Empezar con una crema siempre es empezar bien
Empezar con una crema siempre es empezar bien.

'Batch cooking' de febrero: cocina una tarde y come toda la semana

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¿Organizar el menú semanal te quita el sueño y de lunes a viernes no tienes tiempo? Aquí tienes un montón de ideas de platos sencillos y sabrosos para cuatro personas que se preparan en una sola tarde.

Solo quedan unas semanas para que vuelva a ser marzo, y la mayoría todavía estamos intentando procesar todo lo que ha sucedido desde el de 2020, ya que llevamos un año movidito. Entre pandemias, ERTE, cambios de presidente de EEUU -no todo va a ser malo-, borrascas y terremotos es no solo posible, sino también comprensible, que preparar la comida y la cena de la semana te coja con cierto hartazgo y cansancio vital. Si a pesar de eso no es nada que puedas saltarte, esperamos que estas ideas para cocinar una tarde y vivir de rentas el resto de la semana te sean de ayuda.

Todo lo que puede congelarse, descongelarse y quedar igual de bien -siempre en bolsas de congelación, de silicona o recipientes perfectamente cerrados- es mejor para comerlo a final de semana, como los calamares en salsa o la crema de verduras asadas: si tenemos sitio en el congelador, podemos duplicar las cantidades y tener ya una comida para la siguiente semana. El bonito encebollado también podría congelarse, pero hay que tener muchísimo cuidado con el recalentado para que no se seque; si no queréis comerlo los primeros días y no estáis seguros de poder calentarlo con delicadeza -o no os gusta demasiado el bonito, que hay gente para todo-, podéis cambiarlo por contramuslos de pollo

Preparando una misma base de sofrito para dos platos diferentes; en este caso a base de pak choy -se pueden usar espinacas si no lo tenemos a mano- con tofu y setas, que posteriormente convertiremos en una reconfortante sopa para cenar y un salteado con legumbres para la comida. También podríamos tomarlos a temperatura ambiente, a modo de ensalada asiática con una base de fideos de trigo y cacahuetes picados y sésamo por encima.

Seguimos sin incluir los desayunos, meriendas o picoteos en la organización semanal, ya que estos no necesariamente se cocinan. De nuevo recomendamos dejar algunos de los básicos —en cada casa son diferentes— preparados en una bandeja dentro de la nevera para no tener que pensar demasiado mientras todavía luchas por despertarte. Yogur, leche o bebida vegetal con copos de avena para tomar fría o caliente -tal cual o con un poco de chocolate 70% cacao rallado-, queso fresco o quark, manzanas, peras, mandarinas, naranjas, plátanos, kiwi o aguacate para comer en tostada o bocadillo. Otros básicos para llevar son botecitos o bolsitas con frutos secos y frutas deshidratadas, huevos cocidos -o una tortilla francesa hecha al momento en tres minutos- y algún untable con crudités, muy agradecidos en estas situaciones.

Cenas

  • Calamares en salsa de tomate picante + puré rústico de boniato, cebolla y zanahorias asados
  • Sopa de fideos de arroz con tofu, setas y pak choy con huevo cocido siete minutos
  • Crema de calabaza, zanahoria y cebolla asadas con pimentón, almendras y manzana + patatas rellenas de espinacas, queso de cabra y nueces
  • Bocadillo de bonito encebollado al vino y rúcula + untable de alubias con romesco
  • Berenjenas asadas con miso + arroz integral salteado con huevo y cebolleta

Comidas

  • Butifarras con tomatitos cherry y cebollitas en vinagre + puré rústico de boniato, cebolla y zanahorias asados
  • Crema de calabaza, zanahoria y cebolla asadas con pimentón + huevo cocido siete minutos + coliflor asada
  • Garbanzos salteados con tofu, setas y pak choy + berenjenas asadas con miso
  • Calamares en salsa de tomate picante + arroz integral salteado con huevo y cebolleta + untable de alubias con romesco
  • Bonito encebollado al vino con romero + patatas rellenas de espinacas, queso de cabra y nueces

