Recetas, trucos e ideas para asar pollo ecológico

Los asados son una de las elaboraciones más prácticas y resultonas para los menús de Navidad. Como las fiestas están ya cerca, aquí va un montón de propuestas para asar pollo bio con sus respectivas guarniciones.

  • Comentar
  • Imprimir
Esa piel crujientita..
Esa piel crujientita...

Estamos a punto de caernos al charco de la Navidad, y esto significa dar vueltas a la cabeza para cuadrar menús que sean pintones, prácticos y con algunas opciones económicas, que no están las cosas para tirar la casa por la ventana. Como en El Comidista dar vueltas a la cabeza se nos da mejor que a Linda Blair, os ahorramos parte del trabajo pensando por vosotros para que tengáis una buena lista de alternativas del que es el plato estrella de muchas mesas navideñas: los grandes asados.

Si es que lo tienen todo: se hacen de una vez sin darle demasiado a la sartén, se cocinan mientras te pintas la raya del ojo o te planchas el chaqué, se hacen porciones y se sirven con facilidad. Y con una guarnición curiosa, los convivientes te sacan a hombros por la puerta del salón. El pollo es tan popular en el mundo de los asados como Julio Iglesias en el de la canción melódica; vamos a pasarle el micrófono para que nos cante sus grandes éxitos.

Para chuparse todos los dedos. EL COMIDISTA

Para hacer grandes asados no hay porqué dar demasiados rodeos: el pollo bio es una excelente opción –gracias a su alimentación cuidada y sus grandes resultados– para montar un plato principal de agárrate y no te menees. Antes de entrar en harina, te dejo unos consejos prácticos para que cocinar estos grandes asados navideños con pollo bio no te pille desprevenido y con el mandil bajado.

Si te preocupa que el pollo te salga en un irregular punto de cocción, con la pechuga seca y las patas tiernas, puedes aprender cómo aprovechar al máximo todas las partes del pollo, con buenos consejos para asarlo y que quede perfecto. ¿Te agobias solo de pensar en que tienes que sacar la mesa auxiliar de debajo del sofá y poner los platos? Este plan culinario diario para una Navidad sin agobios está escrito para ti. En este vídeo, un pizpireto Mikel López Iturriaga te da un curso completo en dos minutos para asar aves. Ninguna escuela online ha conseguido antes tanto en tan poco tiempo.

Aquí encontrarás tres recetas para asar el pollo en tres estilos muy diferentes: mediterráneo, con una guarnición de patátes lemonátes y salsa de yogur y ajo; mexicano, asado en pipian y con frijoles refritos; y chino, lacado en soja con guarnición de pak choy. Porque no en todas las casas se cuelga espumillón de la lámpara, ni todos los asados tienen que ser iguales. Y como tenemos el pasaporte en regla y las fronteras reguleras, seguiremos viajando de tres en tres con la vista y el gusto. En este artículo tienes tres recetas para cocinar pollo a la peruana, a la griega y al estilo indio. Clara P. Villalón propone otra receta diferente de pollo a la peruana, esta vez con jengibre, cerveza negra y un punto de mostaza.

Pollo asado al estilo griego. MARTA MIRANDA

Si a estas alturas estás un poco ñiñiñí con que lo que realmente necesitas es una receta muy muy, pero que muy navideña, voy a colmar tus deseos con un pollo al horno relleno de mazapán e higos, una elaboración que es más de la Natividad de Jesús que el portal de Belén. Este pollo relleno de castañas y membrillos también es una receta perfecta para esos hogares en los que no falta una bola colgada del árbol. A falta de membrillos, usaremos caquis, manzanas o peras.

Cuando pensamos en asados, se nos viene de inmediato a la cabeza una pieza entera con sus sombreritos de papel en las patas, pero no siempre debe ser así. Una opción tan económica como sabrosa es apañar el plato principal con unos contramuslos de pollo bio asados con ciruelas. Como el ciruelismo es complicado en plena Navidad por aquello de la temporada, podemos utilizar ciruelas secas o tirar de gajos de naranja.

La pechuga de pollo, esa incomprendida que en muchos hogares se deshidrata, torrefacta y maltrata hasta dejarla como el cutis de Josie sin bruma, es una buena opción para presupuestos modestos y celebraciones solitarias de esas en las que estamos los de casa y no te da para meterte en grandes dispendios. Asada con jamón, ajos tiernos y Pedro Ximenez te dará un rato muy bueno si la cocinas en su punto para que salga extratierna. Y nada de comprar la pechuga laminada: entera y gordita, que queremos chicha que rellenar y morder con gusto.

