¿Cuál es tu instrumento de cocina favorito?

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¿Cuál es tu instrumento de cocina favorito?
Los maravillosos trastos de Cathrineholm. / HANDZ-ETSY.

Lo confieso: soy adicto a los instrumentos de cocina. Aunque no sepa qué hacer con ellos, aunque no me los compre porque son caros o aunque sean decididamente inútiles, me encanta mirarlos, toquetarlos y conocer a fondo sus maravillosas prestaciones. Como me huelo que muchos de vosotros ahí afuera compartís este vicio nefando, me gustaría pediros que me contéis cuál es vuestro trasto favorito, aquel del que no os separaríais aunque os ofrecieran 25 paquetes de Ariel a cambio. Y que me enviéis una foto del mismo (podéis salir con él si queréis). Mi correo es elcomidista@gmail.com; por favor poned en el asunto "Instrumento favorito" que si no me hago un lío con el Aló Comidista. También podéis publicar la imagen en Twitter con el hasthag #nosinmitrasto, compartirla en el canal de Comida y bebida de Eskup o en el Facebook del Comidista.

Con los mejores montaré una entrada en la que yo también hablaré de mi artilugio favorito. ¿Y a qué viene todo este lío? Pues a que el domingo publiqué un reportaje en El País Semanal sobre gadgets de cocina, en el que varias personas relacionadas con la gastronomía contaban sus grandes amores en este campo. Aquí os lo dejo para ir abriendo boca.

NO SIN MI BATIDORA

El flechazo se produce cuando los vemos en la tienda. Al principio nos dejamos fascinar por su aspecto físico, y luego la relación se normaliza atendiendo más a los aspectos prácticos. La convivencia con ellos puede ser difícil, sobre todo si son un poco raritos. Y la ruptura, si llega, es un drama.

Así son la relaciones con nuestros instrumentos favoritos de cocina, parecidas de alguna forma a las amorosas. Nadie que frecuente los fogones puede negar haber querido a su cuchillo cebollero, a la cazuela que hace tan bien los garbanzos o al molde de horno en el que los pasteles salen perfectos. Ahora bien, con la abundancia nos hemos vuelto promiscuos, y tendemos a enamorarnos de nuevos artefactos cada vez más bonitos, tecnológicos, específicos y, en muchas ocasiones, inútiles.

La oferta actual de instrumental para cocinar es apabullante. Los gadgets culinarios, que antes sólo se vendían en ferreterías y grandes almacenes, han invadido nuevos territorios como el diseño y la decoración, e incluso han pasado a ser protagonistas de tiendas especializadas. El fenómeno se alimenta, cómo no, de la fiebre por la gastronomía que ha vivido España en los últimos años. “Los cocinillas se están especializando y ya no se conforman con el cuchillo mellado que utilizaban sus padres en casa”, explica Marta Miranda, autora del blog Deliciosa Miranda. “Quieren cocinar con un punto profesional, y las firmas se han puesto las pilas para ofrecerles desde un juego de cuchillos ultrasónico hasta un molde diseñado exclusivamente para hacer macarons”.

Las tendencias que mueven el mundo de la cacharrería son diversas, y a veces están marcadas por cambios sociales. “La gente quiere cocinar y comer más sano cada día, pero le falta tiempo para poder hacerlo. Por eso triunfan los cortadores de frutas y verduras variados, así como utensilios para cocinar al vapor”, asegura Xavier Gener, propietario de la tienda barcelonesa Gadgets Cuina. “El mundo del tupper, por otro lado, ha sido impulsado por la crisis. Y por último, funcionan bien los utensilios para pastelería, por moda y porque son perfectos para introducir a los niños en la cocina y hacer una actividad con ellos”. “También nos está tentando mucho lo tecnológico”, añade Miranda. “Hay muchos Adriàs en bata y zapatillas que se lo pasan bomba con sus deshidratadoras y máquinas para cocinar al vacío”.

La aparición de nuevos materiales, como la silicona, o de electrodomésticos todopoderosos, como la thermomix, han cambiado para siempre el arsenal de nuestras cocinas. Y ya no nos conformamos con que los instrumentos funcionen, sino que les exigimos atractivo estético. Sin embargo, la comparación de la oferta actual con la del pasado suscita debate: unos creen que los trastos modernos están a años luz en rendimiento, mientras que otros añoran la solidez y duración de los antiguos.

“Es un tema muy sensible”, reconoce Jorge Ibáñez, de la tienda online Cuisine Paradiso. “Por un lado, ahora se puede fabricar con más calidad que nunca por los materiales y las herramientas de los que se dispone. Esto tiene un coste que se repercute en el producto, pero hay quien disfruta comprando una pieza que sabe que durará años y envejecerá con dignidad. Al mismo tiempo existe una feroz batalla por el precio: hay quien lo prioriza, no le da importancia a la calidad y cuando el producto se rompa, comprará otro nuevo y barato”.

