20 trucos con electrodomésticos que te facilitan la vida
Cocinar y limpiar es más rápido con estos trucos.

20 trucos con electrodomésticos que te facilitan la vida

  • Comentar
  • Imprimir

No solo la Thermomix puede ayudarte: también el horno, el microondas o, incluso, el congelador pueden ser estupendos pinches de cocina. Con estos consejos les sacarás todo el partido a tus electrodomésticos.

Son los pinches de cocina de la modernidad: ayudan a picar, calentar o fregar cuando se les necesita, y después vuelven a su silenciosa existencia hasta la próxima vez. No dan tanta conversación como los auxiliares de carne y hueso, aunque quién sabe si ese robot multiusos le dará conversación a su dueño en un futuro próximo gracias a la Inteligencia Artificial. Pero como de momento no hablan -si piensas que los tuyos sí, ve a consultarlo con un profesional- lo mejor que puedes hacer es sacar todo el partido que puedas a sus funciones actuales. Atiende, porque es posible que no lo estés haciendo.

Como cada maestrillo tiene su librillo, hemos consultado a diversos chefs, blogueros, compañeros de la patrulla comidista (jefe supremo incluido) y hasta la obra de una célebre guisandera para que nos revelen sus truquillos secretos en lo que a electrodomésticos se refiere. Aquí puedes encontrar la clave para que tus bizcochos no se parezcan tanto a los ladrillos de la fachada o para que tu microondas deje de ser un mero mamotreto en el calientas (mal) la leche por las mañanas.

THERMOMIX

Cremas pasteleras perfectas

Álex López, chef de Born to Cook y El Groc en Vilanova i La Geltrú, nos chiva su amaño con la diva del aparataje, la Thermomix: "A menudo la utilizamos para cocinar cremas tipo pastelería, en las cuales el huevo siempre es un punto delicado ya que debemos ser muy precisos con la temperatura para no cuajarlo y que nos quede una textura tipo tortilla. Al usar la Thermomix a baja velocidad y con el termostato a 80º conseguimos controlar el calor con precisión y nos ahorramos trabajar las cremas al baño maría con varillas durante largo tiempo, o utilizar otros trucos más imprecisos. Al final conseguimos una crema muy fina y fluida con total facilidad".

Todo a la vez

Para ahorrar electricidad y tiempo -ya que conseguirás cocinar dos o tres platos del tirón- puedes utilizar todas las funciones de la máquina a la vez. En el vaso puedes elaborar una crema de zanahoria o calabacín, en la bandeja inferior preparar verduras a la plancha y en la superior una pechuga de pollo o salmón (por poner sólo algunos ejemplos).

Vaso limpio sin fregar

Por su parte, el jefecillo de El Comidista Mikel López Iturriaga aporta su sabiduría para dejar la Thermomix reluciente después de usarla: "Soy una persona en permanente conflicto entre la obsesión por la limpieza y la vagancia infinita, por lo que mi truco favorito de la Thermomix tiene que ver con el lavado del vaso. Maniobrar con éste en el fregadero, sobre todo si no le quitas las cuchillas, puede acabar con tus nervios y con alguna falange de tus dedos, así que recomiendo usar el siguiente sistema: pones medio litro de agua en el vaso sucio y un chorrito de lavavajillas, lo tapas y lo vuelves a enchufar a la máquina dándole un meneo a máxima velocidad de unos 30 segundos. A no ser que hayas cocinado algo muy pegajoso, después suele bastar con un aclarado. Si algo se ha pegado abajo, otro truco es dejarlo en remojillo con un poco de agua y jabón unos 15 minutos, y luego sacar la cuchilla y limpiar".

Tapa sin polvo

Si vas a utilizar la Thermomix para trabajar con productos en polvo con azúcar glaseado o harina, una buena idea es colocar un papel entre el recipiente y la tapa para evitar que esta se quede manchada y el polvillo se escape. Así será más fácil de limpiar (aunque el truco anterior te haya facilitado tu relación con la famosa máquina considerablemente).


