No te quedas con hambre, no
No te quedas con hambre, no.

Frijoles con arroz y huevo

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Una receta muy sencilla que se prepara en el Caribe, muchos lugares de América Latina y comunidades sefardíes, que podemos enriquecer con esos restos de otras preparaciones que amenazan con eternizarse en la nevera.

Esta es una receta que se prepara en muchos lugares de Latinoamérica, el Caribe y comunidades sefardíes, de la que hay chiquicientas versiones y que también tiene nombres variados: casamiento en El Salvador y Honduras, moros y cristianos en México o en Cuba, arroz e feijão en Portugal, arroz con porotos en Chile, gallo pinto en Costa Rica o calentao en Colombia. Se trata de un plato sencillo en esencia -pero que puedes adornar cuanto quieras- a base de proteína vegetal y grano que podemos preparar con los típicos restos de arroz cocido que no dan como para una ración por persona (y amenazan con eternizarse en la nevera) y coronar con un huevo frito o a la plancha. En cada lugar se adereza diferente y puedes prepararlo con tu especias o aromáticas favoritas: un toque de comino, pimentón, orégano e incluso curry indio les va de muerte.

Si vas a cocinar tú las alubias, no prepares solo las que vayas a usar en esta receta: haz por lo menos medio kilo y empléalas en salteados, untables vegetales, ensaladas o guisos exprés. Un ejemplo para esta última sugerencia: sacas unas cucharadas del aceite de una lata de calamares en aceite de oliva y doras cebolla, zanahoria y ajo picados. Añades las judías ya cocidas, un chorrito de agua, caldo o vino blanco, alguna aromática y los calamares de la lata y en cinco minutos de chup-chup tienes un platazo También puedes congelarlas en porciones una vez cocidas, y tanto en la nevera como en el microondas o directamente en un guiso quedarán perfectas.

También hay muchas maneras diferentes de presentarlos: aquí viene cada ingrediente por separado para mezclarlos en el mismo plato con la yema de huevo como amalgamante -la mejor salsa del mundo- y todo lo demás. También se pueden saltear juntas las alubias y el arroz; si se quiere, añadiendo un poco del caldo de cocción de la legumbre para que quede un poco meloso (aunque también cogerá un color un poco marronoso-grisáceo).

Además de la tríada básica de cereal-legumbre-huevo, podemos añadir muchas otras cosas: tostones de plátano macho -aquí te enseñamos cómo hacerlos-, aguacate, maíz, boniato cocido o asado, cebolla morada en vinagre o algún otro encurtido, cilantro o perejil, pollo desmigado, salsa de tomate o ragú. También puedes usarlo como base para el arroz a la cubana, estará más sabroso que solo con este cereal y estarás añadiendo una ración de legumbre a tu dieta diaria.

Dificultad

Si cueces tú los frijoles es un poco más lento. Si no, lo que tarda el arroz.

Ingredientes

Para 4 personas

  • Un vaso de arroz blanco crudo (o el doble ya cocido)
  • 4 dientes de ajo
  • 500 g de alubias o frijoles negros, ya cocidos
  • 1 cebolla
  • 4 u 8 huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Aromáticas o especias al gusto
  • Opcional: tostones de plátano macho, aguacate, maíz, boniato cocido o asado, cebolla morada en vinagre, cilantro o perejil, pollo desmigado…

Preparación

  1. Si no tenemos arroz cocido, prepararlo con la técnica del arroz graneado: lavar el arroz en un colador durante un par de minutos, para que suelte almidón. Pelar y laminar los dientes de ajo. Poner el aceite en un cacito a fuego medio y dorar los ajos durante un minuto y medio aproximadamente, removiendo para que no se quemen.
  2. Añadir el vaso de arroz y remover durante otro minuto, hasta que se ponga un poco transparente (nacarado). Añadir el agua y sal al gusto, remover, tapar -con una tapa que encaje- y subir el fuego al máximo. En cuanto hierva, bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar 16 minutos.
  3. Mientras, pelar y picar la cebolla y dorarla con un chorro de aceite. Un par deminutos después de la cebolla, añadir los dientes de ajo restantes picados.
  4. Cuando todo esté dorado añadir los frijoles, un poco de sal y especias o aromáticas al gusto; dar unas vueltas y dejar cocinar unos minutos para que la legumbre coja sabor.
  5. Pasados los 16 minutos, apagar el fuego, dejar reposar dos o tres minutos más, separar los granos con un tenedor y servir con los frijoles, un huevo frito y, si se quiere, tostones de plátano macho, aguacate, maíz, boniato cocido o asado, cebolla morada en vinagre, cilantro o perejil, pollo desmigado o alguna salsa con base de tomate.

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