Preparación

  1. Si compramos los calamares y el bonito congelados, descongelarlos en la nevera de un día para otro.
  2. Encender el horno a 180°C. Distribuir en dos bandejas los boniatos, las zanahorias, las patatas, la calabaza abierta por la mitad a lo largo, cinco cebollas, una cabeza de ajos, tres tomates y las berenjenas enteras. Si hay sitio, poner también una coliflor entera; si no esperar a retirar algo y añadirla en ese momento (tardará aproximadamente una hora en hacerse).
  3. Mientras se cocinan, cortar dos pepinos, cuatro zanahorias y un pimiento en palitos. Estas crudités en un tarro o bolsa de silicona bien cerrada aguantarán bien tres días en la nevera: en ese momento habrá que repetir el proceso con el resto para acompañar el untable de judías con romesco el resto de la semana.
  4. También mientras, pelar y cortar en rodajas seis cebollas, que pondremos a dorar en una cazuela con un poco de aceite y sal a fuego medio.
  5. Preparar en un recipiente o el vaso de la batidora americana las alubias cocidas, aceite, vinagre, las almendras y/o avellanas, un poco de pimentón o carne de ñora o pimiento choricero.
  6. Pasados unos 20 minutos desde que hemos puesto las verduras en el horno, dar la vuelta a las hortalizas y patatas para que se hagan por todas partes (sobre todo si el horno no reparte bien el calor). Las zanahorias, el ajo, el tomate y las patatas estarán unos 10 minutos después.
  7. Cuando podamos manipularlos sin quemarnos, quitar la piel a los tomates y la mitad de los dientes de ajo asados, añadirlos a las alubias y triturar hasta conseguir una crema fina. Probar, rectificar de sazón si es necesario y llevar a la nevera: el untable de alubias con romesco está listo.
  8. Coger tres cucharadas de la cebolla dorada y pasarlas a una sartén. Añadir las espinacas troceadas y dar vueltas durante unos minutos, hasta que pierdan volumen. Abrir las patatas por la mitad a lo largo y, con ayuda de una cuchara, sacar la mitad de su carne. Romperla bien y pasarla a la sartén con el resto del relleno; añadir la mitad del queso de cabra desmigado y las nueces; probar y rectificar de sazón. Volver a rellenar las patatas con la mezcla y rematar con el queso de cabra reservado. Cuando haya sitio, devolver las patatas al horno y cocinar hasta que estén doradas: las patatas rellenas de espinacas, queso de cabra y nueces están listas.
  9. Calentar ligeramente dos cucharadas generosas de miso con dos cucharadas de aceite suave, dos de azúcar o miel y vinagre suave al gusto. Cuando salgan del horno, abrir las berenjenas por la mitad a lo largo, aliñar en caliente por la parte interior y reservar: las berenjenas asadas con miso están listas.
  10. Cuando ya esté cocinado todo lo del horno, sacar la carne de las calabazas y ponerla en una olla con la mitad de las cebollas -peladas y troceadas- y la mitad de las zanahorias troceadas. Cubrir con 1,5 l de caldo de verdura o agua, un poco de sal, pimienta y pimentón y llevar a ebullición cinco minutos. Añadir 300 ml de leche evaporada, queso quark, yogur o yogur vegetal, triturar bien y reservar: servir con manzana ácida cortada en daditos, almendras picadas y más pimentón.
  11. Trocear la coliflor con cuidado para no quemarnos y aliñarla, aún caliente para que coja el sabor, con aceite, zumo y ralladura de limón, sal y pimienta (o los aderezos que más nos gusten).
  12. Mientras, cocer el arroz integral el tiempo que indique el fabricante, enfriar y reservar. Cuando vayamos a comerlo, saltear un minuto con cebolleta en rodajas con un poco de aceite, añadir el arroz y un poco de sal o soja y dar vueltas dos minutos, añadir dos huevos -para cada ración de cuatro- y saltear hasta que cuajen. Servir como acompañamiento con el plato deseado.
  13. Pasar un agua a la olla del arroz, llevar a ebullición y cocer los huevos -a temperatura ambiente, para que no exploten por choque térmico- siete minutos; enfriar y reservar en la nevera.
  14. Pelar y trocear en rodajas el resto de cebolla y boniatos asados, y también las zanahorias (en este caso, sin pelar). Añadir un poco de aceite o mantequilla, y algo de leche o agua, aliñar con tomillo y romero y aplastar con un tenedor o un aplasta patatas hasta conseguir una textura de puré rústico. Probar y rectificar de sazón si es necesario: el puré rústico de boniato, cebolla y zanahorias asados está listo.
  15. Separar ⅓ de la cebolla dorada restante a una cazuela y añadirle dos dientes de ajo picados y una lata de tomate troceado. Pasados cinco minutos, añadir 200 ml de vino blanco seco y cayena entera o en copos al gusto, y dejar que reduzca todo (hay que tener en cuenta que cuanto más tardemos en comerlos, más subirá la potencia de la cayena). Cuando el aceite empiece a separarse del tomate, añadir los calamares limpios y, depende del tamaño, troceados. Guisar todo unos 15 minutos: los calamares en salsa de tomate picante están listos.
  16. Poner en una sartén a fuego medio-alto el pak choy troceado con un chorrito de aceite, añadir un chorrito de agua y dejar que el vapor ablande un poco la verdura. Cuando haya evaporado, añadir el tofu y las setas shiitake o Portobello frescas y dorar todo. Añadir un chorrito de salsa de soja y, si se quiere, sésamo. Reservar la mitad para preparar la sopa: en el momento, llevar a ebullición 1,2 l de caldo de verdura o agua con un poco de miso y el sofrito, añadir los fideos de arroz y cocinar tres minutos, sazonar con soja y/o vinagre al gusto y servir. Dejar el resto del sofrito en la sartén, añadir los garbanzos y dar vueltas tres minutos.
  17. Añadir una rama de romero y 250 ml de vino blanco a la cebolla restante. Esperar a que reduzca, y añadir el bonito cortado en dados de unos dos centímetros y salpimentado. Retirar del fuego y dejar que se cocine con el calor residual; pasar a la nevera en cuanto deje de estar muy caliente. Un día lo tomaremos al plato y el otro en bocadillo, con un puñado de hojas de rúcula.
  18. En una cazuela, dorar cuatro butifarras troceadas con un poco de aceite y retirarlas. Añadir tres dientes de ajo troceados y 300 g de tomates cherry, dejar que se dore un poco y añadir albahaca al gusto, medio bote de cebollitas en vinagre -con vinagre de la conserva al gusto- y una cucharadita de azúcar. Cuando el jugo haya espesado, devolver las butifarras, dar vueltas un minuto y reservar. El resultado es un poco agridulce, si no nos va demasiado esa combinación añadir algunos tomates más y prescindir de las cebollitas.

