#Mordor20Best: Los restaurantes peor valorados de España

Algunos establecimientos acumulan cientos de malas críticas en internet, en las que se describen platos horrendos, servicio desagradable y precios abusivos. Bienvenidos al inframundo de TripAdvisor y Google Maps.

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La bonita entrada del Carpe Diem, en Santiago
La bonita entrada del Carpe Diem, en Santiago.

En España se nos llena la boca proclamando las bondades de nuestra gastronomía, no sin cierta razón. Sería de idiotas negar que aquí hay muchos buenos restaurantes, y si comparamos nuestra media con la de otros países, saldríamos bastante bien parados. Pero hay otra realidad paralela que también existe en nuestros pueblos y ciudades: la de los establecimientos cutres en los que la comida es horrenda y el servicio, desastroso. Algo así como el Upside Down de Stranger Things pero en hostelero, con sus platos repulsivos, sus vajillas churretosas, sus camareros malencarados y sus clavadas a la hora de pagar la cuenta.

¿Cómo localizar estos templos del mal comer? Una opción sería convertirse en anticrítico gastronómico y viajar en su busca de los Pirineos a las Canarias, pero no creemos que ni Michelin ni Repsol financiara tamaña empresa (con Almax no hemos hablado; si estáis interesados en patrocinar el proyecto, dadnos un toque). Por suerte la tecnología nos permite tomar otro camino para elaborar nuestra particular Mordor 20 Best: el de bucear en las catacumbas de TripAdvisor y Google Maps para dar con los bares y restaurantes que más rechazo generan entre sus usuarios.

Somos conscientes de que ambas webs no son, ni mucho menos, portadoras de la verdad absoluta en lo que se refiere a valoración alimentaria (y no sólo por los comentarios negativos absurdos, sino también por los positivos, que en ocasiones sueltan cierto tufillo a pagado). Por eso sólo hablamos de sitios con una cantidad importante de opiniones (más de 200) que una mayoría rotunda ha considerado poco recomendables. De manera nada sorprendente, casi todos están en zonas muy turísticas de las ciudades, hábitat natural de la hostelería caradura de tapa descongelada y requetefrita a precio de solomillo de unicornio relleno de langosta.

MADRID

Taberna La Extremeña

Trip Advisor: 108 opiniones, 93% negativas.

Google Maps: 120 reseñas. 1,8 estrellas.

La afición a fumar dentro del bar y la agresividad de la dueña son algunas de las características que más destacan los clientes que han dejado comentarios sobre este sitio en la Plaza de la Cebada. De ahí, para abajo: “Corral para dar de comer a los animales”, “una basura de sitio”, “no volvería ni estando en el Sáhara”... El periodista y colaborador de El Comidista Rodrigo Casteleiro define La Extremeña como “el restaurante de la mamá Fratelli de Los Goonies”. Confirma que la ley antitabaco no rige en la taberna -”ni la Constitución”-, y recuerda con pavor las migas que probó allí.

Las migas de Taberna La Extremeña. RODRIGO CASTELEIRO

“Nos las sirvieron recalentadas con cinco torreznos chiclosos que llevaban fritos por lo menos desde 1974. Todo junto nos supo a cemento. Cemento de pastores”. Pesadilla en la cocina: “Lugar asqueroso en que los pinchos te los pone una señora con una mano mientras come cocretas con la otra” (Daniel Triana, 2018). ¿Alguna opinión positiva? “La dueña nos aconsejó en que pedir. Picadillo y caldereta muy ricos. No sé si hemos tenido suerte, le hemos caído bien o los comentarios son inmerecidos, pero hemos salido contentos” (Mikelito1988, 2017).

La Tomasa

TripAdvisor: 107 opiniones. 75% negativas.

Google Maps: 160 reseñas. Media: 2,1 estrellas.