Para no naufragar, en el sector recomiendan apostar por unos básicos sólidos. “Un par de buenos cuchillos, tabla, espátulas o cucharas de calidad, pinza, mandolina y sartén”, enumera Ibáñez. “Y si la economía lo permite, una cocotte. A medida que cocinemos más nos irán saliendo nuevas necesidades e iremos incorporando utensilios mas específicos”. No debemos olvidar que lo barato puede salirnos caro. “Para tener una buena sartén o un buen cuchillo hay que aflojar el monedero”, opina Marta Miranda. “Siempre he huido de los ofertones, y cuando he sucumbido, esos cacharros no me han durado nada”.

En el momento actual del instrumental culinario, en el que hay artefactos para casi todo, quizá lo más difícil sea resistirse a los caprichos inútiles. Esos que cuando los encontramos nos parecen el invento del siglo y luego acaban criando polvo en un cajón o un armario. “No existe demasiada locura”, niega Xavier Gener. “En tiempos de crisis se impone la racionalidad más absoluta del consumidor”.

Sin embargo, el cocinillas que no haya comprado algún gadget absurdo, que tire la primera piedra. “Utilizo casi todo, pero el sifón de espumas, la fondue y el molde para hacer nidos de patata no tienen nada que envidiar al conde de Montecristo”, confiesa Marta Miranda. “Aprovechando el boom gastronómico se están vendiendo muchas chorradas. Lo sé porque yo he comprado varias”, secunda la bloguera Sandra Mangas. “De la compra que más me arrepiento es de una Chef 2000 que en teoría hace de todo. Con este robot parece que vas a tener Arguiñano en casa cocinando pero en versión mejorada, sin chistes malos. Al final no es más que una olla a presión que cuesta 1.000 euros, con un recetario de recetas inventadas que nunca salen bien. La uso solo para hacer lentejas. Las lentejas más caras del mundo”.

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La 'tourniquette' de Ana López de Lamadrid. / CATERINA BARJAU

Ana López de Lamadrid: "La 'tourniquette' es mi primer recuerdo culinario'

Los trastos para cocinar no sólo viven en las casas, sino también en las canciones y en la memoria. El favorito de Ana López de Lamadrid aparece en un tema del escritor y músico francés Boris Vian, La complainte du progrès. “La canción, que trata del amor y el desamor, y de cómo los instrumentos de cocina intervienen en el paso de uno a otro, habla de una tourniquette para hacer la vinaigrette”. La propietaria del restaurante Igueldo en Barcelona sigue usando la batidora manual para ese mismo cometido, tal y como hacía cuando era pequeña en la cocina de su madre. “Es mi primer recuerdo culinario. Era lo único que me dejaba hacer”, afirma.

Este dinosaurio de los gadgets ha caído en tal desuso que resulta difícil encontrarlo en las tiendas. “Tenía el antiguo de mi abuela, pero este, que es nuevo, lo tuve que encargar a un fabricante de San Sebastián. Me costó 11 euros”. López de Lamadrid adora este artilugio tanto como su Thermomix, de 35 años de edad y heredada de su madre. “Los instrumentos antiguos son mucho más duraderos. Ahora parece que hacen las cosas para que se estropeen pronto”.


Juan Echanove: “A mí me entierran con esta olla”

La olla favorita Juan Echanove está consagrada a una sola actividad: cocinar alubias de Tolosa. “Las guisa sola”, asegura el actor, gourmet y presentador junto a Imanol Arias del programa Un país para comérselo. La cazuela, de la marca francesa Le Creuset -“el Rolls Royce de las ollas”- es un regalo del también presentador, cocinero y tragón David de Jorge. “Para mí, que David te regale una olla es como que Messi te regale un balón”, declara con entusiasmo. Echanove no se desharía de la cazuela por una versión moderna de la misma, ni aunque tuviera mejores prestaciones: “Ni de coña. A mí me entierran con la Le Creuset. Y fuera de temporada la dejo que hiberne hasta el año que viene”.

El actor, que se autodefine como “enfermo de los aparatos y acumulador compulsivo de gadgets de cocina”, prefiere gastar una cantidad importante de dinero en un buen instrumento “que muchas no importantes en algo mediocre”. Aunque reconoce, eso sí, haber picado con trastos inútiles: “Un pelador de guisantes y habas que compre en Jaén y que era un timo absoluto, y una heladera doméstica que nunca he utilizado”.

