Rosbif sin horno
Roast beef sin horno. Sí, se puede.

Rosbif sin horno

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¿Encender el horno en verano? ¡Venga ya! Este plato anglosajón no necesita este electrodoméstico para conservar su sabor y ser igual de apetitoso. Tan solo tienes que seguir los pasos de esta receta.

¿Hace falta el horno para hacer un rosbif? Técnicamente, sí, pues es una característica que el propio nombre indica (viene de roast, que significa 'asar' en inglés). Sin embargo, recientemente he podido comprobar una manera sen-ci-llí-si-ma de poder resolver este dilema en verano cuando cualquier situación en la que el horno esté encendido es tan apetecible como un plato de callos a las tres de la tarde un 15 de agosto sevillano. La clave es hacernos una pregunta: ¿y si lo tatakizamos? Pediría perdón a la RAE, pero supongo que a estas alturas deben estar bastante acostumbrados mis patadas al diccionario, así que les mando un beso y listo.

La clave está en usar un corte que sea jugoso y tierno, apto para cocciones rápidas a muy alta temperatura. En este sentido, la cadera es buena, bonita y barata. Yo tuve la suerte de encontrar en el mercado un trozo con forma de solomillo, alargado y redondo de unos cinco centímetros de ancho en su parte más amplia y tres en la más estrecha.

En cuanto al punto final de la carne, con sellarla un minuto por cada lado nos quedará bastante roja por dentro. Para tenerla un poco más sonrosada, sin que llegue a secarse, habrá que hacer lo mismo para posteriormente bajar el fuego y dejarla unos dos minutos más por cada lado. Después es importante dejarla reposar tapada con papel aluminio, para que no tengas una sopa de jugo de carne a la hora de cortarla.

Un roast beef con la carne jugosísima. CARLOS ROMÁN

 ¿Y qué se puede hacer con esta carne? Si le metes sal, pimienta, piel de limón y aceite tienes un entrante maravilloso. También es una opción genial para bocadillos -y ahí la salsa perrins, la mostaza, la rúcula y un queso un poco apestoso serán tus mejores amigos- o, mejor todavía, para enrollar en lechuga y mojar en una salsa estilo vietnamita (como ésta que puedes ver aquí).

Dificultad

Se puede hacer con los ojos vendados.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 700 g de un corte de ternera similar al solomillo
  • 200 ml de salsa de soja
  • 2 cucharadas de mostaza a la antigua
  • 1 cucharada de miel
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Alrededor de una hora antes de preparar la carne, sacarla de la nevera y dejarla en un sitio fresco para que se atempere.
  2. Juntar la miel con la mostaza y añadir la soja. Remover con varillas hasta que la miel se disuelva.
  3. Poner la carne en una fuente alargada y echar la marinada por encima. Girar la carne cada 3 minutos para que todos los lados estén en contacto con el líquido que habrá en el fondo de la fuente.
  4. Calentar bien una sartén a fuego medio-alto. Sacar la carne de la marinada, secarla bien con un papel absorbente y untarla con aceite de oliva por todas partes.
  5. Poner la carne en la sartén, sellar todos los lados y soasarla un minuto por cada lado. Si se quiere un poco más hecha, bajar el fuego y dejarla unos 2-3 minutos más por cada lado.
  6. Sacar la carne a un plato y envolverla en papel aluminio. Dejarla reposar 20 minutos. Cortar y servir al gusto.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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