Es una mijita trabajoso para fregar, pero el esfuerzo merece la pena
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Gratén de col blanca y queso azul

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En El Comidista nos gustan mucho las coles, y preparadas con salsas cremosas de base láctea y queso quedan tan estupendas que se las comería encantado cualquier colegial, por mucha fobia que les tenga.

La coliflor con bechamel es un gran clásico de los inviernos de muchos hogares, pero ¿qué pasaría si preparamos algo similar con su prima hermana, la col blanca? ¿Y si, además, hacemos una bechamel especial con queso azul? Pues pasaría que nos daría un acompañamiento delicioso, muy fácil de hacer y que sirve de guarnición, como entrante o como plato único si le añadimos unas patatas cocidas. También delicioso como acompañamiento de carnes, y va genial con unas tiras de panceta bien doradas y crujientes.

Cuando compres col blanca -es esa que tiene las hojas pálidas y suaves-, asegúrate de que se ve compacta y se siente pesada respecto a su tamaño. Cuando la prepares, quítale las hojas externas que se vean dañadas o muy sucias. En esta receta te animo a que la cortes a “gajos” utilizando el tronco como elemento que une a todas las hojas. Para ello, vas a necesitar un cuchillo cebollero bien afilado, así que corta con cuidado. Otra opción es que la cortes a tiras gruesas, como si hicieras una juliana, pero ancha: es mucho más fácil y se te cocinará antes.

Dificultad

La de saber que el queso azul no es en realidad tan azul como dicen por ahí.

Ingredientes

Para cuatro personas

  • 1 col blanca no muy grande, de 1,2 kg
  • 600 ml de leche entera (o bebida vegetal sin endulzar)
  • 200 ml de leche evaporada (o nata)
  • 50 g de queso azul
  • 30 g de mantequilla
  • 30 g de harina de trigo
  • 2 hojas de laurel
  • 2 clavos de olor
  • Un poco de nuez moscada
  • 2-3 cucharadas soperas de pan rallado.
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

  1. Poner la leche entera en un cazo, con el laurel y los dos clavos de olor y llevar a ebullición. Apagar inmediatamente el fuego, retirar los clavos de olor y el laurel. Reservar.
  2. Quitar a la col las dos o tres primeras capas externas. Cortar un poco la base del tronco para poder crear una base estable y separar por la mitad con un cuchillo bien afilado -pero con cuidado, porque estará dura y costará- siguiendo la dirección del tronco. Poner la base cortada sobre la tabla y cortar de nuevo por la mitad, siempre siguiendo la dirección del tronco. Una vez cortada de nuevo por la mitad, cortar a gajos de entre uno y dos centímetros de espesor.
  3. Poner agua a hervir con abundante sal en una cazuela de base ancha y hervir la col entre siete y nueve minutos, a fuego suave. Sacarla y dejar que escurra un poco en un colador. Reservar.
  4. Calentar el horno a 180ºC. En otro cazo, derretir la mantequilla y añadir la harina. Remover con una cuchara y cocinar durante un par de minutos a fuego suave. Añadir la leche y remover de vez en cuando para que espese ligeramente (es mejor que no espese mucho, pues se terminará de hacer en el horno). Añadir la leche evaporada y el queso azul desmenuzado. Salpimentar y añadir nuez moscada al gusto.
  5. Poner las rodajas de col (o las tiras, si la has cortado así) en una fuente de horno un poco alta, añadir la salsa de queso azul por encima y el pan rallado.
  6. Hornear 30 minutos a 180ºC y, posteriormente, gratinar entre cinco y 10 minutos. Servir bien caliente.

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