Tarta de calabaza para celebrar Halloween

¿Nos hemos rendido ante una tradición invasora venida de Estados Unidos? Sí, porque cualquier excusa es buena para celebrar una fiesta y preparar una tarta de calabaza terroríficamente deliciosa.

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¿Tú también eres de esas personas quejosas que se lamentan de que una tradición anglosajona como Halloween se celebre cada vez más en España? Tenemos tres consejos para ti. Uno, llámale Todos los Santos, Día de Muertos, Samaín, castañada o como se diga en tu pueblo, que así pasa mejor. Dos, no lo celebres si no quieres, pero abandona tu papel de chapas / cenizo y deja que la gente se divierta como quiera. Tres, prepara la tarta del vídeo de hoy, que por muy halloweenfóbico que seas descubrirás lo maravillosos que son los postres con calabaza.

Nuestro pastelazo no pretende ser ni saludable, ni real food, ni nada que se le parezca, y no te lo vamos a vender como tal. Lleva harina integral, calabaza y aceite de oliva, pero también harina refinada y azúcar: es un dulce festivo para consumir sólo en ocasiones, como la noche de brujas. Lo que sí garantizamos es que queda jugosa como pocas, y que comiéndola te puedes autoengañar diciéndote que es verdura.

TARTA DE CALABAZA

Ingredientes

Para 8 personas

  • 300 g de calabaza rallada
  • 100 g de nueces pecanas picadas en grueso (y algunas más para decorar)
  • 120 ml de leche entera
  • 2 huevos grandes
  • 120 ml de aceite de oliva suave
  • 200 g de azúcar
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 120 g de harina de repostería
  • 120 g de harina integral
  • 1/2 cucharada de levadura química (tipo Royal)
  • 1/2 cucharada de canela molida
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de clavo molido
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla

Cobertura

  • 300 g de queso crema

  • 50 g de azúcar

  • La ralladura de ½ limón y un chorrito de zumo

Preparación

  1. Mezclar la leche con la cucharada de zumo de limón para obtener un buttermilk. Dejarlo reposar unos 15 minutos, hasta que la leche se corte.
  2. Calentar el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
  3. Preparar un molde circular con un papel de horno en la base y engrasar el borde con aceite.
  4. En un bol, mezclar bien la calabaza y el buttermilk.
  5. En otro bol, tamizar las harinas y mezclarlas con la levadura, el bicarbonato, la sal y las especias.
  6. En un tercer bol, con una batidora de varillas, batir los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla.
  7. Cuando la mezcla esté esponjosa y se haya blanqueado, añadir el aceite poco a poco y sin dejar de batir para que emulsione.
  8. Añadir una tercera parte de la harina con especias y mezclar con una espátula con movimientos suaves y envolventes.
  9. Cuando la harina esté bien incorporada, añadir la mitad de la calabaza con buttermilk y las nueces pecanas.
  10. Ir añadiendo de poco en poco el resto de harina y calabaza hasta obtener una masa homogénea, sin remover demasiado.
  11. Repartir la masa en dos moldes del mismo tamaño (unos 18-20 cm), y hornear durante 30-40 minutos o hasta que al clavar un palillo salga limpio.
  12. Mientras se hornea, preparar la cobertura. Batir el queso crema, el azúcar, el zumo de limón y la ralladura. Mantener en la nevera.
  13. Sacar los moldes del horno y dejar enfriar.
  14. Cuando los bizcochos estén a temperatura ambiente, cubrir el que haya quedado más plano con la mitad de la cobertura. Coloca el otro encima y cubrirlo con el resto de la cobertura. Decorar con chorradas de Halloween si se quiere.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

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