El servicio concentra muchas de las quejas contra este bar de tapas de la Cava Baja, en el que no pocos usuarios se han sentido desatendidos cuando no maltratados. Aunque algunos describen momentos de sarcasmo en los empleados que tienen su qué: “He preguntado si tenían cervezas especiales, que no fuesen la de grifo. El camarero me ha ridiculizado preguntándome si quería una Indian Pale Ale”. Las críticas también hablan de altos precios y bajas calidades, y en las fotos -tanto de los usuarios como del propio establecimento- comprobamos una asombrosa capacidad para reciclar el ladrillo de tortilla de patatas y para usar el biberón con ketchup o moco de vinagre de Módena en toda clase de platos. Pesadilla en la cocina: “Nos han puesto el pincho de la mesa de al lado, y encima, con un pelo” (Ana Fernández, 2018). ¿Alguna opinión positiva? “Voy casi todos los meses y el trato es muy bueno. ¡Carla es un encanto!” (Marta M, 2018).

Café&Tapas

TripAdvisor: 183 opiniones. 62% negativas.

GoogleMaps: 45 opiniones. 1,6 estrellas.

Café&Tapas es una cadena de bares/cafeterías extendida por toda España. Su local de la Plaza de Santa Ana acumula protestas de clientes en internet por el servicio, la calidad de la comida y sobre todo, por los precios. Cervezas y tintos de verano a 6 euros, bravas a casi 10 y sangrías a 19 despiertan la furia de los opinadores. Nada nuevo bajo el sol en las zonas frecuentadas por turistas en cualquier ciudad española. Pesadilla en la cocina: “Hemos tenido que hacer un mocho con nuestros hígados y riñones para poder pagar las cervezas que habíamos pedido. Por lo menos nos han puesto las migas del fondo de la bolsa de patatas” (Paula Beamonte, 2018). ¿Alguna opinión positiva? “Entre y me pedí un café con leche. Exquisito. La chica de barra, una morena, me hizo hasta un corazón” (Lorepérez, 2018).

Rías Gallegas

TripAdvisor: 161 opiniones. 75% negativas.

Google Maps: 189 reseñas. 2 estrellas.

Según se lee en su página web, en Rías Gallegas, un restaurante del centro comercial Xanadú, han trabajado durante años “para proporcionar a los clientes la frescura y la calidad de los ingredientes de una tierra rica en materias primas como es Galicia”. La mayoría de las personas que han dejado comentarios en TripAdvisor y Google no parecen haber percibido ese esfuerzo: “arroz pasado y como un engrudo”, “codillo soso y patatas duras”, “navajas que estarían mejor en el cubo de la basura”... Nuestra intrépida responsable de redes Patricia Tablado fue a comprobar si tal espanto era real, y esta fue su experiencia con el menú del día (11,80 euros) del establecimiento.

Los apetitosos canelones del Rías Gallegas. PATRICIA TABLADO

“Efectivamente, el arroz de la paella estaba pasado. Había tropezones de carne más duros que la pata de Perico, y no tenía mucho sabor. Los canelones, clarísimamente congelados, eran como para comer con cuchara: le hemos preguntado a la camarera qué llevaban pero no nos ha sabido decir. El solomillo estaba duro y llevaba más salsa de lo estrictamente no-sospechoso. En la zarzuela de pescado había más espinas que pescado, y bastante pimiento (¿?). Hemos pedido dos postres “caseros”: el puding, que imagino fabricado con yateví (ya te vi el miércoles o el martes), y natillas hechas con polvos caseros”. Pesadilla en la cocina: “Pedimos unas almejas a la marinera que tenían más tierra que almejas. También pedimos dorada: la primera que nos traen viene recalentada y está tan dura que no hay quien la pueda cortar. Nos traen otra después de más de 40 minutos de espera y estaba en mal estado” (Alba V, 2018). ¿Algún comentario positivo? “Los camareros de 10. Si estás pagando 11 euros de menú no esperes una estrella Michelin” (Diego Moraleda, 2018).


BARCELONA

Trabucaire

TripAdvisor: 355 opiniones. 87% negativas.

Google Maps: 297 opiniones. 1,2 estrellas.

