La burbuja de los mercados pijos

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Mucho se habla de que Francisco Rivera no asistió al funeral de la Duquesa de Alba, pero no lo suficiente del espacio gastronómico que el ex yernísimo acaba de abrir, junto al periodista Carlos Herrera y otros socios, en Sevilla. La Lonja del Barranco, antaño epicentro del comercio de pescado en la ciudad, cerró sus puertas en 1971, y ahora resucita transformado en lo que se viene llamando un “mercado gourmet”, con unos puestos para tomar desde un pisto a un sushi pasando por un salmorejo o una simple caña.

No he visitado el lugar, y por lo tanto no puedo opinar sobre la calidad del proyecto del ex torero y el locutor. Tampoco conozco Sevilla lo suficiente como para pronunciarme acerca de las quejas vecinales que han suscitado sus terrazas exteriores. No lamentaré incluso que la empresa de Fran arrebatara la adjudicación del espacio a la de Sergio Ramos, a pesar del valor simbólico de advenimiento del Apocalipsis que habría tenido ver al jugador inaugurando un negocio gastro.

Sólo quiero manifestar mi cansancio con este tipo de falsos mercados, que se suelen presentar como una “renovación” de los antiguos cuando en realidad significan su suplantación. El de San Miguel, en Madrid, es el ejemplo máximo: un lugar transformado en bar multioferta para turistas en su propia ciudad, en el que para dar ambiente se han dejado tres o cuatro puestecillos testimoniales con fruta, verdura o pescado a precio de cocaína.

El modelo se extiende por las capitales españolas, y no tengo muy claro que la responsabilidad sea sólo de promotores y autoridades. Seguramente los propios ciudadanos nos hemos vuelto tan idiotas que preferimos pagar cuatro euros por un pincho exiguo en un pseudomercado cuqui a hacer la compra en uno de verdad y cocinar en casa. A la porra el conocimiento del producto, los precios asequibles, el contacto humano y otros valores de los mercados tradicionales, que son cosa de viejas; viva la franquicia, el diseñiqui y la modernidad paleta del nuevo rico.

¿Hay esperanza? Puede. Ante el imperio galáctico de las barras pijas, la alianza rebelde la forman resistentes como el mercado de la Abacería en Barcelona o el de Abastos en Santiago, resurgimientos en clave alternativa como el de San Fernando, en Lavapiés, o sorpresas como el de Barceló. Pasé el otro día por este mercado recién reformado de Madrid, y sólo vi gente del barrio comprando patatas, lechugas y filetes. Cero gourmet, cero glamour. Es hasta feo, y me encantó.

Esta columna se publicó originalmente en la Revista Sábado de la edición impresa de EL PAÍS.

Comentarios

Olè tù por entradas como èsta!
Estoy muy de acuerdo contigo. Fui una vez al mercado de San Miguel y me sentí una oveja más en un sitio que no me gustaba mucho. Me parece un experimento que les está funcionando bastante bien porque estamos muy tontos con esto de la comida y a veces se nos va de las manos la tontería, lo gastro, el glamour y todas esas cosas...Saludos.
No soy un experto, pero desgraciadamente pasa con cualquier idea de negocio que parezca medio buena, acabamos prostituyendola. He de reconocer que el mercado de san Miguel me pareció fantástico, como multibar, y como algo puntual, pero si empiezas a convertir todos los mercados en lo mismo...CAGADA!!! Lo mismo pasó con los chiringuitos de playa, ahora destinados al garrulo teznotronis, y miedo tengo con la comida callejera.
Conozco los dos tipos de mercados; el tradicional, de toda la vida, desde que era pequeña, me gustaba pasearme por las calles de los puestos de pescado con sus vendedoras dando voces invitándote a comprar, sus carnicerías, sus frutas y verduras multicolores, el olor de los puestos de especias y afuera los puestos de ropa, como de mercadillo y, por otra parte, he conocido en lo que se han transformado estos mercados, cerrados por cristaleras, situados en el centro de las ciudades, un centro de reunión para tomar unas cañas y de paso comprar algo, distinto, por supuesto, pero aún asi me impresionó y reconozco que en ambos casos se respiraba humanidad, acercamiento, a pesar de ser tan distintos.