MICROONDAS

Calentamiento sin centralismo

Otro de sus consejos ayudará a que saques partido a tu microondas y a partir de ahora calientes bien el tupper de lentejas a la hora de comer. "Un truco muy sencillo: huir del centro siempre que puedas. Es decir, poner los alimentos o los recipientes siempre cerca del borde del plato giratorio. El calor se distribuye mejor, y evitas -en parte- el odioso efecto "ardiendo en algunas zonas / congelado en otras". Esta técnica es especialmente útil si usas el micro para una de mis actividades favoritas: templar cosas. Es decir, no comértelas heladas de la nevera, sino a temperatura ambiente. Las naranjas, por ejemplo, mejoran sustancialmente tras pasar 20 segundos girando cual planetas en órbita en el microondas, y dejándolas reposar fuera un minuto. Y lo mismo los tomates, si es que el tórrido calor de tu cocina o las puñeteras moscas de la fruta ten han obligado a cometer el sacrilegio de meterlos en el frigorífico".

Las naranjas mejoran con 20 segundos en el microondas. PIXABAY

Cebolla pochada acelerada

Belén Otero, responsable del blog Cocinar para dos, confiesa que es una enamorada del micro. "Es un pinche maravilloso y un acelerador de procesos. Si cortas la cebolla en juliana y la cocinas cinco minutos en el microondas, queda totalmente transparente y lista para cualquier preparación". En su blog tiene una buena lista de recetas que se pueden preparar en el aparato, como costillas a la barbacoa, pollo al curry, puré de patatas o pastel de pescado. Nos da un tip para cocer huevos de codorniz de manera rápida y fácil: "Poner los huevos en un bol de agua con sal 7 minutos en el microondas a media potencia". Muy mal se te tiene que dar para que no te salga.

La altura importa

Un buen truco para los impacientes y que no puede ser más fácil: para calentar dos cuencos a la vez y conseguir el resultado esperado, sólo hay que colocar uno de ellos sobre una taza para que queden a diferentes alturas. Si a estas alturas el microondas está hecho un campo de batalla y ha llegado el momento de que llegue el batallón de limpieza, hay un método muy sencillo y además natural para eliminar toda la suciedad: exprimir un limón partido a la mitad en un bol con agua y calentarlo durante 5 minutos. Una vez transcurrido ese tiempo, sacamos el recipiente intentando no quemarnos y pasamos la bayeta rápidamente ¡Listo!

El ángel deshidratador

Para deshidratar hierbas aromáticas también podemos tirar del microondas siguiendo unos sencillos pasos. Primero las lavamos y las dejamos en el escurridor un buen rato (lo ideal es utilizar uno de ensaladas). Después las colocamos encima de una hoja papel de cocina absorbente para eliminar el agua que pueda quedar y las metemos en el micro a temperatura máxima durante 30 segundos. Si no han quedado lo suficientemente secas, repite el proceso del micro con cuidado de no quemarlas. Cuando termines guarda las hierbas en un recipiente alejado de la luz y el calor o en una bolsa hermética.


HORNO

Usar el calor residual

Ricardo Sotres, chef del restaurante con estrella Michelín El Retiro de Llanes (Asturias), nos ofrece una solución para sacarle más partido a este instrumento y, además, no desperdiciar energía. "Después de estar utilizando el horno durante tiempo, cuando lo apagas tiene un calor residual que no se aprovecha y yo lo uso para acabar algún guisín o alguna cosa. Imagínate que enciendes el horno a 200 grados para hacer un pollo, que tarda 45 o 50 minutos. Cuando termina de asarse, lo apagas y lo cierras, ese horno tiene un calor acumulado que va a ir bajando y se puede aprovechar para confitar unos pimientos o unas cabezas de ajo. O se pueden asar unas manzanas echándoles azúcar, un poco de canela y mantequilla".

El fin de los horneados resecos

Nuestra compañera comidistera Raquel Bernácer también utiliza un truco de agua en el horno, pero le da otro uso que la asturiana: "Para hacer verduras al horno, siempre pongo un pequeño recipiente con agua para que se genere vapor dentro y no queden resecas. Funciona de maravilla y desde que lo descubrí -gracias a Ottolenghi- no he dejado de utilizarlo".

Descongélate a 40º

El horno también sirve para descongelar. Aunque la manera adecuada de descongelar alimentos sea dejarlos en la nevera sobre una rejilla para que no se empapen en su propio jugo hasta que estén listos, los instrumentos más utilizados para hacerlo de manera rápida son el agua caliente o el microondas. Pero resulta que el horno también puede cumplir esta función. Tenemos que colocar el alimento en una bandeja a altura media a unos 40º para que reciba calor pero no reseque ni se cueza.

Horno madurador

Si tienes planeada una receta que contenga plátano pero los que tienes en casa están demasiado verdes, no corras a la frutería. Puedes madurarlos utilizando ese horno tan práctico que tienes en tu cocina. Es muy fácil: tienes que colocarlos separados y sin pelar en la bandeja y hornearlos durante unos 15 minutos aproximadamente a 150º. No te asustes si cuando los saques su cáscara está negra, su interior no estará quemado.


