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Seis cócteles de bares de prestigio que puedes preparar en casa para Navidad

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Tiramos de bares y bartenders de primera para reproducir durante las fiestas sus tragos más adaptables. Burbujas, ponches y sabores navideños para ser los mejores anfitriones esta Navidad.

El pavo en el horno, la lombarda aliñada, el turrón cortado. El vino, a saber qué traen… ¿y los cócteles? La coctelería también es del Señor y merece su espacio en el festejo de zambomba y espumillón. Aunque solo sea para pasar el trago familiar. Queda atreverse, convertirnos en bartenders caseros y salir airosos siempre que sea posible.

Ya que ejercemos de anfitriones -la conciencia del virus parece haberse diluido como un mal negroni y nos merecemos un guateque navideño-, tengamos claro que, igual que con el puchero, con las mezclas necesitamos orden y limpieza. También alguna cacharrería básica: un medidor (jigger) de doble cono (60 ml/30 ml) -aunque todos hemos tirado de vaso de chupito alguna vez-, una cuchara larga (barspoon) para remover, al menos un colador, un exprimidor (manual sirve), y un pelador de patatas o una navaja afilada para cortar finas láminas de piel de los cítricos.

Podemos prescindir hoy incluso de vaso mezclador -a las malas, el jarrón de la abuela-, pero no de coctelera: una decente de tres cuerpos, nunca la más barata del bazar de la esquina ni la que viene en los kits de aprendiz de mago. En cuanto al cristal, conviene estirarse porque sí es importante: aprovechamos el juego de copas de vino, pero hay que tener de cocktail o Martini, y también vasos cortos y anchos tipo Old Fashioned. Huid de las copas flautas de posguerra como de los programas especiales de las autonómicas.

Precavidos, atended al hielo como merece, la clave de vuestra fiesta es y será la temperatura. Lo suyo es vaciar al menos un cajón del congelador -no queremos pelotazos con sabor a gamba- y llenarlo con cargamento de gasolinera. Truco para hielo más limpio: cortar una esquina de esa bolsa, llenar de agua, enjuagar y guardar. No está de más lucirse con cubos o esferas de molde para algún trago concreto, pero no debemos racionar el frío a granel de la noche con el que cargar nuestro shaker y con el que rellenar nuestras jarras y poncheras.

De la mano de algunos profesionales de confianza, planteamos los siguientes cócteles, algunos en formato familiar para compartir más cómodamente, según fases de la celebración casera. Con ingredientes asequibles, destilados y licores que podemos encontrar en cualquier mueble bar, y preparaciones sencillas que no requieren estudios superiores ni maquinaria de laboratorio.

Jarra espumosa, de Bareto Olimpic y Candela Bravo

Una jarra espumosa en todo su esplendor. MIGUEL ÁNGEL PALOMO

Bajo la premisa de que las burbujas -o el champán, más bien- visten con todo, traemos esta opción de apariencia básica pero socorrida para compartir sin complicarse. Un cóctel perfecto también para el momento canapé, tal y como el trío barcelonés de Bareto (Antonio Naranjo, Edir Malpartida y Adal Márquez) lo ha concebido hasta convertirlo en uno de sus distintivos: el jarreo.

“Se ha denigrado mucho este formato de cóctel”, aclara Antonio. Hacen de su jarra espumosa algo apetecible y fino: “Recuperamos las sangrías de toda la vida pero con calidad”, nos explica Adal. “Cuando en España es su bandera, el Spanish Cobbler, el cóctel original español. Que la sangría sea algo divertido y con buenos productos, una jarra en torno a la que reunirse con los amigos”.

Ingredientes

Jarra espumosa rosada

  • 1 mandarina y 12 uvas rojas
  • 100 ml de sirope simple
  • 100 ml de zumo de limón
  • 200 ml de vodka
  • 400 ml de vino rosado
  • 200 ml de cava
  • 15 hojas de menta

Jarra espumosa blanca

  • 1 manzana verde y 12 uvas blancas
  • 100 ml de sirope simple
  • 100 ml de zumo de limón
  • 200 ml de vodka
  • 400 ml de vino blanco (verdejo)
  • 200 ml de cava
  • 15 hojas de menta

Preparación

  • Macerar la fruta con el azúcar y el destilado de la jarra escogida durante 48 horas en la nevera.
  • Verter en una jarra con hielo, añadir el resto de ingredientes -terminando con el cava- y servir.

