Tan ricas y tan sencillas
Tan ricas y tan sencillas.

Alcachofas rellenas de pan y ajo

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Una receta sencillísima para seguir celebrando la temporada de una de nuestras verduras favoritas, en la que puedes escoger el punto de acidez que más te guste añadiendo vinagre o solamente vino blanco.

¿Otra receta de alcachofas? Otra receta de alcachofas, sí; y las que quedan mientras aguante la temporada, que no escogimos nuestro logo por casualidad sino por auténtica devoción a la reina de las inflorescencias invernales. Como nosotros ya corremos el riesgo de repetirnos, hoy hemos robado vilmente la idea de Cristina Dachs, la madre de mi amiga, compañera de trabajo en El País Semanal y excelentísima fotógrafa Caterina Barjau.

Cristina, que también es una alcachofera de pro -por lo que merece que le nombremos Comidista honoraria- la sacó de un libro de cocina de monjas en italiano que ahora mismo no sabe muy bien ni de dónde salió ni dónde fue a parar, y su versión es ligeramente diferente de la que prepara Caterina, que le añade un poco de vinagre para un extra de alegría. ¿Con cuál hay que quedarse? Pues depende: si te gusta el punto ácido, ponles vinagre; si no, pues solo vino, aceite y agua. Si te gusta muy ácido, usa un vinagre potentorro, como el de Jerez o el de vino tinto; si prefieres un toque más sutil, el de manzana o vino blanco serán tus mejores amigos.

¿Quieres convertir estas alcachofas en un plato completo? Acompáñalas con algún cereal integral cocido -arroz, avena, trigo, o pseudocereales como la quinua-, alguna verdura cruda o vaporizada entre las que pueden estar las espinacas, zanahorias, judías verdes, rúcula o unos champiñones salteados y alguna proteína saludable como huevo, pescado azul o blanco, marisco o tofu,

Dificultad

La -poca- de pelar las alcachofas.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 8-12 alcachofas
  • Unos 100 g de pan duro
  • 3-6 dientes de ajo
  • Un puñado de hojas de perejil
  • 75 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 75 ml de agua
  • 50 ml de vinagre suave (de manzana o vino blanco, opcional)
  • 75 ml de vino blanco
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 limón (opcional, para que las alcachofas no se oscurezcan)

Preparación

  1. Exprimir el limón en un bol con agua, y dejar las dos mitades dentro. Sacar las hojas exteriores de las alcachofas, quitarles los tallos -reservar para otra preparación-, cortar la mitad superior de las hojas y ponerlas en el bol con agua y limón para que no se oscurezcan (si se quiere).
  2. Pelar y picar el ajo y parte del perejil -reservar un poco para emplatar, si se quiere-, trocear el pan con un cuchillo, salpimentar y mezclar bien.
  3. Abrir las alcachofas con los dedos y, si tienen pelillos, retirarlos con ayuda de una puntilla o una cucharilla. Ponerlas en una cazuela, apoyadas en la base, y salpimentar.
  4. Rellenar con la farsa de pan, ajo y perejil, añadir a la cazuela el agua y el aceite, un poco más de sal y pimienta y llevar a ebullición a fuego medio-bajo, tapado con una tapa que encaje bien. Cocinar durante unos 30-40 minutos.
  5. A la mitad de la cocción, añadir el vino blanco y, si se quiere, el vinagre.
  6. Cuando ya estén tiernas y con las puntas bien asadas, subir el fuego a medio y destapar para conseguir que la base quede un poco crujiente y la salsa se reduzca. Servir calientes, si se quiere con perejil picado por encima.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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