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Sergio Torres y su gastrovac. / CATERINA BARJAU

Sergio y Javier Torres: “Queremos a la Gastrovac porque costó mucho inventarla”

Hace ya más de un lustro, los hermanos Torres tuvieron una hija a la que llamaron Gastrovac. El feliz alumbramiento se produjo en la Universidad Politécnica de Valencia, donde Sergio pasó tres años trabajando con un equipo de dietistas y físicos para dar con esta especie de olla mágica. “A través de una bomba de vacío extrae todo el aire del interior. Sin él, el agua hierve a partir de 35 grados, y conseguimos cocer a muy baja temperatura, sin pérdida de vitaminas y de carotenos, y sin cambios en la estructura celular del alimento”, explica Sergio.

Las verduras y los pescados son los alimentos para los que la suelen utilizar Javier y él en su restaurante de Barcelona, Dos Cielos. “También permite hacer impregnaciones en frío: pones una manzana en un almíbar de vainilla o de ron, y lo sometes todo al vacío. Al restablecer la presión normal, hace efecto esponja y la manzana chupa todo el líquido, pero su textura crujiente se conserva”. A pesar de su precio (unos 3.000 euros), la Gastrovac ha sido un éxito en el mundo de la alta cocina, y ya se vende en más de 150 países. “Le tenemos cariño porque costó mucho esfuerzo inventarla”.

Sandra Mangas: “La rasqueta es un trozo de plástico, pero imprescindible”

Los instrumentos más valiosos no tienen por qué ser los más caros. La rasqueta de panadero de Sandra Mangas costó menos de dos euros, pero la autora del blog La Receta de la Felicidad difícilmente podría pasar sin ella. “No es más que un trozo de plástico, pero imprescindible si vas a trabajar con masas de pan y bollería: sirve para mezclar los ingredientes sin pringarte los dedos, para separar la masa del bol sin desgarrarla y sin que pierda aire, para cortarla en porciones y para despegar los restos que quedan pegados a la superficie de trabajo.... Encima es sencillísima de limpiar y casi no ocupa espacio”.

Mangas, que con cierta vergüenza confiesa poseer “un aparato para sacar punta a las zanahorias, un molde para dar forma de coche a los huevos cocidos y otro para darles forma de pez”, ha adquirido otras rasquetas en materiales más profesionales, pero nunca tan satisfactorias como la de plástico. “Hoy en día la fidelidad es un concepto que sólo se ve en los equipos de sonido, pero no la cambiaría por nada. No se le puede pedir más”.

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El rodillo milenario de Angelita Alfaro. / CATERINA BARJAU.

Angelita Alfaro: “Mi rodillo y yo somos almas gemelas”

No hay más que ver cómo lo acaricia para entender que lo de Angelita Alfaro y su rodillo es una auténtica historia de amor. La presentadora de Canal Cocina y autora de 14 libros culinarios lo tiene desde que hace 50 años, cuando se lo regaló en su boda una hermana de su madre. “Es de madera maciza, y nunca he encontrado uno mejor. Me regalaron uno muy moderno en un sitio en el que di una charla, pero no me mola. Este va donde yo quiero. Ya me conoce, y yo a él. Somos como dos almas gemelas”.

Tras hacer con él mantecados, hojaldre, empanadas o huevos en servilleta, lo cuida limpiándolo con un paño y untándolo con un poco de aceite. Aunque los expertos dicen que no hay que lavar los rodillos con agua, Angelita reconoce que lo ha hecho durante muchos años. “Es de ley y lo aguanta todo”. A la riojana y pamplonica de adopción le encantan los instrumentos de cocina, pero no muestra entusiasmo por algunas novedades de los últimos tiempos. “A los moldes de silicona no les encuentro la gracia. Se me desmayan. Prefiero los de aluminio: los bizcochos tienen más sabor de madre”.