En este artículo encontrarás una salmuera perfecta para cocinar tu pollo bio sazonándolo como los grandes chefs. Conseguirás que la sazón penetre en su interior de manera uniforme y sin excesos, mejorará la textura del pollo y añadirá sabores más complejos gracias a las hierbas aromáticas. No es una salmuera cualquiera, no, sino la salmuera de la mismísima Nigella Lawson.

¿En tu casa os encantan los cítricos? No, no te voy a proponer que chupéis un limón entre plato y plato, sino que cocines un pollo bio con cítricos y especias al estilo de esta receta. También puedes adaptar esta receta y asarlos con limón y mandarinas, que en diciembre están en plena temporada.

POLLO BIO RELLENO DE PAN DE CENTENO Y MANZANA

Dificultad

Poquísima.

Ingredientes

Para 6 personas

  • 1 pollo bio de 1,6 kg aprox deshuesado sin abrir
  • 2 manzanas
  • 1 cebolla
  • 350 g de miga de pan de centeno
  • 1 diente de ajo
  • 70 ml de brandy
  • 125 g de queso crema
  • 50 g de piñones
  • 50 g de pistachos sin cáscara
  • 1 rama de romero
  • Mantequilla en pomada
  • Pimienta blanca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación

  1. Precalentar el horno a 200º con calor arriba y abajo.
  2. Eliminar los restos de plumas con un soplete o al fuego.
  3. Pelar las manzanas, quitar el corazón y cortar en dados.
  4. Picar la cebolla muy fina.
  5. Pochar la cebolla y el ajo triturado en una sartén con aceite de oliva hasta que esté transparente. Añadir los dados de manzana y seguir cocinado hasta que se ablanden.
  6. Desmenuzar la miga de pan. Colocarla en un bol con el contenido de la sartén, el queso crema, las hojas de romero picadas muy finamente, los piñones, los pistachos, el brandy, sal y pimienta blanca al gusto. Mezclar a conciencia.
  7. Rellenar el pollo con la mezcla, apretar para que no queden huecos. Coser los orificios con hilo de cocina y una aguja gruesa (mejor si es circular).
  8. Bridar y atar las patas y las alas al cuerpo para que no se deformen durante la cocción.
  9. Embadurnar la piel del pollo con mantequilla blanda y salpimentar.
  10. Colocar el pollo en una bandeja con la pechuga hacia arriba, introducirla en el horno, bajar la temperatura a 180º y cocinar durante 1 hora 30 minutos (1 hora por cada kilo de peso del ave) o hasta que la carne esté jugosa y tierna.

POLLO BIO ASADO EN CAZUELA

Dificultad

Lo puedes hacer hasta con la cazuela por sombrero

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 pollo bio de 1,6 kg
  • 2 zanahorias
  • 2 nabos
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 ramita de apio
  • 2 dientes de ajo
  • 150 g de judías verdes redondas
  • 12 patatas de guarnición
  • 2 ramas de tomillo
  • 2 ramas de romero
  • 250 ml de caldo de pollo
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra o blanca
  • Sal

Preparación

  1. Precalentar el horno a 200º C.
  2. Sacar las hojas de una rama de romero y tomillo (reservar el resto). Picar finamente las hojas y mezclarlas con la mantequilla a temperatura ambiente, sal y pimienta.
  3. Introducir cuidadosamente una parte de la mezcla de mantequilla entre la piel y la carne del pollo. Embadurnar también la piel por fuera.
  4. Pelar las hortalizas y cortarlas de la siguiente manera: las zanahorias en rodajas de 1 cm. Los puerros en rodajas de 2 cm. Los nabos y la cebolla en dados de 2 cm de lado. El apio en dados muy finos. Los ajos enteros rotos de un golpe. Las judías redondas en trozos de 3 cm. Dejar las patatas de guarnición enteras.
  5. Preparar una sartén amplia con 4 cucharadas de aceite de oliva y saltear las hortalizas con las ramas de aromáticas restantes a fuego fuerte durante 5 minutos –en varias tandas si es necesario– añadiendo sal y pimienta durante el salteado.
  6. Poner una parte de las hortalizas en el fondo de una cazuela apta para horno (una cocotte sería perfecta).
  7. Colocar el pollo con la pechuga hacia arriba en el centro de la cazuela y repartir el resto de las hortalizas salteadas a los lados.
  8. Bañar con el caldo, poner la tapa e introducir en el horno.
  9. Bajar la temperatura a 180º y cocinar durante 1 hora 30 minutos (1 hora por cada kilo de peso del ave) o hasta que la carne esté jugosa y tierna.
  10. Servir el pollo trinchado con la guarnición de hortalizas y su salsa.

