El cliente que nunca tiene razón

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Alguien debería empezar a recopilar los mejores carteles escritos por dueños en bares y restaurantes, para grabarlos en algún tipo de soporte indestructible que los extraterrestres puedan encontrar al llegar a la Tierra una vez extinguida la raza humana. Venía yo de admirar mi último hallazgo en este terreno, escrito con tiza en una pizarra del maravilloso Bar Casi de Barcelona (WE SPEAK POOR ENGLISH WE COOK VERY WELL... VERY GOOD), cuando me enteré de una historia que quizá revolucione el género situándolo en una nueva dimensión.

James Chu, chef y propietario del restaurante So Chinese de San Francisco, decidió cerrar hace unos días su negocio, y para explicar sus motivos pegó dos notas manuscritas en la puerta. La primera ya situaba la acción en pleno clímax dramático: “Estamos cerrados por VOSOTROS (clientes)”. La segunda explicaba los motivos de la acusación: “Sí, usamos GMS (glutamato monosódico). No creemos en la comida ecológica. Y... nos importa una mierda el gluten”.

Este caso de cartelismo pasivo-agresivo demuestra un hartazgo supino ante las exigencias de la clientela. Para entenderlo, uno debe imaginar hordas de progres quimiofóbicos y yogui-mamás jipitruscas —especies ambas nada escasas en California— dando la tabarra desayuno, comida y cena porque hay glutamato, pesticidas, transgénicos, gluten y otras modernas encarnaciones de Belcebú en su plato.

Ante la difusión que el hecho tuvo en los medios, el hostelero colgó un segundo cartel, esta vez escrito en ordenador. Aunque el mensaje era más templado, no estaba exento de cierta furia residual: “Trabajamos duro para satisfacer a todo el mundo, pero no podemos. Si eres difícil de complacer, por favor vete a otro sitio”. Traducido: plastas no, gracias. También explicó en la televisión que había estallado después de que un individuo pretendiera hacerse un sinpa con un singular argumento: "Si no me gusta la comida, no tengo por qué pagarla".

Como era de esperar, el caso del So Chinese ha partido en dos a las redes sociales. Desde un bando han calificado a Chu de borde, idiota y maleducado. Desde el otro, le han colmado de parabienes por su valentía. ¿Que dónde me colocaría yo? Pues más bien en el segundo grupo. Simpatizo con este señor porque escribió lo que pocos en su profesión se atreven a decir. Porque clama contra una máxima que siempre he detestado: la de que el cliente siempre tiene razón, cuando más de una vez el cliente es un imbécil que de ninguna manera la tiene. Y porque, en última instancia, lo suyo es un grito contra esa tontería muy primer mundo con la que muchos se aproximan a un hecho tan simple como el comer.

Nota aclaratoria: En este artículo muestro mi comprensión hacia el dueño de este restaurante porque creo que su cartel no va precisamente contra los celíacos que preguntan si algo tiene gluten o no -hecho totalmente justificado-, sino contra la moda antigluten que ha llevado a muchas personas a huir de este componente sin ninguna razón médica para hacerlo, como si fuera algo malo en sí mismo. Seguramente él lo expresó de una manera demasiado brusca, de la misma forma que yo no he sabido explicar bien mi postura viendo las protestas de personas afectadas por esta enfermedad. A todos ellos les pido disculpas por mi torpeza.

Comentarios

Pues si, totalmente de acuerdo. Eso demuestro el punto tal de hartazgo que lleva a una persona a renunciar a tener abierto su local. Muchos deberíamos escuchar esa llamada de auxilio que lanza este hombre, y aplicarlo al resto de las cosas cotidianas.Hagamoslo fácil!! Y no nos compliquemos las cosas, y sobre todo, no se las compliquemos a los demás!!https://sorprendeatupareja.es/store/es/
Buf, puede haber un término medio, si usa glutamato monosódico y no cree en la cómida ecológica, entonces por mí que lo cierren...
