Aló Comidista: "Mis hijos comen fatal, ¿qué hago?"

Una madre desesperada con la alimentación infantil abre el consultorio de julio, en el que también caben dudas sobre la salmonelosis, fotos de sushipizzas y escándalos sexuales de los vídeos de El Comidista.

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Aló Comidista:
El niño del espagueti.

Aló, Comidista vuelve a su cita mensual. En este consultorio vale todo: dudas culinarias, enigmas gastronómicos, problemas psicológicos, cuestiones metafísicas y dramas de la vida contemporánea. Sólo tenéis que enviarme un mail a elcomidista[arroba]gmail.com. Responderé a vuestras chorradas preocupaciones el primer viernes de cada mes, salvo festivos, puentes, enfermedad grave o fallecimiento.

Unah Nai: Os escribo para pediros ayuda con un tema que nos trae de cabeza a mi marido y a mí: lo mal que comen nuestras gemelas de año y medio. Introducir un nuevo plato es cuestión de insistencia y mucha paciencia, inversamente proporcional al éxito. Que si los macarrones con tomate nos manchan las manos y ay ay ay mamá límpiame la mano, que si no me gusta el color de la salsa de las albóndigas… ¿Podríais darnos alguna idea de qué cocinarles más allá de los guisantes, las croquetas de bacalao y la sopa de pollo, sin duda nuestros must?

Querida Unah Nai, la Mrs. Trunchbull que llevo dentro me empuja a recomendaros el ingreso inmediato de las gemelas diabólicas en un correccional de menores. Sin embargo, como hoy he decidido ser buena persona por una vez en mi vida, dejo el caso en manos de la nutricionista infantil Ana Amengual, que aconseja no insistir a las niñas con que coman. “A más insistencia, más resistencia”, asegura. “No pasa nada si le hacen ascos a la salsa de tomate, incluso mejor, así se acostumbran a comer sin salsas que enmascaran el sabor real del alimento. Prueba solo con aceite de oliva, así será un plato más sano y no les manchará tanto las manitas ni teñirá los alimentos”.

“Una idea que os puede resultar útil”, añade, “es mezclar un nuevo alimento con otros que ya conozcan y les guste. También cuenta la presentación de los platos: yo os sugiero hacer hamburguesas de pescado, patatas rellenas o garbanzos en forma de hummus. Otro consejo es que de vuestro menú pongáis una pequeña ración en un plato pequeño cerca de ellas sin decirles nada, y que os vean comer esos alimentos con cara de placer, comentando lo bueno que está y con alguna onomatopeya como ‘mmm’. Así podréis conseguir que ellas decidan por sí mismas probar algo nuevo y tengan una actitud más positiva frente a nuevos alimentos”. Si necesitas más consejos, hay dos libros que te pueden ayudar: Se me hace bola, del dietista-nutricionista Julio Basulto, y El primer bocado, de Bee Wilson.

Costáceo Crujiente: Buenos dííías guapo macizo gayer locatigüisquis Lopez Ibor. Bien, ya me he asegurado de que tu filtro de correo lee mi mensaje, ahora mi duda. He leído un artículo en el que se decía que el cómo combina uno los alimentos puede tener resultados positivos o negativos, debido a que el estómago segrega jugos de distinta acidez en función de lo que le entre. Ejemplo: si acompañamos un filete con ajo y cebolla, absorberemos mejor el zinc de la carne, y si se toman frutas dulces con otra cosa, éstas fermentan en el estómago y tendremos una digestión horrible. Además, todo el mundo sabe que si tomas ron con cola te crece la pirola. Salú, forza no cú, leite nas tetas e moitas pesetas.

Querido Costáceo, en efecto, has pronunciado las palabras mágicas y mi Sésamo particular se abre para ti. Creo que no necesito dar la tabarra a ningún dietista-nutricionista para aclarar tu duda, porque con el sentido común me basta. El artículo que citas proviene de la sección Alma, Corazón, Vida de El Confidencial, quizá el mayor centro de irradiación de bulos y magufadas nutricionales después de La Contra de La Vanguardia (y digo esto desde mi admiración hacia muchas otras informaciones que publican ambos medios). Las fuentes de dicho artículo son dos: un naturópata, es decir, un charlatán que vende infundios nunca probados, y un libro cuyas enseñanzas han sido recogidas por la revista Men’s Health (no hay más preguntas, señoría). Por último, no hay más que fijarse en una de las frases del texto que se destacan: “Si mezclamos bien [los alimentos], estaremos de buen humor, repletos de energía, con una piel estupenda, con la mente más despejada y no caeremos enfermos”. ¿De verdad alguien se puede creer semejantes promesas?

