Pasta cremosa con alcachofas y sobrasada
Alcachofas en su punto.

Pasta cremosa con alcachofas y sobrasada

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Preparamos una pasta cremosa como su fuera un risotto y la acompañamos con la verdura estrella de la temporada: la alcachofa. Para rematar, un toquecito de sobrasada fundida.

¿Otra receta con alcachofas? ¡Otra receta con alcachofas! Y las que quedan, ¿o es que no habéis visto nuestro logo? Mientras estén de temporada, estas inflorescencias -que vienen a ser capullos de una futura flor- no faltarán en nuestro recetario ni en nuestra mesa. Sobre todo cuando tenemos la suerte de conseguirlas de proximidad y recogidas casi en el mismo día gracias al Parc Agrari del Baix Llobregat, donde se cultiva una fabulosa alcachofa con D.O.

Si no tenéis ningún caldo decente a mano, simplemente disolved un par de cucharadas de miso en agua caliente: conseguiréis un sustituto muy digno para que la pasta tenga sabor (y color). Yo usé orzo, una pasta de origen italiano muy popular en la cocina griega esencial para el Yuvetsi, un plato donde se mezcla con un estofado de ternera en salsa de tomate y se gratina. Pero también podéis usar piñones e incluso una pasta más grande, como podéis ver en esta receta de fusili con setas y vermut.

Es una comida perfecta para sentar a la misma mesa a veganos, vegetarianos y omnívoros: solo tienes que apartar la ración vegana antes de añadir el queso y no poner la sobrasada en la de los vegetarianos. Es importante que el embutido esté a temperatura ambiente y no frío de la nevera, para que se funda con el calor residual (¿hay algo menos apetecible que la sobrasada fría?). Si queréis hacerlo sin carne, también podéis ser un poco más rumbosos con el queso: ahora que no nos oye nadie, podéis tranquilamente doblar los 40 g de la receta.

Que no os asuste no saber exactamente cuánto va a tardar en hacerse vuestra pasta, ni el líquido que va a absorber: como lo iremos añadiendo cacito a cacito, solo habrá que probarla pasado un tiempo prudencial y ajustarla poniendo más o menos caldo. El ajo asado le aporta un sabor profundo, y aunque no es imprescindible queda de muerte en esta receta, sobre una tostada con un poco de mantequilla o de todas las maneras que te puedas imaginar.

Dificultad

No hace falta tener un máster presencial.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 320 gramos de pasta pequeña (yo usé orzo)
  • Una cebolla grande
  • 6 alcachofas
  • Una cucharada rasa de ajo asado (opcional, pero recomendable)
  • 80 g de sobrasada
  • 40 g de queso parmesano, pecorino o manchego rallado
  • 100 ml de vino blanco seco
  • Unos 900 ml de caldo de verduras, miso o pollo
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

  1. Pelar y picar la cebolla fina y pocharla en una cazuela con un poco de aceite.
  2. Mientras, cortar las hojas exteriores y la parte de fuera del tallo de las alcacachofas, y cortarlas por la mitad a lo largo y cada mitad en tres. Añadirlas a la olla, subir un poco el fuego y dejar que se doren durante cinco o siete minutos, removiendo de vez en cuando.
  3. Añadir la pasta y dar vueltas durante un par de minutos más. Salpimentar y mojar con el vino, dejando que reduzca casi del todo.
  4. Añadir un cucharón de caldo caliente y remover. Repetir el proceso hasta que la pasta esté cocinada (el tiempo exacto y la cantidad de caldo depende del tipo de pasta que usemos, el orzo tardó unos 12 minutos).
  5. Añadir el parmesano y el puré de ajo asado -si se tiene- remover, emplatar y servir con la sobrasada por encima.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

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