CONGELADOR

Congelar para cortar mejor

Este gran aliado de la cocina y la salud se utiliza muchas veces como mero contenedor sin tener en cuenta su potencial. Además de guardar los táperes de tu madre y guarradas precocinadas (sí, sabemos que las tienes), puedes hacer muchas más cosas para sacarle partido. Nuestra gurú Mònica Escudero ha compartido trucos que seguramente te sorprenderán como el siguiente: "Si necesitas cortar una carne o un pescado bien finos -por ejemplo, para hacer un steak tartar- puedes ponerlos unos 20 minutos en el congelador. Sin llegar a ponerse tiesos del todo, ganarán en firmeza y la operación será más sencilla".

Yogur espeso

Mucha atención si eres de la secta del yogur porque necesitas saber esto: "Cuando congelas uno normal y lo descongelas sobre un colador pierde una gran parte del agua y se vuelve mucho más espeso. Si tienes unos cuantos siempre congelados -y te acuerdas de sacarlo una hora antes- podrás hacer tzaziki o recetas con yogur espeso sin tener que buscar uno griego decente (que no es precisamente fácil)".

Cubiteras para más que hielo

El tema de las cubiteras también da para mucho. Puede que hasta el momento sólo fuese un trasto que un día rellenaste con agua y ahora tiene un leve aroma a merluza, pero ha llegado la hora de darle una nueva oportunidad. Una de las ideas más prácticas es la de congelar en cubitos salsa de tomate, caldo o incluso ajo frito sobrante. Así tendrás monodosis de las que echar mano en cualquier momento. Si quieres conocer más acerca de las posibilidades del mundo cubitero puedes encontrarlas aquí.

 

OTROS TRASTOS

La kettle como acelerador y el molinillo para especias

Bernácer nos aleja de los calores del horno con ideas para darle un uso alternativo a los instrumentos. La primera te ayudará a gastar menos energía y reducir los tiempos de espera: "Para hervir el agua más rápidamente, utilizo la kettle -el típico hervidor de agua eléctrico-, sobre todo cuando tengo que hervir porciones pequeñas de pasta, arroz o quinoa. Una vez empieza a hervir, la paso a la olla y ahorro mucho tiempo”. Y la segunda: “El molinillo eléctrico de café lo uso también para picar especias, frutos secos o semillas. Así puedes hacer cantidades pequeñas de mezclas de especias o semillas para aderezar platos".

Con un molinillo de café y un hervidor de agua puedes hacer virguerías más allá de las obvias. PIXABAY

Batir en frasco

Otra de nuestras compañeras de tropa, Marta Miranda, nos confiesa su trampa con la batidora de vaso: "Cuando necesito triturar pequeñas cantidades o quiero hacer batidos individuales, uso botes de rosca de la misma medida que la rosca de la batidora. Encajan perfectamente. Suelen ser esos botecitos cuquis de entre 500 y 250 ml en los que inexplicablemente ahora a la gente le ha dado por beber cosas, que tienen tapitas de colores pastel y un agujero en el centro. Pero para este menester son estupendos: puedo triturar varias cosas distintas sin tener que lavar el vaso grande y, al ser más pequeños, los alimentos se trituran mejor".

Afilar con hielo

Si las cuchillas de nuestra batidora, tanto de mano como de jarra, ya no son lo que eran, un buen método para afilarlas y no tener que tirarla a la basura (¡lucha contra la obsolescencia!) es picar hielo con ella. Lo recomendable es echar algo de agua al hielo para que no esté duro como una piedra y pueda quemar el motor y después ponerla a máxima velocidad. Ten cuidado después para no rebanarte los dedos al fregarla.

Huevos en el lavavajillas

Para hacer huevos a baja temperatura hay un método eficaz y especialmente sorprendente: se meten en un bote con agua cerrado herméticamente en el lavavajillas (sí, en el lavavajillas). Debe colocarse en la parte de arriba del lavavajillas y utilizarse de manera habitual -con jabón, vaya- porque la finalidad es aprovechar el calor del aparato para hacer dos cosas a la vez. La ventaja de cocinar a baja temperatura es que las propiedades de los alimentos se conservan mejor.

  • Comentar
  • Imprimir

Comentar Normas

ENTRAR PARA PARTICIPAR

O conéctate con:

Lo más visto en El Comidista