maricarmen! Nos esta movilizando para que hoy te sientas acompañado
Y ayudar a hacer las rosquillas en la cocina, y ese arroz sin tropezones porque los niños eran así de tiquismiquis, y las sopas de leche para aprovechar el pan duro... Un beso enorme
Qué bonito texto y homenaje!!! gratas sensaciones que, sin duda, siempre te acompañaran. Un fuerte abrazo Mikel.
Mikel, te acompaño en el sentimiento. Por lo que cuentas Maricarmen era un personaje!! Lo mejor es que allí arriba hay muy buena gente, también están mis padres!! Pobre, mi madre le va a dar una chapa sobre las excelencias de la thermomix... No creo que la convenza ;) Un abrazo fuerte!!
Precioso homenaje Mikel!!- Un abrazo
Un abrazo Mikel, lo siento mucho. Un homenaje precioso, las cosas que una madre te enseña son lecciones que nunca se olvidan. Gracias por compartir estos momentos difíciles con nosotros. Las personas no desaparecen mientras perduren sus recuerdos.
Estaras agotado de leerlo, pero te acompaño en tu sentimiento, ya que provengo de madre y abuela cocinera. Y supongo que es duro, pasar estos momentos, pero eres tan bueno, (escribiendo) que hasta en este momento sabes como escribirlo, y emocionarnos. Un abrazo muy fuerte, y cuando quieras discutimos de los platos de cocina viejuna! :-) :-)
Mikel, un abrazo muy fuerte de verdad. Me ha encantado esta entrada, llena de mucho sentimiento y claro, es lógico que el vinculo que tenemos con nuestras madres es demasiado importante, durante aprox. 9 meses ellas fueron parte nuestra o nosotros parte suya si nos ceñimos a la fisica pero en la quimica, ellas eran las que nos limpiaban los arañazos de tirarnos por el suelo, la que nos median la fiebre besandonos la frente, las que nos pegaban las rodilleras en los rotos del chandal, la que cocinaban de forma increible para nosotros, en definitiva, las que nos defendían y alababan siempre y por encima de cualquier circunstancia, en mi caso soy hasta más guapo que George Clooney, ay queda eso
joder Mikel... un abrazo enorme!!!
Me encanta la foto que has puesto: la madre rodeada de sus polluelos, alimentándolos! Has escrito un precioso homenaje, lleno de aromas y sabores. Lamento mucho la pérdida, y espero que estos comentarios del blog te reconforten. Tus fieles lectores te echábamos en falta.
Gracias Mikel por compartir tus sentimientos y tu excelente forma de escribir, aun en estos momentos. No tuve una madre asi, pero sentiría el mismo dolor si mi padre se marchara de este mundo. Un abrazo bien grande, se te quiere mucho
Lo siento y ánimo!
Un abrazo. Me uno al sentimiento de todos los demás. A todos nos llega o nos llegará ese momento amargo de perder a nuestros padres. Estoy contigo
Me has hecho llorar osito ewok!! Un gran abrazo
Cada día te queremos y respetamos más.
Una entrada llena de sentimientos. En estos momentos tan duros hay que quedarse con los buenos momentos que hemos compartido con esa persona y todo lo que nos ha dado sin pedir nada a cambio. Un abrazo Mikel
Un abrazo enorme mientras se me cae la lagrimilla.
Qué bello homenaje!!!Un abrazo y ánimo Mikel.
Mikel, me da la impresion que tu tienes mucho de tu madre, algo que continua contigo. Un abrazo fuerte, Borja
Mikel, te acompaño en el sentimiento y felicidades por un homenaje tan bello. Cálido, emotivo y, como no podía ser de otra manera en este blog, con un toque divertido. Lo de imitar un pai-pai con una hoja de iceberg y pedir pescado en un asador me ha hecho fans de Mari Carmen.
Me has hecho llorar, un abrazo!
Lo siento mucho Mikel. Me has hecho recordar a mi madre, que nos dejó hace ya unos años. Ella también era una gran cocinera, y creo que le habría encantado tu blog. Musus.
Un beso enorme, Mikel.
Eso que uno quisiera que no llegara nunca...
Un abrazo y ánimo!
"Quien cree que el destino es lo que ocurre en el tiempo que media entre la cuna y el sepulcro se rebaja a si mismo, nada sabe del tiempo y menos de la vida." (de El Vuelo de la Serpiente Emplumada) Como tu dices: ¿Qué estará haciendo ahora? ...Seguro!...Un abrazo Mikel
Tu madre no se ha ido, es eterna y vive en ti. Un abrazo desde el sur.
