Haz rollitos de canela como si fueras de Suecia

Ricos en mantequilla y aromáticos gracias a la canela y el cardamomo, los 'kanelbullar' son una de las piezas de bollería de moda. La cocinera del restaurante Pappa Sven nos demuestra que son tirados de hacer en casa.

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No es difícil imaginar por qué los rollitos suecos tienen tanto éxito. Desprenden un irresistible aroma a canela, van serviditos de mantequilla, son ricos en leche y cuentan con un físico atractivo. Por si todo eso fuera poco, tienen el morbo de cambiar de textura según te los vas comiendo, desde el exterior más firme al centro tierno y orgásmico.

Sin embargo, lo más inesperado de los kanelbullar es su facilidad de elaboración. La masa es de primero de panadería, y el enrollado y cortado está al alcance del más zote. Lo hemos podido comprobar preparándolos con Nina Olsson, cocinera del restaurante sueco Pappa Sven de Barcelona, que también nos contó lo que significan estos bollos para sus compatriotas. Todo lo tienes en el vídeo de arriba.

ROLLITOS SUECOS DE CANELA ('KANELBULLAR')

  • 900 g de harina
  • 500 ml de leche
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 140 g de azúcar
  • 50 g de levadura fresca
  • 2 cucharadas de cardamomo molido
  • 1 pizca de sal

Relleno

  • 150 g de mantequilla
  • 90 g de azúcar
  • 2 cucharadas de canela

Cobertura

  • 1 o 2 huevos batidos
  • Azúcar perlado
  • 50 ml de agua
  • 40 g de azúcar

Preparación

  1. Calentar la mantequilla de la masa y juntarla con la leche templada. Tiene que estar a unos 37 grados.
  2. Desmigar la levadura en un bol, verter la leche encima y mezclar bien.
  3. Añadir el cardamomo, la sal y el azúcar. Incorporar la harina poco a poco y mezclar bien hasta que se integren todos los ingredientes.
  4. Si se tiene un robot de repostería, amasar con el gancho unos 10-12 minutos a velocidad baja. Si no, enharinar ligeramente una superficie y amasar a mano hasta que quede lisa y suave, y no se peque en las manos.
  5. Poner la masa en un bol, tapar con un paño y dejar que fermente unos 30-40 minutos, o hasta que doble su tamaño.
  6. Mientras, mezclar los tres ingredientes del relleno. Preparar el almíbar de la cobertura calentando el agua, añadiendo el azúcar y removiendo hasta que se disuelva del todo. Reservar.
  7. Estirar la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo de unos 2 milímetros de grosor.
  8. Extender el relleno de mantequilla (que no debe estar frío) sobre todo el rectángulo.
  9. Enrollar la masa (ver vídeo) apretando un poco para que no se abra demasiado en el horneado.
  10. Cortar el rollo en trozos de unos 2 centímetros de grosor, e ir dejándolos en una bandeja de horno cubierta con papel de ídem. No ponerlos muy juntos porque aumentan de tamaño. Cubrir con un paño y dejar fermentar unos 30 minutos.
  11. Calentar el horno a 200 grados.
  12. Pintar los rollitos con huevo batido y espolvorear con azúcar perlado. Hornear unos 10-12 minutos o hasta que tengan un color dorado.
  13. Sacar del horno y pintar con almíbar. Se recomienda tomarlos con un vaso de leche fría.
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