Cerrada La Baguetina Catalana, imbatible sumidero de comida repulsiva y malas valoraciones en internet de la Ciudad Condal, el Trabucaire parece un firme candidato a ocupar su trono. “Atraco” es la expresión más repetida en las opiniones de sus clientes, seguida de “ladrones”, “estafa” y “de denuncia”. He tenido el inmenso placer de visitar este establecimiento, pegado a la Sagrada Familia y bien definido por un usuario como “RANCIO en toda la extensión del término”, y doy fe de que es la genuina trampa para turistas.

Albóndigas, carne, champiñones, pulpitos y pollaviejas del Trabucaire. MIKEL LÓPEZ ITURRIAGA

Probé un plato llamado “surtido de tapas”, compuesto por unas pequeñas muestras de pulpitos chiclosos y de sospechoso sabor fuerte, salchichas con trozos duros, albóndigas desgraciadas y algo llamado “pincho moruno” que era una carne indefinida embalsamada en adobo. Lo menos malo eran unos champiñones de bote rehogados con ajo. Por esta maravilla, un botellín de agua y un pan con tomate que no pedí pero que me intentaron cobrar, la cuenta ascendió a 20 eurazos. Pesadilla en la cocina: “Una sola palabra: ladrones thieves ladrões lladres voleurs ladri воры dieven tahae 泥棒 盗贼 zagļiem vargad gaoi Déif þjófar” (Salvatore_Nigro, 2019). ¿Alguna opinión positiva? “Una vista imprecionante e visitado muchos citios y en cualquier lugar cuesta una vista turistica esta vista k tiene frente a la sagrada familia es impresionante lo recomiendo muy bueno todo” (Juan, 2017).

Picasso

Trip Advisor: 408 opiniones, 80% negativas.

Google Maps: 260 reseñas, 1,7 estrellas.

Situado justo en frente del Trabucaire, tiene exactamente la misma carta, las mismas críticas nefastas y las mismas acusaciones constantes de latrocinio y de intentar endilgarte cosas que no has pedido. La oferta de tapas se completa con pizzas, pastas, "crujis” y arroces industriales, algo que en cualquier otro sitio se vería como una pega pero que en un sitio como éste casi se agradece como garantía de seguridad alimentaria. Tras visitar el local, debo decir que la comida expuesta en el mostrador tenía mejor aspecto que en el Trabucaire, y los mejillones no parecían haber dejado el mar antes de la catástrofe del Prestige.

La tortilla liofilizada del Picasso. MIKEL LÓPEZ ITURRIAGA

Las buenas impresiones se acabaron al probar la tortilla de patatas, revolucionaria por tener los bordes tan deshidratados que casi crujían, pero agresiva con el paladar por pastosa, basta y reseca. En los precios, el mismo despropósito que en el Trabucaire: 8 euros por el pincho y un agua con gas. Pesadilla en la cocina: “Nunca antes había estado en un bar tan repulsivo como el Picasso. Pedimos un surtido de tapas que llevaba albóndigas, alitas de pollo, champiñones, bravas... pero no pudimos terminarnos ni una de lo asquerosamente malas que estaban” (Ester Vidaña, 2018) ¿Algún comentario positivo? “Tienen mosto, cosa que no se suele encontrar en Barcelona. ¿Un poco caro? Si pero las tapas, el mosto y las vistas lo merecen” (Monisgg94, 2017).

Pita House

TripAdvisor: 641 opiniones. 85% negativas.

Google Maps: 389 reseñas. 1,6 estrellas.

Bienvenidos a La Rambla, última calle de España y quizá del mundo entero a la que iría a comer sin saber antes dónde me meto. En esta vía, castigada como pocas por el turismo masivo, se suceden los locales de comida mediocre si tienes suerte y simplemente infecta si no, siempre a precios astronómicos. Pita House, un bar-batiburrillo de pitas, pizzas, paellas y lo que haga falta, es uno más de la lista, aunque por algún motivo acumula ríos de opiniones enfurecidas en internet. Las quejas, las de siempre: mala comida a precios abusivos, con algunos toques de mal servicio y suciedad generalizada.