Animo Mikel!! Y Gracias a todas esas madres que nos enseñaron a apreciar un buen plato de lentejas o garbanzos. Me has recordado a mi madre, que nos dejo tambien, y que pensaba que en los restaurantes no habia nada de espectacular sino mediocre. Que lo mejor era lo hecho en casa... a fuego lento y con cariño. me ha encantado leerte hoy! Suerte!
Mikel :Besarkada bat bihotz bihotzez Euskaditik (Un abrazo de corazon desde Euskadi).Mi Ama tambien ha sido cocinera profesional (en un restaurante bueno) y ahora en sus horas bajas tambien como la tuya aprecio que ha perdido el "punto".Al haber sido cocinera en mi Ama como la tuya odiaba el comer pagando precio de restaurante al grito de guerra de " si todo eso lo hago yo" y me acuerdo que salvo alguna ocasion contada no hemos ido toda la familia a comer fuera, eso si, en casa ni te cuento.....!!!!!Ahora me escapo con mis hijas para no tener que aguantar el discurso, pero en mi fuero interno me acuerdo de ella SIEMPRE.Agur eta gero arte Mari Carmen yo tambien soy fan tuyo!!!
Mikel (me permito tutearte), enhorabuena por el gran homenaje a tu madre en concreto, y a todas nuestras madres en general. Nos has "leído" el paladar... Un fuerte abrazo de un español exiliado en Chile...
lo siento mucho Mikel. Gracias por hacer de tripas corazón y traernos un poquito más de ti mismo, es un post precioso! besos
Te echaba de menos estos días, Mikel. Ahora sé porqué y siento mucho el motivo. Este post que dedicas a tu madre ha sido precioso y muy emotivo. Ánimo y besos.
Gracias por compartir sus recetas con nosotros. Un abrazo
Mi madre se llevó consigo algunas recetas que no aprendí a tiempo pues mi afición a la cocina llegó después de partir ella pero creo que dejó algo más importante y veo que tu mamá también supo trasmitirte: El respeto a la comida. Espero saber transmitirle a mi pequeña bebé que no debemos tirar la comida que se pueda reutilizar, que lo que te sirves te lo comes, que a la mesa se sienta uno limpio y espera a los demás comensales para empezar y ese largo y sabio etc que por desgracia se pierde en ocasiones. Un abrazo desde una humilde cocina valenciana.
Las madres no tenían que decaer nunca, tenian que cumplir 100 años estupendas como a los 50 y luego desaparecer sin más. Lo siento mucho, mi más sentido pésame. Un beso muy fuerte.
Lo siento de verdad.
Qué bonito, Mikel, y qué gran mujer debió ser. Un beso grande
Es la primera vez que escribo un comentario en un blog (a los cuales soy adicta a leer), pero éste me ha cautivado tan a lo bestia que quiero felicitarte y darte las gracias a tí y a Mari Carmen. Creo que muchos hemos encontrado a nuestas madres en la tuya.
comida y amor ¿puede haber mejor mezcla?
Un articulo sin ñoñerias pero muy emotivo, esa si es una dificil mezcla. que suerte haber tenido una madre asi, me alegro por ti, y les deseo suerte a los el catering celestial :-) Ahora a pasar el legado!!
Ha sido una lectura emocionante, y al mismo tiempo, me ha arrancado alguna sonrisa. Será una estupenda forma de recordarla, cocinando sus platos.
Mientras lo leía, iba pensando: está hablando de mi madre! :)
Precioso post, Mikel! Todos tus seguidores te acompañamos en este momento... Y concuerdo con algunos comentarios: después de leer la descripción que haces de tu madre, está claro que tienes mucho de ella! Un abrazo
Agradecemos que compartas y escribas tus sentimientos.Todos somos ya de esta bella mujer fans después de las divertidas anécdotas que has contado.Un beso grande desde GRaDRid
Buena aportacion a la red, suelo visitar tu blog con frecuencia
Precioso homenaje a todas las madres. Un abrazo!
Doy infinitas gracias ami madre por casi obligarme a vigilar la comida , mientras ella ponía las lavadoras o recogía la ropa en el tendedero.Por dejarme el gusto por los potajes de verduras bien hechos.Por llevarme al mercado para ayudarla con la compra y enseñarme a comprar buen pescado fresco y las mejores verduras.Gracias Mamá, ahora que no estás conmigo y que tanto te echo de menos tus enseñanzas me ayudan a mantener tu recuerdo.Gracias tambiéna Papá por ensenarme a cocinar algunos platos que hoy me siguen encantando, como el bacalao encebollado.Siento cada vez más sus ausencias.....Un beso a los donde quiera que estén (seguro que mi padre en la zona de cocinas del cielo o infierno , segun él vea).
