Albaricoques al mojito
Albaricoques polivalentes.

Albaricoques al mojito

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Los albaricoques asados son un plato tan versátil como desconocido: pueden usarse tanto para acompañar un helado como una carne grasa. Hoy se impregnan de mojito y vienen en formato postre.

Todavía queda algo de primavera, la estación más difícil de describir. Con esto del cambio climático, parece que pasemos del frío polar al calor del desierto en menos tiempo del que nos gustaría. Aunque andemos más perdidos que el hombre del tiempo, si nos damos una vuelta por el campo veremos que la naturaleza explota en cuestión de días y las fruterías del barrio se llenan de fresas, nísperos y albaricoques.

Estos últimos tienen muy pocos números para terminar en la carta de postres de algún restaurante: la mayoría se comen tal cual, y otros quedan relegados como ingredientes para mermeladas y poco más. Por eso hoy queremos hacer una oda a esta fruta, tan poco querida por la mayoría de los cocineros.

Como el calorcito también nos trae ganas de terraza y cachondeo hemos pensado que la mejor forma que darle un homenaje a los albaricoques era mojiteándolos. ¿De qué va todo esto? os preguntaréis algunos. Pues es bien sencillo: la cosa va de macerar los albaricoques con una versión del famoso mojito. Además de como postre sencillo pero sabroso, los más intrépidos también serán capaces de usarlos como guarnición de una carne asada (y acertarán). Nosotros recomendamos simplemente tomarlos fríos, acompañados de algún queso tipo mató o requesón y con algunas hojas de hierbabuena fresca por encima.

Dificultad

Que sea primavera para encontrar buenos albaricoques.

Ingredientes

Para 2 personas

  • 6 albaricoques
  • El zumo de una lima
  • Unas hojas de hierbabuena
  • 1 chupito de ron blanco
  • Una cucharada de azúcar

Preparación

  1. En un mortero moler la hierbabuena -reservando algunas de las hojas más tiernas para emplatar- con el azúcar. Añadir el zumo de lima, el ron y remover.
  2. Cortar los albaricoques por la mitad y deshuesarlos. Ponerlos en un recipiente con la mezcla del mortero, pasada por un colador de malla fina para desechar los restos de hierbabuena. Añadir un par de cucharadas de agua, remover para que se impregnen bien los albaricoques, filmar y macerar en la nevera un par de horas.
  3. Colocar los albaricoques en una fuente de horno y cubrir con el líquido sobrante. Hornear a 180º durante 10 minutos, añadir una pizca de azúcar por encima y hornear con el grill hasta que se doren ligeramente (esto puede hacerse también con un soplete de cocina). Servir con unas hojas tiernas de hierbabuena por encima.

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