GUARNICIONES

Toda esta glotonería hay que acompañarla con una buena guarnición. Y, ¿cómo puedo encontrar recursos para hacer guarniciones, oh dioses comidistas? Buscando platos de hortalizas resultones y que combinen bien con tu asado. Eso que te puedes comer como primer plato en una comida normal tirando a dominguera, servido como acompañamiento en raciones reducidas te soluciona el dilema.

Aprovecha que el horno está encendido para asar estas verduras navideñas: un dos por uno de lo más práctico y que además compensa tanta proteína. Una calabaza bio te puede dar para mucho si la preparas de cualquiera de estas tres maneras: en chips, revolcona con setas o al estilo hasselback. Ya que estamos con la calabaza bio te propongo también esta versión agridulce marinada con verduras y un toque picante, o esta calabaza asada con cebolla, tahini y avellanas.

Esta calabaza acompaña que da gusto. MARTA MIRANDA

Si en tu familia sois fans de las guarniciones crujientes, os doy la caña para que aprendáis a pescar y os montéis unos chips crujientes de verduras de guarnición. El puerro puede ser una gran compañía: olvida la coliflor y el yogur, y quédate con los puerros asados de esta receta. Vamos a reciclar esta receta de hummus de judía blanca con setas: sirve una cucharada de hummus en el plato, clava la cuchara con delicadeza en la mitad y muévela con firmeza hacia un lado para que se distribuya a lo largo dejando una huella, como en los restoranes finolis modernos. Distribuye las setas salteadas en un espacio libre del plato y coloca la ración de pollo asado que hayas escogido.

¿Recuerdas el pollo mexicano que cocinamos más arriba? Sírvelo con unas quenelles de esta crema fría de aguacate y no pierdas de vista el plátano salteado, puede ser una estupenda guarnición, dulce y diferente. Coles de Bruselas. Si te repelen quizá no las has cocinado salteadas. Son una estupenda guarnición y tienes dos opciones para lucirlas: salteadas con ajo y cuscús o con vinagreta de mostaza.

El puré de patata es un clásico facilón que, bien condimentado y enmantequillado, reparte tanta felicidad como Los Reyes Magos. En esta receta tienes un dos por uno, porque incluye unos champiñones que nos van al pelo. Olvida el huevo mollet, esa es otra liga que como guarnición no procede.

En este vídeo hay dos maneras de cocinar boniatos. La primera receta la podemos convertir en guarnición cortando los boniatos asados en rodajas en lugar de en mitades. La segunda es un acompañamiento completo con sus judías verdes, su sésamo y su canesú. Si has escogido cocinar el pollo al estilo chino, monta una guarnición a la altura preparando esta col china encurtida de acompañamiento.

Ni una ni dos: tres acompañamientos que irán de maravilla para tu gran asado navideño. Si estás que lo tiras por la ventana y quieres que tu mesa parezca una cena de una película estadounidense, hazlas todas y que cada uno escoja. O haz una cazuela de guisantes, trigueros y champiñones: te prometemos variedad, color, fibra y sabor.

Fácil y de una vez. MÒNICA ESCUDERO

Después de cocinar la base del plato y la guarnición, puedes emplatar tus recetas de pollo con un fondo de crema de calabaza bio con naranja y azafrán. Tus comensales te darán codazos animándote a que saques al comedor a Ferran Adrià, al que supondrán agazapado en tu cocina preparando la cena.

Un patatismo que siempre funciona: Cocina patatas nuevas de calibre mediano o pequeño (estas últimas son las de guarnición). Si consigues una mezcla de patatas de guarnición de colores (roja, morada, blanca) el festival visual estará servido. Ponlas a cocer en agua con sal hasta que estén cocinadas: firmes pero que se puedan traspasar con facilidad con una brocheta. Escúrrelas, refresca con agua fría y deja que se enfríen por completo. Córtalas por la mitad –si son pequeñas– o en rodajas –si el calibre es mediano–. Prepara una sartén con una cucharada de mantequilla y un poco de aceite de oliva. Calienta y deja que se hagan a la plancha por los dos lados a fuego medio hasta que estén doradas. Sala y añade especias a tu gusto.

  • Comentar
  • Imprimir

Comentar Normas

Lo más visto en El Comidista