Precioso estampado
Precioso estampado.

Chuletillas de cordero lechal al horno con tomate y cebolla

  • Comentar
  • Imprimir

Un asado sencillísimo en el que las verduras se impregnan en la grasita de la carne y quedan blanditas por encima y crujientes por debajo. El lecho del cordero admite casi tantas variaciones como verduras existen.

Las chuletillas de cordero son una delicia que se puede hacer con gran comodidad en el horno. En la receta que nos ocupa las colocamos sobre un lecho de patata laminada y cebolla en gajos, consiguiendo que ambas hortalizas se cocinen en la propia grasilla del cordero, con un resultado realmente delicioso. Nos inspiramos en esta receta de pierna de cordero, adaptada a unas tiernas chuletillas de lechal o incluso de cordero recental, que suele salir mucho más económico y queda igualmente fetén. El cordero lechal tiene hasta un mes de vida y unos cinco o seis kilos de peso, y el recental hasta unos 90 días y pesa 10-12 kilos, lo que tendremos en cuenta en las raciones de la receta.

Para la cama de hortalizas no es obligatorio limitarse a las patatas y cebollas que hemos usado, sino que podemos variar con pimientos troceados, tomates en rodajas, zanahorias laminadas, calabaza en trozos o lo que se nos ocurra y nos apetezca. Que no vamos nosotros a reprimir vuestra creatividad, ejem.

Para rematar el plato adornamos con unos tomatitos cereza que dejamos cocinar los últimos 10 minutos de horno; al reventar derraman parte de sus jugos en el particular socarrado que se forma bajo las hortalizas. No os olvidéis de rascar al servir el plato estos jugos caramelizados con los azúcares de la cebolla, el tomate y la patata… el que avisa no es traidor.

Dificultad

Solamente la de encontrar un cordero de calidad de un carnicero de confianza.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 chuletero (carré) de cordero lechal (algo menos si es recental)
  • 2 patatas medianas
  • 1 cebolla grande
  • Unos 250 g de tomates cereza
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal al gusto
  • Unas ramitas de tomillo o romero

Preparación

  1. Pelar las patatas y cortarlas en rodajas entrefinas. No deben ser muy gordas para que se cocinen en el mismo tiempo que el cordero; entre 35 y 50 minutos. Si hay dudas de que las patatas se hagan, pasarlas antes tres o cuatro minutos por el microondas a máxima potencia para que se empiecen a cocinar.

  2. Pintar el fondo de una bandeja de horno de tamaño estándar -que llene un horno de 60 cm- con el aceite de oliva para que no se peguen las patatas. Repartir las rodajas por el fondo. Pelar la cebolla, cortar en gajos finos y distribuir encima de la patata. Salar ambas cosas al gusto.

  3. Por último, colocar encima las chuletas de cordero, salarlas y agregar las ramitas de aromáticas. Meter la bandeja en el horno precalentado a 190° -sin aire- y asar unos 35 minutos (aunque puede ser necesario ajustar el tiempo, pues cada horno es un mundo).

  4. Si las chuletas ya casi están doraditas, repartir por encima los tomates y hornear otros cinco o diez minutos, hasta que se ablanden. Servir de inmediato, rascando bien el caramelizado del fondo.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

  • Comentar
  • Imprimir

Comentar Normas

ENTRAR PARA PARTICIPAR

O conéctate con:

Lo más visto en El Comidista