Sopas y cremas envasadas que te salvarán el invierno
Cremitas que te dan la vida.

Sopas y cremas envasadas que te salvarán el invierno

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¿Te apetece una sopa pero no has tenido tiempo de poner una olla al fuego? Estas opciones envasadas te reconfortarán el cuerpo y la moral: puedes calentarlas y tomarlas tal cual o tunearlas a tu antojo.

Las sopas y cremas de verduras son la cena más reconfortante y apetecible en cuanto las temperaturas bajan de 18 grados (si estás acatarrado, ya ni te cuento). Aunque en El Comidista somos bastante partidarios de hacerlas en casa, entendemos que todo el mundo puede tener un día, semana o mes complicado en el que no te da la vida ni para comprar y poner un puchero al fuego. Si estás en una de esas coyunturas, esta lista de caldos, cremas y sopas envasadas pero muy dignas y sin ingredientes rarunos te puede dar la vida: estás a un golpe de microondas o cazo de ser feliz sin hacer ni el huevo la próxima noche de fresquito.

Salmorejo de Majao

Somos perfectamente conscientes de que el salmorejo es un producto veraniego, pero por culpa del cambio climático los noviembres ya no son lo que eran. Así que el jefe de todo esto, Mikel López Iturriaga, se permite el lujo de recomendar el que produce Majao, que entra bien en cualquier época del año. “Es lo más parecido al salmorejo hecho en casa que he probado dentro de un bote, y no tiene el regustillo a tomate cocido que la pasteurización deja en muchos de sus competidores. Si tienes la suerte de encontrarlo en alguno de sus puntos de venta, que no te importe que haga fresquillo: pon la calefacción y disfruta de él como si estuvieras en el junio cordobés”. Precio: a partir de 1,75 la botella de 500 ml (si la compras en su web en cajas de 24 unidades).

Sopas Campbell´s

Esta sección no estaría completa sin la recomendación de la nariz postiza más sabia del universo culinario: la de nuestro adorado Falsarius Chef. “Yo en las sopas he sido siempre muy warholero, y me encantan las latas de sopa Campbell´s”, confiesa el muy ladino. “Su mítica sopa de tomate con unas lascas de parmesano es una delicia. Con la de caldo de buey y un chorrito de Jerez tienes un consomé fastuoso, y la de pollo con fideos es imprescindible en caso de gripes o resfriados varios”, un supuesto en el que probablemente nos encontraremos todos más pronto que tarde en los meses venideros. De regalo, no cuenta que tiene debilidad por la sopa de cebolla de sobre de toda la vida, pero la usa más bien “como truco para salsas o para sazonar guisos”. Precio: a partir de 3 euros la lata de unos 300 ml (las cremas se diluyen después en agua o leche). A la venta en grandes superficies y tiendas especializadas en comida norteamericana como Taste of America o My American Market.

Crema de calabaza con puerro y toque de cilantro de Santa Teresa Gourmet

Al hombre con la cuenta que da más hambre de todo Instagram, David Monaguillo, le da reparo recomendar sopas o cremas, porque lo sencillos de hacer que son estos platos. “Si a lo poco que se tarda en prepararlas le sumamos el handicap del precio, no compensa comprar este tipo de elaboraciones”. Aún así, valora mucho la crema de calabaza con toque de cilantro de Santa Teresa Gourmet “porque te calienta cuerpo y alma en una noche mala. Sobre todo si le pones un escalope de foie a la plancha para coronarla”. Y así es como conviertes una crema de supervivencia en un plato de escándalo. Precio: 2,25 en su tienda online el envase de 330 ml. También tienen tiendas ‘físicas’.

Bisque de langosta La Belle Iloise

Poder sacar de una lata -que no necesita ni frío- algo riquísimo y listo para comer es uno de los grandes inventos de la humanidad. La bisque de langosta de La Belle Iloise es una buena muestra de ello: está elaborada con casi un 10% de langosta, un toque de curry y un sofrito a base de tomate, zanahoria y un toque de coñac. No es la más fácil de encontrar del mundo, pero si tienes la suerte de toparte con ella no dejes de comprarla: es una delicia que podrás disfrutar solo con añadir agua y un golpe de calor (un toque de nata justo antes de servir le dará un extra de cremosidad). Sus conservas de pescado también son una locura: hazte con una barra de buen pan y prepárate a gozarlo. Precio: unos 5 euros el envase de 400 g, unos 8 el de 800. A la venta en tiendas de conservas y delicatessen (yo la compro en la quesería Can Luc).