Comentarios

En mi caso el cacharro de referencia ha sido siempre la termomix, un bicho que nunca he sabido si es masculino o femenina; aunque he de reconocer que cada cierto tiempo cometo infidelidades con cacharricos rmenores que suelen dar grandes alegrías. Esta primavera bebo los vientos por una mandolina de hoja de piedra blanca que hace virguerias.El diletante.
La sartén de 30 cms. donde salteo pasta centenares de veces al año.
yo también confieso ser adicta a los cacharritos de cocina, y suelo picar y dejarme llevar por el" culo veo culo quiero", y me acabo comprando "chorradicas" del tipo de la máquina de hacer donuts o la de hacer gofres, pero admito que una muy buena inversión es la thermomix de la que ya nadie me podrá separar y un horno decente.http://www.recetariodesirena.com
Mi recogedor de verduras...se lo ví a José Andrés cuando hacía su programa en la tele y no paré hasta encontrarlo. En aquella época tampoco había tantas tiendas de cacharros, hice al menos 4 visitas al Corte Inglés hasta que los trajeron!!! Desde entonces, no comprendo a los cocineros que salen en la tele y recogen las verduras de la tabla, después de cortarlas, con las manos.Pero mi lista en enorme. soy de las que veo cualquier cosa y siento la necesidad de poseerla: espátulas, ralladores ¿cuanta nuez moscada se puede rallar para tener un rallador exclusivo para ello?, pinzas para comer, servir, preparar los platos, el kit para sferificaciones ¿alguien me puede decir si esos polvos mágicos caducan?, moldes de silicona....
Yo está claro que no puedo vivir sin fiambreras o tuppers, como las queramos llamar.... ¿cómo de me llevaría la comida al trabajo? He probado de muchos tipos y precios, y empiezo a tenerlo claro.... Y ahora que llega el verano, me voy a hacer adicta de este kit tupperista para aderezar ensaladas: http://cuinescuina.blogspot.com.es/2012/06/i-per-amanir.html
Tengo debilidad especialmente por los cuchillos y por los cachivaches pequeños. Lo de los primeros no sé muy bien a qué se debe, debe ser alguna perversión que tengo escondida por ahí, pero el caso es que no me compro más de pura vergüenza. Y de los segundos... tengo un cajón enterito, que ya se me ha quedado pequeño, y mis chismes han empezado a invadir otro cajón. De todos ellos me quedo con el prensa-ajos: sencillo, práctico, muy útil :)
Yo no podría vivir sin mi olla ultrrápida, ultra porque es más rápida aún que la clásica olla express. Eso de cocinar en 10 minutos unas verduras para una crema, unas judías verdes con tomate, un estofado, un potaje...es una maravilla y ahora que tengo bebé, en pocos minutos cuezo sus verduras y su carne y luego batirlo todo y de una tacada hago un montón de potitos caseros que congelo debidamente para toda la semana. Mi receta estrella en la olla ultrrápida, las judías verdes con tomate: cojo un bote grande de tomate en conserva, pico los tomates en trozos no muy gruesos, una cebolla un diente de ajo picados, lo pongo en la olla con un chorro de aceite de oliva a rehogar, ensequida añado judías verdes limpias y cortadas, sal, pimienta, un toque de hierbas provenzales, añado el zumo de tomate que queda en la lata al sacar las peras de tomate, y cierro la olla, en 5 minutos, listo.
Aunque sé que mucha gente se hará cruces, mi cacharro de cocina favorito es la Thermomix. Con ella hago cosas que odio hacer pero me encanta comer, como bechamel o crema pastelera. Pero es que te hace helados en segundos, pica cosas que a cuchillo te pueden aburrir y, en definitiva, hace que la parte pesada de la cocina se alivie y uno goce más de la experiencia.La última preparación que he publicado en mi blog hecha con este cacharro los unos deliciosos molletes ( http://bit.ly/JOmY2t ) que hicieron las delicias de mi familia.A ver si me hago la foto y te la hago llegar. Otra cosa es que me selecciones para el post. Eso será cosa tuya.Gracias, Mikel.Carlos, de Vegetal... y tal.http://vegetalytal.blogspot.com
Tambien he pecado: mi cacharro de referencia es la termomix.
Llevo 30 años cocinando en mi casa y, además, soy hostelero, quiero decir con esto que las practicas ya las tengo hechas. En cualquier cocina, lo imprescindible siempre, siempre, son un buen juego de cuchillos de todo tipo: puntillas, trinchadores etc, todo lo demás es cacharreria y consumo. Si es cierto que hay diferentes ollas (las rápidas a presión son interesantes), sartenes, plásticos, termomixes, pero se puede cocinar perfectamente sin todo esto, los pelaajos, mandolinas, y todo estos cacharros son "mariconadas", sin ánimo de ofender a nadie. Saludos!
