Enrollados y deliciosos
Enrollados y deliciosos.

Rótolo de boniato, espinacas y alcachofas

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Un plato italiano sencillo -aunque algo elaborado- con el que cuesta casi lo mismo cocinar para cuatro que para 40. Se llama rótolo, admite infinitas versiones y podría ser el primo enrollado de la lasaña.

Si eres amante de la cocina italiana y adoras la pasta horneada, hoy estás de suerte porque hacer lasaña está muy bien, pero hacer rótolo está mucho mejor. Un rótolo, en cocina italiana, no es otra cosa que un rollo que puede ser de pasta, pero también dulce como el típico brazo de gitano. En el caso que nos ocupa, que es el salado, va relleno de una mezcla de verduras -normalmente espinacas- y ricota y se hornea en una salsa de tomate. Suena rico y sabe mejor.

El rótolo es una receta originaria de la región italiana de Emilia-Romagna y, aunque puede resultar un tanto laboriosa, no tiene ninguna dificultad. Merece mucho la pena cuando viene un regimiento a comer a casa porque gusta -¿a quién no le gusta la pasta?-, sale cantidad y acompañada de una ensalada verde se convierte en un plato principal la mar de resultón. De hecho es la receta que lanzó a Jamie Oliver al estrellato, y a ti también te convertirá en el chef que todos quieren visitar.

Igual que con otras recetas del estilo, como la lasaña o los canelones, es importante calcular bien las cantidades respecto al tamaño de la fuente que vayas a utilizar, no sea cosa que te quedes corto o te pases tres pueblos y estés horneando rótolos hasta el día del juicio final. Con la cantidad de ingredientes que te doy salen 20 rótolos, con los que lleno una fuente de 30 x 25 cm y comemos todo el vecindario.

En esta versión he utilizado láminas de lasaña, pero también puedes usar placas de canelón: te quedarán unos rollos más pequeños, pero igual de buenos. Otro consejo, cuando vayas a hornear, pon la parte cortada hacia abajo y deja los bordes hacia arriba. Así, el segundo horneado y gratinado tostará ligeramente los bordes de pasta y la dejará crujiente y riquísima. Por supuesto, puedes cambiar el relleno por otro que sea más de tu agrado. Espinacas y ricota parece ser el relleno tradicional, pero también le puedes poner setas, berenjena asada, calabacín y cualquier otro vegetal que vaya bien picadito.

Y ya, para terminar, te aconsejo que lo prepares el día anterior. Además de que los sabores se integran mejor gracias a que todo reposa unas horas, el día que lo sirvas no estarás para el arrastre tras un rato largo en la cocina. Simplemente cocínalo hasta el primer horneado. Luego deja enfriar y guárdalo en la nevera. Al día siguiente, en el momento de servir y con el horno precalentado a 200ºC haz el segundo horneado y gratinado posterior. Cuando salga del horno dejarás a todos alucinados con el espectáculo visual y aromático.

Dificultad

Facile e divertente.

Ingredientes

Para 6-8 personas (y repetir)

  • 3 boniatos medianos
  • 800 g de pulpa de tomate (o tomate natural triturado)
  • 400 g de ricotta
  • 200 g de alcachofas marinadas
  • 10 láminas de lasaña
  • 3-4 puñados de espinacas frescas
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 4 cucharadas soperas de parmesano rallado
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de postre de hierbas secas mezcladas (tomillo, albahaca, orégano)
  • 1 cucharada de postre de azúcar
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

  1. Calentar el horno a 200ºC.
  2. Pelar el boniato y cortarlo a cubos de 1 cm más o menos. Lo más fácil es, con cuidado de no cortarse porque el boniato es duro, sacar láminas de 1 cm de grosor, luego bastones de 1 cm de ancho y después cortarlos a cubos también de 1 cm.
  3. Poner el boniato en cubos en un bol, añadirle una cucharada sopera de aceite de oliva y una pizca de sal. Remover bien y verterlo en una bandeja de horno. Hornear unos 15-20 minutos, removiendo a mitad de cocción y vigilando que no se quemen.
  4. Continuar pelando y picando la cebolla y el ajo. Picar también las hojas de espinacas, y las alcachofas.
  5. Calentar el aceite restante en una olla y sofreír la cebolla hasta que esté transparente. Incorporar el ajo y sofreír un minuto más. Añadir la pulpa de tomate, el azúcar, las hierbas secas, una pizca de sal y llevar a ebullición. Dejar que hierva 3-4 minutos a fuego lento y apagar. Distribuir la salsa de tomate en una fuente apta para horno y reservar.
  6. Calentar una olla grande con agua abundante y hervir las láminas de lasaña siguiendo las instrucciones del fabricante. Cocer las placas por tandas de 3-4 placas, según lo grande que sea la olla. Una vez cocidas, disponerlas extendidas sobre un paño limpio.
  7. En un bol, mezclar el boniato asado con las espinacas y las alcachofas. Añadir 300 g de ricota y salpimentar. Cubrir las placas de lasaña con una capa fina de la mezcla y enrollar. Cortar los rollos por la mitad y colocarlos sobre el tomate, con la base cortada hacia abajo.
  8. Tapar la fuente con papel de aluminio y hornear 30 minutos a 200ºC. Si se prepara la receta el día antes de servirla, parar después de este horneado. Dejar enfriar y guardar en la nevera tapado. Al día siguiente, continuar con el último paso.
  9. Pasado el tiempo, sacar del horno, retirar el papel de aluminio y rellenar los huecos de los rótolos con la ricota restante y espolvorear el parmesano rallado. Hornear destapado 10 minutos más y gratinar otros cinco. Servir con ensalada verde.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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