Cómo hacer ajoblanco y tres formas de usarlo

Su primo el gazpacho tiene más seguidores, pero puede que no le gane en elegancia. Hoy reivindicamos la sopa fría andaluza de almendras con una receta infalible y varias maneras de sacarle partido.

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Gazpacho, ajoblanco. Ajoblanco, gazpacho. Gazpacho, ajoblanco. ¿Recuerdas a la mítica señora que iba y volvía de Benalmádena a Torremolinos en la playa? Pues yo igual pero con estas dos sopas frías, a las que me entrego en cuerpo y alma cada verano como si hubiera nacido en el mismísimo centro de Andalucía.

Puede que el gazpacho sea más frescachón y popular, pero el ajoblanco tiene una elegancia única. La sencillez es su mayor virtud: unas almendras, ajo -poco, a pesar de que lo lleve en el nombre-, un poco de pan y el aliño habitual de aceite, vinagre y sal son suficientes para crear un platazo. ¿Que por qué le pongo una parte de almendras tostadas y el pan entero, con corteza? Pues porque añaden un extra de sabor interesante. En el vídeo de arriba te enseñamos a hacerlo, y además te damos tres ideas para usarlo.

AJOBLANCO

Ingredientes

Para 4 personas

  • 150 g de almendras crudas
  • 100 g de almendras tostadas sin piel
  • 75 g de pan
  • 1/2 diente de ajo
  • 3 cucharadas de vinagre de jerez
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Agua muy fría
  • Sal

Preparación

  1. Si se puede, poner las almendras crudas y tostadas a remojo el día anterior. No es imprescindible, pero se trituran mejor.
  2. Remojar el pan en agua fría.
  3. Poner en un vaso batidor las almendras con su agua si las hemos remojado, el pan escurrido, el ajo, el vinagre de Jerez y sal. Añadir unos 150 ml de agua fría o el doble si no hemos remojado las almendras.
  4. Triturar a fondo hasta que quede todo bien fino. Sin apagar la batidora, incorporar poco a poco el aceite. Añadir más agua fría hasta obtener el espesor deseado y batir (si se va a tomar bebido, más agua; si se va a tomar como crema con otros ingredientes, menos). Guardar en la nevera y dejar que se enfríe bien.

AJOBLANCO CON BOQUERONES MARINADOS

Poner lomos de boquerones limpios sobre una capa de sal y azúcar a partes iguales. Adezar con ralladura de limón, tomillo y pimienta, y cubrir con más sal y azúcar. Dejar reposar en nevera durante una hora, sacarlos de la sal, lavarlos, secarlos y conservarlos cubiertos de aceite de oliva. Servir los boquerones enteros o picados sobre el ajoblanco.

AJOBLANCO CON MEJILLONES AL OLOROSO

Cubrir una sartén con vino oloroso y ponerla a fuego medio. Cuando el vino empieze a hervir, poner los mejillones en la sartén, tapar y esperar a que se abran. Sacarlos del fuego, dejar que se templen y sacarlos de las conchas. Servir los mejillones sobre el ajoblanco.

AJOBLANCO CON FRUTAS

Servir el ajoblanco con bolas de melón, cerezas deshuesadas y/o trocitos de nectarina o paraguayo.

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