Como todo negocio tanto los mercados tradicionales como estas instalaciones están sometidos a la ley de la oferta y la demanda. No hay que plantearse si unos están acabando con los otros o al revés. Los únicos responsables en última instancia de que un tipo de negocio prolifere o se hunda son los consumidores. ¿que nos hemos vuelto idiotas? con todos los respetos Mikel, yo compro, consumo y me gasto el dinero que me da la gana en lo que me da la gana...De hecho el otro día me compré un libro de recetitas de un bloguero y al llegar a casa mi abuela me dijo "Eso no sirve de nada ¿te has vuelto idiota? gastarte dinero en eso teniendo mi recetario....
Soy pro-mercado 100%. Mi madre compraba (y compra) en el mercado de Collblanc y yo tengo la enorme suerte de tener el mercado de Hostafrancs al lado de casa y puedo comprar allí. La calidad de los productos es más alta y lo que más me gusta es el trato humano con los/as dependientes/as y clientes/as y muchas veces sales con recetas muy interesantes de algunas paradas.
Pasa también con la Boquería, que cada vez más los puestecistos pseudogastro para turistas le van quitando terreno a las paraditas de toda la vida, siguiendo la estela de degradación de las Ramblas. Una lástima.
Ei, ¿y el mercado de la Ribera en Bilbao qué? :-) De los tradicionales renovados, pero q sigue siendo tradicional, no? Eso creo yo...
Visité el mercado de Sevilla que comentas la semana pasada. Y me escandalizó cómo se habían apropiado de las plazas y terrazas circundantes, que el Ayuntamiento conceda a un negocio privado adueñarse así de espacio público me saca de quicio.Me encantaba ese acceso al río, era un sitio genial para sentarse a leer, pasear con los perros, patinar, sentarse al sol...ahora son terrazas de bares y más bares.Y lo cierto es que tampoco me gustó nada la obra del interior. Esas naves de hierro y cristal eran preciosas, se le podía haber sacado más partido, y no saturarlo de puestos entre los que apenas se puede caminar y que no dejan apreciar el edificio desde el interior.No estoy en contra de reutilizar espacios abandonados, todo lo contrario. Justo estoy en una asociación que ha intentado recuperar un mercado de abastos abandonado para usos varios vecinales y culturales, con un proyecto muy trabajado detrás (con la colaboración de varios arquitectos). y tras dos años de trabajo y de diálogo con ayuntamiento y vecinos...el ayuntamiento pasa de nosotros porque no somos Fran Rivera, ni tenemos unos millones de euros en el bolsillo, ni vamos a hacer un Mercado Gourmet... (podéis mirar nuestro trabajo sobre el Mercado Cruzcampo en el blog de la asociación DesCentrados.
Organizo un Mercado Callejero y una Feria de Queso Artesano en Almería, salen a mirar, comprar y ya que han salido a pasear pues tomar algo en los bares de los alrededores, todos tan contentos y los productores tienen una oportunidad. Pero en un mercado pijo de este tipo, están los bares de siempre con una oferta parecida y no se va a comprar, la gente va de tapas y las pagan caras y por la experiencia que yo tengo de estos nuevos mercados..nada nuevo, esta crisis no ha enseñado a nadie que hay que comprar productos de temporada en los mercados, cocinarlos en casa siempre que se pueda y ayudar a que los pequeños productores sigan creciendo y sembrando en los huertos baldíos y los queseros haciendo quesos artesanos de pura leche, pues por el contrario, un mercado en la calle tiene una cantidad de trabas y papeleo además de la climatología, alguien que quiera vender lo que produce donde lo vende? las grandes superficies son tiburones, donde tienen su oportunidad los demás peces...
Un tema complejo. Por un lado es obvio que hay que cambiar para adaptarse a los nuevos tiempos pero por otro los mercados tradicionales son fundamentales para cohesionar los barrios. Los pocos "gourmet" en los que he estado no me han gustado, saturados de gente tomando algo y cero puestos tradicionales. No sé.
Fue una buena idea el primero y a partir de ahí la cosa no ha hecho más que degenerar... Nos volvemos borregos pero sobre todo vemos lo mismo en todas las ciudades perdiendo la identidad del lugar. Por otra parte decir que lo que ya no tienen nada es de mercado. Soy muy fan de los mercados tradicionales y los visito en cada ciudad a la que voy. Por suerte siguen existiendo mercados de verdad!! http://comiloca.blogspot.com.es/
Bueno, hombre, yo creo que entre el poco glamour de los mercados tradicionales (dices q Barceló, donde aún no he estado, es feo) y la pijez suprema deberíamos encontrar un término medio, sitios con buen producto sin pretensiones, pero... en este país somos poco de términos medios.
