Guía para no ser un guiri gastronómico
Ni un guiri sin sandalia y calceto..

Guía para no ser un guiri gastronómico

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Ideas, sugerencias y consejos para no convertirte en una versión del turista que come arroz con cosas y bebe sangría con un 90% de agua en la Plaza Mayor.

El otro día paseaba por el centro de Madrid cuando una imagen me sobresaltó. En una terraza colindante a la Plaza de Callao una pareja de japoneses comía entusiasmada una “paella” en un bar turístico y le hacía fotografías con el teléfono móvil. La “paella” venía en una especie de plato sopero y me atrevo a decir que llevaba descongelada ocho minutos y que estaba coronada por maíz.

Me salió el cuñado que llevo dentro y exclamé introspectivamente: “ESO ES ARROZ CON COSAS”. Ya lo dijo Josep Pla hace años: "Los abusos cometidos en nombre de la paella son excesivos”. Los turistas en cuestión, además, acompañaban la “paella” con una jarra de sangría que tenía más proporción de agua que el cuerpo humano. Me dieron ganas de acercarme a ellos y susurrarles al oído que se pidiesen un bocadillo de mortadela.

Lo más normal es que un turista no conozca la cantidad de productos que hay en la gastronomía española regional. Lo normal es que se pida una paella en cualquier local de Madrid antes que unos callos o unas gallinejas. O una sangría antes que el vino de la casa. Y más si hay fotos en el escaparate del bar invocando: “TIPICAL SPANISH PAELLA”. Porque España evoca a paella y tortilla de patatas. Son dos de las joyas de nuestro patrimonio culinario.

Ese encuentro me llevó a pensar las veces que yo habré pecado en el extranjero causando el asombro del transeúnte autóctono, que deduzco que no han sido pocas. Así que a continuación unos pequeños consejos para no hacerte con el guiri award a la mejor performance. Todo esto sin tener yo nada en contra de ser guiri ocasionalmente, que tengo una corona de espuma de la Estatua de la Libertad.

CIUDAD DE MÉXICO

Consejos Comidista:

1. Si no está en la carta de tu restaurante mexicano local pídelo, porque es auténtico mexicano. Así que probablemente no encontrarás ni burritos ni chile con carne. Antes que un burrito, los mexicanos prefieren enchiladas, tacos o quesadillas.

2. No pidas aguas frescas en puestos callejeros o puede que pases gran parte del viaje abrazado a las baldosas del cuarto de baño del hotel.

Para comer: pozole, sopes, quesadillas, tacos de cochinita, flautas, etc.

Para brindar: micheladas, aguas frescas, agua de Horchata, agua de Tamarindo.

Nosotros también te queremos. GIPHY.COM

ROMA

Consejos Comidista:

1. No en todos los restaurantes hay pizzas. Las pizzas, en las pizzerías.

2. Peperoni en Italia son pimientos morrones. En este punto ha habido memorables confusiones.

3. Si pides un café con leche o un capuccino después de comer puede que te miren como Zidane miró a Materazzi.

4. La ensalada César lo único italiano que tiene es el nombre. O ni eso.

5. Comprueba si el IVA y el servicio están incluidos en los precios de la carta. O puede que se te aparezca Isabel Gemio gritando “sorpresa, sorpresa”.

6. Si puedes, reserva. Yo todavía espero una mesa que pedí en un restaurante en 2011.

Para comer: pasta alla checca, Rigatoni con la Pajata, Spaguetti cacio e pepe (en la sencillez está el gusto), trippa a la romana, suppli a la romana, abbacchio a la romana.

Para brindar: vino, café y para rematar la faena licores típicos como limoncello o la sambuca. Tómate un par y la vita será bella.

La pizza demigrante de Forocoches viaja a Roma. WWW.ROMECABS.COM

PARÍS

Consejos Comidista:

1. No te pidas una crèpe al lado de la Torre Eiffel o un café en la Rue Rivoli si no formas parte de la Lista Forbes desde hace al menos 10 años.

2. Evita caer en el hechizo de camareros con camisetas de rayas, bigotes postizos y boinas invocándote con el canto de sirena de "bienvenus messieurs". En el barrio de Saint Michel esos sitios son conocidos como "attrape-touristes". Y el camarero puede que sea de Chiclana.

Para comer: caracoles, ancas de rana, pato a la sangre o sopa de cebolla. Y entrar en una patisserie y encadenarte a la despensa.

Para brindar: Cualquier vino de Saint Émilion.

