Con su propio cuenco, oye
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Calabaza de tres maneras: frita, cocida y asada

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La calabaza es una hortaliza que admite diferentes cocciones y, por tanto, infinitas recetas y combinaciones. Aquí tienes tres para prepararla frita, cocida y asada.

Cuando llega el otoño, las calabazas se abren paso no solo en los mercados, sino en nuestro paisaje, invadido por la recién llegada costumbre de celebrar Halloween. Nos queda mucho camino todavía hasta que alcancemos el arte que tienen en EEUU para decorar las entradas de las casas con calabazas de todos los tamaños y formas, confirmando que, en octubre, orange is the new black sin duda alguna.

Para mí, el descubrimiento de la calabaza en la mesa ha sido algo reciente. Sospecho que a mi madre no le gustaba mucho, porque en casa se veía poco y el dicho “mas soso que la calabaza” era de uso frecuente. Pero nunca es tarde, y madurar también es abrir tu casa a la calabaza a pecho descubierto.

Mira si he madurado, que hoy no traigo una receta, sino tres, que hay que estrenarse a lo grande. Las tres son fáciles, ricas de narices y amigas de lo vegetariano y vegano. Porque, ¿quién se resiste a hacer crujir unos chips, apretarse unas revolconas o disfrutar de los milagros que hace el horno con esta cucurbitácea? Así que hoy tenemos por aquí a la calabaza encantada de conocerse, dejándose querer frita, cocida y asada, que menuda es ella.

Si haces los chips, puedes jugar con las formas, dependiendo del arte que tengas con el cuchillo. Yo propongo cortar un lingote para poder laminarlo con una mandolina, pero también puedes usar un pelador para sacar tiras y tendrás unos chips retorcidos, punkis y poco ortodoxos. Si quieres hacer unos chips de calabaza que recuerden a los nachos –y que puedes usar como acompañamiento de este guacamole–, corta el lingote con forma triangular y lamina con la mandolina.

La calabaza revolcona es una versión de las patatas meneás o revolconas que se remata con setas salteadas y doradas en lugar de con los típicos torreznos. Si llevas una dieta libre de setas y te mueres por un torrezno, puedes acompañarlas con estas maravillas fritas.

Y puestos a versionar recetas patateras, nada mejor que el invento de Leif Ellison: las hasselback. La calabaza violín, la que más se ve en nuestros mercados, alargada y con la piel de un suave color naranja pastel, es perfecta para preparar esta receta: una vez cortada a en cuartos a lo largo, queda una gran parte de la pieza lista para laminar y un hueco en el que poder hacer el gallito acomodando una salsa o acompañamiento.

CHIPS DE CALABAZA

Dificultad

Para gente que disfruta escuchado sus propios crujidos.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 350 g de calabaza
  • Aceite de girasol
  • Sal

Elaboración

  1. Eliminar la piel y las pepitas de la calabaza y cortar un lingote de calabaza largo de aproximadamente 4 x 4 cm de lado.
  2. Sacar los chips cortando láminas finas con una mandolina. Secar los chips con un paño de cocina limpio o papel de cocina.
  3. Calentar el aceite de girasol a máxima potencia.
  4. Añadir los chips de calabaza en tandas. Al principio los chips bailarán en el aceite entre burbujas. Freírlos hasta que dejen de moverse y hacer burbujas, y estén ligeramente dorados en los bordes.
  5. Dejar reposar sobre un papel de cocina para que escurra el exceso de aceite y se endurezcan al enfriarse.
  6. Salar al gusto y servir de inmediato.

CALABAZA REVOLCONA CON SETAS

Dificultad

Para gente que sacaba calabazas en el cole.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 kg de calabaza sin piel ni pepitas
  • 1 patata mediana
  • 1 diente de ajo
  • Pimentón de la vera
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 250 g de setas

Elaboración

  1. Cortar la calabaza y la patata en trozos grandes.
  2. Colocar en una cazuela, añadir sal al gusto y cubrir con agua.
  3. Cocinar durante 30 minutos o hasta que la calabaza esté tierna.
  4. Escurrir la calabaza y la patata y conservar el líquido de cocción aparte.
  5. Dejar que la calabaza se seque y pierda humedad durante 30 minutos.
  6. Triturar manualmente usando un aplastapatatas o un tenedor hasta conseguir una pasta densa.
  7. Machacar el ajo en un mortero o con una prensa de ajos.
  8. Añadir el ajo prensado, aceite de oliva y pimentón al gusto y seguir mezclando. Si la mezcla queda demasiado densa, aligerar añadiendo poco a poco líquido de cocción. Rectificar de sal
  9. Limpiar las setas con un cepillo y un paño húmedo. Trocear con las manos si son setas grandes.
  10. Saltear las setas en aceite de oliva hasta que se doren.
  11. Emplatar la calabaza revolcona caliente con las setas por encima a modo de torreznos.

CALABAZA HASSELBACK

Dificultad

La de cortar sin separar.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 calabaza violín de 1,5 kilos aproximadamente
  • 2 ramas de romero fresco
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal
  • 1 lima
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Yogur griego o queso fresco batido

Elaboración

  1. Precalentar el horno a 180º
  2. Partir la calabaza por la mitad a lo largo y cortar cada mitad en dos partes iguales, también a lo largo.
  3. Eliminar la piel de la calabaza y las pepitas.
  4. Colocar cada cuña de calabaza con la parte picuda hacia arriba y hacer cortes de unos 5 milímetros de ancho sin que el cuchillo llegue hasta el fondo. Dejar la parte hueca sin cortar (ver imagen). La calabaza debe quedar cortada en láminas finas que queden sujetas a la base.
  5. Bañar cada cuarto con aceite de oliva, salpimientar y espolvorear con las hojas de romero picadas encima.
  6. Hornear durante 60 minutos o hasta que la calabaza esté tierna y ligeramente dorada.
  7. Espolvorear con la piel de la lima recién rallada y acompañar de una nube de queso fresco o yogur griego encima.
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