A nosotras nos encantan los mercados, en Valencia disfrutamos del espléndido Mercado Central. En uno de los platos para esta Navidad hemos convertido un producto tan humilde como la patata en estrella de una receta muy elegante: el Parmentier con roquefort. http://dosyemas.com/index.php/receta/navidad/292-parmentier-al-roquefort
En Valladolid está ocurriendo un proceso similar con el decimonónico Mercado de Val... En realidad, este tipo de "remodelaciones" se viene a sumar a otras ESTRATEGIAS DE GENTRIFICACIÓN de los centros históricos, como atestiguan recientes estudios urbanos sobre este tema de los mercados. Por si os resulta de interés, os dejo el link a mi blog donde comento este caso local al amparo del estudio de la doctora Sara González (Universidad de Leeds):https://rarquitectura.wordpress.com/2014/11/18/mercado-del-val-susto-o-muerte/El asunto trasciende lo cosmético como podréis ver... y los ciudadanos no hemos perdido el interés: simplemente no nos han dejado participar en la toma de decisiones, al crearse consorcios público-privados desde donde el promotor de estas iniciativas no se ven obligados a consultar con la ciudadanía ya que no entran dentro del ámbito de la Ley de contratos con la Administración Pública.Malas artes (alegales) de la democracia...( @ro_almonacid )
Creo que falta el Mercado de Antón Martín de Madrid. Para mi un ejemplo a seguir. Un mercado tradicional, de los de toda la vida, y en el que están abriendo nuevos comerciantes, ofreciendo cosas que no había (flores, arte, gastronomía...Complemento perfecto y buena convivencia.
Hola, en nuestro Post del pasado viernes 12 de diciembre realizamos una pequeña reseña del nuevo mercado Lonja del Barranco de Sevilla. Aquí podéis leerla: http://sanomanjar.blogspot.com.es/2014/12/en-sevilla-abre-un-mercado-gastronomico.html
Hola, en nuestro Post del pasado viernes 12 de diciembre realizamos una pequeña reseña del nuevo mercado Lonja del Barranco de Sevilla. Aquí podéis leerla: http://sanomanjar.blogspot.com.es/2014/12/en-sevilla-abre-un-mercado-gastronomico.html
El mercado de abastos de Pontevedra, lleva años luchando para poder sobrevivir. Es una pena que los comerciantes que están allí (los que quedan, que aun son muchos) han visto como sus compañeros se tenian que ir y han visto como el mercado acusa la crisis de manera terrible. Muchos no verán la recuperación económica...cerrarán antes y es una pena porque no creo equivocarme si digo que se vende el mejor pescado de España allí
El de la Ribera en Bilbao aún resiste pero ya veremos lo que le dura, porque este verano ya vi que habían inaugurado (o estaban a punto de hacerlo) un local-restaurante-copas-producto-pijerío en uno de los extremos del mercado. Con su terracita a pie de calle, claro. El riesgo de que este rollo acabe fagocitando al resto del mercado se huele...
Antes de que se pusieran de moda estos mercados gourmet aquí, recuerdo haber estado en Alemania y venir impresionado por la mezcla que ofrecían los mercados de aquel país: puestos de carne y verduras convivían en armonía con otros en los que se vendía comida (casera) y a buen precio, lista para consumir o para llevar. Creo que entre el megapijismo de los mercados-bares gourmet y los mercados de abastos tradicionales, echo en falta una fórmula intermedia que se adapte a los tiempos trepidantes que nos ha tocado vivir. Ni todos los días tenemos el tiempo para ponernos a cocinar de cero platos caseros con productos del mercado ni todo el mundo sabe hacerlo o está dispuesto a ponerse a los fogones.
Quizás el modelo de BCN es el más atractivo. Renovación de mercados, algunos puestos pijos y caros, pero la mayor parte siguen siendo mercados para la compra diaria. Santa Caterina puede ser el mejor ejemplo. Por contra, la Boquería, aunque se puede seguir comprando habitualmente, tiene cada vez más vocación turística y resulta muy desagradable. En Madrid la cosa es muy chunga. San Miguel no es un mercado, simplemente eso. Y San Antón, en Chueca, tampoco. Son conjuntos de puestos y bares caros, de exposición y en plan gourmet, pero no se pueden llamar mercados. Ese mismo plan tiene el Ayuntamiento para el de la Cebada y que, espero, nunca llegue a puerto. Más valdría revitalizar la oferta tradicional para comprar frescos de forma tranquila y cercana. Venderse a la imagen, al turista y al comprador con alto poder adquisitivo que no compra en mercados resulta absurdo y muy poco ético.
