También hay ensaladas para los meses menos calurosos
También hay ensaladas para los meses menos calurosos.

Ensalada de remolacha asada, quinua y vinagreta de hierbas y nueces

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Las aromáticas frescas, la manzana ácida y la lechuga refrescan la combinación entre remolacha, nueces y quinua. El resultado es una ensalada completa y deliciosa.

El trío formado por la quinua, la nuez y la remolacha funciona bien. Combinan perfectamente la textura crujiente de las dos primeras con lo tierno de la raíz, y también las notas terrosas con las del fruto seco. Se puede convertir fácilmente en ensalada añadiendo el punto fresco que le falta: en este caso optamos por lechuga, manzana verde y hierbas. Un dato interesante, sobre todo para los que no son muy pro remolacha, es que la manzana ácida -como la Granny Smith que lleva esta receta- ayuda a moderar su suculencia, como bien explica Niki Segnit en La enciclopedia de los sabores.

Más allá de su título de supuesto ‘superalimento’ -lo sentimos, pero no existen- y de haber tenido su momento de gloria en Instagram con las recetas saludables, la quinua es un alimento a tener en cuenta, ya que tiene proteínas de alta calidad. Es una buena alternativa al arroz y otros cereales y con ella se puede elaborar una gran variedad de platos. En esta receta utilizamos quinua blanca, pero se podría cambiar por la roja para intensificar las notas de fruto seco.

Respecto a la remolacha, es interesante saber que la mejor manera de conservar todo su sabor es asarla. Como indica la receta, solo hay que lavarla bien, quitarle las hojas -no las tires porque son muy ricas salteadas y en ensaladas- y darle caña y tiempo en el horno. Si te da perecita de la buena este proceso, puedes comprarlas ya cocidas y disfrutar igualmente de la ensalada.

Dificultad

Lo difícil lo hace el horno.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 4 remolachas pequeñas frescas
  • 150 g de quinua
  • 4 o 5 hojas de lechuga romana (o de la que más te guste)
  • ½ manzana Granny Smith
  • 12 hojas de albahaca
  • 12 hojas de menta
  • 40 g de nueces
  • 1 cucharadita de miel
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Vinagre de manzana
  • Yogur natural sin azucarar (opcional)

Preparación

  1. Calentar el horno a 200 ºC. Cortar las hojas de las remolachas dejándoles un centímetro de tallo. Lavar muy bien para retirar toda la tierra que puedan tener.

  2. Colocar en una bandeja para horno y añadir aceite de oliva, sal y pimienta. Frotar con las manos para repartir bien. Agregar agua como para cubrir 1 cm de profundidad de la bandeja y tapar con papel aluminio.

  3. Hornear alrededor de una hora y media, o hasta que al pincharlas con un cuchillo estén tiernas. Dejar enfriar. Una vez frías, retirar la piel con las manos (debería salir con facilidad). Cortar a la mitad y luego en medialunas.

  4. Lavar la quinua con la ayuda de un colador fino. Poner en una cacerola con medio litro de agua y sal y hervir durante 10 min. Dejar enfriar.

  5. Para hacer el aliño, mezclar la albahaca, la menta y los frutos secos picados con 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una de vinagre, una cucharadita de miel y una cucharadita rasa de sal. Para facilitarte la tarea, te recomiendo que lo hagas en un bote de cristal con tapa y lo agites vigorosamente. Si quieres, puedes agregar un par de cucharadas de yogur natural.

  6. Montar la ensalada con la lechuga cortada en trozos grandes, la manzana cortada en láminas finas, la remolacha, la quinua y el aliño.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

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