Paella del Pita House. OSCAR BROC

El periodista y colaborador de El Comidista Oscar Broc estuvo el año pasado en Pita House, y confirmó lo anunciado en las reseñas. “El arroz de la paella, precocinado, calentado a malas y pastoso, es un remix de Carlos Jean del Paellador. Observo los mejillones, les envío un caluroso saludo y ahí los dejo, intactos, al lado de una gamba descabezada que no tocaría ni con guantes de albañil”. ¿Y las tapas? “Unos choricillos precocidos que saben a chaqueta de cuero, una ensalada griega desoladora y alitas de pollo que parecen ancas de gremlin”. Pesadilla en la cocina: “Prefiero ir al baño y lamerlo que volver a comer ahí” (Santiago N, 2017). ¿Algún comentario positivo? “Excelente. Muy buena atención. Los niños lo pasan de primera” (Jorge Raúl Sánchez, 2018).

La Dehesa de Santa María

TripAdvisor: 191 opiniones. 78% negativas.

Google Maps: 79 reseñas. 1,4 estrellas.

“Te venden pollo asado y son unos nuggets aplastados”. “Cruasán malísimo que parece de goma”. “Todas las sillas tienen migas de pan de otros clientes”. Y así sucesivamente. La Dehesa de Santa María, uno de los bares del Aeropuerto de El Prat, no ha sido la mejor despedida gastronómica de Barcelona para muchos opinadores digitales.

Por desgracia he caído alguna vez en este lugar, y doy fe de que podría competir en un concurso de restaurantes con peor relación calidad-precio. Bocadillos prohibitivos de pan infame con trazas de algún embutido, ladrillos de tortilla de patatas, bollería zafia y café del malo son algunas de las estrellas de la carta, en perfecta armonía con la suciedad que reina en las mesas. Aunque siendo justos, su mala y desvergonzadamente cara oferta no dista mucho de la del resto de cafeterías del aeropuerto: vayas donde vayas, toda la “comida” disponible en el recinto parece venir de la misma Estrella de la Muerte. Pesadilla en la cocina: “Si pides una hamburguesa te dicen 'no viene con pan, viene con su ensaladita y sus patatitas'. Cuando llega es una cama enorme de patatas fritas, un trozo de carne como la suela de un zapato y cuatro hojas de rúcula por encima” (Raquel Lora, 2018). ¿Algún comentario positivo? “El mejor jamón en unos bocadillos y flautines de un pan muy bueno. Una buena idea es llevar un par de flautines para tomar en el viaje, ya que jamón como el de la Dehesa no lo encontrarán en el avión” (Ristres, 2017).

Oriente

TripAdvisor: 270 opiniones. 76% negativas.

Google Maps: 70 reseñas. 1,4 estrellas.

¿Un chino que hace tapas, paellas y pizzas? Claro que sí. El Oriente le da al pueblo lo que quiere, y lo que quiere el pueblo en La Rambla es comida rápida y clichés gastronómicos españoles. La calidad no impresiona a muchos usuarios que opinan en la Red, que dicen haber pagado ingentes sumas de dinero por comida de rancho. Óscar Broc también estuvo aquí el año pasado, y tomó un trío de tapas menos horrorosas de lo previsto: “Dos calamares a la romana congelados; tres pimientos de Padrón del tamaño de un garbanzo y un puñadito de patatas con salsa rosa. Se dejan masticar tres o cuatro veces, que ya es algo”.

Pizza del Oriente. OSCAR BROC

El shock vino con la pizza: “Masa de bajísima calidad más pálida que Mario Vaquerizo y un queso industrial que huele a pies en día de lluvia”. Pesadilla en la cocina: “El mejor arroz con cucharachas de La Rambla” (Miguel1627, 2016). ¿Algún comentario positivo? “¡La comida estaba increíble! Soy muy exigente con el pollo almendrado y fue magnífico” (Bradley Paust, 2018).

 

SEGOVIA

Restaurante Acueducto

Trip Advisor: 250 opiniones. 80% negativas.

Google Maps: 120 reseñas. 1,9 estrellas.

