Pollo al brandy con romero
¿Puedes olerlo? Nosotros sí.

Pollo al brandy con romero

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Un guiso mediterráneo y otoñal cuya clave reside en escoger el mejor pollo que puedas permitirte. Un buen sofrito, el brandy flambeado y un chute de aromática harán el resto: prepara pan, que te hará falta.

Aunque el “caloret” se resiste a marchar en lo ancho y largo de país nuestro organismo estacional empieza a demandar guisos y sacar las telarañas de nuestro querido y olvidado horno. Así que bajad a la panadería a por una buena hogaza, que la vais a necesitar para la receta de hoy. Como siempre, os vamos a proponer un plato con unos pocos pilares básicos y variaciones para todos los gustos y bolsillos. Un buen pollo de corral, frutos secos, un alcohol aromático y unas ramas de romero os llevarán al séptimo cielo del domingo a mediodía.

Nosotros hemos escogido un pollo de corral, que es lo que requiere una mayor inversión, pero haced la prueba porque ganaréis jugosidad e intensidad de sabor. También podéis hacerlo con conejo, pavo, costillas de cerdo o jarret de ternera, siempre que adaptemos los tiempos de cocción. Desaconsejamos el uso de pechuga de pollo o pavo para este tipo de elaboraciones: quedan más secas que la mojama.

En cuanto a los frutos secos, hemos escogido piñones porque nos encanta su aroma resinoso y con matices de pino. Las almendras, avellanas o incluso las nueces son alternativas algo más económicas y con buenos resultados: es importante una fase previa de tostado en sartén antiadherente y sin aceite antes de añadirlos a la cazuela para potenciar su sabor.

Para esta preparación hemos utilizado brandy, un alcohol aromático y de alta graduación que le va de perlas a los guisos y rustidos por su aroma. Cognac o ron añejo son unas buenas alternativas que dan resultados muy similares. Os proponemos un poco de alquimia casera y hacer un flambeado previo del alcohol antes de devolver el pollo a la cazuela. Esto nos ayudará a evaporar el exceso de alcohol y aportará sabores característicos. Cuando los vapores del guiso dejen de parecer fuego valirio en vuestras fosas nasales, ese será el momento preciso para devolver el pollo al sofrito: si teméis por vuestra vida y por la seguridad de vuestro hogar, podéis obviar este paso.

Como alternativas al romero podemos usar tomillo, orégano, albahaca o perejil también pueden funcionar bien con esta receta pero aconsejamos añadirlas a la cazuela una vez apagado para no perder el aroma buscado. La receta es fácilmente escalable según la cantidad de comensales, así como su conservación en porciones. Todo dependerá de la capacidad de vuestra vuestra cazuela y por supuesto, de vuestra nevera. Dicho lo anterior, si planeáis cocinar para aguantar un invierno en Laponia, sofreir la carne por partes y utilizar una olla para el guiso, obtendréis resultados más satisfactorios. Como paso final, y para que os hagan el pino con las orejas, recomendamos precalentar el horno a 180Cº y gratinar en una fuente apta para dicha función. Obtendremos un sabor tostado y potente con una salsa más reducida: papilas, aquí llega una dosis de otoño mediterráneo.

Dificultad

Si tienes cocina en casa lo tienes fácil.

Ingredientes 

Para 2 personas

  • 2 muslos y 2 contramuslos de pollo
  • 20 cl de brandy
  • 20 cl de agua o caldo de pollo
  • 2 ramas de romero fresco
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 cebolla mediana
  • 1/2 cabeza de ajos
  • 50 g de piñones
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

1. Salpimentar la carne al gusto. Marcar a fuego medio fuerte, en una cazuela con un buen chorro de aceite, las piezas de pollo hasta conseguir un color dorado por ambos lados. Reservar.

2. Cortar en juliana la cebolla y sofreir a fuego medio en la misma cazuela y pochar. Añadir los ajos sin pelar y los piñones a la cazuela y sofreir 5 minutos más.

3. Añadir el brandy a la cazuela, apartándola de la fuente de calor y fuera de la campana de extracción, y flambear con la ayuda de un mechero de cocina. Marear el sofrito cogiendo las asas de la cazuela hasta que la llama se reduzca. Seguir evaporando el brandy durante 5 minutos.

4. Devolver el pollo a la cazuela, añadir el azúcar, el caldo y corregir el punto de sal y pimienta. Guisar a fuego medio bajo hasta conseguir que la carne esté tierna. Unos 45 minutos aproximadamente. Echar las ramas de romero a mitad de cocción, lavadas y enteras.

5. Antes de servir, dejar reposar 30 minutos.

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