Lo viejuno renovado
Lo viejuno renovado.

Salmón Wellington con espinacas a la crema

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El solomillo Wellington lo petó hace ya algunas décadas y se quedó en muchas mesas por Navidad. En esta receta le damos una vuelta y, en lugar de carne, usamos salmón y espinacas a la crema.

El solomillo Wellington es de esas recetas que visten una mesa de gala. Un clásico de los banquetes de bodas y fiestas de postín viejunas que hizo furor en los años sesenta. Nuestra querida Ana Vega Biscayenne ya nos lo contó hace unas Navidades en este artículo, con receta incluida. El reto de cocinar carne o pescado envueltos en una masa es que lo que esté dentro nos quede cocinado al punto y lo de fuera -el hojaldre en este caso-, no se nos queme. Cuando cocinamos solomillo Wellington al estilo Wellington deberemos cocinar ligeramente la carne previamente, pero la ventaja de hacer un pescado como el salmón es que tiene más o menos el mismo tiempo de cocción que el hojaldre, con lo que es más sencillo de hacer.

Como ya sabemos que cada horno es un mundo, es fácil que el pescado se nos pase de cocción y nos quede seco; por eso la propuesta de combinarlo con unas espinacas a la crema, que ayudará a humedecer y dar jugosidad a un pescado si estuviera demasiado hecho. Por otro lado, es importante que, para que el hojaldre no se humedezca en exceso, dejemos que se evapore bien la nata cuando hagamos las espinacas para que nos quede una mezcla densa y consistente, pero aún con un punto cremoso.

Créeme si te digo que esta es una receta facilísima de hacer y que puedes dejarte preparada en la nevera una media hora antes de que lleguen tus invitados. En cuanto empecéis con los aperitivos, lo metes en el horno y cuando terminéis con el jamón y los langostinos está el segundo plato listo, pues no necesita más de 20 minutos de cocción. Con esta receta comen bien seis personas donde sirvamos el salmón con un acompañamiento, como una ensalada con algún toque ácido para romper la sensación grasa del salmón , y varios entrantes.

Ingredientes

Para 4-6 personas

  • ½ cebolla
  • 200 g de espinacas
  • Una pieza de salmón de unos 600 g sin piel (explica en la pescadería lo que quieres hacer para que te den la pieza que mejor te convenga)
  • 2 láminas de masa de hojaldre, muy frías
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 100 ml de nata 35%
  • Sal
  • Pimienta al gusto
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 huevo

Preparación

  1. Picar la cebolla y las espinacas.
  2. Calentar el aceite de oliva en una sartén grande y sofreír la cebolla con una pizca de sal. Cuando esté translúcida y ligeramente dorada incorporar las espinacas. Cocinar hasta que se hayan reducido de tamaño.
  3. Añadir la harina a las espinacas y cocinar 2-3 minutos. Incorporar la nata y cocinar unos minutos más a fuego medio hasta que ésta se reduzca y quede una mezcla densa. Apagar el fuego y reservar.
  4. Salpimentar la pieza de salmón por ambos lados. Extender la masa de hojaldre y colocar el salmón en el centro. Distribuir las espinacas a la crema por encima de forma que cubra casi todo el salmón dejando un centímetro más o menos del borde sin cubrir.
  5. Extender la otra lámina de masa de hojaldre y colocarla encima del salmón con espinacas. Con cuidado, ir presionando para que la masa cubra el salmón y tome la forma de este. Es importante que quede bien compactado, pero sin apretar demasiado para evitar que las espinacas a la crema se esparzan.
  6. Con ayuda de un cuchillo pequeño, recortar el excedente de masa a 1-2 centímetros del salmón, de forma que esa masa nos sirva para hacer las dobleces y cerrar el Wellington. Para ello, presionar suavemente con los dedos las dos masas y doblarlas sobre sí, formando un pequeño pellizco que selle y cierre el paquete de hojaldre.
  7. Dejar reposar en la nevera unos 10-15 minutos y precalentar el horno a 220ºC/200ºC con aire.
  8. Sacar el Wellington de la nevera y con un cuchillo pequeño y afilado practicar varios cortes en diagonal y en ambas direcciones, formando una especie de malla.
  9. Batir un huevo y usarlo para pintar la superficie del hojaldre con ayuda de un pincel de cocina.
  10. Hornear durante 10 minutos a 220ºC/200ºC con aire, luego bajar a 200ºC/180º con aire 10-12 minutos más (dependerá de lo gruesa que sea la pieza de salmón). Sacarlo del horno y comprobar si se ha hecho bien el salmón. Para ello, pinchar con un cuchillo la parte más gruesa (aprovechar uno de los cortes para no romper el Wellington). Hornear un par de minutos más si es necesario. Cuando esté hecho, sacar y servir de inmediato.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

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