El Acueducto de Segovia es uno de los monumentos más famosos de España, y como tal atrae a cientos de miles de turistas. Algo faltaría en el paisaje de la zona si no hubiera las correspondientes cuevas de ladrones para desvalijar a los incautos, no con el trabuco como hacían los bandoleros, sino sirviéndoles tapas mugrientas y cobrándoselas como si fueran oro. En este marco tan incomparable nace, crece y se reproduce un local como el Acueducto, con sus 290 críticas negativas en TripAdvisor y Google Maps. Los motivos son los habituales, con alguna novedad como la afición a congelar a la clientela y las cartas sin IVA en los precios.  Pesadilla en la cocina: “Al pedir la cuenta nos traen una nota manuscrita ilegible. Lo que sí se ve bien es el precio, una buena clavada. Pedimos factura y, sorpresa, se han equivocado y son 15 euros menos” (Nuria Cruz, 2018). ¿Alguna crítica positiva? “Super sabor Español, muy buena atención. La comida muy rica y con excelente presentación. SUPER RECOMENDABLE” (Silvia C, 2018).

 

ZARAGOZA

La Casa de las Migas

TripAdvisor: 157 opiniones. 75% negativas.

Google Maps: 207 reseñas. 2 estrellas.

Este local de El Tubo, zona de poteo del centro de Zaragoza, promete buenas migas y la solidez de un establecimiento centenario. Pero según la mayoría de las personas que opinan sobre él en internet, algo se ha torcido desde 1900: las críticas hablan de comida recalentada de botellón, bravas con ketchup, migas grasientas, “caldo de polvos y patatas que llevan asadas una semana”, caos en el servicio y pésimo trato al cliente. Pesadilla en la cocina: “Si queréis un buen espectáculo de los camareros peleándose entre ellos, dándose malas contestaciones y atendiéndote con desgana, este es vuestro sitio” (Pedrog444, 2018). ¿Alguna opinión positiva? “En ora buena Zaragoza sobresaliente recomendado que tapas y que amabilidad que rabo de toro pero es que todo lo que nos pusieron fue excelente y el precio muy asequible gracias CASA DE LAS MIGAS” (Contantino Araujo, 2018).

 

MÁLAGA

Aduana Vieja

TripAdvisor: 105 opiniones. 85% negativas.

Google Maps: 137 reseñas. 1,9 estrellas.

Aduana Vieja es un bar de sandwiches, molletes y tapas situado cerca de la catedral de Málaga, decorado con televisores, cámaras fotográficas o planchas viejas que algunos considerarían “antigüedades” y otros, “morralla que habrías tirado a la basura si no tuvieras un poco de Diógenes”. No es la ambientación, sin embargo, lo que concita mayores críticas, sino la comida, el uso indiscriminado del microondas, los precios, la dejadez generalizada y las moscas que, según algunos usuarios, son las clientas más fieles del lugar. Pesadilla en la cocina: “Hemos merendado más barato en Roma con vistas al Coliseo” (Barbara R, 2018). ¿Algún comentario positivo? “El trato es muy agradable. Un lugar donde tapear al solecito junto a una buena cerveza” (Rafael Muñoz, 2018).

D’cuadros Deluxe Malaga

TripAdvisor: 194 opiniones. 75% negativas.

Google Maps: 435 reseñas. 2,4 estrellas.

“Come lo más rápido posible, pero con buena calidad” es el lema de este local de platos combinados y bocatas cercano a la Estación de Málaga. Pero tanto la rapidez como la calidad son discutidos por muchos de sus críticos en la Red: una cliente habla de “milenios esperando a que te te atiendan”, y otro define la comida como “una basura que parece hecha por un grupo de monos de laboratorio adictos al crack”. Pesadilla en la cocina: “Cuando llegamos un camarero estaba pegando voces y peleándose con un cliente. Pedimos bravas y la salsa era de bote y las patatas congeladas. El interior de las berenjenas rellenas también estaba congelado. Lo comentamos y sale el camarero de la cocina comiéndose una. Otro camarero estaba sacándose comida de las muelas con el meñique. Y los a los cubiertos que se caen al suelo, se les pasa un trapito y vuelven a estar limpios” (Cocinero_dlc, 2019). ¿Algún comentario positivo? “Despliegue gastronómico sin precedentes!! Raciones, menú del día de lunes a viernes por poco más de 10 euros. Tostas de autor, amplia variedad desayunos, cocktails, postres caseros... Estupenda y amable atención” (Dookie74, 2018).