Perezoso a punto de ir a comer crepes al centro de París. GIPHY.COM

NUEVA YORK

Consejo Comidista:

En el imaginario de muchos en Nueva York comen hamburguesas mientras duermen. Y las parejas de la oficina de Homicidios (siempre van en pareja) hacen lo propio con perritos callejeros. También desayunan enormes boles de leche y tostadas untadas en mantequilla de cacahuete industrial. Pero lo cierto es que en Nueva York hay vida más allá de la comida rápida. Ni la oferta gastronómica rebosa tantas calorías que necesariamente tienes que volver a España mandándole mensajes de ruptura a Ronald McDonald.

Para comer: En Nueva York el momento de comer en grupo no se produce al mediodía, sino en la cena, hacia la tarde-noche. Así que disfruta de la enorme variedad gastronómica que hay en la ciudad en compañía. Empezando, por supuesto, por las hamburguesas (es posible que en el Burguer Joint haya más cola que en Doña Manolita), y continuando por la comida étnica que más te guste: japoneses, indios, chinos, tailandeses, italianos, coreanos (larga vida a Little Korea). En Nueva York hay absolutamente de todo.

Para brindar: La enorme variedad de vinos que hay en la ciudad. En Nueva York están algunas de las mejores tiendas de vinos del mundo (http://www.vintryfinewines.com/).

Hay vida más allá del hot dog. GIPHY.COM

PEKÍN

Consejos Comidista:

Olvida todo lo que hayas aprendido en el restaurante chino al que pides a domicilio los domingos de resaca. Véase:

1. Olvídate del arroz tres delicias (algún día hablaremos de lo de “delicias”). El arroz no se sirve como plato único sino como acompañamiento.

2. Deja que el camarero te aconseje. La carta puede tener más páginas que los #Panamápapers

3. La comida se inicia con una sopa.

4. No bañes el arroz frito en salsa de soja porque ya habrá sido condimentado.

5. Nunca pongas los palillos completamente verticales en tu arroz. Siempre horizontales. Trae mala suerte y se considera de mala educación.

6. No te pongas los palillos en el pelo imitando a una Geisha, en la boca emulando una morsa o saques al batería que llevas dentro. Si no lo haces con un tenedor (salvo si te has reencarnado en La Sirenita), no lo hagas con los palillos. Aunque a ver, tentador es.

7. Si esperas una galletita de la suerte que te augure prosperidad y pelazo, lo siento pero no vas a tener suerte. Al año se fabrican unos tres mil millones de galletas de la fortuna, en Europa, en EEUU…Básicamente en cualquier lugar menos en China.

8. ¿Hielo? ¿Qué es hielo?

Para comer: pato laqueado, hot pot, pollo picante con cacahuete. Y por supuesto, comida callejera: allí no lleva hipsters de serie.

Para beber: la enorme variedad de tés. Y si quieres formar la gozadera, licor de lagarto.

Confucio te daba dos tortas buenas. GIPHY.COM

VARSOVIA

Consejos Comidista:

Evita a relaxing sablazo en la Playa Mayor. En el resto de la ciudad comer es baratísimo. Si pides vino extranjero en los restaurantes, especialmente el español, ten cuidado: es extremadamente caro.

Para comer: Busca los bares Mleczny (los bares de leche), reliquias comunistas que ahora son lugar de encuentro de nostálgicos y hipsters. Comerás bueno, bonito y barato, y sobre todo casero. Tampoco te vayas sin probar las empanadillas Zapiecek, la franquicia con comida típicamente polaca.

Para beber: Cerveza caliente con clavo y zumo de frambuesa en invierno. Y Zubrowka, el vodka polaco con hierba de bisonte.

El vodka 100% libre de bisontes. ZUBROWKA

BÉLGICA

Consejos Comidistas:

1. Si quieres alejarte del mundanal ruido turístico y evitar que te persigan (literalmente) camareros con cartas de sus restaurantes por calles adoquinadas, come más allá de la Grande Place. Sí, al ladito de la plaza está el Chez Léon, el equivalente belga a la Casa de las Tortillas o el Rey de la Gamba, pero con mejillones. Pero los mejillones con patatas fritas los puedes encontrar por toda la ciudad.

2. La ración estándar de mejillones es un kilo.

3. Si quieres encontrarte con algún ex compañero de instituto o algún vecino de tu urbanización ve al bar con más cervezas del mundo, el Delirium.

Para comer: barquette de frites, carbonade flamande o carbonada flamanda de ternera, codillo a la mostaza, cho-co-la-te.

Para brindar: ¡CERVEZA! Hay una diferente para cada día del año, dice el dicho. Pero en el corazón de cualquier belga están las cervezas trapistas.

Moules-frittes con las segundas congeladas. WWW.WIKIPEDIA.COM

EXTRA BONUS GUIRI AWARD

Si deseas hacerte con el galardón honorífico come en un restaurante español en el extranjero. Que tu paladar encuentre refugio en locales regentados por patriotas.

 

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