Pues yo conozco varios en España y el de Sevilla lo acabo de conocer y me parece una maravilla, un edificio que no ha perdido su estructura ni su esencia y decorado con muchísimo gusto, los puestos son estupendos y con una calidad precio de los productos buenísima. Hay para todos los gustos y de todos los precios y lo bueno de Sevilla esa luz que tiene, el sol y el río al lado!!! No podéis dejar de visitarlo!!!
Pues yo conozco varios en España y el de Sevilla lo acabo de conocer y me parece una maravilla, un edificio que no ha perdido su estructura ni su esencia y decorado con muchísimo gusto, los puestos son estupendos y con una calidad precio de los productos buenísima. Hay para todos los gustos y de todos los precios y lo bueno de Sevilla esa luz que tiene, el sol y el río al lado!!! No podéis dejar de visitarlo!!!
Equal en Italia. Hay todavía mercados auténticos ... pero pocos.Saludos Sarahhttp://www.gastronomiaditalia.com
Geniales sitios. Si quereis ahorrar en reservas estas navidades en la comidas o cenas os paso un enlace donde lograr resevar con enormes descuentos. Lugares como los de esta entrada http://cort.as/7-u2
Excelente post Mikel, era hora alguien hable de esto ¡tal como es! Uno que me gustó mucho y recomiendo visitar es el de Bolhao en Oporto si se da la ocasión de ir por allá. Es una maravilla, muy antiguo, con un aire decedente como la ciudad misma. Puestos sencillos sin la perversión esta actual de convertirlos en un escaparate, con productos de una variedad muy amplia, vendedores muy simpáticos que se nota llevan ahí años, y precios bajos. Tenía un par de sitios para comer, con unos platos de una pinta excelente. ¡Saludos!
Sergi, no se si te moverás mucho por Valencia, pero he de decirte que allí todavía persisten los grandes mercados tradicionales:: El Central (donde Camarena ha montado un puesto/bar bastante bueno), el de Ruzafa, el del Cabañal, el de Jesús y no tienen pinta de que vayan a sucumbir, como hizo el de Colón (alguno tenía que caer)
En Valencia hay previstos no uno sino dos de estos. Y muy cerca el uno del otro. Por un lado en el Mercado del Grau y otro de nueva planta en un Tinglado del puerto.
Mi tema favorito en las conversaciones de bar: los mercados. Yo tengo la suerte de vivir al lado de uno y allí hago la compra desde hace veinte años. Este mercado se mantiene en su formato original gracias a que su clientela habitual se compone de jubilados e inmigrantes. Entre mis coetáneos, nadie más compra en estos establecimientos. Están los que ven la comida como 'eso que ponen al lado de las cañas' y los papis megaocupados que sólo van a grandes superficies una vez al mes a comprar de todo, a poder ser ‘listo para comer’.Así que, si la alternativa a dejarlos morir de abandono, es convertirlos en algo pijo, pues me parece bien. A mí me gustaría mucho más que todo el mundo comprara su comida fresca en ellos. Más que nada, para poder seguir yo haciendo lo mismo. Pero está claro que, pese a lo que parezca si uno lee los comentarios de este post, los del carro de la compra hoy por hoy somos minoría. Disfrutaré de mí mercado mientras pueda.
Estuvimos en Sevilla hace una semana y cenamos la primera noche ahí, he de decir que esteticamente el sitio es precioso, la calidad de la comida no es mala aunque los precios son mas caros comparado con cualquier bar bueno de Sevilla que te sirven tapas tambien decliciosas por el mismo precio pero te dan el doble o el triple de cantidad en cada ración. Lo que me pareció de escandalo es que el sitio está llenisimo de gente a todas horas y todos van vestidos como si fuesen a una boda, es el sitio de moda de los pijos sevillanos por excelencia desde su inaguración, segun me comentaron amigos y conocidos de Sevilla. En Madrid el de San Miguel es el ejemplo caro del pijerio y turisteo y en Bcn el Mercat princesa con el mismo formato duró escasamente un año, cerrando sus puertas hace un par de meses. Es una pena que no se aprovecehn los mercados como taly y si quieren que monten sus puestos de comida como el de san anton en Madrid
Gracias Mikel! Creía que era la única persona a la que todo lo que hay en el mercado de San Miguel le parece un atraco a mano armada. La frutería es preciosa pero prohibitiva, y los bares son muy muy caros.