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Nuestra mascota en d,cuadros deluxe

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SANTIAGO DE COMPOSTELA

Carpe Diem El Puerto

Trip Advisor: 321 opiniones. 93% negativas.

Google Maps: 204 reseñas. 1,6 estrellas.

Carpe Diem es una locución latina que podría traducirse como “disfruta el momento”. Justo lo que no hicieron más del 90% de los clientes que dejaron comentarios en internet después de pasar por este “restaurante / tapería” del casco antiguo de Santiago. Las opiniones describen a un dueño vociferante que digno de vérselas de Chicote, comida de guerra y, sobre todo, suciedad generalizada. Después de visitarlo, un experto gallego en gastronomía que prefiere mantener el anonimato nos confirma este último extremo. "Suelo pegajoso. Sobre la barra hay unas rodajas de pan empapado en aceite que deben llevar ahí desde el mediodía como poco. En el expositor refrigerado (apagado) se amontonan latas de conservas, unas navajas, unos botes de guisantes... Encima hay unas bandejas de vieiras con plástico transparente. Están cubiertas de polvo, así que llevan ahí días. Intento quitarlo con el dedo y no puedo. Está pegado a la grasaza".

Vieiras en polvorosa. EL COMIDISTA

"Detrás de la barra, detrás de las copas sucias y los platos con restos de tarta del mediodía, hay otra bandeja igual pero con centollas. No quiero saber. Nos sirven unas rebanadas del pan que había sobre la barra con algo de jamón. Debajo del jamón, donde el camarero apoya los cuchillos, hay trozos rancios, algunos con moho. 'Os voy a poner también algo de quesiño'. Plato sucio. Voy al baño. Suelo pegajoso. Allí tiene la fregona en su cubo y los productos de limpieza en un estante, alguno de ellos oxidado. Creo que la papelera no la vacían desde septiembre. Al salir, cartel de una mariscada especial que, con producto fresco de una calidad mínima, no bajaría de 55-60 por persona en un sitio normalito, y de 80-90 en uno con producto de primera. Aquí vale 22. Fin de la historia de terror".

Pesadilla en la cocina: “Antro sólo apto si eres un orco. Las almejas son recicladas: te estás comiendo las babas del anterior cliente” (Vicente de la Oliva, 2018). ¿Alguna opinión positiva? “Una experiencia maravillosa. La tele podíamos ponerla en el canal que queríamos, porque al estar solos nadie quería ver otra cosa. Solo sé que llegué muerto de hambre y salí sin hambre y con ganas de un Cutty Shark con cola. Venid aquí cuando paréis por Santiago. Si traeis un buen karma del Camino nada podrá con él”. (Eloy Cornejo, 2018).


PALMA DE MALLORCA

Eloisa Tapas & Copas

TripAdvisor: 336 opiniones. 87% negativas.

Google Maps: 309 reseñas. 1,3 estrellas.

Un agua, 3,80 euros. Una infusión, 3,75. Una coca-cola, 5,50. Una cerveza sin alcohol, 10,50. Un spritz, 15. ¿El Hotel Ritz? No, el Eloisa Tapas & Copas, un bar con terraza cerca de la Plaza de España de Palma en el que rige la Ley del Sablazo. Pocos locales de nuestra lista cuentan con tantos y tan furibundos comentarios en internet, muchas veces acompañados por fotos de facturas que ponen los pelos de punta. La comida tampoco entusiasma: “He probado piedras mejores como solomillo”, dice un cliente. Pesadilla en la cocina: “Una vergüenza hasta para los turistas. Te pides una copa de vino y te cobran 6'30 euros (no pides vino sacado del escroto del vellocino de oro) y una coca cola que deciden ponerte de grifo y en jarra tras señalarte con los dedos índice y pulgar una cantidad pequeña. Si tuviera que dejar propina, les dejaría una hipoteca entera a pagar” (Iñaki C.G., 2018). ¿Algún comentario positivo? “Muy buenos precios” (Julio Reimondo, 2018).

