Cenas en diez minutos con pasta
Canelones ligeros de pescado.

Cenas en diez minutos con pasta

  • Comentar
  • Imprimir

Con vegetales, sobras, pestos, pescado o en frío: la pasta es una opción muy fácil y rica que admite un montón de acompañantes para preparar cenas resultonas en un plis.

La hora de la cena tiene tantas liturgias como hogares con gusa sobre la faz de la tierra. Los hay de primero, segundo y postre –quizá también copa y puro–, de plato único, o de un austero yogur y una pieza de fruta. Los corazones llenos de sensatez y sentido práctico, optan por una fórmula en la que la relación entre tiempo invertido, suculencia y comida casera, resulta muy equilibrada.

La pasta, además de un alimento con muchas variantes para brillar, es un recurso fácil para hacer cenas rápidas sin echar mano de fritangas ni alimentos ultraprocesados. El misterio para conseguir preparar cenas en diez minutos con pasta está en conjugar los tiempos de calentamiento del agua, la preparación de la salsa, el pesto o el salteado, y la cocción de la pasta.

Puede que no te dé tiempo a cocinar los espaguetis de El Padrino o los macarrones con chorizo de Biscayenne, pero si controlas los tiempos, dominarás el arte de las cenas rápidas que te dejan el alma y la panza con brillito. Pon el agua a hervir, prepara el acompañamiento –en las recetas que vas a ver más adelante ese paso no lleva mucho trabajo–, y hierve la pasta calculando que esté lista justo para mezclarla.

Si la pasta aún no es tu fuerte, antes de desanimarte y ponerte a leer el Boletín Oficial del Estado, lee esta pequeña Biblia de bolsillo para perfeccionar las ensaladas de pasta; así sabrás que la pasta fresca no es la mejor para hacer en ensalada o que necesita una cocción especial si va a terminar en un plato acompañada de tomate fresco y aliños llenos de felicidad.

Si tienes ganas de ir un poco más allá y conocer otras marcas de pasta, aquí tienes diez pastas que merece la pena probar. Y si quieres ver a nuestro jefe de galeras con la cara dentro de un plato de espaguetis con tomate, aquí lo tienes: además de disfrutar de semejante visión, podrás corregir algunos errores en tu relación con la pasta.

Pasta hasta en la sopa

La pasta servida en sopas es un salvavidas para los pies fríos del invierno. Puedes hacer una sopa tan reconfortante como rápida si tienes pasta de miso en casa, fideos instantáneos y algunas verdurillas. Calienta agua en un cazo y cocina los fideos según las instrucciones del fabricante; el agua no se escurre, deben quedar como una sopa. Trocea calabacín, puerro y champiñones en trozos muy pequeños. Saltéalos con un poco de aceite a fuego fuerte, sálalos ligeramente y añádelos a los fideos. Incorpora pasta de miso previamente disuelta en un poco de agua, remueve y listo.

Ramen frío de verano. STOMAKO

Aunque algunos kamikazes somos capaces de engullir un ramen bien calentito en pleno verano madrileño, para mentes más equilibradas recomiendo este ramen frío de verano, que se puede –y se debe– hacer con un poco de antelación para que se enfríe y refresque de lo lindo. Si tienes fumet de pescado o marisco casero en el congelador, puedes preparar una sopa de fideos con langostinos en un pispás siguiendo las recomendaciones de Falsarius Chef. Si no hay fumet casero en varios kilómetros a la redonda, dale fuerte a la receta original utilizando un buen caldo envasado.

Pasta con vegetales

Una receta rápida, glotona y que no falla, es la de pasta con aguacate, aceitunas negras y anchoas. Cuece la pasta según las instrucciones del fabricante. Corta un aguacate maduro en cuartos y luego en lonchas de 1,5 cm. Escurre unas aceitunas de Kalamata o negras. Saltea el aguacate en un sartén con aceite de oliva a fuego fuerte (solo queremos que se dore ligeramente y tome temperatura). Añade las anchoas, que se desharán, y las aceitunas; incorpora la pasta recién sacada del agua de cocción, dale fuerte a la pimienta negra recién molida y mezcla.

Carbonara bastarda. CARLOS ROMÁN

Las recetas de pasta con anchoas en conserva resultan muy sabrosas, casi adictivas; las anchoas desaparecen y se integran con la grasa al calentarlas, impregnando la pasta con un sabor delicioso y dejando protagonismo a los vegetales que las acompañan. Puedes comprobarlo con esta carbonara bastarda con anchoas, judías y espárragos o esta pasta con tomate, ajos y anchoas.

Las espinacas y el brócoli tiene sus fans acérrimos y sus detractores irredentos. Los segundos se lo pierden, porque podrían cocinar una pasta exprés con espinacas frescas y jamón (congeladas si no hay más remedio o no es temporada) o este gratinado de pasta con brócoli y piñones. El paso por el grill alarga un poco la elaboración de la receta, pero un quesito gratinado con su capa dorada, bien vale unos minutos más.

Reciclando sobras

Las sobras se llevan muy bien con la pasta y nos ayudan con dos objetivos que tenemos en mente: no perder tiempo haciendo la cena y terminar con esas minitarteras llenas de sobras que hay en la nevera. Recicla esas berenjenas asadas que esperan su turno, cocinando esta pasta con salsa de berenjenas y limón. Al estar la verdura cocinada, apañar el plato te llevará tan solo unos minutos, pero la satisfacción al paladear esta mezcla de berenjena, limón y albahaca te acompañará toda la noche.

Pasta con alcachofas y pesto de nueces. MIKEL LÓPEZ ITURRIAGA

¿Tienes pan de ayer? Antes de que te pongas a hacer pan rallado a lo loco, piensa que puede proporcionarte unos spaghetti con le briciole tan sencillos como adictivos. Esas alcachofas que sobraron de la comida de antes de ayer harán una estupenda pasta con alcachofas y pesto de nueces olvidando los pasos 1 y 2 de la receta.