Como mujer de cocinero entiendo el artículo pero como celíaca me parece una verguenza.Hay gente que se abstiene de comer ciertos productos por capricho y moda pero hay muchos que nos jugamos nuestra salud, la celiaquía es una enfermedad que obliga a quienes la padecen a hacer una dieta estricta libre de gluten.Ya me gustaría a mi ir a un restaurante y no tener que especificar que soy celíaca, artículos como el suyo nos hacen sentir estigmatizados, su incomprensión está en su ignorància, si sus hijos-hermanos-parejas lo fueran y tuvieran que convivir con la enfermedad dudo mucho que le hiciera gracia el artículo.Yo opino como celíaca pero es evidente que un intolerante a la lactosa o alérgicos a algun alimento pensaran igual que yo, LO NUESTRO NO ES UN CAPRICHO, ES UNA NECESIDAD, no vamos a la moda sino que padecemos un problema médico.
Si el señor Chu o algún familiar suyo hubiera tenido tres reacciones alérgicas con ingreso en urgencias por reacción al glutamato como servidora... Con que informe con un cartel buen grande o en su carta bastaría.
Que tristeza me da leer esto. Tengo dos hijos celíacos y quizá por eso me importa el gluten. Mezclar todos esto con el gluten es fruto de una ignorancia que me revela. Me gustaría que el autor intentara vivir su vida de ahora sólo cambiando un detalle, que no puede comer gluten. No por estúpida moda, sino por salud. Sabe usted lo que es hacer la compra, comer en un restaurante, planificar un viaje y llevar alimentos para grantizar la salud? Gracias a la labor de la Asociación de Celíacos es cada día un poco menos difícil. Pero que una persona a la que muchos leen escriba esto es doloroso y el signo de lo mucho que nos falta de madurez como sociedad. Acaba de perder una lectora.
El comentario de Montse me parece representativo de uno de los motivos que han llevado a ese hombre a cerrar su negocio: determinados alimentos me sientan mal y yo no tengo por qué decirlo, así que todos los restaurantes del mundo *deben* tenerlo en cuenta y no incluirlos en sus menús, porque tengo derecho a ello.No basta con que indiquen los posibles alérgenos que contienen. Sólo *debe* haber alimentos aptos para todo el mundo, porque si no se estigmatiza a quien no los puede consumir. (?)Así que en ningún sitio *deben* servir comidas que contengan queso u otros derivados lácteos, huevo o derivados, trigo o derivados, pescado (alergia al anisakis), marisco, frutos secos, soja o cualquier otro producto al que haya gente que pueda ser alérgica o tener una intolerancia. Vamos, que se acabó el salir a comer fuera. A no ser que seas alérgico a algo, que entonces sí puedes. :-)
Existe un punto intermedio, usando las palabras correctas a través del medio más adecuado generalmente se resuelven las dudas.
Cada cosa tiene su lugar. Ni vegetarianos en un asador, ni pedir peras al olmo. Os invitamos a estas cintas cinematográficas homenaje al señor Chu. Eso si, sin glutamato. http://dosyemas.com/index.php/cintas-orientales
Por motivos personales estoy muy sensibilizada con la celiaquía. El problema no es el de señor Chu, ni de otras personas, sino de algunos autoproclamados "gurús" (por definirlos de alguna manera) de la vida sana que pontifican sin ninguna base científica que sustente sus argumentos. He conocido a gente que no come gluten porque Gwyneth Paltrow afirma que no es es sano... Son quienes han logrado frivolizar la cuestión y perjudicar a un colectivo que bastante tiene con lo suyo. Imagino que lo que le ha molestado al hostelero son los modernitos, no las personas con necesidades alimentarias específicas. Por cierto, yo misma soy alérgica a la proteína de la leche, a la avena y al huevo.
Cómo se notan los genes... Hace unos días, y a colación de los pitidos a casillas o Simeone, era Juanma López Iturriaga el que afirmaba muy razonablemente que la tan extendida pretensión de que el "respetable" tiene derecho a decir lo que quiera en un recinto deportivo también tenía sus límites. En cualquier caso, coincido con la señora celíaca: hay que distinguir a los tiquismiquis, maniáticos y gilipuertas en general de los que se quejan por pura necesidad, como ella.
