Ocho bebidas no alcohólicas para gozar lo que queda de fiestas

Si eres abstemio o simplemente quieres darle un descanso a tu hígado en Navidad, te damos varias ideas con 0% de alcohol: desde una infusión con manzana y canela a un zumo de tomate casero o un café con leche de donut.

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Nadita de alcohol
Nadita de alcohol.

Estamos en ese punto de las navidades en el que puede que estés ya un poco cansado de tanta zamboba para el cuerpo pero no pares-sigue-sigue, que aún queda una semana. Es posible que quieras empezar el año cumpliendo el propósito de “comer de forma más saludable” (que sí, incluye también beber más sano). Tal vez desees reposar un poco tras tanto exceso pero sin privarte de beber cosas ricas y de poder ofrecerlas a tus invitados, o quizá seas parte de esa cantidad cada vez más creciente de personas que no bebe alcohol. Sea cual sea tu circunstancia, aquí traemos unas cuantas ideas de bebidas sin alcohol -frías y calientes, para tomar de buena mañana o de merendola- perfectas para continuar con el traqueteo navideño sin que tu hígado se resienta.

Pumpkin spice latte

Esto empieza con una situación muy típica de nuestros días: de pronto, tus redes sociales empiezan a bombardearte con publicidad de un producto que nunca has probado ni crees haber manifestado nunca el menor interés por probar, tanto que empiezas a obsesionarte con él y plantearte si realmente debe de ser tu próxima compra urgente. En mi caso, ha sido una mezcla de especias para preparar “tu propio pumpkin spice latte”, al estilo del de esafamosacadenadecafeterías (o sea, el café con leche y calabaza del S***b***s).

Hace años que no entro en ningún local de esafamosacadenadecafeterías ni he probado un pumpkin spice latte jamás, pero me dicen, me cuentan, que es delicioso y adictivo y, para más inri, siguiendo una diabólica y exitosa estrategia de marketing, solo se sirve durante un breve lapso de tiempo en otoño. Así, mucha gente adicta al preparado intenta emularlo en casa durante el resto del año con resultados desiguales. ¿Nuestra opinión? Pues que es una bebida muy rica, confortante y especiada, similar en el aroma un poco a un chai. Eso sí, ¿da el pego como sustituto al pumpkin spice latte de esafamosacadenadecafeterías? Recordemos que no lo hemos probado nunca, así que a nuestros lectores nos encomendamos.

*ta*b***s. RAQUEL PIÑEIRO

Ingredientes

Para una persona

  • 250 ml leche
  • 35 ml de café
  • 1 cucharadita de azúcar (o al gusto)
  • 15 g de puré de calabaza
  • Mezcla de especias
  • 2 clavos molidos
  • ½ cucharadita de polvo de jengibre (o jengibre rallado en su lugar)
  • ½ cucharadita de canela
  • ½ cucharadita de cardamomo

Para decorar

  • Nata montada
  • Canela

Preparación

1. Aquí la máxima dificultad estriba en conseguir el puré de calabaza. Nosotros hemos seguido la receta de Directo al paladar: consiste en asar en el horno a 200 grados una calabaza durante media hora, hasta que esté blanda, retirar y triturar la pulpa. Después, hay que poner un paño o lienzo sobre un colador, verter la pulpa de calabaza encima y dejar que escurra durante toda la noche. Si quieres ahorrarte este paso, puedes encontrar puré de calabaza industrial ya envasado en tiendas especializadas.

2. Calentar en un cazo la leche, el puré de calabaza, el azúcar y las especias. Remover hasta que empiece a hervir.

3. Añadir el café, colar para que no queden impurezas y servir. Puede decorarse con un poco de nata montada y canela o con la mezcla de especias.

Zumo de tomate casero

Bien sabemos que en España, tradicionalmente, solo había dos ocasiones en las que se consumía zumo de tomate: o bien a bordo de un avión o bien con una resaca de la muerte. Como para muchos las navidades incluyen ambas posibilidades, traemos la receta para hacer un zumo de tomate preparado en casa, sencillo y fresco, de estos que cuando los bebes notas cómo vuelve el colágeno a tu piel y las neuronas a tu cerebro. Lo hemos elaborado con un toque de bloody mary virgin, pero aquí todo es opcional menos el tomate.