Alessandro: ¿Cuando vas a organizar algo relacionado a la salsa de tomate, las latas de triturado (extra) y los tomates pelados enteros?

Querido Alessandro, no sé muy bien qué quieres que organice. ¿Una fiesta de la salsa de tomate? ¿Una verbena del triturado extra? ¿Una orgía gay con tomates pelados enteros? Como puede que quizá te refieras a un vídeo, te anuncio que próximamente, y atendiendo a numerosas petiticiones del populacho, haremos una de nuestras catas a ciegas con tomate frito.

Médico Anónimo: Simplemente quería compartir con vosotros lo que nos pusieron en la cena de guardia del Complejo Hospitalario de Navarra el otro día para cenar: una 'pizza' con fideuá.... no sé si es una idea genial, una reutilización de productos o qué, pero ahí estaba.

Querido Médico Anónimo, yo más que idea genial lo veo como una manera de convertir la pizza en un vertedero de toda la comida que te ha sobrado del día anterior. Rezo porque esta bazofia no fuera administrada a los enfermos, porque si no habrá fallecido más de uno tras comerse semejante ñordo.

Carmen: Mi hermana y yo hemos tenido una discusión un poco acalorada acerca del origen de la vichysoisse; según la Wikipedia en español, esta sopa fue inventada por un cocinero bermeano al servicio del embajador vasco Lequerica, en la Francia de Vichy (y por eso lleva ese nombre). Esta es la teoría que mi hermana apoya. Según la Wikipedia tanto en inglés como en francés, la sopa se creó en Estados Unidos en 1917, en el hotel Ritz y por Louis Diat. ¿Qué pensais, Biscayenne, o tú, Mikel? ¿Es la porrusalda de Bermeo la madre de la vichysoisse o qué?

Queridas Carmen, como siempre pienso lo mismo que Biscayenne en cuestiones históricas de gastronomía, más que nada porque ella se entera mucho más que yo, te dejo con ella: “Queridas hermanas vichyssoiseras y pequeños saltamontes en general: no os fiéis de lo que viene en la Wikipedia. Jamás de los jamases. O al menos, comparad versiones en distintos idiomas y quedaos con el denominador común, que se acercará bastante más a la verdad. Aunque la cabra tira al monte y a mí me encantaría que la vichyssoise fuera bitxisua bermeana, la realidad es que la receta original es del cocinero francés Louis Felix Diat (1885–1957)”.

“Diat emigró a los Estados Unidos en 1910 y trabajó como jefe de cocina en el hotel Ritz-Carlton de Nueva York hasta su cierre en 1951. En gastronomía es difícil inventar algo completamente nuevo, y el mismo Diat contó que la vichyssoise, creada por él en verano de 1917, era un versión refinada y fría de la tradicional sopa de puerros y patata que comía en su infancia, llamada potage Parmentier o soupe bonne femme. Le puso el nombre de "crème vichyssoise glacée” en honor a la región de Vichy, muy cerca de su pueblo de origen (Montmarault)”.

“La vichyssoise se puso rápidamente de moda en Nueva York, y en los años 30 ya había sido copiada sin pudor en numerosos restaurantes norteamericanos. Como curiosidad, durante la Segunda Guerra Mundial diversos cocineros estadounidenses pidieron que en los menús se escribiera ‘crème gauloise’ en vez de vichyssoise, en protesta contra el régimen colaboracionista de Vichy. La iniciativa no tuvo éxito y esta sopa fría se siguió llamando tal y como la conocemos ahora”.

Esteban: ¿Qué flores de calabacín debo usar para rellenar o comer en tempura? ¿Las macho o las hembra?

Querido Esteban, formas parte de una confabulación mundial para acabar conmigo, ¿verdad? Pues bien, debo decirte que casi consigues tu objetivo, porque tu pregunta me ha causado una fuerte crisis nerviosa y he estado a punto de ingresar en la López Ibor. Tras ingerir una dosis doble de Sosegón he podido calmarme y remitir tu pregunta a los responsables de la tienda online de verduras Somnatur.