Bueno!!!!! vas a tener un montón de criticas Mikel, ya veo que te va la marcha! jejeje Yo estoy de acuerdo con Porcupine y por supuesto contigo, y diria mas cosas pero a mi no me va la marcha. ;-)Si os paetece ver una receta super buena y super fácil sin gluten y sin glutamato podéis visitar mis sardinas con tomate, estan de vicio!http://lesreceptesquemagraden.blogspot.com.es/2014/09/sardinas-con-tomate.html
Mikel, me gustaría separar tu razonamiento en dos partes: 1) Totalmente de acuerdo en que el cliente no tiene siempre la razón, y a veces es un gili (somos muchos, estadísticamente tiene que haber tontos). Pero eso no quita que haya que atenderle bien, y trabajar para satisfacer sus expectativas: si no eres capaz de preparar lo que el cliente quiere y como él lo quiere, tienes un problema.2) ¿Glutamato monosódico???? Mamma mía, yo no quiero ir a un sitio donde me envenenan a sabiendas, mi abuela cocinó toda la vida unos platos exquisitos y no echó nunca potenciadores de sabor. ¿Qué mejor sabor que el de los propios ingredientes? A tenor de esto, me atrevo a decir que yo no como de todo:http://sibarito.com/yo-no-como-de-todo/
A las personas celíacas: no saquéis las cosas de quicio, no va contra los alérgicos, va contra los seres que no comen tal o cual porque no quieren, pq "no es sano" no pq pueda matarles. Mi ex no bebía leche, por la lactosa... Pero se ponía hasta el culo de pan con mantequilla, de ketchup, de bollería... Vamos q tenía la capacidad mental de una ameba.
Es evidente que el cliente no siempre tiene la razón, y que el señor Chu puede tener el tipo de restaurante que le salga de los mismisimos, e incluso tener de chef el químico protagonista de TopChef.Pero el cliente es inteligente (el americano lo tengo menos claro), y con su dinero escoge si quiere comer vegetariano, casero, km 0 o química pura, y escogerá si volver o no a su restaurante (vaya, los masocas quizá repitan pero esos son un mundo a parte).http://www.cocinadeemergencia.blogspot.com.es/2014/09/mermelada-de-ciruela.html
Para muchos de nosotros comer cuando vamos a un restaurante y preguntamos si disponen de platos sin gluten no lo hacemos ni por capricho ni por fastidiar al cocinero, tan sólo lo hacemos para poder disfrutar, al igual que el resto de personas, de unos buenos momentos disfrutando, en lo posible y con las limitaciones que sufrimos, de una buena compañia y de una buena comida; simplemente, padecemos de una intolerancia alimentaria (que no intolerancia mental como parece que sufren otros) que nos impide ingerir gluten.
Hombre, la cosa estaría más bien en un término medio! entiendo que diga lo del glutamato, es su cocina y si quiere usar productos no ecologicos y demás pues perfect... pero lo del gluten es un tema de salud y no un capricho no?
El problema es el que indica El comidista: la tontería alimentaria y el que hace responsable al mundo entero de su problema específico (en este caso la intolerancia alimenticia). Por una parte, está la tontería ecológica y de alimentación sana, que es muy respetable (yo mismo compro de kilómetro 0, local, etc...) pero no exigible como el código de Hamurabi, incluso porque el precio puede hacer inviable el restaurante (y no lo digo yo, lo dice Ferrán Adriá). Por otra parte, la gente que tiene problemas. En ese caso, los únicos sitios que tienen obligación de poder responderlo son los comedores escolares, hospitales, de cuarteles y grandes colectividades (y aún así, hay que asegurarse bien). Fuera de eso, si tienes un problema, debes preguntar antes de ir al restaurante, y si no te satisface, no vayas. No tienes porqué presuponer que todos los restaurantes (a los que vas porque tu los eliges) tienen que tener a priori lo que tú quieres o poder responder a tu problema. Por ejemplo, un sitio pequeño puede no tener las instalaciones lo suficientemente separadas para preparar la comida para celíacos. En ese caso, debiera advertirlo cuando se lo preguntan. El número de alergias es infinito, y tampoco cada restaurante puede responderlo. Y si el restoranero no hace caso a ese ingente sector, o miente, se hundirá el sólo, sin necesidad de más, pero por favor, no vayamos por ahí exigiendo, exigiendo, sin más idea en la vida, que también los de los negocios lo tienen bastante jodido. Otra polémica es si un restaurante de nivel alto puede permitirse NO atender a diversos colectivos, pero volvemos al problema de los costes y la libre elección. Y otra cosa es si el Sr Yu nos parece un borde o lo que sea, pero lo dicho: llamar para reservar, preguntar y actuar en consecuencia.