En honor a la verdad, hay que decir que en Sevilla, La Lonja del Barranco no funcionaba como mercado desde hace más de 40 años. Era un edificio precioso y abandonado. No había nada, sólo las estructuras metálicas. Creo que este caso -sin entrar a valorarlo pués aún no lo he visitado- es más una iniciativa de un nuevo negocio que una reutilización del mercado, que no existía como tal.
Génova y su Mercato Orientale. Autenticidad. Me muero de gusto.
Ay MIkel. No puedo estar más de acuerdo. Cuánta tontería hay en el mundo mundial. Como espacios gourmet están muy bien, depende cual claro, pero de mercado no tienen nada. Reivindiquemos a la señora con el tres cuartos y su buena bufanda anudada al cuello tirando del carrito y a los puestos con vendedores con dedos como morcillas de tanto trabajar con productos de la tierra y del ganao¡
Mercado de San José de Valderas, en Alcorcón. Un auténtico placer comprar en los puestos de toda la vida, la cercanía y el producto fresco y a precio decente.
Si quieres comer muy bien y no ha precio de torero, en Sevilla sólo tienes que cruzar el puente y meterte en el Mercado de Triana.
Por fin leo escritos mis pensamientos de hace meses, no puedo estar más de acuerdo. De todos modos en Madrid aún tenemos algunos mercados "de verdad". Para mercado superpijo pero con cosas de capricho que llevarte a casa, el de Chamartín. Para mercado con buen género pero de precio de todos los días, el de Antón Martín. Geniales cortes argentinos y brasileños en Mostenses (y muy bien de precio). Y aquí cerca de mi ofi tenemos el de Maravillas. Una pena que el de Prosperidad, que es el que me pilla más cerca de casa, esté tan de capa caída.
Si quieres un mercado vivo, vivo en Barcelona, y no solo los fines de semana, y de la vieja escuela, tienes que venir al del Carmelo: bueno, variedad, barato y es el centro del mundo para el barrio.
Lo primero para mi es que un mercado en el que solo hay bares no es un mercado. Esperaba una mezcla de puestos en los que consumir y comprar productos de buena calidad, pero por lo visto no pasa de multibar, lo que me recuerda al área de restauración de cualquier centro comercial pero un poco más pijo.Aun no he visitado el de Sevilla, pero los amigos que si lo han hecho me han dicho todos lo mismo, cerveza Cruzcampo (si si, esa que es imposible encontrar en ningún otro sitio de la ciudad) y tapas que no son nada fuera de lo común comparado con la gran cantidad de gastrobares y pseudo gastrobares que hay por toda la ciudad, en los que se puede comer mejor y a buen precio. (Mikel, a ver cuando un post sobre esta moda)
Si queréis ver y disfrutar de un mercado de toda la vida con una buena oferta de restauración y un conjunto de auténticos puestos regentados por comerciantes profesionales herederos del oficio y de los puestos visitar el mercado villa de Vallecas os sorprendereis.
La frutería, pescadería y carnicería del mercado de Sn Miguel, no son de la empresa pija dueña del casi todo el mercado, no de esos locales. Son los dueños originales de los locales que ganaron un montón de juicios contra el ayuntamiento y empresas pulpo, y no los pudieron echar.Así que ellos, aprovechando que no pagan renta y pertenece a los que reciben utilidades, se han aprovechado de su situación para forrarse.
Pues si, mucha tontería "gurmet"....de acuerdo con el articulo. Los neo pijos chic de siempre.
"Seguramente los propios ciudadanos nos hemos vuelto tan idiotas que preferimos pagar cuatro euros por un pincho exiguo en un pseudomercado cuqui a hacer la compra en uno de verdad y cocinar en casa." Lo siento pero esta frase no tiene ni pies ni cabeza. La gente no va a estos mercados a comprar para cocinar en su casa. Van allí a comer o a tomarse un aperitivo, como hacen en otros bares o restaurantes, porque eso de mercado solo tiene el nombre, y es cosa conocida y asumida. Que pasa, ¿que todos los que queremos comer fuera de vez en cuando en otro restaurante o bar, -muchos en Madrid, de pie-, también somos idiotas por no cocinar en casa? Pues entonces Mikel, deja de recomendar restaurantes y bares y otros, pues en alguno de los cuales que has publicitado he ido y también me han metido un sablazo de padre y muy señor mío por un pincho/plato/tapa exiguo y sin demasiadas pretensiones... A ver si dejo de ser menos idiota...
