Jugoso y nada dulzón
Jugoso y nada dulzón.

La receta fácil de bizcocho de limón que se puede convertir en tarta

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Un bizcocho húmedo y jugoso gracias al zumo de limón, que no resulta empalagoso para los paladares menos tolerantes con el dulce. Si lo haces en molde redondo, lo podrás transformar en tarta.

¿Qué ha sido de la fiebre bizcochera pandémica? ¿Sigue entre nosotros? Apuesto que algunos habrán colgado su delantal y habrán devuelto la batidora eléctrica a la esquina más oscura de la cocina, pero confío en que otros tantos no han perdido la pasión por cocinar y comer un buen bizcocho en casa.

Este de limón con semillas de amapola es denso, húmedo y no presenta ninguna dificultad en cuanto a su preparación. Recuerda de cierto modo al bizcocho de yogur de limón que toda casa española ha visto alguna vez en su cocina, pero con un sabor a limón mucho más intenso y húmedo, en gran parte gracias al añadido de zumo de limón posterior a la cocción del bizcocho. Puede sonar raro que el zumo se añada después del horneado y no en la propia mezcla, pero es perfecto para que el bizcocho quede jugoso y aromático.

Vamos con algunas variaciones que puedes hacerle a esta receta. En primer lugar, si no quieres que sea demasiado dulce, no le pongas el glaseado o haz uno más ligero (misma cantidad de zumo, mitad de azúcar). En segundo lugar, puedes combinar limón y naranja o limón y lima, tanto en zumo como en ralladura, u optar por emplear solo naranja o solo mandarina. Y en tercer lugar, si quieres convertir este bizcocho en una señora tarta, prepáralo en un molde redondo y rellénalo y cúbrelo con la cobertura indicada en esta receta.

Dificultad

De primero de bizcochos.

Ingredientes

Para el bizcocho (molde alargado de 24 cm)

  • 230 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 210 g de harina de trigo común
  • 200 g de azúcar
  • 3 huevos
  • La ralladura de 2 limones
  • El zumo de 2 limones
  • 1 ½ cucharadita de impulsor químico
  • ½ cucharadita de sal fina
  • 6 cucharadas de leche
  • 40 g de semillas de amapola

Para el glaseado

  • 150 g de azúcar glas
  • 4 cucharadas de zumo de limón
  • Una cucharadita de semillas de amapola

Preparación

  1. Calentar el horno a 180 ºC. Enmantecar y enharinar un molde alargado de 24 cm (se puede utilizar un molde de otro tamaño, teniendo en cuenta que variará el tiempo de cocción).

  2. En un bol batir el azúcar con la mantequilla a temperatura ambiente –es importante que esté en pomada, no derretida– con una batidora eléctrica. La mezcla debe aclararse y quedar algo esponjosa.

  3. Añadir la ralladura de limón y los huevos uno a uno. Batir para integrar todo bien.

  4. En otro bol mezclar la harina con el impulsor químico y la sal. Agregar la mezcla al bol anterior e integrar todo bien con una lengua con movimientos envolventes.

  5. Añadir la leche y las semillas de amapola e integrar bien, sin batir en exceso.

  6. Verter la mezcla en el molde y hornear entre 50 minutos y 1 hora. Para comprobar que está listo, pinchar con un palillo o cuchillo y comprobar si sale seco.

  7. Retirar el bizcocho del horno y pinchar con un palillo varias veces en distintos sitios. Verter sobre el bizcocho el zumo de limón (reservando cuatro cucharadas para el glaseado). Si quieres un bizcocho más seco, sáltate este paso.

  8. Desmoldar el bizcocho una vez esté frío. Mezclar el azúcar glas con el zumo de limón y verter por encima del bizcocho. Espolvorear con las semillas de amapola y un poco de ralladura de limón.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.

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