¡Qué impresionante homenaje le has hecho a tu madre! He sonreído y he llorado. Un abrazo de todo corazón, con el deseo de que desde esa infinita dimensión celestial te cuide a ti y a tu familia. Aupa, Mikel.
Lo siento mucho. Hay que intentar no pensar en lo que has perdido sino en lo que te ha quedado. Un abrazo.
Lo siento mucho. Estoy segura de que una vez más le habrá encantado leerte. Ánimo...
Un abrazo grande.
Que descanse en paz. Mi sentido pesamen.
Bueno Mikel!! He hecho el fastuoso marmitako de tu señora madre y está espectacular!!!!!!!!!! Mil gracias por la receta!!!! pero quéeeee ricooooooo!!! Y eso que no soy una cocinera del otro mundo, no quiero ni pensar cómo sabía el de tu casa!! Un bochorno!!!!!!!!!
Parte del espiritu de esta generación de madres sigue vivo en nosotros. Un abrazo fuerte
Madre mía que llorera, que bonito. Un beso.
Seguro que entre las recetas de tu madre había un bacalao maravilloso ¿Por qué no lo compartes? Es un bonito homenaje a tu madre que todos estemos cocinando sus recetas. Un abrazo
Un abrazo MIkel. Me ha encantado, me ha recordado a mi madre.
Como tu dices, si surje el vínculo que se crea entre una madre y un hijo varón en la cocina es el más fuerte que les une.....Por tu parte, un gran regalo de despedida para ella, sin duda....
Sublime homenaje para una gran madre. Has transmitido un sentimiento universal de amor y respeto a todas las madres. Precisamente estaba leyendo el articulo y me ha llamado mi madre para que fuera a cocinar con ella un guiso,...me he emocionado y le he dicho que sería un honor. Animo Mikel. Un fuerte abrazo desde Valencia
Yo ya he hecho el marmitako (ummmm, ñam ñam) y tengo el pisto pendiente. Con este post, va a estar tu madre en muchas cocinas. :)
Muy buen artículo Mikel. En general, también me ha recordado a mi madre! Un abrazo.
Doy fe! La mejor merluza que he comido en mi vida salió de su cocina. Auténtico manjar de reyes hecho con el mayor carino del mundo, como cualquier otra cosa que saliera de su cocina, como bien dice Mikel. Me has hecho saltar las lágrimas y mi corazón está dando golpes dentro de mi recordando a Mari Carmen. Mi más sentido dolor.
Ay Mikel, te sigo del principio y jamás comento. Me has hecho sonreír y llorar a mares. Me has hecho recordar a mi madre, que la tengo tan lejos, a miles de kilómetros. Siento mucho tu pérdida. Un gran abrazo virtual.
Escribo con los ojos borrosos y la sonrisa puesta... Gracias , sólo puedo decirte gracias por el homenaje a tu madre que también lo es a todas las madres.La mia se fue pronto, demasiado pronto, pero aún le dio tiempo a inculcarme el gusto por comer bien,los ingredientes naturales , los buenos platos de siempre...y también el arte del reciclaje y esa alergia a tirar nada que tú dices.Ahora que la que cocina soy yo, me admira pensar cómo lo hacía , trabajar fuera, los niños , la casa... y nunca nunca sucumbir a un precocinado.Es la mejor herencia que nos han podido dejar,conservémosla y transmitámosla.
Te leo desde hace tiempo, pero no sé si he dejado algún comentario... Estuve mucho tiempo de bloguera en la comunidad de elpaís.com (elviajero)y lo de comentar y leer tantos blogs lo he cambiado por otras tareas. Pero quiero decirte ahora que has clavado la descripción de mi madre y de los recuerdos de infancia relacionados con el paladar, de su generosidad plasmada en los mismos detalles que tú cuentas. Gracias por este post tan hermoso, emotivo y tierno, en homenaje a tu madre y a tantas madres; si me lo permites me adueño de él, para la mía y para unas cuantas madres que conozco. Voy a ir a tu blog antiguo para recoger las recetas de tu madre y hacerle desde aquí (vivo en la Selva Negra, en el sur de Alemania, desde hace demasiado tiempo) un homenaje particular, como a ella le hubiera gustado, en casa y sin florituras. :-) --detesto la nata en tantas recetas de por aquí y en tantas recetas de tantas partes. ;-)
Simplemente preciosa esta entrada. Este es el único blog del mundo mundial que sigo con regularidad. Los "alo comidista" son un disfrute de divertido y de interesantes que procuro no perderme nunca. Pero este artículo, en el que he caido gracias a alguno de los multiples links que pones y que no dejo de abrir, me ha llegado al alma pues mi madre también es "así de madre" y así de buena cocinera. Muchas felicidades por tu blog. Crack!
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