Para levantar a un muerto
Para levantar a un muerto.

Sopa de puerros y chirlas

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Una sopa sabrosa y muy fácil de hacer en la que el caldo se viene arriba gracias a un sofrito de ajo y puerro. Las chirlas abiertas en el último momento le dan el toque definitivo de sabor.

Diría que pocas veces me he obsesionado con la gastronomía. Al menos, no hasta el punto de soñar con preparar comida (soñar con comer es otra cosa completamente diferente, que supongo que le ha pasado a todo el mundo). El caso es que esta receta se me ocurrió en sueños -sí, cada vez que lo digo o lo pienso, me suena ridículo hasta a mí- hace unos años y me dio por prepararla. Al fin y al cabo, era relativamente fácil de hacer, y la mezcla de ingredientes a priori me hacía pensar que todo iría bien. Con clara inspiración de la salsa verde -esa maravilla que poco a poco se está perdiendo, o al menos es la impresión que tengo-, mi versión se va por los cerros de Úbeda, pero bebe de la misma fuente.

Lo mejor de esta sopa, sin duda, es poder prepararla y comerla en el momento. Más que nada porque las chirlas, que puedes sustituir por almejas, berberechos, coquinas, mejillones o colas de gamba, llevan bien eso de que las calientes una vez, pero volver a entrar en calor y con un microondas de por medio, se ponen mustias (chiclosas, en realidad). Por eso, lo mejor es hacerte este plato una noche tonta en la que llegues a casa con el frío metido en el cuerpo y ganas de que algo te lo entone. Y esto te lo entonará. Palabra.

Dificultad

Muy baja.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 4 puerros
  • 500 g de chirlas frescas
  • 1,2 l de caldo de pescado (o agua)
  • 100 ml de vino blanco
  • 2 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 cucharadita de azafrán
  • 1 cayena (opcional)
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Quitar las hojas verdes -reservar para caldo u otras preparaciones- y las raices a los puerros, hacerles un corte en forma de cruz en la parte superior y lavarlos bajo el grifo para quitarles la tierra. Después, picarlos.
  2. Pelar y picar los ajos, y sofreírlos en una olla alta con un chorro de aceite de oliva y la cayena (retirarla después de unos tres o cuatro minutos en el aceite). Antes de que el ajo empiece a tomar color, añadir el puerro, salpimentar y dejar que se rehogue a fuego medio-bajo durante una media hora. Si empieza a pegarse, añadir un poco de agua en el fondo de la olla para que no se queme.
  3. Añadir el vino blanco, esperar a que el alcohol se evapore e incorporar el caldo de pescado. Dejar cocer 20 minutos.
  4. Añadir el azafrán y, pasados cinco minutos, agregar también las chirlas y el perejil. Esperar a que las chirlas se abran, sacarlas de las conchas, devolver su carne a la sopa y servir inmediatamente.

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