Si lo que te sobra es pasta en lugar de alcachofas o berenjenas, tienes la oportunidad de hacer una frittata de espaguetis, calabacín y chistorra: tú verás si aprovechas la ocasión o la dejas pasar.

Pestos y pastas

El pesto, un invento genovés maravilloso a base de albahaca, piñones y queso, ha dado origen a todo un listado de pestos que nos ayudan a variar los platos de pasta como quien cambia de camiseta. Una buena pasta recién sacada del agua, mezclada con uno de estos manjares, es una cena rápida y un gozo a partes iguales.

Además del pesto tradicional y genuino, puedes acompañar la pasta con pesto de pimientos asados, utilizando una buena conserva o esos pimientos que te han quedado en la nevera -siempre volvemos a la cocina de aprovechamiento-, o un pesto de verduras: brócoli, calabacín, rúcula y alguna otra verdura que case bien.

Spaghetti con pesto de pimientos asados. PANEPANNA

Cocer pasta, saltear gambas y triturar rúcula no te va a llevar más de 10 minutos; además, puedes guardarte esta receta en la boca de la manga para tunearla con mejillones, sardinas o aventurarte con alguna proteína de origen animal; ¿qué tal unas salchichas frescas o unas tiras de jamón crujiente pasado por el microondas?

Quien dice pesto, dice pasta, como ésta de ajos confitados (que puedes comprar en conserva), tomate seco, caballa y yema de huevo, pensada para poner a trabajar a destajo a tus glándulas salivales.

Pasta con pescado

Mi historia de amor con las conservas de pescado viene de lejos, y puede que las sardinas sean, junto con la ventresca de bonito, mis preferidas. Son humildes, sabrosas, y te apañan una cena o un aperitivo en un momento. Las recetas que te propongo en este apartado pescatero, se pueden hacer en su mayoría con pescado fresco, pero algunas se dejan querer por las conservas. Tú eliges qué y con qué.

Como todo no van a ser pastas largas y cortas, podemos cocinar unos canelones ligeros de pescado y marisco que puedes rellenar con cualquier pescado blanco, para que aproveches las ofertas del día de tu pescadería.

Pasta con sardinas y piñones. MIKEL LÓPEZ ITURRIAGA

Hacer una pomada de mantequilla, sardinas, ajo, alcaparras y piparras, y mezclarla con la pasta recién hecha, suena hasta sexi. El máximo esfuerzo que tendrás que hacer con esta receta es dejar la mantequilla fuera del frigo para que se atempere y se deje mezclar. Seguimos dándole a la sardina –que no puede ir mejor con la pasta– con una receta de pasta con sardinillas, piñones tostados y ajo frito rematada con queso parmesano recién rallado.

Esos filetes de pez espada que ves cortar en la pescadería, pueden alegrar tu cena con la compañía de una berenjena, ambos doraditos y salteados con unos tomates cherry. Con un par de filetes, puedes apañar una cena copiosa para cuatro. Y dejando el pescado para entrar en el alegre mundo de los cefalópodos, aparta dos o tres latas de pulpo en aceite o una pata de pulpo cocido para hacer una pasta rapidísima y muy foodie-hipster con ajo negro (que ya se encuentra hasta debajo de las piedras).

Otras pastas frías

Hay vida más allá de la manida ensalada de pasta con maíz, mahonesa y pajaritas, créeme. La pasta fría tiene su arte, como puedes ver en este vídeo; esta propuesta de espaguetis con tomate en versión ensalada te va a abrir un filón para tus cenas con pasta fría.

Hay recetas que lo mismo te valen para un roto que para un descosido, o lo que es lo mismo: que las puedes preparar tanto en frío como en caliente. Prepara esta receta sin saltear los tomatitos, no laves la pasta –PECADO– y dale fuerte al limón y la albahaca.

Lasaña sin horno.. MIKEL LÓPEZ ITURRIAGA

¿Preparar una lasaña sin encender el horno ni cocinar? Pues sí, es posible. Marinar los calabacines de esta lasaña sin horno te llevará un tiempo extra, pero luego todo será untar y montar por capas. Para largas noches de verano. A estas alturas ya no puedo esconder que soy ultrafan de los pestos, así que voy a calzón quitado recomendando esta receta de ensalada de pasta con pesto de aguacate. Suena tan gocho que esta noche cae sí o sí en mi mesa.

El capítulo frío termina con algo más clásico: una ensalada de pasta mediterránea con ingredientes fáciles de encontrar y que probablemente tengas habitualmente en tu despensa.

Las más sencillas

Esta lista de cenas en diez minutos con pasta no puede terminar sin las master of the universe de las recetas sencillas, salvavidas, básicas y casi inmediatas. Esta receta de spaghetti all’arrabbiata con le olive verdi sólo necesita un fuego alegre para reducir ligeramente el tomate; en un visto y no visto tendrás una pasta picante y exquisita en tu plato.

Espaguetis cacio e pepe. VELVET&PASTA

Cacio e pepe quiere decir queso y pimienta en italiano, y esos son los dos ingredientes de estos espaguetis que te propongo: una montaña de queso pecorino recién rallado y un toque de pimienta negra a tu gusto, son suficientes para una cena rápida y glotoncísima.

Puede que después de leer este artículo te haya dado la hora de la cena y ya no te queden ganas de más: repón fuerzas con una sencilla pasta con tomate y ajo y guarda energías para mañana.

  • Comentar
  • Imprimir

Comentar Normas

ENTRAR PARA PARTICIPAR

O conéctate con:

Lo más visto en El Comidista