Las mejores freidoras de aire: guía para comprar el electrodoméstico de moda

Elegir un modelo concreto puede parecer difícil, salvo si lees este manual práctico con todo lo que hay que tener en cuenta. Y como extra, unas cuantas recomendaciones concretas de expertas en esta máquina.

  • Comentar
  • Imprimir
Comprar freidora aire
Alitas al aire.

Las freidoras sin aceite, freidoras de aire -o el modelo airfryer si te gusta usar todos los anglicismos que pululan por ahí- son el producto culinario estrella de los últimos años. Desde el punto de vista de alguien que confiesa no haberla usado en su vida, tienen un punto de secta en la que hay gente que parece estar dispuesta a dar su vida por el utensilio y prepara allí absolutamente todo lo que come. Por otro lado, están los que se niegan rotundamente a usarla porque creen que es exactamente lo mismo que un horno.

En El Comidista procuramos vivir con pocos dogmas culinarios y creemos que todo puede tener su cabida y su momento, si se usa bien. Ya te dimos algunas ideas sobre qué cocinar con ellas, y si ahora estás planteándote comprar una y te pierdes entre los mil modelos que ofrece el mercado, te proponemos algunas cualidades en las que deberías fijarte, ordenadas por importancia, mientras un selecto grupo de expertas en la materia nos cuenta cuál es su favorita.

El tamaño importa

Lo primero que hay que tener en cuenta es las especificidades físicas del modelo que queremos comprar. Esto vale tanto para la capacidad interior de la freidora como para el espacio del que disponemos y su relación entre ambos. Es decir, tenemos que contar cuántos somos en casa, qué tipo de cantidades manejamos frecuentemente y también cuántos centímetros de encimera tenemos. Así de simple.

“Tengo que reconocer que el tamaño es una de las cosas que más pereza me daba cuando era reticente a tener una”, explica Susana Pérez, más conocida como ‘Su’, creadora del blog Webos fritos. Pérez apunta que el tamaño que tiene por fuera no difiere mucho entre unos modelos y otros: hay que pensar que, mínimo nos ocupará entre los 30 y los 40 centímetros de altura, por otros tantos de anchura y unos 25 o 30 de profundidad. Las capacidades oscilan entre los 1,7 y los 6 litros y suelen tener dimensiones rectangulares, algunas con planta redonda u ovalada. Aunque hay excepciones.

“Yo destaco sobre todo la capacidad, porque el tema de la potencia se soluciona subiendo la temperatura y/o el tiempo”, añade María José Martinez, del blog Las recetas de MJ. La creadora de contenido Alba Fernández, @albitrips en Instagram, apunta a otro elemento relacionado con el tamaño: “El peso también es importante, ya que si no tienes mucho espacio y la vas sacando y guardando es mejor que sea más liviana”. Tus riñones seguro que lo agradecen. Cuando hablas de freidoras de aire con gente, la comparación con el horno salta sin preguntar: de toda la vida han existido hornos externos más pequeños, pero este tamaño estándar que han popularizado los modelos de airfryer parece ser la clave para explicar su boom (aparte de las toneladas de marketing en Tiktok, claro).

Y que tenga un buen encaje

De aquí viene la siguiente característica. “La confianza que te aporte una marca concreta es importante. También el tamaño o la forma puede ser determinante cuando la cocina en la que se va a usar va escasa de encimera. Y que el cestillo se extraiga con facilidad, porque al usarla vas a sacarlo y meterlo muy a menudo para comprobar el punto de cocción. Si no encaja bien, será muy engorroso usarla”, explica Marta Miranda, jefaza de Crockpotting.es y nuestra respetada Defensora del Cocinero.

Parece una tontería, pero esta es otra de las virtudes que ha hecho que la freidora de aire se haya popularizado, según varias de las encuestadas. Una cosa tan simple como el modo en el que manipulas el aparato (con un cesto en vez de una puerta) y cómo lo insertas o no, ha dado en la clave de la comodidad que parece ser que la gente estaba buscando, porque no es lo mismo tener el aparato a la altura de tus brazos y con muchas posibilidades de manejarlo, que en alto o abajo como suelen estar los hornos fijos.

Volviendo al espacio, quién sabe si al ocupar menos y tener una capacidad más adaptada a los alimentos no hará que en un futuro previsto de casas cada vez más pequeñas, caras e inaccesibles, las freidoras de aire sean un sustituto generalizado. “Yo soy muy de cocinar en horno y no me da pereza, pero reconozco que la freidora de aire aporta comodidad. La tienes encima de la encimera. Metes algo y sale rico”, explica Su. Otra cosa más: “Es importante que la cubeta tenga una buena capacidad acorde con tus necesidades y que tenga algunas funciones adicionales como recalentar o mantener caliente, que resultan muy útiles” añade Marta Miranda. Con esto te ahorras el microondas, por ejemplo.