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#totomozem #paella #foodporn #zasažereme #🤷🏻‍♀️ #spanielskakuchyna #mallorca

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BILBAO

Gastrobar Gozatu Plaza Nueva

TripAdvisor: 182 opiniones. 64% negativas.

Google Maps: 193 reseñas. 2,2 estrellas.

Me caerán palos por decirlo, pero mi ciudad natal nunca fue una gran plaza para los pinchos (y menos si la comparamos con San Sebastián). La Plaza Nueva era una grata excepción... hasta que llegó un fenómeno desconocido en la ciudad hasta este siglo: el turismo. Con él subieron tanto los precios como la aspereza en el servicio, y hoy algunos establecimientos de la zona se pueden considerar oficialmente como trampas para incautos. En este marco se sitúa el Gozatu, un bar vapuleado tanto en TripAdvisor como en Google Maps por sus grasientos huevos con bacon y patatas fritas, su reseca tortilla de patatas o su indescriptible atentado contra la paella.

Arroz sobre pan: qué gran idea. EL COMIDISTA

Tras acudir a inspeccionarlo, podemos decir que el Gozatu no es el pozo de inmundicia que describen algunas críticas, pero sí un bar descuidado, caro, con un personal con pinta de inexperto y una oferta dirigida al guiri menos exigente. Aaargs como un trapo tapando el jamón no auguran nada bueno, y sus pinchos, grises como el cielo vizcaíno en un día de lluvia, parecen haber pasado largas horas en la barra. Algunos están hechos con materiales de baja calidad (véase las espinosas anchoas de las gildas) o directamente reciclados (véase el muy euskaldun arroz negro con calamar frito sobre baguete industrial). En resumen: una oferta tosca a 1.000 kilómetros de la frescura exigible a la buena comida vasca. Pesadilla en la cocina: "Me sacaron un trozo de ternera guisada totalmente cruda por dentro (sabía a sangre) y con varios pelos en su interior, muy pequeños, como si fueran pestañas del ojo" (Javier Gil, 2018). ¿Algún comentario positivo? "El entrecot estaba riquísimo, y las albóndigas y los postres, también. Nos gustó tanto la comida como la música (rock)" (Ilargia3, 2018).

 

GRANADA

La Gloria

TripAdvisor: 191 opiniones. 87% negativas.

Google Maps: 142 reseñas. 2,1 estrellas.

La Gloria, un restaurante con terraza situado en una la turística plaza Bib-Rambla, es el establecimiento peor valorado de Granada en TripAdvisor, todo un mérito en una ciudad en la que existe una dura competencia por alzarse con ese puesto. No hace falta escarbar mucho en las valoraciones para encontrarse piropos como “tasca de mala muerte”, “engaño”, “ladrones de guante blanco” o “golfos sinvergüenzas estafadores”.

Los testimonios gráficos son directamente de peli de miedo, con mención especial a la tortilla de patatas carbonizadas, el inevitable surtidito de tapas grotescas o la ensalada con piña de bote. Pesadilla en la cocina: “10 euros por una pizza de Mercadona y otros 10 por patatas congeladas de bolsa. 6 euros por una cerveza, cuando hemos pedido una pequeña caña. Un 15% más de servicio en mesa por no se guiris ya que, dicho por los propios camareros, los españoles no dejamos propina” (Alicia Padilla, 2018). ¿Algún comentario positivo? “Muy buena comida siempre que vengo de vacaciones a España es mi sitio preferidi se los recomiendo a todos” (Jorge Nieves, 2018)


TOLEDO

El Foro

TripAdvisor: 982 opiniones. 84% negativas

Google Maps: 471 reseñas. 1,6 estrellas.