“Las flores de calabacín, tanto las hembra como las macho, son comestibles”, aseguran desde allí Carlos Martínez, agricultor, y Sonia Martín, artífice de las recetas de la web. “Si cultivas los calabacines tú mismo, no te comas todas las hembras porque no te crecerán más calabacines: ellas son las únicas que dan el fruto. Hay que dejar siempre en la planta flores hembras y machos para que puedan ‘copular’. Diferenciar ambas flores es muy fácil: en las hembras, que suelen ser más grandes, la flor surge de un pequeño calabacín. Y un consejo extra sobre su cultivo: si te van los tríos, puedes ayudar a las hembras y los machos a polinizarse mojando en agua un bastoncillo de los oídos y frotando por dentro macho-hembra-macho-hembra varias veces”. ¿A qué nunca pensaste que la vida sexual de los calabacines fuera tan excitante?

Mikel López Iturriaga, tras recibir la pregunta sobre el sexo de los calabacines.. GIPHY

Kiko: Recientemente me han comunicado que voy ser mamá. Me hallo hecha una mar de dudas, sobretodo con los huevos. En el huevo pasado por agua y el huevo frito, en el que la clara se quede hecha y la yema líquida, ¿qué riesgo existe de salmonelosis? He leído que cueza el huevo a 65 grados durante 15 minutos, me comentan que me coma un huevo frito con la yema hecha ¿En serio? Otro alimento que tengo dudas es el atún de lata, ¿puedo comer o debo limitar su consumo?

Querido Kiko, me gustan muchísimo dos cosas de tu correo: que por fin los hombres puedan quedarse embarazados, y que te hayan “comunicado” tu maternidad como quien recibe una notificación de Hacienda o un burofax de la comunidad de vecinos. Dado el profundo hastío que me producen tus preguntas, te pongo al aparato con un verdadero sabio de la seguridad alimentaria, Mr. Miguel Ángel Lurueña, del imprescindible blog Gominolas de Petróleo.

“Durante el embarazo es muy importante tomar ciertas precauciones a la hora de alimentarse. No es cuestión de asustar, pero algunos patógenos que podrían encontrarse en alimentos son capaces de causar graves perjuicios en el feto, es el caso de la Listeria o del famoso toxoplasma. Por eso se hacen una serie de recomendaciones generales, como estas. Entre lo más importante: mantener buenas condiciones de higiene (por ejemplo, lavarse las manos) y buenas prácticas (por ejemplo, cocinar suficientemente los alimentos, refrigerarlos, lavarlos adecuadamente, respetar las fechas de duración y evitar la contaminación cruzada). Entre las recomendaciones importantes también podemos destacar la necesidad de evitar el consumo de alimentos crudos de origen animal (carpaccio, tartar, mayonesa casera, etc.)”.

“Sobre los huevos, en general se recomienda cuajar el huevo antes de consumirlo para asegurar que se ha alcanzado una temperatura suficiente como para eliminar la Salmonella en caso de que estuviera presente (unos 75ºC). Esto significa que los huevos fritos deberían consumirse con la yema cuajada. Y lo mismo para los huevos cocidos”.

“En cuanto al atún, las recomendaciones de las autoridades sanitarias (EFSA) dirigidas a mujeres embarazadas con respecto al mercurio en pescado solamente se refieren a cuatro especies: tiburón, lucio, pez espada y atún rojo. Es decir, no se desaconseja el atún de lata (en este caso hablamos de especies diferentes a las del atún rojo que son de menor tamaño y que acumulan menor cantidad de mercurio). En cualquier caso, conviene no abusar. ¿Y eso qué significa? Pues depende. Hay disparidad de opiniones. Las recomendaciones más restrictivas hablan de no superar 2-4 raciones a la semana (concretamente el National Institute for Health of United Kingdom, la EPA y la FDA)”.

David: Estuve en Irán y me traje esta pasta kashk o ghara negro con la que no se muy bien qué hacer. Se la puse a una sopa y la jodió, es SÚPER amarga, en serio. Mi amiga iraní Fátima me intentó explicar una receta pero no entendí porque no andan muy bien de idiomas en la república islámica... ¿Que se te ocurre, genio? Adjunto foto...

...y, de paso, unos postres hechos por Fátima como prueba de que el malenismo repostero ha llegado también a Irán.

