Una bomba de sabor
Una bomba de sabor.

Ramen frío de berberechos y mejillones

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Si el fin del frío no acaba con tus ganas de comer sopa, siempre puedes preparar una versión del ramen que no te haga sudar. Acompáñalo con un sabroso caldo y el chute de sabor de los moluscos y triunfarás.

Llega la primavera, suben las temperaturas -a ratitos- y los fanses de las sopas nos quedamos a expensas de las cremas frías, que son un planazo, pero a veces apetece algo más contundente, con su pasta, su camisita y su canesú). Para cubrir esas necesidades de cena rápida y reconfortante está la versión fría del ramen, que hoy os traemos en versión moluscos: con mejillones y berberechos (aunque podrían ser almejas, chirlas, escupiñas o incluso navajas, dependiendo de lo que tengáis más a mano).

Aunque sea un ramen frío porque no se sirve caliente, es mejor que no esté helado a todo lo que dé la nevera, que suelen ser unos cinco grados, una temperatura a la que los moluscos no tendrían la textura más agradable. Se trata más bien de una versión fresquita, que puede tomarse casi a temperatura ambiente en los días en los que la primavera se recoge y un poco más fresco cuando el sol aprieta. Si lees esto en invierno de 2021, tenemos una buena noticia: también se puede comer caliente.

Si preferís comeros este plato sin usar las manos, podéis sacar los moluscos de sus conchas y servirlo en versión “del senyoret”. Podéis hacer una versión thai co, un poco de pasta de curry y un chorro de leche de coco, y servirla con cilantro, algo de chile o salsa picante al gusto y gajos de lima para exprimir en el último momento. También podéis añadirle unos langostinos pelados, crudos o ligeramente cocinados: en ese caso, usad también sus cabezas y cáscara para subir el sabor del caldo.

Dificultad

De primero de ramen.

Ingredientes

Para 4 personas

Para el caldo

  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada rasa de pasta de miso
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 1 puerro (la parte verde)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 pizca de pimienta blanca
  • 1 cucharada pequeña de jengibre picado
  • 800 ml de agua

Además

  • 400 g de mejillones
  • 200 g de berberechos
  • Sésamo tostado
  • Fideos al gusto (yo usé medio sobre de udon por persona)

Preparación

  1. Poner los berberechos en agua salada durante un par de horas, sacándolos luego con cuidado para no remover la tierra que pueda haber ido al fondo. Limpiar los mejillones, quitándoles las barbas tirando suavemente con la ayuda de un cuchillo.
  2. Dorar el puerro cortado pequeño en el aceite durante un par de minutos, hasta que coja un poco de color (reservar un poco de la parte de color verde más claro para decorar, sin cortarlo hasta el último momento).
  3. Añadir el resto de ingredientes del caldo y llevar a ebullición. Sobre la olla, en un colador, ir abriendo los moluscos en tandas para que suelten su jugo. Retirarlos en el mismo momento en el que se abran y reservarlos tapados para que no se sequen (y reservar también el jugo que seguirán soltando). Si se quiere, sacarlos de las conchas.
  4. Cuando estén abiertos todos los mejillones y berberechos, apagar el fuego y colar el caldo. Atemperar y, cuando ya esté a temperatura ambiente, volver a añadir los moluscos y llevar a la nevera durante una media hora (o un poco más, pero no tiene que quedar muy frío).
  5. Mientras, cocinar los fideos según instrucciones del fabricante, refrescar y reservar.
  6. Servir el caldo con los moluscos y los fideos, con un poco de sésamo y el puerro reservado cortado muy fino.

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