Tiene enjundia
Tiene enjundia.

Rancho canario

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Un plato contundente, sencillo y reconfortante a medio camino entre una sopa y un guiso que combina legumbres, pasta y algo de carne de cerdo, todo aromatizado con azafrán y un toque de pimentón.

Por algún motivo que se me escapa, la gastronomía canaria ha tenido muy poca trascendencia en la bibliografía culinaria española. No es fácil encontrar recetarios clásicos de las islas ni historia documentada acerca de sus platos. Es una pena, pues la cocina canaria goza de tanta tradición como la de otras regiones: es de olla y potajes, de platos humildes, de fusión de influencias de otros territorios y productos singulares gracias a su situación en el Atlántico, entre Europa, África y América.

El plato que traemos hoy es el rancho canario, una comida típica de las islas que está a caballo entre una sopa y un guiso: su origen parece ciertamente humilde y cuentan por ahí que antaño no se le solía añadir carne (al contrario de lo que se hace hoy en día). Aún así, no hay una receta clásica y única, sino que cada casa se enorgullece de su propia versión. Sí hay tres ingredientes que nunca faltan: las papas, los fideos y los garbanzos. A partir de ahí hay quien le pone chorizo, carne de pollo, cerdo o vacuno, huevo duro, laurel, azafrán, comino o pimentón. También están quienes lo comen o no con gofio, una harina de granos tostados y molidos, generalmente millo -como se conoce en Canarias al maíz- y/o trigo.

En esta versión del rancho canario he intentado reproducir aquel que comía en el comedor de mi colegio en Tenerife y que recuerdo con cierto cariño. Incluye un sofrito como base, azafrán y pimentón para condimentar, y chorizo y costillas de cerdo; estas últimas son fácilmente intercambiables por un corte de carne magro si se desea un resultado más ligero. La elaboración del rancho canario no es nada compleja pero requiere cierto tiempo y paciencia, como todo buen plato de cuchara: amor, fuego lento y buenos alimentos.

Dificultad

Para aplatanados (en el buen sentido de la palabra).

Ingredientes

Para seis personas

  • 1 cebolla
  • 2 tomates
  • 1 diente de ajo
  • 300 g de garbanzos secos
  • 400 g de costilla de cerdo
  • 60 g de chorizo
  • ½ cucharada de pimentón
  • 5 hebras de azafrán
  • 400 g de patatas
  • 25 g de fideos gruesos nº4

Preparación

  1. Poner en remojo los garbanzos de 8 a 12 horas o durante la noche anterior.
  2. Escaldar los tomates un minuto en agua hirviendo y sumergir en agua helada. Pelar, retirar las semillas y picar fino.
  3. Pelar y picar fina la cebolla y el ajo. Sofreír en una olla de base ancha el tomate, la cebolla y el ajo con un chorrito de aceite de oliva.
  4. Una vez los tres ingredientes se hayan ablandado, añadir las costillas para que se doren. Agregar el chorizo cortado en rodajas finas y los garbanzos escurridos.
  5. Cubrir todo con agua. Añadir el pimentón, las hebras de azafrán y sal.
  6. Cocer a fuego medio-suave durante 1 hora o hasta que los garbanzos se hayan ablandado bastante. Si llegados a este punto, hay poca agua en la olla, agregar más.
  7. Pelar y cortar las patatas en trozos grandes. Añadirlas a la olla y cocer 20 minutos más. Añadir los fideos y dejar cocer cinco minutos más. Dejar reposar y servir.

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