envío un segundo post: la hija de unos amigos es celiaca, y va a un colegio donde la tratan fenomenal y lo llevan a rajatabla. Ahora bien, en el comedor un día le dio por intercambiarse los macarrones con una niña que los comía normales... Se pegó la diarrea del milenio.¿A quén culpamos? A la niña, al colegio por no separarla en un corralito (o sea, por no estigmatizarla más aún), a la otra niña por darle de sus macarrones, a los padres por no educarla mejor aún con 4 años...Entiendo lo de las intolerancias porque me toca de cerca, pero entiendo que si queremos avanzar en la normalización tampoco pasa nada por poner etiquetas de "restaurante apto para celíacos" o ponerlo en los menús como hacen algunos, etc... o por preguntar porque desde que Mercadona es Mercadona, la celiaquía es la intolerancia más conocida por el amo de casa español.
Cuánto daño hace internet! El glutamato está presente de forma natural en un montón de alimentos. Es un aminoácido, no un producto marciano. Está en la carne, productos lácteos, champiñones, tomates, pescado. Incluso, oh, sorpresa: lo produce el cuerpo humano. Otra cosa es que te lo comas a cucharadas. También te sentaría mal comerte sal a cucharadas, o azúcar, o pimienta, o canela...Y lo del gluten hay que ponerlo en su contexto: un montón de atontaos creen que el gluten es malo per se, aunque no tengas intolerancias. Es una moda que llega de Estados Unidos y en ese contexto hay que entender el cartel que puso ese buen hostelero.De todas formas, si alguien tiene alergia al glutamato no entiendo por qué va a un restaurante chino.
¿Tan difícil es de entender que lo del gluten no va por los celiacos?Este tipo de personas que comentan sin leer son los que después te la lían a la primera de cambio haciendo alardes de intransigencia congénita.El cliente NO es el Rey, en Alemania hay un dicho que si lo clava; el cliente ES el Rey mientras se comporta como un Rey. En fin...
Clientes estúpidos abundan en todas partes. En una ocasión, comiendo en un restaurante especializado en hamburguesas de las buenas, pude escuchar la conversación de un cliente idiota con el camarero.-¿sólo tienen hamburguesas?-sí señor. Es un restaurante de hamburguesas.-ya. Es que parece que su comida es toda muy "protéica" (sic), y yo quería algo menos "protéico" (sic otra vez).-le sugiero entonces la hamburguesa de pollo...-hummm. No sé. También tiene mucha proteína.-seguramente.- no se... Bueno. Tráigame una ensalada y una hamburguesa sin salsas. Y agua mineral. -nuestras hamburguesas no llevan salsas. Se sirven aparte.-que no tenga queso y en vez de patatas fritas, una patata cocida...Aquí el camarero resopló, yo pagué y me marché apiadándome del pobre empleado por tener que soportar a un imbécil que había entrado en un restaurante de hamburguesas para tocar las pelotas.
Ya estamos con lo políticamente correcto: que si soy celiaco todos los restaurantes del mundo mundial deben tenerlo en cuenta. Pues no, señores, los restaurantes son negocios privados y si no te gusta un restaurante no acudas, pero no hagas como la talibán de Eva, que sino le gusta, no sirve con no ir a ese restaurante, hay que cerrarlo.
Lo del gluten sí incluye a los celiacos y lo que nos molesta es que nos incluya en el colectivo que va "dando la tabarra desayuno, comida y cena". Llevamos bastantes años tratando de conseguir el poder salir de casa sin la fiambrera bajo el brazo, para que se nos diga "y... nos importa una mierda el gluten". Además, cuando esta frase está citada (y por tanto compartida) con un buen divulgador gastronómico con infinidad de seguidores, puede afectar en esa labor de normalizar la vida a un colectivo cada vez más numeroso.
