Coliflor anaranjada
Coliflor anaranjada.

Coliflor con naranja, almendras y miel

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Proponemos una salsa diferente que realzar el carácter dulce de esta verdura. Así en la próxima comida podrás demostrarle a algún escéptico de que la coliflor no sabe a gas.

Muchas recetas han demostrado ya que eso de que la coliflor huele y sabe a -ejem- gas no es ni siempre cierto ni una excusa válida para arrugar los morros y no comérsela. Lo del olor depende mucho del tipo de cocción que se le dé: el hervido excesivo, por ejemplo, no es lo más indicado. Al vapor, la coliflor se suaviza en cuanto a sabor y se enternece en cuanto a textura; salteada o asada, se realza su sabor y su color y se consigue un resultado más crujiente.

La coliflor pertenece a la familia de las brasicáceas, al igual que la col o el brócoli, y es la bonita inflorescencia de una variedad de la especie Brassica oleracea. Su temporada abarca desde noviembre a marzo y lo más común es ver coliflores blancas, pero también existen amarillas, verdes y moradas. En esta receta en particular la hemos cocinado combinando dos métodos: primero la escaldamos para ablandarla ligeramente y luego la pasamos por la sartén para dorarla con un poco de mantequilla y aceite.

La naranja, también en temporada, la miel y las almendras –también valdrían avellanas– ayudan a realzar el carácter dulce de la coliflor. A esta salsa ligera se le puede añadir un poquito de cayena para darle un toque picante, aunque es totalmente opcional. Este plato funciona bien como entrante o como acompañante de una carne o pescado blanco.

Dificultad

Para cerebros de coliflor.

Ingredientes

  • 1 coliflor mediana o grande
  • 1 naranja
  • 50 g de almendras (tostadas o sin tostar, con o sin piel)
  • 1 cucharada de miel
  • 10 g de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal fina
  • Pimienta negra recién molida
  • Un trocito de cayena (opcional)

Preparación

  1. Retirar la piel de media naranja intentando no coger la parte blanca. Con un cuchillo afilado cortar la piel en tiritas muy finas de uno o dos milímetros de espesor. Reservar.

  2. Llevar abundante agua con sal a ebullición en una olla. Cortar la base de la coliflor y retirar todas las hojas. Cortar los ramilletes, hervirlos durante cinco minutos y escurrir.

  3. Cortar los ramilletes en trozos (como si fuera filetes) de un centímetro y medio de espesor.

  4. Calentar a fuego fuerte una sartén grande con la mantequilla con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Dorar por ambos lados todos los trozos de coliflor y reservar.

  5. En la misma sartén añadir el zumo de la naranja, la piel en tiras, la miel, las almendras y la cayena (opcional). Salpimentar y cocer a fuego medio un par de minutos.

  6. Añadir los trozos de coliflor y cocer un par de minutos más. Servir caliente.

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