Shakshuka de lentejas
Shakshuka versión plato único.

Shakshuka de lentejas

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Convertimos la shakshuka en un plato completo añadiéndole una buena cantidad de lentejas. Junto a las verduras sofritas y el huevo, nos darán una comida sabrosa y sana sin ensuciar más cacharros que una olla.

Que levante la mano quien crea que la cuesta de septiembre le está costando más que la de enero. Olvidados quedaron los deliciosos días de montaña, mar, piscina, trasnoche y tapeo hasta las cinco de la tarde, gintonic mediante. Se acabaron los excesos, y cuando al volver a casa te das cuenta de que la cinturilla aprieta te arrepientes de no haber puesto más mesura en esos días de vino y rosas. A pesar de todo tengo una buena noticia para ti: nunca es tarde para empezar a comer mejor, y esta shakshuka de lentejas está aquí para demostrártelo.

Sobre la shakshuka ya nos habló Mikel López Iturriaga cuando publicó la receta original, así que no me voy a repetir con la historia del plato. Aunque es muy habitual en los brunches y desayunos modernos, también es un plato que funciona a la perfección como entrante o -si le metes un poco más de sustancia-, como plato principal.

En esta shakshuka lentejera he utilizado lenteja de Puy, pero la pardina, beluga o cualquier variedad de lenteja pequeña que no requiera de remojo sirve. Aún así, siempre se puede tirar de cualquier legumbre de bote para hacer un plato rápido. Para ello, sigue todos los pasos indicados en la receta pero deja cocinar durante más tiempo el pimiento, hasta que esté realmente reblandecido. Añade el tomate sin poner la legumbre y deja cocinar a fuego medio-alto unos 10 minutos sin tapar, para que reduzca un poco. Añade entonces las lentejas bien escurridas y deja cocinar otros 10 minutos destapado: habrás pasado de una hora de cocción a 20 minutos en un plis plas.

Dificultad

La que tiene que una cazuela haga chup-chup.

Ingredientes

  • 300 g de lenteja pardina o puy
  • 2 cebollas
  • 2 pimientos rojos
  • 2 dientes de ajo
  • 1 lata de tomate natural (picado o triturado)
  • 200 g de yogur griego
  • 50 g de queso feta
  • 4 huevos
  • El zumo de medio limón
  • 1 cucharada de postre de comino en polvo
  • 1 cucharada de postre de cilantro en polvo
  • 1 cucharada de postre de azúcar
  • ½ cucharada de postre de chile en copos
  • ¼ de cucharada sopera de pimentón ahumado
  • 1-2 hojas de laurel
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 cebolleta
  • Sal
  • Chile en copos

Preparación

  1. Poner las lentejas en una olla lo suficientemente grande como para cubrirlas con el doble de agua (para ello, medir el volumen que ocupan las lentejas con un vaso medidor, y medir dos veces el mismo volumen de agua). Llevarlas a ebullición, bajar el fuego y hervirlas a fuego medio durante 10 minutos. Escurrir en un colador y reservar.
  2. En la misma olla, calentar el aceite de oliva y pochar la cebolla pelada y picada con el laurel y una pizca de sal. Cuando esté transparente, añadir el pimiento rojo picado y sin semillas y cocinar hasta que esté ligeramente blando. Añadir el ajo sin piel y majado, el comino, el chile en copos y el cilantro en polvo y dejarlos que se cocinen unos dos minutos.
  3. Añadir las lentejas, el tomate, el azúcar y otra pizca de sal. Remover bien e incorporar 300 ml de agua, tapar y dejar que hierva a fuego medio-bajo durante 45 minutos, con la olla semi-tapada. Tener a mano 100 ml de agua por si se evapora demasiado líquido y es necesario añadir un poco más. Comprobar la cocción y remover de vez en cuando para que no se peguen.
  4. Pasados los 45 minutos, añadir 100 g de yogur, mezclar bien y dejar que hierva todo unos 15 minutos más. Observar en este momento si las lentejas están muy líquidas o secas. Si están líquidas, dejar hervir sin tapa; si están muy secas, añadir los 100 ml y continuar con la tapa puesta. Cuando estén listas -hay que probarlas para comprobar su textura-, apagar el fuego y añadir el pimentón ahumado y el zumo de limón. Corregir de sal o alguna especia si fuese necesario.
  5. Hacer cuatro huecos en las lentejas con una cuchara (para hacer porciones individuales, distribuir las lentejas en cazuelas de barro o sartenes pequeñas). Cascar un huevo en cada uno de ellos, distribuir el queso feta por encima y volver cocinar a fuego alto durante tres o cuatro minutos.
  6. Pasado ese tiempo, las claras habrán empezado a cuajarse; tapar entonces la cazuela, bajar el fuego a la mitad y cocinar otros tres minutos o hasta que la clara haya cuajado pero la yema quede aún semilíquida. Antes de servir, añadir una cucharada más de yogur, cebolleta picada y un poco de chile en copos.

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