Dudo mucho que el glutamato monosódico sea mucho peor que el cloruro sódico dentro de los límites de su uso culinario normal. Por supuesto que el exceso es malo, como pasa con todo, incluso con el agua... Yo me pregunto qué neurotransmisores utilizan los "alérgicos" al GMS, o si es que directamente no utilizan el cerebro... En fin, esto me recuerda a aquel caso en el que se demonizó al ácido ascórbico como aditivo alimentario (Es un buen antioxidante. Tan bueno, que el cuerpo lo necesita habitualmente. Ah, claro, es que en ese caso preferimos llamarlo Vitamina C...)
¡Madre mía! Y que haya que seguir aclarando lo mismo una y otra vez... El artículo NO trata de estigmatizar a los celíacos (y, de hecho, NO lo hace). El autor NO es un descerebrado ignorante. El cliente NO siempre lleva la razón. Y entiendo que el señor Chu se cabree.Y lo dice una que NO come gluten. No soy celíaca, pero llevo la dieta sin gluten a rajatabla - recomendado a través de una terapia natural (y ya saldrá quien diga que soy una de esas flipadas, o que si mi vida dependiera de ello pensaría diferente... en fin). Yo tampoco lo hago por capricho, si no por salud. Y NO me siento atacada ni estigmatizada por el artículo. Cuando voy a comer fuera, pregunto sobre las opciones que puedo tomar, y si no las hay me voy a otro sitio sin hacer más drama, porque entiendo que no es tan sencillo para el hostelero atender a las necesidades (ni tampoco a los gustos) de todos los clientes. Ay!
Durante un tiempo y por salud llevé la dieta sin gluten. Evidentemente cuando salía a cenar o picar algo uno, escogía lo que sabía que NO llevaba gluten y si había alguna duda con educación pedía permiso para hablar con la cocina. Ni un problema salvo a veces la monotonía, yen ocasiones unas ensaladas y unas carnes mejor que al resto por no poder ofrecerme algo adecuado o sospechoso. Si una sale a comer, o a correr, a nadar o la que sea y hay algo que le limita o en ea actividad le puede causar un daño lo normal es avisarlo, no sentarse como un crío pequeño a pillar un berrinche. Y no, el cliente pocas veces tiene la razón, el restaurador menos aún...es decir ni sabemos qué queremos, ni cómo pedirlo ni como recompensarlo.
Totalmente de acuerdo con pepe en su primer post. A tambien me hace bastante gracia la gente que va exigiendo en restaurantes que los productos sean ecologicos y locales y luego van a un restaurante y piden esparragos en enero. O las madres q van aleccionando al personal y luego alimentan a sus hijos a base de fritanga y congelados. Por ultimo, el ejemplo de los americanos, pero si estan de atar, de verdad, es una sociedad enferma y ademas en temas de alimentacion...me rio de janeiro...
No me habeis entendido. Yo siy celíaca, cuando voy a un restaurante no exigo que me traigan pan sin gluten y mil cosas, simplemente pregunto al camarero que lleva algunos platos que me hacen dudar, intento adaptarme pero es que no asi!!!!!! ejemplo: una ensalda con queso de cabra, por favor podria ser si tostada debajo, sin rebozar... Resultado: te lo traen como les da la gana y despues cuando te quejas te quitan el queso y te lo vuelven a traer en lugar de repetir !!Creo que hablo con conocimiento de las dos partes, como celíaca y comp cocinero con restaurante!!!Que se debe diferenciar!!! Que no todo el mundo lo hace por capricho o moda!!! Que si quieren tener trabajo se tienen que adaptar a las necesidades de los clientes!! Que de clientes problematicos siempre ha habido y nadie cerraba!!!
A los alérgicos y a los que tienen otras necesidades o gustos en su alimentación siempre os queda la opción de comer en casa o buscar establecimientos a vuestro gusto, a los demás dejarlos en paz. Yo he tenido un cancer de piel y evito el sol, no exijo que el sol no salga.
