El calabacín ofrece muchas posibilidades
El calabacín ofrece muchas posibilidades.

Menú para hoy: 'Minipizzas' de calabacín para niños y mayores

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Si cuando ves un calabacín piensas automáticamente en cocinar una crema, te estás perdiendo muchas de las posibilidades de esta hortaliza, con la que incluso puedes hacer minipizzas. De regalo, un menú del día.

Calabacín en la nevera, crema de calabacín en el plato. No, no y no. Por favor, además de invertir todo nuestro tiempo de confinamiento en Netflix, aprovechémoslo también para salir de nuestra zona de confort culinario. Nuestros comensales lo agradecerán, especialmente los más pequeños de la casa. A lo mejor incluso conseguiremos que no tengamos que perseguirles cual Coyote detrás del correcaminos para que se sientan en la mesa.

¿Minipizzas de calabacín?

Sí. Pizza y críos; uña y carne; tal para cual. Una infancia sin este manjar no es infancia. Primera película de la saga Solo en casa; el detonante argumental es una pelea por una pizza entre Kevin Mc Callister (interpretado por Macaulay Culkin) y su hermano mayor. El pequeño es castigado en su dormitorio y la familia se va de vacaciones navideñas a Francia sin él por error. ¿Y cuál es uno de los momentos clímax del film? La escena en que Kevin usa los diálogos de una película de mafiosos para evitar que el repartidor de pizzas a domicilio le vea. Otra vez la pizza. Siempre la pizza. Y aquí estamos treinta años después del estreno de este clásico infantil hollywoodiense; solos en casa. Solos, solos; solos con compañeros de piso; solos con la pareja o… solos con niños. Que no cunda el pánico, tranquilos y continuad con el confinamiento. Podemos hacer que los benjamines del hogar se entretengan echándonos una mano en la cocina y coman sano.

¿Cómo?

Con un entrante muy resultón; estas sencillísimas mini pizzas que sustituyen la masa de harina por rodajas de calabacín y encima llevan salsa de tomate, mozzarella y orégano.

Repito: ¿Cómo?

Precalienta el horno a 190 grados. Corta el calabacín en rodajas diagonales de 5 mm (corte al bies, para ganar un poco de superfície). Pon papel de horno o de aluminio encima de la bandeja. Añade un poco de aceite y espárcelo bien con los dedos. Coloca las rodajas y hornea durante 10 minutos. Dales la vuelta y otros 10 minutos de horno. Retira la bandeja y con una cucharita echa un poco de salsa tomate, mozzarella, orégano, una pizca de sal y unas gotitas de aceite de oliva encima de cada rodaja. Dale cinco minutos finales de horno o los necesarios para que se funda el queso y se gratine un poco.

Si en lugar de elaborar varias mini pizzas prefieres hacer solo una más grande, para poder ponerle más ingredientes, corta las rodajas más finas para superponerlas y tener más superficie.

En mi casa no hay horno

Ningún problema. Pasa las láminas de calabacín por la plancha y por ambos lados. Transfiérelas en un plato; echa un poco de salsa de tomate, mozzarella, orégano y aceite encima y mételas al microondas a modo grill hasta que el queso esté fundido. Si tampoco tienes microondas simplemente tapa la sartén hasta que el queso se funda (aunque te perderás la parte gratinada, seguirá estando rico). También puedes darle la vuelta y tostar el queso directamente en la sartén, un consejo que solo aplica si la sartén en cuestión es antiadherente.

Tampoco hay calabacines

Pues usa berenjenas, aunque en este caso es posible que tengas que alargar el tiempo de cocción, sobre todo si las rodajas son un poco gruesas. También puedes hacerlo con patata, pero seguro que eso ya se te había ocurrido.

¿Y qué más?

De condimentos extra podemos usar zanahoria, pimiento, cebolla, atún, jamón york, salami, beicon o cualquier resto de embutido anchoas, aceitunas, mezclar diferentes quesos… Cualquier salsa para pasta está invitada a la fiesta -si es pesto, recuerda ponerla al salir del horno-, igual que los restos de guisos o estofados con carne y pescado (mejor con salsa, para que no se sequen, aunque el tiempo de cocción es corto). A diferencia de nuestra paciencia con los críos, la lista de ingredientes de esta receta no tiene límite.

¿Otras ideas con calabacín?

En El Comidista nos gusta hacer magia con esta aparentemente aburrida verdura y de nuestra chistera ya hemos sacado los calabaguetis, que puedes aliñar con tu salsa y queso favoritos y la parmigiana de calabacín que también puedes versionar a tu antojo. También somos firmes defensores de tomarlo en ensalada, por ejemplo a la moruna con un aliño alegre de ajo, pimentón, comino y un buen chorro de vinagre. En este caso va ligeramente cocido al vapor, pero también recomendamos tomarlo crudo, por ejemplo entre los palitos de verduras que usemos para picar hummus -normal, de remolacha y menta o de zanahoria asada- o labneh.

Rebozado o empanado también está para chuparse los dedos -como casi todo-, solo o acompañado de su inseparable prima, la berenjena. Como no sé si todos estáis haciendo tanto ejercicio en casa como los instagramers de turno, os informo de que la plancha también les va estupendamente, sobre todo si los alegras con una salsita de pimiento y almendras. Si has comprado yogures por encima de tus posibilidades, hay otra salsa que puedes hacer para acompañar estas ricas tortitas de calabacín y cebolla.

Las tortitas en cuestión. RAQUEL BERNÁCER

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