Qué cantidad de estupideces, no sé si he entendido bien, pero por lo que leo, ¿todo lo que se llame mercado tiene que ser feo, cutre, vender verduras y fruta y ya? El Mercado Lonja del Barranco no pretende ir de mercado de barrio y eso está muy claro, ¿entonces porqué se le juzga como tal? Pretende llenar un vacío que hay en Sevilla, un lugar donde, como bien dices en tu artículo, te puedas tomar desde una caña a un pulpo de categoría, una palmera de chocolate, hamburguesa o hasta copas, en un lugar espectacular, que llevaba cerrado muchísimo tiempo y en una zona de Sevilla que es perfecta. Todos salimos ganando. Para los que quieran el bar de barrio con los montaditos a 1 euro hay a patadas y muy cerca de ahí. Esto es para los que nos quejábamos de oferta gastronómica de Sevilla, de variedad, de salir de lo de siempre, de los que vamos a Madrid a conocer cosas nuevas. Para una vez que se innova en Sevilla, como siempre se critica, y además por los propios ciudadanos que salimos muy beneficiados con más consumo, trabajo, oferta de ocio y turismo. Al final tenemos lo que nos merecemos y este tipo de artículo, escrito por alguien que encima ni ha ido a conocerlo tampoco ayuda y los propios sevillanos nos ponemos de su parte.
Un mercado es un "Sitio público destinado permanentemente, o en días señalados, para vender, comprar o permutar bienes o servicios". (RAE) El mercado “gourmet” de Sevilla bajo mi punto de vista, no es un mercado. Fue la lonja del pescado de Barranco, hoy, no sé. Independientemente de que parezca más acertada o menos su intervención, de quienes sean sus promotores, de lo caros o baratos que sean sus productos, además tiene un problema de “logística” importante, a mi humilde parecer. Y es que sólo hay un puesto para vender cerveza. Es decir, si tienes la suerte de encontrar un rinconcito donde situarte, cada vez que quieres tomarte una caña tienes que ir al centro del mercado, hacer cola, comprarla y volverte a tu sitio. Sinceramente no entiendo nada.Los mercados de abastos -como entendemos tradicionalmente todos el concepto aunque su definición no exista en la RAE -(http://www.plazasdelmercado.com/2014/11/mercados-de-abastos-mi-definicion.html) está claro que no están atravesando uno de sus mejores momentos. Son muchos los que hay en toda nuestra geografía y que están a punto de desaparecer a pesar de ser muchos de ellos verdaderas joyas. Se necesita reflexionar sobre su uso, su valor y su futuro de una manera transversal, como he leído en algún comentario anterior, la solución podría estar en un término medio.
Las plazas de abastos son locales grandes y muy céntricos.Demasiado bueno para que los especuladores puedan dejarlo pasar.Hace pocos días, en la Calle San Juan de Logroño, vi que había un nuevo bar donde antes había una librería.Es el negocio.Lo malo que a este paso, los centros de todas las ciudades serán como galerías comerciales al aire libre. Bares, restaurantes, ropa.
Pues bien, he de decir que a mi parecer anda un poco perdido con esto de los mercados "gourmet", adjetivo con el que usted los califica. No se trata de los típicos mercados de pueblo en los que llenas tu carrito de la compra con productos a precio de gula. Se trata de espacios pensados para el disfrute en los que SOLO DE VEZ EN CUANDO COMPRAS PRODUCTOS PARA CONSUMIRLOS EN CASA. Se trata de lugares alternativos que están cambiando el concepto del ocio, y que sintiéndolo mucho, se están comiendo el terreno de lo que todos conocemos como “el bar de la esquina”. En mi opinión es necesaria la evolución en todos los sentidos, y si lo hace la tecnología, ¿Por qué no deben hacerlo lugares para el disfrute diario en los que simplemente unas bonitas vistas nos alegran el día? Siento que mis palabras sean tan duras, e incluso sobrepasen el tono con el que debería de contestarle, pero creo que a veces es necesario leer el libro antes de criticar por su cubierta. Buenos días.