Caldo gallego de Petra Mora

La cocinera y asesora gastronómica Clara Pérez Villalón también tiene una sugerencia para cuando te apetece algo más contundente que una crema de verduras o un sopicaldo. “Si hablamos de sopas con enjundia, el caldo gallego de Petra Mora también es muy bien recibido en los días de frío, con sus tropezones y todo”. Sus ingredientes: patata de Galicia, grelo, habas, pies de cerdo, oreja de cerdo, carne en salazón y unto. Vamos, lo mismo que le pondría tu abuela -si fuera de Vigo-, pero metido en una lata y listo para calentar y zampar. Precio: 7,90 €, la lata de 1 k (tres raciones). A la venta en Petra Mora.

Caldos y cremas de Ametller Origen

Parece que en el equipo comidista hay una horda de fanses de los caldos y cremas de Casa Ametller. A nuestro crítico Jordi Luque su caldo vegetal le parece una muy buena base para preparar una crema con lo que tengas en tu fondo de nevera. “Tiene muchas virtudes: no es caro –1,39€ el medio litro–, los ingredientes son cosas reales y reconocibles y, a pesar de ser un procesado, está poco procesado. La única pega que le veo es que en el envase se diga que es un caldo depurativo. Tonterías, las justas por favor”. Nuestro recetero dicharachero Carlos Román se inclina por la crema de guisantes. “Está buenísima con unos taquitos de jamón, una picada de hojas de menta y piel de limón o, más a lo loco, con una cucharadita de miso. También sirve saltear lo justo unas shiitake en aceite con ajos laminados y luego rematarlo con un golpe de tomillo”. Precio: A partir de 1,29 los 500 ml, a la venta en Casa Ametller.

Caldos Aneto

“No soy un gran creyente de los productos ecológicos y sus presuntas virtudes, pero si están buenos, no tengo ningún reparo en comprarlos”, cuenta nuestro líder Mikel López Iturriaga. El caldo de zanahoria de Aneto es uno de esos casos raros en los que lo bio le convence: puede que solo no te diga gran cosa, pero a la que le añades dos tonterías para alegrarlo descubres que es una fastuosa base para un sopicaldo tan rápido como sustancioso. “Basta que le pongas un poco de queso de cabra potentillo, unos frutos secos salados y un chorrazo de zumo de naranja para tener una cena solucionada. Si te quieres liar más, también admite muy bien cualquier verdura que pegue con la zanahoria (o sea, prácticamente todas)”. Si esperáis más chicha de vuestras cenas, haced caso de la sugerencia de Falsarius Chef. “Me gusta mucho el caldo de jamón de Aneto (para mi gusto el mejor de los que tienen). Con un brick, una patata cortada en cuadraditos fritos, huevo duro picado y unos fideos, te preparas una sopa de lo más reconfortante en nada y menos”. Precio: a partir de 4€ el litro. A la venta en supermercados.

Crema de espárragos de La Catedral de Navarra

Clara Pérez Villalón tiene siempre a mano unos botes de crema de espárragos de La catedral de Navarra, que le han solucionado más de una comida “porque saben a verdurita rica y reconfortan mucho”. Estas conservas también son de nuestras favoritas, ya que no añaden acidulantes que desvirtúan el sabor de verduras tan delicadas como las alcachofas, así que también servirían perfectamente para elaborar una crema rapidísima con un sofrito de cebolla, un poco de caldo y un toque de leche, nata o yogur para rematar. Precio: unos 6 euros el bote de 500 g.

Sopa de cebolla de Amandín

La sopa de cebolla es un clásico que nunca defrauda: la puedes tomar tal cual, ponerle un huevo y dejar que se escalfe o, si te lo quieres currar, gratinarla con unas rebanadas de pan y tu queso fundente favorito. Si no quieres que el antojo te pille sin caldo casero, sin fuerzas para prepararla o directamente sin cebolla, agradecerás tener a mano un brick de la de Amandín. Aunque soy tan escéptica como Mikel al reclamo de lo eco, está realmente rica, tiene enjundia y además de para tomártela tal cual puedes usarla para enriquecer guisos, estofados y platos de cuchara. El pan rallado que lleva es sin gluten, así que también pueden disfrutarla los celíacos. Precio: unos 3,40€ el envase de un litro. A la venta en grandes superficies, herbolarios y tiendas online.

¿Tienes alguna sopa o crema que añadir a nuestra sugerencias? Compártelo con nosotros y te lo agradeceremos profundamente la próxima noche de manta y Netflix.

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