Almejas, mejillones y berberechos por el mundo

Llevamos a estos y otros frutos del mar a conocer la cocina francesa, italiana, china o portuguesa. Acto seguido, en un previsible giro del guión, nos los comemos. Si quieres saber cómo, ven.

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Almejas, mejillones y berberechos por el mundo
Almejas en Salvador de Bahía.

El verano es para comer frutos del mar: en ningún otro momento del año sabe tan bien un mejillón como cuando te lo comes medio atontado por el sol y el calor –pero a la sombra–, notando como el jugo te mancha las manos pero te da igual, porque total ya las tienes sucias. Todo esto con un vino bien frío y con la siesta como una perspectiva vital, así es como hay que comer siempre los bivalvos.

Por eso hemos creado este monográfico, lleno de ideas para cocinar almejas, berberechos, mejillones –y alguno más–, combinarlas con ingredientes y sabores de diferentes países del mundo y viajar sin salir de la cocina (si ahora mismo el que está viajando eres tú y no tienes una cocina a mano, guárdalo para cuando vuelvas, que aún queda verano). Y poco más: disfruta del paseo y bienvenido a la República Independiente de tu concha.

España

En la primera de nuestras sugerencias viajeras no nos iremos demasiado lejos. Pero seguro que estarás de acuerdo en que una mayonesa de azafrán, naranja y ajo confitado será un estupendo acompañamiento para unos mejillones al vapor. Solo tienes que confitar 3 dientes de ajo en un cazo pequeño en un aceite de oliva suave. Cuando el aceite se enfríe, úsalo para hacer una mayonesa, y cuando esté cuajada añade unas hebras de azafrán tostado y un poco de zumo de naranja.

Portugal

“Pues sí que nos estamos moviendo deprisa”, pensaréis (y con razón). Pues sí, no somos precisamente un rayo, pero sería absurdo irse más lejos sin probar una de las recetas típicas de nuestros vecinos: el porco a la alentejana. Un mar y montaña peculiar y gocho, que combina el magro de cerdo con almejas y una salsa marinera sabrosísima sabiamente recogida por unas patatas fritas en dados. Obrigados una vez más, Portugal.

Italia

Pasta y moluscos, he aquí una combinación ganadora asegurada. Desde los famosos, simples y delicioso espaguetis alle vongole –con almejas– hasta otros platos frutti de mare que incluyen muchos más ingredientes. Nosotros volvemos a apostar por los mejillones, que además están en plena temporada, y recordamos una receta super económica en la que los preparamos con espaguetis, alcaparras y limón. Si la tenemos a mano, podemos añadir albahaca en lugar de perejil, y si nos ponemos estupendos podemos cambiar los mejillones por navajas. Una receta con pocos ingredientes y mucho sabor, esencia de la cocina italiana.

México

Mandar una ostra hasta México puede ser tan sencillo o complicado como uno quiera. Puedes abrirla, ponerle una gota de salsa de habanero, chimay o cualquier otro picante de por allí y un chorrito de lima y listo. O también puedes liarte la manta a la cabeza e incluirla, en lugar del tradicional ostión, en un cóctel ‘vuelve a la vida’ –se llama así porque sirve para recuperarse de la resaca, como seguro que habías sospechado– como el que probé en el restaurante Oaxaca. La verdad es que no estaba muerta ni tenía resaca, pero volví a la vida igual.

China

Aunque para nosotros las vieiras estén directamente relacionadas con Galicia –no en vano son el símbolo del peregrino del camino de Santiago, se lo han currado–, en China también son un ingrediente bastante habitual. Cuando estuve en Shangay las tomé salteadas con un poco salsa de ostras, jengibre, cilantro, vinagre y aceite de sésamo. Si sois de los que necesitan recetas más concretas, en Yummly han recopilado sus diez favoritas (eso sí, en inglés).

Brasil

Para acercarnos a Brasil, concretamente a Salvador de Bahía, recuperamos una receta de almejas que nos cedió hace un par de años Gonzalo Ribot, concursante de la segunda edición de MasterChef. La mezcla de ácido, picante y fresco de la salsa –y el cilantro, claro– nos conquistó, y estamos dispuestos a comérnosla de nuevo cuando haga falta. El emplatado en pan –¿empanado?– también nos lleva un poco hasta Nueva Inglaterra y su clam chowder, uno de los emblemas nacionales que a menudo se sirve así.

Tailandia

Volvemos a rebuscar en la pleistoceno, cuando El Comidista iba al jardín de infancia de los blogs, y rescatamos otra receta viajera: unos berberechos a la tailandesa. Un plato que a Mikel le recuerda a una versión exótica –pero para la que no hay que volverse loco buscando ingredientes raros– de la salsa marinera. Coincide con esta en ingredientes como la cebolla, el ajo y el vino, pero luego se pone cremosa y asiática con el añadido de un chorrito generoso de leche de coco. Si los preparáis tened pan a mano, que parece que os va a hacer falta.

Francia

Si pienso en conchas y Francia, lo primero que me viene a la cabeza son sus escargot con mantequilla de ajo, chalota y perejil: podría comerme un cubo de esos caracoles grandes como puños. Ya sé que esto va del mar, y ahí también ofrecen múltiples posibilidades: desde las ostras con vinagreta de chalota hasta las vieiras Honfleur, y pasando a saludar a sus vecinos belgas para zamparnos una ración de sus fastuosos mejillones con patatas fritas.

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