Un buen zumito. RAQUEL PIÑEIRO

Ingredientes 

Para una persona

  • 3 tomates maduros (en invierno, raf bien maduros)
  • 1 rama de apio
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta
  • 1 pizca de salsa Worcestershire
  • Tabasco al gusto
  • Tajín
  • Zumo de limón para el borde del vaso

Preparación

1. Pelar los tomates escaldándolos unos segundos en agua hirviendo.

2. Trocear y triturar con una batidora.

3. Añadir sal, pimienta y tabasco y un chorrito de agua para rebajar el espesor.

4. Mojar el borde del vaso o copa donde se vaya a consumir la bebida con un poco de zumo de limón. A continuación, impregnarlo de tajín espolvoreado en un plato. Servirel zumo de tomate y añadir una rama de apio.

Té frío con miel, menta y limón

Se puede servir frío como una bebida informal, pero también caliente, en tacita.

Frío o caliente. RAQUEL PIÑEIRO

Ingredientes

Para una persona

  • 300 ml de agua
  • 1 cucharadita del té negro que se prefiera (hemos usado Earl grey)
  • 1 rama de menta y otra para decorar
  • Miel y limón a gusto

Preparación

1. Hervir el agua en un cazo.

2. Cuando hierva, apagar y echar el té y la menta. Respetar el tiempo recomendado de infusión.

3. Colar y dejar enfriar, con la menta incluida. Servir con miel y limón a gusto.

Infusión de manzana y canela

He aquí la infusión más pim, pam, fuera de todas las fiestas. Mínimo esfuerzo, máxima satisfacción, y como casi todas las bebidas de esta lista, personalizables con, por ejemplo, anís estrellado, jengibre o una tira de cáscara de naranja. Si cierras los ojos, incluso puede que te recuerde un poco al mulled wine y demás variantes típicas de la Europa fría.

Ingredientes

Para una persona

  • 1 manzana
  • ½ rama de canela
Canela en rama. RAQUEL PIÑEIRO

Preparación

1. Trocear la manzana en rodajas no muy finas.

2. Calentar 250 ml de agua en un cazo; cuando hierva, añadir la manzana y la canela. Que cuezan durante cinco minutos.

4. Apagar el fuego y dejar reposar otros cinco minutos. Servir caliente y endulzar a gusto, si se desea.

Café con leche de donut

¿Qué es “leche de donut”, me preguntas clavando en mi pupila tu pupila azul? Cedemos la palabra a Mònica Escudero, gestora suprema de esta web y mad doctor aficionada: “es una variación de la leche de cereales de Momofuku Milk Bar que se me ocurrió un día que tenía una merienda con amigos: pones un donut troceado en un táper con unos 350 ml de leche fría, lo dejas una hora en la nevera, lo cuelas apretando un poco para sacar todo el jugo al donut y ale, leche de donut”.

Sí, leche de donut. RAQUEL PIÑEIRO

Ingredientes

Para una persona

  • 350 ml de leche de donut
  • 35 ml de café

Para servir

  • Nata montada
  • Cacao en polvo

Preparación

  1. Preparar la leche de donut y añadir el café frío.

  2. Decorar con un poco de nata montada y cacao en polvo por encima.

(Hemos probado la versión caliente y también funciona. Y añadiremos que hemos probado también la versión guarrería suprema, que es echar esos restos de donut en la bebida porque desechar algo así es pecado, y sí, también funciona).

Agua de piña y jengibre

Esta receta probablemente sea lo más fácil que hagas estas navidades. No requiere mayor aparataje que un cuchillo y un poco de tiempo, porque no es un batido ni un zumo, sino un agua aromatizada que entra sin sentir y que te dará la sensación -espúrea pero satisfactoria- de estar “depurando” tu organismo tras tantos excesos.