Enhorabuena, Ana, ésa es la actitud. Todos tenemos nuestros problemas y nuestras peculiaridades pero no podemos obligar a todos los restaurantes a adaptarse a cada cliente sino que será el cliente, que tiene una gran oferta de locales, el que deberá elegir entre aquellos establecimientos que más se adaptan a sus necesidades. Y habrá los que tengan problemas con el gluten, yo no lo tengo y para mi no es un problema, pero yo tengo problemas con la lactosa, y no pretendo limitar a nadie por mis circunstancias; ya selecciono yo.
Dios mío. Esto se ha llenado de seguidores de Gwineth Paltrow! ¿Sabrán lo que es el gluten? Yo, si fuera celíaco, me sentiría ofendido por tanto memo, como me ofende, como hipermétrope que soy, cuando veo a un atorrante como Justin Beaver llevar gafas sin necesitarlas.
Claro, Montse, te traen el plato como les da la gana porque es su restaurante, su plato y su receta; si no te gusta esa ensalada no la pidas, o vete a otro restaurante donde te hagan otro tipo de ensaladas, pero no pretendas llegan, cambiar los platos a tu gusto y si no lo hacen, quejarte amargamente. Las cosas no son así. Y tú eres celíaca, pero existen multitud de alergias y un restaurante no puede tener en cuenta todas y cada una de esas alergias; habrá restaurantes que sí y lo especificarán, pues muy bien, pero no podemos obligar a todos a que se adapten a cientos de casos particulares.
comprendo totalmente a ese cocinero. cuando se trata de alergias e intolerancias hay que tener el máximo cuidado con la comida del cliente, pero hay veces que encuentras a algunos que te vuelven loco, no quieren leche, carne, gluten, frutos secos...y desp de quebrarte la cabeza mientras atiendes a otros 40 se acaban comiendo una coca de bogavante y un postre lleno de gluten y leche. Aunque mi favorito es el que pide "menú degustación, pero..." y cambia el menú entero, señor! pida carta!! en fin, de todo hay en este mundo.
Joder Montse, sales a comer por ahi y te pides una ensalada con queso de cabra? para eso me quedo en mi casa...De todas formas, tal y como esta el patio, seguro que ya hay restaurantes para celiacos, alergicos a lactosa, a los frutos secos, etc. Si una persona que es alergica y q tiene bajo control total lo q come diariamente, supongo q tambien tendra controlado cuales son los restaurantes de la zona que ofrecen lo q piden. La verdad es q es ridiculo ir a un restaurante chino, con todo lo q le meten con exigencias...el sentido comun el menos comun de los sentidos...
Los intolerantes al gluten o a la lactosa han crecido en número, supongo que por el incremento en pruebas diagnósticas. Hay cantidad de webs donde te indican lugares en los que sirven menus sin gluten. El no tomar productos con gluten o lactosa solo por "salud", es una soberana majadería pseudocientífica. El asombroso incremento en tocapelotas (idiotas, cretinos, gilipollas, snobs) en todas las facetas de la vida es un hecho desgraciado y demostrable.
El tema de las alergías es muy complicado (en mi familia tenemos unos cuantos), y te limita bastante poder salir a comer fuera, y creo que los restaurantes deberían intentar mejorar sus cartas para poder satisfacer a este colectivo (cada vez más extenso). Pero lo que no podemos pretender es ir a un restaurante especializado en algún tipo de cocina, como puede ser carnes, comida rápida, chinos, indios, árabes, marisquerias, vegetariano .... y pretender que cambien el menú al gusto de cada uno. Si no es de nuestro agrado pues basta con no ir.
Me parece vergonzoso lo q dice el mikel este .primero respeto, y respeta a las personas,celiacos etc.y por ultimo meda verguenza q seas vasco.
Olé tus güevos, Mikel! De verdad, que la corrección política es el mal más coniazo de nuestro tiempo. Jo, el que sea celíaco que pregunte antes de pedir, y si no hay nada que pueda comer, pues que se vaya a otro sitio, digo, no? Y el que no sea celíaco sino tiquis-miquis, que se deje de rollos y se vaya con su música a donde le quieran escuchar!