Yo voy mucho justo enfrente: al Mercado de Triana, donde me surto de casi todo lo que se come en casa. Las naves del Barranco son un preciosidad, yo recuerdo vagamente cuando aquello era la lonja de pescado de Sevilla, pero ahora con tanto pijo suelto por allí va a ir sanani...
Bufff..ya te digo. Yo antes iba al Mercado de San Miguel, ya que por proximidad es el más cercano a mi casa. Me acuerdo del señor del puesto de casquería, un poco siniestro, con la bata blanca, pero que tenía un género estupendo... ahora lo siniestro es ver como les sacan los ojos y riñones a los incautos turistas que tapean allí...
Mikel, hoy (que no siempre cuando vas mas allá de las recetas) sí estoy de acuerdo contigo. No me gusta nada la transformación de los mercados en conglomerados de bares. Y en eso BCN es un ejemplo: cada barrio tiene su mercado tradicional. Claro que aquí, con lo mal que se le dan los bares, tendría doble delito que lo hicieran...
Los mercados eran y son los lugares donde los residentes corrientes de un pueblo o un barrio se surten de los alimentos ya sean de temporada, carnes o pescados para ser consumidos en casa. Se busca un producto de calidad a un precio asequible. Los otros "mercados" que comenta Mikel en mi opinión no son mercados de abastos en el sentido tradicional. Opino que son “frankesteins” sin alma. Se sirven de la estructura material de un mercado de verdad para trasplantar otra cosa. Pensando no ya en el cliente local sino el turista despistado y en el snob local con ganas de tomar algo en un lugar chic al precio desorbitado que sea. Lo demás son cuentos chinos. No es tanto que me parezca mal que surjan, cada uno que opte por lo que más le guste o este a la altura de su bolsillo. Aunque de fondo subyace la pelea por el control de los consumidores, donde las grandes distribuidoras están ganando la partida a los pequeños tenderos de barrio y a los mercados tradicionales. Esto es un capítulo más de esa sorda guerra que se viene librando desde hace veinte años. Volviendo al tema del post de Mikel, pienso que lo propio es que denominen a estos nuevos espacios de otra manera para no llevar a engaño a nadie. Estos “mercado-snob” son como esas antiguas iglesias reconvertidas en sala de conciertos, lo único que queda del original es la cascara.
Existe un mercado en Lisboa que visitamos hace unas semanas, reformado recientemente, que mezcla perfectamente un mercado tradicional con un mercado gastronómico, en la parte tradicional existen los auténticos puestos de mercado de siempre de todo tipo y en la parte gastronómica combina todas las posibilidades, desde puestos con comida hasta los conciertos sobretodo de Fado, no está montado exclusivamente para los turistas sino que es un foco importante de cultura para la ciudad por las actividades que realiza. Es el Mercado da Ribeira muy cerca de Cais de Sodre
Qué queréis que os diga, para mi todo lo que sea crear nuevos proyectos de mano de emprendedores independientemente del tipo de negocio que sea, en la época en la que estamos, merece toda mi admiración. Quitando esto, los mercados pseudopijos como le denomináis y que están surgiendo en casi todas las provincias de España, no son ni más ni menos que generadores de puestos de trabajo y negocio independientemente del precio o la orientación que el propietario le quiera dar. Criticar por criticar es muy facil desde la comodidad de una página web, lo dificil es pensar en hacerlo y tener el valor de hacerlo con todos los inconvenientes que la administración y los bancos te ponen.Vivo en Barcelona y últimamente he oído en diferentes foros que el Mercat Princesa ha cerrado, cosa que no es cierta, ayer sin ir más lejos celebramos la cena de empresa, así que continua abierto y espero que por mucho tiempo. Señoras y señores hay que reactivar el consumo, sea el que sea o morimos, así que a disfrutar que son dos días.
¡Si sólo fueran una Burbuja éstos mercados! Burbuja es toda la gastronomía en general y ese conformismo de creernos que España es el epicentro del mundo gastronómico y que hemos inventado una ciencia, en lugar de aplicar las distintas ciencias a un arte. Cuando nos queda tanto por conocer, tanto que limpiar, tanto que elaborar con mimo y casi todo por atender con cariño, deberíamos aplicar esta reflexión al conjunto del la actividad, o por lo menos, al conjunto de la actividad hostelera se vista de mercado, de "gastropalabro" o de lo que se vista.
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