Más otoñal imposible
Más otoñal imposible.

Alubias con calabaza

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El horno hace la parte más dura del trabajo en este guiso reconfortante. Puedes usar legumbres de bote o cocerlas tú mismo, y aprovechar para asar otras verduras mientras se hace la calabaza.

Que en El Comidista somos amantes de las legumbres no es ninguna novedad: las hemos preparado en verano y en invierno, en guisos lentos y en platos rápidos, de bote e incluso con lo que teníamos en la nevera. Su enorme versatilidad a la hora de cocinarlas y sus propiedades nutricionales hacen de ellas un ingrediente esencial en cualquier cocina.

A estas dos grandes características se suman la asequibilidad y su papel clave en el ecosistema. Lo anuncia la FAO alto y claro: el cultivo intercalado con legumbres aumenta la biodiversidad vegetal y hace el paisaje más variado para otros seres vivos, son fijadoras del nitrógeno y mejoran la fertilidad del suelo, su producción necesita una cantidad de agua mucho menor frente a las proteínas animales y la huella de carbono que generan también es menor.

Todas estas bondades son más que suficientes para entender que las legumbres deberían ser parte de nuestra dieta, pero hay otro factor que es tan o más importante que los anteriores: están muy buenas. El refrán no tendría que haber dicho “si te gustan, las comes, y si no, las dejas”, sino “si te gustan, las comes, y si no, pruebas otra receta”. Dentro de las mil y un variedades que existen y las infinitas posibilidades que tienen, lo siento, pero no podrías convencerme de que no te gusta ninguna.

Esta receta que viene a continuación puede ser tu introducción a las legumbres si eres de los que las deja. Es sabrosa y dulzona gracias a la calabaza y es fácil de preparar, tanto que la puedes hacer con alubias de bote. También puedes hacerla con garbanzos, lentejas o alubias de otro tipo siempre que controles la cocción de las mismas.

Dificultad

De primero de legumbres.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 500 g de alubias blancas cocidas o 250 g de alubias secas

  • 300 g de calabaza, preferiblemente de la variedad Cucurbita maxima (más dulces, compactas y perfectas para asar)

  • 1 cebolla mediana

  • 1 diente de ajo

  • 400 ml de caldo de verdura, de pollo o de carne

  • Sal

  • Pimienta

  • Aceite de oliva

Preparación

  1. Si vas a utilizar alubias de bote, sáltate este paso. Dejar en remojo las alubias la noche anterior. Poner en una olla y verter agua hasta que estén cubiertas unos 3 o 4 dedos por encima. Añadir sal y especias al gusto (yo utilicé ⅓ cucharadita de semillas de cilantro, ⅓ cucharadita de semillas de hinojo, 3 o 4 granos de pimienta y media hoja de laurel). Cocinar a fuego muy bajo hasta que estén tiernas, aproximadamente dos horas. Reservar.

  2. Calentar el horno a 180 ºC.

  3. Lavar y cortar la calabaza en trozos grandes. Colocar en una bandeja de horno con la piel para abajo. Añadir aceite de oliva, sal y pimienta y mover con las manos limpias para que quede todo bien repartido.

  4. Hornear entre 30 y 40 min o hasta que al pincharla esté blanda. Cuando se haya enfriado un poco pero no del todo, retirar la piel y reservar la calabaza.

  5. Pelar y picar la cebolla y el ajo. Rehogar en una olla con un poco de aceite de oliva.

  6. Añadir las alubias coladas, la calabaza y el caldo (debería cubrir lo demás).

  7. Cocinar a fuego bajo durante 15 min. Servir tal cual o con alguna hierba aromática por encima (la albahaca y el cilantro le van muy bien).

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

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