Además, es una bebida de aprovechamiento, que se nutre de los restos de piña que aparezcan en tu casa, una fruta cuya demanda aumenta exponencialmente en estas fechas quizá por su fotogénico y vistoso aspecto. Para facilitarte más aún la vida, puedes utilizar la cáscara de piña que deseches de otros platos o un poquito de piña que te sobre.

Para el niño y para la niña. RAQUEL PIÑEIRO

Ingredientes

Para cuatro personas

  • La piel de media piña o 4 rodajas de piña
  • 1 punta de jengibre fresco, pelado y en rodajas

Preparación

  1. Meterlo todo en una jarra con 1,5 litros de agua, esperar unas diez horas y empezar a consumir.

Ponche de huevo

Bienvenidos a la bebida navideña del mundo anglosajón -y, por ende, de gran parte del planeta- por excelencia: el eggnog, el ponche de huevo. Como casi todas las recetas ancestrales, tenía la virtud de saciar y dar energía en una época en la que los trabajos físicos eran extenuantes y constantes. Para conseguir el efecto deseado, nada mejor que huevo, leche, azúcar y un buen chorrazo de una bebida alcohólica, que suele ser coñac, ron o bourbon. Como aquí estamos ciñéndonos a bebidas sin alcohol, preparamos la versión apta para menores, que al ser una elaboración tradicional, admite muchas recetas distintas, porque “en mi casa lo preparamos así”. Hemos optado por una versión sencilla y asequible (o sea, sin heavy cream entre sus ingredientes, esa piedra de toque de cada receta dulce americana); el sabor puede que te recuerde a unas natillas ligeras y, vamos a ver, ¿a quién no le gustan las natillas?

El vaso tiene el mismo color que las vajillas Duralex. RAQUEL PIÑEIRO

Ingredientes

Para una persona

  • 250 ml de leche
  • 1 huevo
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • ½ rama de canela
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 tira de cáscara de limón

Preparación

1 Calentar en un cazo la leche con la canela, la nuez moscada, la vainilla y el limón. Apagar cuando empiece a hervir.

2. Mientras, separar la yema y la clara de huevo. Reservar la clara.

3. Batir la yema de huevo con el azúcar hasta que adquiera una consistencia cremosa y pase del color naranja a amarillo pálido.

4. Para incorporar la yema a la leche caliente, echar primero un chorrito de la mezcla de leche y especias en la mezcla de yema y azúcar, sin dejar de remover. Añadir un poco más de leche, mezclar bien y ya entonces incorporar del todo.

5. Batir las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Cuando estén montadas, incorporar al resto de la preparación con cuidado.

6. Servir en un bol y enfriar en la nevera hasta que llegue el momento de consumirlo. Puede servirse con un chorro de nata por encima, decorarlo con una rama de canela o espolvorear un poco de canela y nuez moscada.

Chocolate especiado

De una receta tradicional de otros lares, pasamos a otra mucho más cercana. De acuerdo, puede que esta receta no sea lo más light con lo que atemperar la ingesta masiva de grasas, turrones y polvorones navideños, pero pocas cosas más deliciosas, invernales y de reconciliarse con la vida se nos ocurren que una taza de chocolate caliente en una fría tarde navideña. Esta versión, con un giro un poco picante para potenciar su intensidad, asegura sosiego incluso en medio de las navidades más estresantes. Además, admite infinitas variaciones según tu creatividad: ¿Un poco de canela? ¿Jengibre? ¿Cardamomo? ¿Anís estrellado? Ande, ande, ande, la marimorena.

Ingredientes

Para una persona

  • 250 ml de leche
  • 75 gramos de chocolate en tableta para fundir
  • 1 cayena (guindilla)
  • 1 clavo
  • 1 pizca de sal

Preparación

1. Poner en un cazo la leche, las especias y el chocolate troceado.

2. Calentar sin dejar de remover hasta que el chocolate se funda completamente. La clave de todo chocolate a la taza es que sea “bien batido y poco hervido”, así que ya sabes.

3. Colar, servir y disfrutar.

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