La imprescindible cafetera, sin lugar a dudas.No me refiero a las moderneces de las capsulitas, sino a la denominada italiana de toda la vida (el puchero todavía lo sigo utilizando, pero menos amenudo... eso de los posos por la mañana...). La cantidad de malos humos que hay por la mañana y que se suavizan con una buena taza de café!
Ay, qué aprieto!!! no sé con qué quedarme...Creo q (si se le puede considerar instrumento, q creo q no...) con la cocina de fuego, abajo la vitro!!!Y si no, me qedo con la lengua pastelera, imprescindible, 4€ de silicona y tal vez un pelador.
Pues no sabría que escoger, aunque tampoco tengo un gran menaje. Pero igual me quedo con la batidora (sí... soy de las de "no sin mi batidora") Me la regalaron mis padres cuando me fui fuera en 1º de carrera y ahí sigue tan estupenda 8 años después. Nadie tenía una batidora entonces entre mis compañeros, jeje. La de cremas, purés, salsas, batidos, mayonesas... que me ha hecho disfrutar. Ahora también tengo una de varillas... y ha sido un salto cualitativo en mis postres.
¡Ay... ! Los moldes para repostería... son un verdadero vicio. Y además permiten hacer cosas tam bonitas como esta:http://gastrocinemia.blogspot.com.es/2012/05/yogur-en-gelatina.html
Además de la cazuela jubilada de la que ya hablé en otro comentario:- Una cuchara de madera de olivo, con más años que la orilla del río. Posiblemente provenga de los aceitunos del famoso monte de Jerusalén, aunque no la he datado con la prueba del carbono 14. Igual pregunto a mi madre, que fue quien me la regaló, pero la mujer tiene la memoria fatal y saldrá por peteneras sin aclararme nada.- El desintegrador de ajos del IKEA, imprescindible en mi litúrgico all i oli. No sólo deja a los ajos espachurrados estupendamente sino que además ofrece el aliciente de que puedes imaginar que le estás aclarando algunos conceptos de economía doméstica y productividad al Sr. Roig y otros suicidaneos de su pelaje.Muy bien lo de ayer, MLI, pero hoy no la has hincado, mamoncete... te has cogido EPS del domingo, lo has escaneado y a vivir.Buenos días y buena suerte!!
Otro adicto a los cuchillos, tengo como 30, y no de los pequeños, no, cuchillos de ceramica, japoneses para preparar sushi que cortan una barbaridad, para el queso, puntillas, deshuesadores, cebolleros, de una sola pieza,etc y no sigo porque me podria eternizar! Eso si, ultimamente ando enganchado a la sorbetera, y ahora mismo no entiendo la vida sin ella, no tiene un mes y habre hecho 7 helados diferentes, y yo 3 kilos mas, todo hay que decirlo! Un saludo a todos!! y muy buen dia comidistas!
La thermomix, sin duda, un buen juego de cuchillos muy afilados, una buena madera para trabajar, la lengua de gato, una varilla para batir, el afilador barato del Ikea, y lo que nunca me atrevo a comprar de la teletienda pero observo en el Corte inglés, el nicer dicer plus, que me sigue fascinando.
Sin duda ¡mi arrocera! Estuve viviendo 5 años en Japón y me traje una para aquí al volver. Tengo que utilizarla con transformador y todo porque es de 125, pero le doy un uso que no veas! Para cocinar el arroz y que te quede apelmazadito para los platos orientales es de lo mejor.
La Thermomix, ya no puedo cocinar sin ella...;)Almuhttp://www.mavieenroseblog.com/
El cacharro por el que siento una devoción total es la KitchenAid mixer roja que me regalaron mis padres. Nunca me habían quedado tan esponjosas las madalenas, los pasteles y los panecillos.
Pues yo debería decir que la Thermomix, y es que sólamente sabes lo buena que es si la tienes, pero al final lo simple se impone: mi cuchillo santoku de Arcos se ha convertido en el instrumento que más mimo para conservar su filo y que con más satisfacción y frecuencia utilizo.Aunque ha aparecido competencia: tengo sin estrenar todavía (tienen dos días) un juego (4l + 8l) de ollas rápidas Fissler que tienen una pinta estupenda. La de 4l para esos guisos de día a día y la de 8 para los cocidacos y guisotes de acopio para tuper y congelar caldos.
Me pasa lo mismo que a ti Mikel,pero al viajar tanto a Asia soy un fanático de los trastos raros de cocina que encuentro por allí. Rodillos de chappatti, fiambreras lacadas singapureñas, moldes de pasteles de la luna llena, ralladores de papaya o de coco, filtros de té de bambú...una locura como otra cualquiera!!Un abrazo!http://cocinaorientalgurumasala.blogspot.com.es/
Para mi es totalmente imprescindible el cronografo del tiempo, soy increiblemente despistada y él me avisa de cuando tengo que apagar o añadir un nuevo ingrediente..desde que me compre uno digital me he ahorrado un montón de desastres.. ayer fue el dia de la ensalada en twitter, os dejo un enlace de la que yo hice que me quedo muy apañá , en 5 minutos teneis ensalada y algún consejo para vacaciones #ecoturismo ..http://www.elpucherodehelena.blogspot.com.es/2012/06/ensalada-moruna-o-no-o-ecoturismo.html