Uno que no tiene claro que los norteamericanos, así, en bloque, sean inteligentes...hombre mire usted el ranking de Universidades USA y el de España, o los premios Nobel de un país y otro y, sobre todo, salgase de los tópicos. Viaje, hable con la gente, seguro que se amplia su horizonte. Otros que si soy celiaco, que si alérgico a esto o a lo otro; muy lamentable sin ninguna duda y una faena muchas veces. ¿Tiene culpa de eso el restaurador? De ninguna manera. Ni culpa, ni responsabilidad ni, muchísimas veces la menor posibilidad de solucionar,como seria su deseo, todos y cada uno de los problemas de sus clientes.Soy vegetariano y me voy a comer a El Capricho, soy alérgico al marisco y me voy a O`Pazo. Tengan ustedes un poquito de coherencia caramba y no den la lata. Muchas veces la memez de los clientes alcanza cotas desesperantes. Sin leyendas urbanas, yo he visto decir a un clientes que El tartar de carne está un poco crudo". No, está totalmente crudo.El cliente no siempre tiene la razón..
No cabe duda de que la sociedad de la abundancia produce monstruos. Veo cada día artículos que previenen de los peligros del pan, de los lácteos - muchas veces ni mentan el metabolismo de la lactosa - el aceite de oliva, todas las carnes, con argumentos nutricionales o "humanitarios" porque los animales sufren cuando los sacrifican (!), de los pescados contaminados con metales pesados, contra el café, el vino, el chocolate... Ayer vi un vídeo donde alguien cocía un vaso de coca cola hasta hacerlo sirope, y el que lo compartía preguntaba si volverías a tomar café (?)Creo que uno debe saber lo que le sienta mal, comer rico, pero siempre menos de lo que podríamos meter a presión en nuestro estómago, y caminar una hora diaria. Al final lo que va a garantizar nuestra salud es el acceso a cuidados médicos de calidad... y pensar un poco lo que hacemos.http://bistrotnahuatl.com/
El que paga manda, me decía una prostituta de mi pueblo http://goo.gl/fkqkGv
Soy celíaca. Y voy a comer a lugares donde tienen carta específica y saben manipular los alimentos. Punto. El problema de este artículo es que los que vivimos esta intolerancia alimentaria día a día padecemos también una intolerancia social en nuestro entorno más cercano. Me explico: a menudo, cuando comes junto a alguien y pides por favor que alejen la bandeja del pan, cuando aparece un compañero con unas galletas o pasteles para un cumple, o cuando de postre en una boda te ponen una brocheta de fruta, siempre hay quién hace el comentario de "por un poco no te va a pasar nada" y que piensa que eres un tiquis-miquis y un exagerado por estar pendiente de la miga perdida. Este artículo no hace sino ahondar en la ignorancia supina de estas personas y en estigmatizar a los celíacos como snob y gente caprichosa. Pero no por el contenido en sí, sino por la alusión (creo que poco afortunada) del gluten como el veneno de moda. Por cierto, Ana, si no comes gluten ha sido decisión propia, como si eligieras ser vegana. Ese es el problema, que un celíaco no tiene opción. En cuando al artículo, le doy toda la razón al propietario de un local que tiene que aguantar demasiadas tonterías. La alusión al gluten, aunque no haga alusión a los celíacos, me parece desafortunada.
Estas notas amenudo también están llenas de furia, no son de cocineros sino de vecinos iletrados:http://dramaenelportal.tumblr.com/
Mari, esta muy bien que te erijas en paradigma moral de lo que debe o no debe ser un vasco y que, en base a ese propio estándar autogenerado, te avergüences de que Mikel sea vasco. Yo, por ejemplo, me avergüenzo profundamente de que Hitler fuera austríaco, y en cambio me habría parecido muy bien que fuera, por ejemplo, filipino. O, bueno, a lo mejor no estoy entendiendo muy bien eso de los orgullos patrios que sugieres y tal...vaya, me estoy empezando a avergonzar de ser de Bilbao y todo...qué lío...