La lista de la compra

Verdulería

1 calabaza violín de unos 800 g, 18 zanahorias, 11 cebollas, 8 patatas medianas, 400 g de espinacas frescas, 4 boniatos medianos, 4 berenjenas medianas, 10 setas shiitake o Portobello (o más, si son pequeñas), 4 pak choy, 3 tomates, 3 cabezas de ajos, 1 coliflor, 4 pepinos, 2 pimientos rojos, 2 manzanas ácidas para la crema, 2 limones, un manojo de cebolletas, una bolsa de rúcula (para el bocadillo), 300 g de tomates cherry (500 si no se usan cebollitas).

Pollería

12 huevos.

Carnicería

4 butifarras de ración (o 12 salchichas).

Pescadería

1 kg de calamares para estofar (o 1,2 k de calamares congelados), 1, 2 kg de bonito limpio de piel y espinas en dados (o 1,4 si es congelado).

Lácteos

150 g de queso de cabra (rulo); 300 ml de leche evaporada, queso quark, yogur o yogur vegetal (uno de los tres, para la crema), mantequilla (opcional, siempre se puede usar aceite).

Además

Un bloque de 500 g de tofu de dureza media, 800 g de alubias cocidas, 60 g de almendras, avellanas o una mezcla para el untable, 60 g de nueces para las patatas, pimentón, carne de ñora o pimiento choricero (una de las tres, para el romesco), aceite, sal, pimienta, pimentón, cayena,miso o soja, azúcar, 40 g de almendras para decorar la crema, 500 g de arroz integral, aromáticas al gusto (tomillo, romero, albahaca), 3 l de caldo de verduras, una botella de vino blanco, una lata grande grande de tomate troceado, sésamo (opcional), pan (para el bocadillo), un tarro de cebollitas en vinagre (opcional).

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