El pelapatatas, el abrelatas El Explorador y cualquier batidora que me permita levantar claras. Sin el resto, podría vivir.Tengo un cajón de cacharros muertos: un sacahuesos de cereza y aceituna, de 4 en 4, que las espachurra sin compasión, un termosellador de bolsas de plástico, la j o í a mandolina a la que tantas cicatrices debo, una especie de sacapuntas para zanahorias, un cortahuevos, un minirrodillo para ajustar al molde masas de pastelería, una rueda de cortar raviolis, brochetas de 14 tipos... me falta una camisa de fuerza, pero llegará.
Mi instrumento favorito es uno que no tengo y por el que muero, la KitchenAid en verde menta, muy años 50 y 60 americanos. Me la imagino en mi cocina y es que me emociono... ¡¡¡Quiero una KitchenAid!!!!!!!!!!!!!!!!!
Yo tengo dudas, creo que me quedo con mi cuchillo cebollero Arcos y una media luna antigua, con mango de madera y la hoja un poco mellada. Cuando estoy estresado, para relajarme, utilizo ambos instrumentos, descuartizando un pollo en el que veo al Sr. Mercadona o al Sr. Bankia de turno. También me gusta mucho la olla express, aunque tambín, dado su fondo difusor de acero, la utilizo para preparaciones abiertas a fuego lento, la última vez el lunes, peazo cocido (la última foto del post): http://lafactoriagastronomica.blogspot.com.es/2012/06/la-cocina-de-la-necesidad-el-pan-2.html
Mi cuchillo de cocinero. En su momento me gaste como la mitad de lo que tenía en el banco (no mucho) en mi cuchillico. Nunca me arrepentí.
La verdad es que es difícil elegir. Desde el molde de plástico de las empanadillas de 2,50€, hasta el robot de cocina Mycook que me regalaron mis padres recientemente. Aunque hay algunos que los vendería en eBay, sobre todo porque no los he usado nunca (bien por falta de tiempo, bien por su inutilidad). El último cachivache que me he comprado es un pequeño robot de cocina para amasar y montar claras, con el que estoy encantada.Entre mis cacerolas y sartenes, lo mejor es mi paellera para la inducción, hace unos arroces increíbles. Además mi placa tiene una zona de inducción de 28 cm, justo del tamaño de la paellera, por lo que el calor se distribuye uniformemente por el fondo de esta última.
Yo me quedo con la thermomix, el afilador súper mágico de cuchillos y los silpat, para mi imprescindibles.http://www.miscaprichosculinarios.blogspot.com
Esto es como preguntar ¿a qué hijo quieres más??... mmm... está dificil. Estoy con Gem en que la arrocera es perfecta para dejar el arroz estilo oriental sin tener que estar prestando atención a si le subes el fuego, lo bajas, lo tapas, lo apagas, etc.Tengo un "cake tester" desde hace como 20 años que, aunque es una parida, me encanta. Y no se que más...Me quedé con ganas de comprarme una gofrera en Bélgica, pero fui consciente del uso que le iba a dar y allí se quedó.Ah, y con respecto al "Chef 2000" que comenta Sandra Mangas, es de esos anuncios que no tienen desperdicio... en casa cada vez que lo vemos son echamos una risas, porque lo venden de tal forma que parece que se fregase solo y te colocase la comida.Un abrazo
¡Madre mía! Yo quiero una gastrovac. A ver cuando las traen a las tiendas de los chinos .¡Que viva danejones y sus ternuras!
¡La hoz y el martillo!...pero de la marca Karl Marx Design. Ya se que es un poco clásica pero no viejuna. También me va mucho el Gloryfather maxiplus, ese otro invento que multiplica los panes y los peces y no te quedas nunca corto de género en las romerías.
Mi batidora americana! imprescindible para elaborar batidos de fruta y bebercios alcohólicos experimentales!!!!!!!!!!!!!!
Buenos dias Mikel, Como cada Domingo a primera hora de la mañana compro El Pais, y aunque llueva lo leo mirando al mar...éste ultimo lo leí y disfruté de tus palabras en el "rebalaje", donde rompe las olas....y pensé en mi artilugio "fetiche", que tengo desde hace tanto tiempo que se pierde en mi memoria....y al leer tu articulo llegué a la conclusión de que no podría estar sin él.Al dia siguiente, justo al mediodía cuando llego "Mi cocina" después de toda la mañana en la oficina a preparar el almuerzo y la cena incluso...no lo encontré, busqué, miré, requetemiré por todos lados.....¡¡ Será cosa de brujería...por pensar lo que pensé ayer !!Se lo conté a mi marido, me ayudo a mirar...solo quedaba una esperanza me apuntó, que mi hija lo hubiese cogido.....larga espera hasta la noche, hasta que volviera de la universidad (ya se sabe la moda de estudiar en la biblioteca).Nada más llegar le pregunté por él...: nada, es que como es el más pequeño, me lo llevé para pelar las manzanas....Por fin volvió a mi...y te aseguro, que lo ataré con un cordón a algún punto fijo en "Mi cocina", como cual "boli" de una ventanilla de cualquier funcionariado....¡¡ No puedo estar sin mi pequeño cuchillo !! ¡¡ Mi cocina no podría ser la misma sin él !!Siempre nos hace pensar...eso es estupendo...Un cordial saludo desde http://micocinacarmenrosa.blogspot.com