Querido David, siento que la plaga del malenismo repostero, que parece remitir en España, haya contagiado a los pobres iraníes, como si no tuvieran bastante con sufrir a los ayatolás. En fin, vamos al grano: aunque dadas mis incontables virtudes y mi cegadora belleza es normal que me consideréis un ser cuasi divino, tengo mis fallos, como por ejemplo no conocerme al dedillo todos los productos disponibles en el mercado alimentario de Irán. Así que hemos recurrido a los dueños del restaurante El Rincón Persa para que nos expliquen qué coño hacer con eso que te has comprado. “Kashk y ghara son dos cosas diferentes. El kashk es un queso curado: aquí lo ponemos en una pasta de berenjena que preparamos, o también como decoración en una sopa que viene con unos fideos especiales. El ghara es una pasta ácida que se usa para un tipo de sopa, en la que se mezcla para darle un sabor especial. También se puede poner en algunos estofados”.

Nerea: Soy estudiante de 1º de grado superior en dirección de cocina en una escuela de Hosteleria. Me gustaría continuar incrementando mis conocimientos en este tránsito hasta el 2º curso dentro del mundo real de la restauración. Desearía tener la oportunidad de formar parte de su equipo de trabajo en el restaurante "La Cosmopolitana" en verano como prácticas voluntarias.

Querida Nerea, gracias por informarme de que tengo un restaurante que se llama "La Cosmopolitana", primera noticia. Ahora mismo voy al psiquiatra a ver si me da algo para la doble personalidad, porque esto de que mi otro yo vaya abriendo restaurantes por ahí me acabará dando un disgusto. A ver, alma de cántaro: ¿por qué has pensado que yo te puedo conseguir trabajo en  "La Cosmopolitana"? ¿No será porque has leído en El Comidista un artículo sobre LA COSMOPOLITA y te has hecho la pepitilla un lío? Yo te explico: el hecho de publicar artículos sobre restaurantes no nos convierte automáticamente en sus gerentes. Ni en un Infojobs de la hostelería. Me parece bien que nos pidáis recetas, consejos o incluso favores sexuales, pero lo de encontraros curro es lo que nos faltaba para volvernos tarumbas definitivamente.

Aloña: Creo que deberías ver esta aberración.

Querida Aloña, me fascina esta nueva tendencia de envolver todo en jamón y embutido. Ya hemos visto barbies y abanicos, y ahora copas. Creo que está llegando el momento que algún símbolo de nuestra patria, tipo Rosa, Isabel Pantoja o Los Gemeliers, se hagan un Lady Gaga vistiéndose enteros de paletilla ibérica y se vayan a Nueva York a hacer marca España.

Lady Pantoja

Carlos: Todos y todas podemos entender que el erotismo de amasar una pizza, el ambiente cálido que ofrece el horno de leña en la cocina y, sobre todo, la presencia de Lolo "el pizzaiolo" te distrajeran durante la grabación de este vídeo; pero no estaría de más si indicases el tipo de harina que debemos utilizar (de fuerza, normal, de repostería, una mezcla o cualquier otra chuminada). Estaría genial también si nos recomiendas alguna salsa de tomate sencillita y algún truco para obtener el efecto "forno di legna" con el horno tradicional. Por último, en el vídeo sobre el etiquetado de los productos como "naturales", "0 %" o "tradicionales", ¿qué está haciendo durante el resto del vídeo el chico que enseña el libro de El Comidista? Me encanta la manera en que le haces desaparecer.

Querido Carlos, en todos los vídeos de El Comidista hay un joven debajo de la encimera estimulando mi creatividad, y por eso transmito tanta alegría siendo yo una persona agria por naturaleza. Después de dos años de intenso trabajo, decidí darle un pequeño papel en el vídeo del etiquetado como reconocimiento a su importante labor.

Respecto al otro vídeo, no eres el primero en hacer una lectura erótica de mi encuentro con Lolo el pizzaiolo, y quizá tienes razón en que la tórrida atmósfera me distrajo de dar datos culinarios fundamentales. La harina ideal para la pizza es la panadera o panificable, es decir, con menos gluten que la de fuerza pero sin llegar a la languidez de la de repostería. ¿Tomate? Cualquier passata o tomate triturado un poco reducido al fuego (¡pero no frito!). ¿Efecto horno de leña? Ahora mismo se venden placas de piedra para meter en los hornos domésticos; si no, cuécela siempre en la base del horno con la temperatura al máximo

Angélica: ¿Cuánto pan aproximadamente lleva el salmorejo? Por favor, no me deis el tipo de respuesta que me daría mi madre: "Según te lo pida la receta; tú lo irás viendo", "bastante, pero no mucho" y en este plan.