Potencia pa tu carro

Es un poco el quid de la cuestión, y aquí lo que vas a tener que tener en cuenta es qué quieres hacer con tu freidora. Si tus sueños húmedos son las patatas fritas pero quieres evitar el chorreo de aceite, no necesitarás modelos de gran potencia. Pero si quieres asar todo tipo de cosas en sustitución (otra vez) del susodicho horno, pero ahorrando energía, entonces mira bien los vatios: solamente evitando el precalentado ya cambia la factura.

Mucho ojo si compras una de las más potentes. Las reglas de la cocina son las mismas: “Sé cauto con la potencia y el tiempo al cocinar el pescado. Es mejor que tengas que abrir varias veces y prolongar la cocción que dejarlo del tirón y conseguir un pescado secarrucio”, añade Su. No creas que por más potencia, podrás hacer más cantidad. “No llenes en exceso el cestillo porque las cosas se cocerán y tardarán la vida en cocinarse. Esto se aplica también para las patatas presuntamente fritas”, dice Miranda.

María José tiene una apreciación parecida: “Creo que la freidora de aire reseca bastante más que el horno los alimentos, pero conseguimos un buen resultado con poco esfuerzo y es ideal para cocinar pequeñas cantidades. Yo como buena friki de la cocina, tengo las dos opciones”. Con esto se zanja la disputa. Con todo, según apuntan, es probable que este rasgo no acabe siendo tan decisivo porque la mayoría de modelos oscilan entre los 1.200 w y los 1.800 w (aunque hay excepciones que pueden llegar a pasar los 2.000).

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Cecotec® (@cecotec)

Facilidad para limpiar

Es sin duda una de las cosas que más saltan a la vista. Electrodomésticos suele ser sinónimo de fregar y, por tanto, sobre todo si pretendes usarla mucho, es interesante buscar modelos que no se desmiembren en mil piececitas. Las consultadas coinciden en defender que las freidoras de aire no son especialmente engorrosas, por lo tanto, no hay peligro en elegir por otros criterios. “No me parece especialmente escandalosa, la parte de arriba a mí no se me ensucia muchísimo. La limpio con agua templada y un jabón anti grasa, después la dejo secar bien y ya está. No es un drama”, defiende Su. Miranda, a su vez, dice que sería incapaz de sacrificar potencia por poner este punto por delante de otros. Fernández da otra pista: “Si eliges un modelo que tenga opción de grill, normalmente ensucias menos la cubeta”.

Ahora sí, la lista

Teniendo en cuenta estas características, aquí están las freidoras de aire que nos proponen nuestras invitadas de lujo y los motivos de por qué las eligen. Su se decanta por Cosori. “He estado probando tres marcas diferentes y creo que es la más cómoda”, afirma. A lo que añade: “creo que tiene más durabilidad”. Da una de las razones que pueden ser la clave. Este producto está diseñado para usarse de manera fácil y ser accesible a todo el mundo y sobre todo, a gente que no tiene mucho tiempo o no es especialmente cocinitas. Por lo tanto el precio es una buena razón. “Hay marcas más baratas, pero la Cosori la compré con una oferta muy buena en un club de compras. Quería probar sin dejarme un riñón y ese detalle fue determinante”, explica con franqueza.

Marta Miranda elige Gourmia de 5,7 litros. “He escuchado hablar muy bien de la marca Cosori a personas de mi máxima confianza, pero yo solo tengo experiencia con la que uso a menudo, que me va fenomenal”, explica. Ella destaca que “con un uso adecuado la cubeta aguanta bien sin perder el revestimiento antiadherente, tiene una buena capacidad, adaptada a las raciones que necesito” y, añade, “se precalienta rápidamente”. Otra cosa interesante a la que alude y que puede servir como otro buen mini consejo para elegir: “Que tenga un panel fácil de interpretar”. Stop naves espaciales.

Alba Fernández recomienda Easy Fry & Grill Digital, de Moulinex. “El hecho de que tenga varios programas te ayuda a no tener que ir buscando qué temperatura y tiempo poner”, explica. Destaca que sus capacidades más modestas y potencia media hacen que gaste menos energía “y no se infrautilice la capacidad”, añade. “Todo esto hace que a día de hoy la priorice”.

María José explica que ha probado varias marcas y no encuentra grandes diferencias sustanciales. En su caso estaba buscando sobre todo cantidad, así que recomienda “la última que he adquirido, que es este modelo Cecofry Experience 6000 de la marca Cecotec; funciona bastante bien, además tiene más capacidad de lo normal”, explica. Cuenta que le va bien, especialmente para el verano y para sustituir platos fritos y asados.

Según la OCU hay tres freidoras de aire que empatan con 68 puntos -el máximo conseguido-; dos son de la misma marca que nos recomiendan desde Webos Fritos; Cossori, y la tercera es el modelo HD9200/90 de Philips, con un precio inferior a las anteriores. Como particularidades, una capacidad de 4,1 litros y circulación de aire en forma de "estrella de mar", que hace que los alimentos queden crujientes por fuera y tiernos por dentro.

  • Comentar
  • Imprimir

Comentar Normas

Lo más visto en El Comidista