Mi favorito: el dedo para rebañar.De cacharros externos: mi olla multirápid Fagor, mis sartenes y cazuelas rojas San Ignacio y mi colección de cubiertos de madera y espátulas de silicona.El más caro: mi cafetera con molinillo de café, que fue regalada. Metí dormida el agua en el molinillo y el arreglo me ha costado un pastón.
¡Con mi pelador al fin del mundo!Quizá los 8 euros más amortizados de mi vida..A la zaga le siguen mis cuchillos, mi batidora de varillas ,(si, esa que recibí en casa cuando pedí la puñetera Kitchen Aid, y que mi madre y mi hermana piensan que son lo mismo)y un utensilio que me encanta por su utilidad más que limitada, una jarra hervidora .Juro que en su momento me parecía lo más, -así tomaré menos café,..,mira la espera que te ahorras cuando necesitas hervir agua para cocinar..-. Al final la he usado 3 veces para lo que a priori está diseñada y 200000000 para llenar la bolsa de agua caliente para dormir.
Para mi sin duda la OLLA Rápida. Me la regalaron cuando me independicé y es un salvavidas increible: una olla que en 7 minutos tienes unas verduritas hervidas, o unas lentejitas estofadas.... llegar de trabajar y ponerte a hacer la comida y que en nada tengas un plato en condiciones, no tiene precio. Verduras, carnes, potages, incluso caldo en muy poco tiempo. Para mi imprescindible!!
¡ay! pues, si no sabía que éramos unos amateurs de primera, ahora sí que lo tengo claro... en casa hay pocos trastos (cocina minusculísima), y en realidad lo hacemos casi todo, desde una victoria sponge hasta un gazpacho con nuestra querida... cuchara de madera... está en pésimo estado, viene de nuestro college... y siempre que hemos podido comprar otra nueva nos ha dado como penita... ainsss!!! viva la... cutrez-nostálgica?
Con una puntilla al fin del mundo.
No tengo uno solo... Los niños de mis ojos son las cazuelas creuset, la olla exprés, la batidora con accesorios y el horno que da nombre a mi blog (con todos sus años y sus defectos). Y no me digas que escoja sólo uno, que son todos necesarios...
Los que mas me fascinan son: maquinas de cafè tipo moka, teteras, batidoras y robots, y cacharros para reposteria (moldes, espatulas...). Pero si tengo que elegir solo uno, me quedo con el que uso a diario: la moka (de marca Bialetti, soy italiana!)
En esta época creo que es imprescindible la lengua pastelera: para repelar los cuencos hasta no dejar nada y aprovecharlo todo!!!Un abrazohttps://www.facebook.com/LaTeteraVerde
Lo reconozco: fumo porros a diario...Tus dos primeras palabras me han recordado esta canción de Estopa, pottoki.Antes de que se me olvide, me encantó la respuesta que le diste al que te preguntó sobre no sé qué rabo y tú añadiste las pezuñas, buenísimo.También me dió mucha pena y vergüenza que la primera vez que me nombras haya sido unido a la palabra "guerra", a mí, que admiro a Lennon por encima de todas las cosas, en todo caso, era sólo una "guerra" dialéctica que se solucionó en dos días porque hablando se entiende la gente, ojalá todas las guerras reales de este mundo pudieran acabar de igual forma.Bueno, a lo que iba, creo que mi artilugio imprescindible es un batidor manual para montar un poco los huevos para hacer bizcochos, y es que tengo un "grave" problema, mi niño es muy delgadurrio, qué poco se parece a mí!, y le hago un bizcocho cada día, que le encantan, y aunque se come medio, y yo, sólo un trocín, la que engorda soy yo, no entiendo nada... besinos!
Qué bueno leer que a alguien más le ha pasado lo mismo que a ti con la maquinita Chef2000... sólo la uso para las lentejas y quedan maravillosas pero claro como bien dices: ¡son las lentejas más caras del mundo!Esta tarde miro los cacharros de casa porque ahora no recuerdo cuál es el que más uso.Por cierto yo tuve que comprarme un ARMARIO DE PLÁSTICO y colocarlo en el balcón porque no tenía más espacio en la cocina para cacharros!!! jajaja...
Buffff, cuántos trastos en mi minicocina de 2 metros apenas... La suegra dice que no sabe cómo almaceno tanto trasto en tan poco espacio. Pero fundamental, como la boina, por rápida, por limpia, por económica (menos en el precio, eso sí) es mi olla express WMF. En segundo lugar, la Thermomix, pero ésta es prescindible, porque ayuda mucho y engorrinas poco, pero se puede vivir sin ella, la verdad. Y en tercer lugar, una cocotte ovalada de Le Creuset que me regalaron para un cumple, de la que estoy enamorada hasta las cartolas porque los guisos saben a gloria bendita. Ya me haré foto con mis niñas y te la mando. Un muxu !!