Mikel, si me permites, voy a darte un consejo: no escribas más, no opines, no respires de hecho, porque la legión de energúmenos que opina sin analizar lo que escribes es demasiado numerosa, y convertir a 3 millones de idiotas en gente inteligente es complicado. Obviando que los alérgicos al gluten os lo tomáis todo a la tremenda (y creo que no iban por ahí los tiros, pero oye, lo mismo no me entero de nada), yo he pasado muchísima vergüenza en un restaurante con el típico "quítame esto", "quiero una ensalada césar sin salsa césar y con el pollo a la plancha", y la más gorda "¿le puedes quitar la salsa cabrales a los filetes al cabrales?".Lo dicho, vergüenza sentía al pensar que el camarero pensara que yo era igual de idiota que esa gente. De toda la vida se come lo que te ponen, y más en un restaurante. Y si no puedes comer porque no hay cosas sin gluten, te vas a Mercadona y después a tu casa. A todos los que criticáis a los restaurantes que ponen la carta como les sale de las narices, existe un concepto en derecho comunitario que se llama "libertad de empresa", que también viene en la constitución", y además existen organismos de defensa del consumidor, pero ninguno ha dicho todavía que o pones comida sin gluten, o tienes que cerrar...
A ver, sería una torpeza, y el autor no lo es en absoluto, atizar a los celiacos porque sí. ¿Podía ser confuso?, vale, como ya aclaró Mikel en su añadido final. Pero a todos aquellos del "pues vete a otro sitio" les diré que mil veces no es posible, porque comes con otra gente que ha reservado en ese restaurante, o porque, simplemente, paras en la única estación de servicio de la autovía y el chaval "que se joda". Es difícil explicar esto a un niño de 9 años pero él se resigna y lo entiende. Mucho mejor que estos intolerantes que sólo reaccionarán cuando les toque -y les puede tocar- en su familia
Veo que sigue habiendo gente que entra en los blogs y escribe en ellos a pesar de carecer de comprensión lectora, fenómeno realmente asombroso.
Mooodre mía, cuánta intolerancia y prepotencia hay por aquí. Como casi todo tipo de alimentos, porque así lo decido, pero RESPETO que no todo el mundo hace la misma elección que yo. Y sobre todo, estoy abierta a las nuevas teorías y estudios que dicen que ciertas cosas que ingerimos, no son, como poco, óptimas para la salud. A aceptar que tal vez, lo que siempre creímos sano, puede no serlo tanto. He leído por ahí arriba algo así, a lo nazi, 'de toda la vida se come lo que te ponen en la mesa y punto'. Y a eso le sumamos unos cuantos insultos hacia personas que no piensan como él. Dejad a los demás vivir, ir a un restaurante, pedir que si pueden quitarle el cabrales a los filetes, que los dueños del restaurante ya son mayorcitos para decir que no si no quieren hacerlo. TOLERANCIA, se llama.
Yo si está rico, lo como: a los alérgicos les entiendo claro, pero a los otros les recuerdo que se van a morir igual. Y que Steve Jobs de hecho depositó su fe en los gurús dietistas postmodernos con el resultado de palmarla en un visto y no visto. En cambio mi abuela tiene la teoría de que hay que comer de todo sin abusar: está loca!
En una pizarra de un bar de Reus vi esta nota, casi imbatible: Tenemos la cerveza más fría que el corazón de tu ex.Saludos!
Joder con la tolerancia y la corrección política. Además de la falta de comprensión lectora, ya mencionada por otros, parece que hay gente que tiene el síndrome "comer en casa de mamá". A ver si lo entendemos. Un restaurante es un negocio; intenta maximizar beneficio utilizando unas materias primas preparadas de la forma en que sus cocineros (o chefs, o lo que sean) creen que son más agradables para la MAYORÍA de la clientela. Si te ponen escalopes al cabrales no andes pidiendo que te quiten la salsa; vete a un sitio que no sea asturiano, por ejemplo, que seguro que los hay. ¿Alguno de los criticones sabe lo complicado que es cambiar un plato o quitarle ingredientes ? Lo dicho, a comer a casa de mamá, que sabe tus manías, te las atiende (y fomenta) y no tiene que dar de comer a 10, 20 ó 30 comensales.
Pues si, unos plastas los que dan continuemente el coñazo a la hora de comer de restaurante. Pero vaya, no estaría de más que las cartas/menús indicaran si el plato es apto para celíacos, si es vegano o si es vegetariano. Incluso que las autoridades obligaran a ello. Supondría un poco más de esfuerzo al dueño del local, como servir un café decente o el vino a una temperatura adecuada, pero mejoraría mucho nuestra restauración.
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