Qué bonita composición
Qué bonita composición.

Cinco macedonias de fruta que no son viejunas

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Con el verano llega la fruta y los 'jetapostres' que se reducen a pelarlas, cortarlas y mezclarlas en culinario matrimonio. Te proponemos cinco recetas diferentes con sus correspondientes variaciones.

Llámalo macedonia o llámalo ensalada de fruta: son la salvación del postre en verano (incluso el desayuno o la merienda). Son frescas, facilísimas de preparar y suelen gustar a todo el mundo. Sin embargo, me llama la atención que nunca se haya innovado demasiado en su formulación: nos limitamos a elegir las frutas que más nos gustan –aprovechando que el verano es la época de máximo esplendor frutal–, las cortamos y las ponemos en un bol con zumo, azúcar o almíbar y nos quedamos tan pichis. Pues bien, es hora de empezar a ponerle un poco de imaginación a este plato colorido agregándole otros elementos, y no por ello mucha más dificultad. Siropes, especias, hierbas, frutos secos, crumbles, etc. pueden darle otra dimensión: aquí van cinco ideas y sus correspondientes variaciones.

Frutas de verano con romero y limón

De la biblia culinaria La enciclopedia de los sabores de Niki Segnit aprendí que el romero se lleva de maravilla con las frutas de hueso como el melocotón o las ciruelas. Imagina un pollo asado con ciruelas y romero, funciona, ¿verdad? Pues en una receta dulce la combinación es buena también. Para esta macedonia, prepara un almíbar con partes iguales de azúcar y agua (200 g de cada uno, por ejemplo), una ramita de romero y una tira de piel de limón sin su parte blanca. Deja que burbujee cinco minutos a fuego bajo, luego tápalo y déjalo reposar hasta que se enfríe. Lava bien y corta en gajos o trozos las frutas que más te gusten: melocotones, nectarinas, albaricoques, ciruelas de cualquier color, paraguayos, plátanos y cerezas van bien en esta receta.

Coloca la fruta cortada en un bol y añádele el almíbar, mézclalo y déjalo reposar 30 minutos en la nevera. Puedes comerlo tal cual o hacer lo siguiente si quieres convertirlo en un postre un poco más contundente (para 4 personas): en un bol bate 150 g de nata -para montar- muy fría hasta que monte, añade unas gotitas de esencia de vainilla y 150 g de queso crema y bate un poco más hasta que esté integrado. Coloca la crema en la base de un plato, añade la fruta encima y un poco de ralladura de limón. Truco: si no quieres hacer el almíbar desde cero, puedes utilizar el de unos melocotones en almíbar e infusionarlo con el romero y el limón a fuego bajo durante unos minutos.

Aquí está el verano frutícola. JULIA LAICH

Chaat de fruta

No es el Messenger de las macedonias. Después de este chiste malo, prosigamos: “chaat”, explicado de manera ultra sencilla, es como se designa a los snacks en la India, así que un chaat de fruta vendría a ser un pica pica de fruta. Aparentemente existen muchas maneras de prepararlo, pero tiene que estar presente en todas ellas el chaat masala, una mezcla de especias que suele consistir en comino, cilantro en polvo, sal negra, amchoor (polvo de mango deshidratado) y chile en polvo.

Es raro dar con esta mezcla en España pero puedes prepararla en casa siguiendo esta Receta de Rechupete o sustituirla por la mezcla de especias que más te guste. Es interesante que tenga un punto picante y también un punto ácido –ya sabemos que ambas cosas le van bien a la fruta. Ya que lograr lo ácido con las especias que tenemos disponibles es algo más difícil, puedes simplemente añadir un par de cucharadas de zumo de limón a la receta. En cuanto a su preparación: lava y corta las frutas que más te gusten –por ejemplo, dos melocotones, un plátano, un puñado de cerezas, un mango y un puñado de arándanos– y colócalas en un bol. Añade unas hojas de menta picadas y dos cucharaditas de chaat masala o la mezcla elegida. Déjalo macerar durante 15 minutos y sirve.

Frutas, labneh y salsa de tahini

Si tienes yogur y sal, como bien explica nuestra editora Mònica Escudero, puedes hacer labneh en casa. Aunque va bien untado en pan o en recetas saladas, también podemos utilizarlo en postres. En esta macedonia, la fruta aporta el toque dulce, el labneh el punto lácteo y ácido, y la salsa de tahini el sabor a frutos secos. ¿Cómo prepararla? En un bol mezcla bien dos cucharadas de tahini con una cucharada de zumo de limón y media cucharada de miel. Por otro lado, lava y corta en gajos unos albaricoques, unos melocotones y unas ciruelas. Reparte la fruta en boles individuales, añade un poco de salsa por encima y termina con una cucharada o quenelle de labneh. Si quieres quedar más pro aún, puedes pasar la mitad de la fruta por la sartén para darle otros sabores y aromas, y añadir unos pistachos picados por encima para aportar textura y color.

Macedonia piña colada

Puedes preparar esta macedonia de piña colada en versión adulta añadiéndole ron o hacerla apta para todos los públicos obviándolo. Empieza colocando cinco o seis rodajas de piña limpias en un plato. Añádeles un chupito (30 ml) de ron y déjalas reposar 10 minutos. Transcurrido ese tiempo, dales la vuelta y déjalas 10 minutos más para que se embeban bien por los dos lados (sáltate este paso si la vas a hacer sin alcohol). Calienta una sartén antiadherente a fuego fuerte, añade una cucharadita de mantequilla y dora bien las rodajas de piña por ambos lados. Añade un poco más mantequilla si estás haciéndolo en tandas y fuese necesario.

Agrega el ron que hubiese podido quedar en el plato y apaga el fuego transcurridos un par de minutos. Reserva tres rodajas y coloca las demás en un vaso de batidora. Añade 100 g de coco rallado o 100 ml de leche de coco, 3 rodajas más de piña fresca y el líquido que haya quedado en la sartén. Tritura lo máximo posible y añade un chorrito de agua fría si tiene una textura muy densa (debería quedar como un batido). Pasa la mezcla por un colador chino o uno normal de malla fina y viértela en un plato a modo de base. Corta cinco o seis rodajas de piña fresca y las rodajas doradas en cuartos. Colócalas sobre la base líquida y añade unas cerezas cortadas por la mitad, unas hojitas de menta fresca y ralladura de lima. También puedes añadir coco fresco o deshidratado en lascas a esta receta.

Frutos rojos y chocolate blanco

El verano es tiempo de frutos rojos: frambuesas, fresas, moras y arándanos están en su máximo esplendor. A pesar de que no soy muy partidaria del chocolate blanco, considero que es un buen contrapunto para estas frutas ácidas. Pon en un bol la cantidad de estas frutas que quieras, añádeles una cucharada de azúcar, mezcla y déjalas reposar 15 minutos (la fruta perderá algo de agua). Sírvela en boles individuales y añádele encima una bola de helado de chocolate blanco de calidad. Puedes sustituir el helado por nata montada, ricotta o mascarpone y un poco de chocolate blanco rallado. También puedes añadirle un toque crujiente con un crumble –aquí tienes uno muy sencillo–, frutos secos picados o galleta machacada.

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