Sin lugar a duda la cuchara de madera que talló mi primo. Está hecha unos zarrios, pero le da un sabor y unas vueltas a mis platos... ¡deliciosos! Y de los de motor, no puedo vivir sin mi batidor de espuma para el capuccino. ¡Me lo llevo hasta de viaje! Gracias por hacerme reír todas las mañana con tu blog. Saludos, comidistas
Me ha encantado este post. Yo soy adicta a comprar cacharros de todo tipo.
Cuando me vine a vivir aquí, me traje todos los trastos de mi cocina de Buenos Aires, de a poco y en maletas. Que no son nada del otro mundo, pero son míos. Me faltan las ollas Essen (fundición de aluminio), que pesan mucho, pero ya vendrán... Igual, si tuviera que elegir entre todos, me quedo con un palo de amasar pequeño que me hizo mi tio Rafael con el tronco de un pino que habia en el jardín de casa, cuando yo tenía 11 años. Obvio, mas por el recuerdo que otra cosa!
Son muchos los cachivaches que me encantan pero tengo dos que los valoro por encima de cualquier otro: un cuchillo que me trajo un sobrino de Corea , hecho a mano por un artesano y una cuchara de madera de boj, tambien hecha a mano y que compré en Sevilla hace unos 12 años. No enviaré las fotos ya que son tan perfectos que, hecho un molde, se venderian incluso en plástico o teflón.
Yo sin duda... el primero de mis Imprescindibles, mi KitchenAid...NO SIN MI KITCHENAID!!!
Aunque la tengo hace solo un año, mi clásica y elegante cafetera de sifón, con ella siempre sorprendo a mis invitados, no falla.
Mi mujer dice que su instrumento de cocina preferido soy yo!
La Saten de hiero de toda la vida. Tiene unos 40 años y mejor que el primer día.
Hace uno o dos meses se me partió el rallador con depósito de tupperware que mi madre me regaló hace 25 años. Rallar el tomate de las tostadas para el desayuno ya no ha vuelto a ser lo mismo. RIP
Mis cuchillos, así en plan genérico, aquellos que tenga en activo en cada momento, bien afiladicos. En un apuro, antes prestaría el cepillo de dientes que mis cuchillos.
Jajaja! A mi cajón de trastos ya ha llegado la camisa de fuerza, esta junto con el deshuesados de cerezas, ninonoooo, léase alarma ambulancia!!
no voy a ninguna parte sin el pelador de aluminio que vende un señor en el Rastro desde hace años, una lengua para rebañar todos los guisos y el rallador de pie de Ikea, para hacer todo trocitos sin manchar apenas....
Mi rallador. Es el típico de Ikea de 4 caras, pero me encanta como ralla el tomate para guisotes, para pizzas, para todo.Y el queso en lascas para ensaladas, y las patatas para tortilla y las manzanas para tartas y...Eso y una mini tablita de madera de olivo (10x20cm) que le compré a un artesano en Galicia y al que no he vuelto a encontrar para comprarle una de tamaño decente.
Me gusta mucho este post. Que bueno es leer todas las opiniones tan diversas : ) Un saludo desde http://dialhogar.blogspot.com
Mi mamá tiene una juguera (licuadora) marca Braun que se trajo de Alemania a Santiago de Chile en 1975. Hace poco se rompió el recipiente para licuar, pero todavía la usa como picadora.,,,
No podría vivir sin el exprimidor de mi abuela. Es de cuando se casó y sólo le tuve que cambiar el enchufe. Es rojo y blanco de la marca Taurus, suuuper retro y me encanta! Además tengo de la otra abuela una batidora de varillas, con la que me siento una repostera de los años 50 por lo menos!Y hace casi un año me regalaron la thermomix y la verdad es que es total!! estaba esperando este calor para hacer gazpacho!En mi lista de artilugios pendientes hay una olla exprés :)
Para mí: mi cuchillo baratuchis, el único que corta recto, la báscula, una buena cuchara que no dé sabor (tengo de boj y olivo), una sartén de fondo grueso, tener un reloj a mano.
¿se publica?
Ah, y el centrifugador de ensalada.
La verdad es que a mi me dan sensacion de hogar, aunque se me este olvidando el cocinar...cuando vivia en Holanda entrar en una de esas tiemdas de menaje era como cuando Holly iba a Tiffany's. Ahora que vivo en Haiti me acuerdo y las idealizo. Igual que las fotos que aparecen en su blog, que me dan hambre :)
Hola: yo soy como Juan Echanove, fiel a mi cazuela Le Creuset. Tengo una de la que estoy enamorado y ya etoy pensando en comprar las siguiente. Un saludo!
El juego de ralladores cortadores alemán Börner. Desde que lo vi lo quise comprar .
¿Alguien sabe como se llama ese pinchador de huevos duros antes de cocer para que no se resquebrajen que venden en Alemania?
La minibatidora que hace la hermosa espuma para el capuccino
Si tuviese espacio quizá un horno electrico por aire caliente que vi en 1 teletienda TV.
Una más..no sin mi batidora!! :DD
Cuchillos! Uno sólo vale, un buen cuchillo de chef que sirva para todo es lo único que realmente echaría de menos.
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