El Foro de Toledo es uno de los pocos locales de España que podría competir en malas valoraciones con La Churrería de Comillas. Este bar cafetería chocolatería pastelería tapería arrocería pizzería espaguetería, situado en un emplazamiento privilegiado de Toledo (la plaza Zocodover), se ha ganado con tesón unos portentosos 619 “pésimo” en TripAdvisor. Las quejas, las de siempre: a los opinadores no les gusta ni la comida ni el servicio del local, y muchos señalan nada sutiles diferencias entre los precios anunciados y lo que luego aparece en la factura. Pesadilla en la cocina: “Los camareros necesitan una ducha, vaya olor que me llevan. La comida sólo me produjo una picada de huevos importante” (Sito Invictus, 2018). ¿Algún comentario positivo? “La comida, buenísima. Los camareros, geniales. Los huevos estrellados con picadillo de ciervo y las carcamusas, riquísimas” (Anina_Rosant, 2018).

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Este es el limón que han puesto al vaso para el refresco. 😑

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SAN SEBASTIÁN

Bar Ambrosio

TripAdvisor: 288 opiniones. 97% negativas.

Google Maps: 196 reseñas. 1,3 estrellas.

“Lo mejor del bar es que puedes pasar de largo y no ser su cliente”. Esta opinión resume el sentir de la abrumadora mayoría de las personas que han opinado en la Red sobre el Ambrosio, un bar de la Parte Vieja de San Sebastián. Los malos modos, los precios de terraza parisina, los pinchos añejos y la falta de higiene son denunciados con notable furia en comentarios con títulos como “Horrible”, “Bar Pésimo”, “Peor es difícil” o “TIMO con MAYÚSCULAS”.

“El Ambrosio es así, tal cual”, confirma el activista gastronómico donostiarra Xabier de la Maza. “Pero lo mejor es que se la sopla. Total, están en plena Plaza de la Constitución, y el gentío es tal que siempre hay muchedumbre que se sienta. Podrían poner una pegatina en el bar tipo 'Tripadvisor y las redes nos las pasamos por el arco del triunfo”. Pesadilla en la cocina: “Un bar desagradable, pequeño y sucio, donde en el espacio para los clientes te encuentras con dos frigoríficos y un microondas. Al pedirles que me calentasen el pintxo, me lo pusieron en un plato y me dijeron que me lo calentase yo mismo en el microondas” (Iker Beroiz, 2018). ¿Algún comentario positivo? “Muy buenos pintxos y muy bien situado. Aparte de que se puede comer tradicionalmente, esto es, pintxo de pie en barra, si prefieres te puedes sentar en la terraza con plato”. (Claudio Doreste, 2018)

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Pagando cómo turistas...es lo que tiene #donostia #sinfiltro #nianestesia

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CANTABRIA

La Churrería

TripAdvisor: 1.231 opiniones. 96% negativas.

Google Maps: 513 reseñas. 1,2 estrellas.

Terminamos por todo lo alto con el negocio de restauración peor valorado de España en internet. Esta tasca de Comillas podría estudiarse en las escuelas de marketing como caso de ¿éxito?, porque su valoración es tan demencial que casi apetece ir para ver in situ qué está pasando y sufrir en tus propias carnes sus lacerantes platos. No insistiremos mucho en ella porque Jordi Luque ya contó su experiencia comillesco-churrera en estas páginas hace poco más de un año.

La infrafabada de La Churrería. JORDI LUQUE

El menú que probó constaba de una fabada “ácida, amarga, picante, con un toque rancio en la proteína animal, unos hollejos de las legumbres que parecían la piel disecada de una joroba de dromedario, servida a temperatura ambiente (y era un día frío y lluvioso)”, unos pimientos rellenos de “nada hecha surimi” que “nadaban en las regurgitaciones de Poseidón” y un pudin “duro como el diamante, insípido como el agua limpia y más feo que Picio”. Pesadilla en la cocina: “Si Chicote viniera aquí se suicidaría metiendo la cabeza en los fogones, pero no le pasaría nada porque al parecer aquí la cocina la usan muy poco. Si quieres hacer del mundo un lugar peor, ve a lugares como éste y dales tu dinero” (Álvaro Ávila, 2018). ¿Algún comentario positivo? “Estuve buscando sal por todo Comillas y nadie me la dio pero cuando llegué a este establecimiento el camarero me dijo coja usted la que quiera o si lo prefiere llévese el salero. Vamos que me quedé encantado y solo por eso le doy cinco estrellas” (Carlos N, 2017).

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