Querida Angélica, relájate que te damos una cantidad exactísima para que puedas preparar salmorejo en tu laboratorio de precisión: por cada kilo de tomate, 200 gramos de pan y 100 mililitros de aceite, además de un diente de ajo y 10 g de sal. Por si no sabes dividir por dos, si usas 500 gramos de tomate necesitarías 100 gramos de pan y 50 mililitros de aceite. Y así sucesivamente.

Alba: A ver qué opinas de la exquisitez gastronómica que le ha dado a mi Facebook por sugerirme, ¡la sushipizza! De venta en un centro comercial cerca del estadio del Atlético de Madrid.

Querida Alba, mira que me mandáis marranadas culinarias para que las publique, pero creo que ésta supera todo lo conocido. No sólo tiene un aspecto repugnante, sino que el concepto en sí mismo es abominable. Desde aquí propongo una acción conjunta de los servicios secretos italianos y japoneses para capturar a la persona que ha inventado esto, someterla a juicio sumarísimo y condenarla a cadena perpetua en una mazmorra en la cumbre del Fujiyama o en las cloacas de Nápoles.

Beatriz: Qué nervios, jamás pensé que me atrevería a escribir a este consultorio que lo mismo te ayuda que te insulta de la forma más divertida posible. Bueno, me atreveré porque mi suegra me tiene un poco harta con sus dietas: que si la Atkins, que si la paleodieta... ya ni sé cuál está siguiendo ahora mismo, pero capaz a que es una mezcla de varias (se las personaliza ella solita), y por supuesto, también cree en ingredientes 'mágicos' y chorradas de ese tipo. Cada vez que leo a Juan Revenga quiero mandarle los enlaces, pero resulta que mi suegra es americana y solo habla inglés. ¿Por casualidad sabéis si tiene algún alter-ego que escriba de lo mismo, pero en inglés? Y ya que estoy: no consigo que las patatas que uso en guisos cojan el sabor del caldo. Saben como si las hubiera cocido en agua aburridísima. ¿Por qué?

Querida Beatriz, me encantaría tener motivos para insultarte, humillarte y flagelarte, como merecéis todos los que venís a turbar mi paz con vuestras dudas. Pero como hoy no me siento muy Javier Marías, seré bueno contigo. Por desgracia no conozco ningún John Revenge, pero a nada que busques información en periódicos serios como The Guardian, The New York Times, LA Times o The Washington Post, o en revistas como The New Scientist, encontrarás artículos bien fundados que desmontan esas dietas absurdas. Patatas: puede ser que la clase que usas no sea la correcta -debes apostar por variedades más harinosas que cerosas, como la Kennebec-, o que no cuezas la patata lo suficiente como para que se impregne bien del caldo, o que no la dejes reposar, que también ayuda.

David: Resulta que cocino. Más o menos profesionalmente. Hago diariamente unos 30 platos vegetarianos o veganos, comida y cena. Más caterings, más comidas privadas y muchas tartas. Mi pecado es que acepté hacer comidas para intolerantes a diferentes ingredientes: sin gluten, sin azúcar, sin lácteos, sin frutos secos, sin soja, sin huevos, sin... 12 ingredientes más, depende de con quién lídies.

Y estoy tan, tan, tan asqueado de los intolerantes... Porque si siquiera son celíacos, o intolerantes diagnosticados, son puñeteros esnobs que creen que lo son. Y hay una figura a la que quiero despreciar con todo el desprecio del que soy capaz: los kinesiólogos. Son la peste de la especie humana. Dando diagnósticos a gente demasiado crédula sobre lo que pueden comer o no para mejorar su salud. Eso sin olvidar a los naturópatas, por supuesto. Que son simplemente unos psicópatas que no tienen ni idea ni respeto por la parte “natura”.

En resumen: me mato por hacer platos de todo tipo sin gluten y sin el resto de ingredientes intolerados (que algún sinsorgo ha decidido que eran malos), mientras, un poco más tarde, veo a esa misma gente comiendo como cerdacos todos tipo de comida no encargada. Estoy hartísimo de los gastroanalfabetos, de los gastropijos y, sobre todo y ante todo, de los gastrointolerantes de moda. Alguien que no tiene ni idea de la biología de la alimentación, que se ponga a reclamar que no come X por X razón... anda y que se vayan al Sáhara profundo hasta que se harten de ayuno, pedazo de asnos. Y ya, con eso, me siento ligeramente más relajado. Feliz semana.

Querido David, no tengo mucho más que decir que esto:

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