Ponche (de huevo) navideño, de Bless Lively Lounge

Seguimos con el cóctel de gran formato, ya más tradicional imposible siendo además tirado de replicar. El equipo de Libé Unique Cocktails diseña la carta del bar del hotel Bless Madrid para promover un hedonismo actual pero que recuerda algo al lujo de la hotelería clásica, y el ponche de huevo más yanqui no podía faltar. El bartender Miguel Ángel Jiménez, fundador de Libé, lo cuenta mejor: “Lo típico de las pelis de Estados Unidos, que con la tontería se ponen finos, no es muy común en las fiestas navideñas de España, pero funciona bien porque es algo cremoso y con notas a frutas pasas y especiadas. También a frutos secos si usas algún ron guatemalteco o más dulce. Se puede servir tanto frío como caliente”.

Ingredientes

Para 1 litro (unas 7-8 unidades en copa de 130 ml)

  • 160 ml de yema de huevo
  • 260 ml de leche de almendra
  • 160 ml de nata líquida
  • 260 ml de ron
  • 120 ml de Pedro Ximénez
  • 85 g de azúcar moreno

Preparación

  • Mezclar todos los ingredientes en la batidora durante un minuto a velocidad media-alta.
  • Conservar en frío, no más de tres días.
  • Si se quiere servir caliente, calentar en un cazo a fuego medio sin llegar a hervir, decorar y listo.

Copa: la copa que Bless utiliza es de 130 ml. En casa encajaría con la temática una taza transparente para Irish Coffee o un vaso corto y ancho.

Decoración: canela en polvo o nuez moscada y, como acompañamiento, una galleta de jengibre, pan de especias o de higos.

Ingenue Punch, de Punch Room

Marchando un Ingenue Punch. MIGUEL ÁNGEL PALOMO

Llegamos al punto álgido de la fiesta: cuando tiramos de ponchera. Como igual vuestro ajuar no da para tanto menaje memorable, habrá que improvisar con una ensaladera gigante (o, ya puestos, la pecera). La versión suntuosa podemos encontrarla en Punch Room, el espacio que los hoteles Edition -Madrid y Barcelona- dedican a este elixir de la protococtelería. “El ponche es el formato ideal para compartir, por tanto, es perfecto para estas fiestas”, nos escribe Simone Ruta desde The Madrid Edition, donde exploran sus posibilidades futuras con nuevos ingredientes y técnicas modernas. Popularizados en la Inglaterra del siglo XVII, tras nacer en India, los ponches fueron durante tres siglos la bebida mezclada propia de las colonias, siempre compuesta por destilado, cítricos, especias, agua o té, y azúcar. “Proponemos nuestro Ingenue Punch, una receta relativamente sencilla y fácil de reproducir en casa”.

Ingredientes

Para 1 litro (unas seis bebidas)

  • 240 ml de ron oscuro
  • 120 ml de whisky mezclado (a base de malta y centeno)
  • 30 ml de Pedro Ximénez
  • 30 ml de licor de saúco
  • 150 ml zumo de limón
  • 90 ml zumo de naranja
  • 120 ml sirope simple (receta más arriba)
  • 300 ml té negro English Breakfast (para el tiempo de infusión, seguir las indicaciones de la marca).

Preparación

  1. Mezclar todos los ingredientes en la ponchera, o recipiente similar, directamente con hielos (en bloque o lo más grandes y congelados posibles) para empezar la dilución.
  2. Servir en vasos con hielo.

Decoración: rodajas de naranja y limón.

French 75, de The Dash

Un French 75 listo para la deglución. MIGUEL ÁNGEL PALOMO

Nos metemos en harina festiva sin salir del madrileño barrio de Olavide. He aquí una debilidad personal, tal y como este cóctel histórico es ejecutado por Rubén de Gracia en su coctelería chamberilera The Dash. De barrio, sí, pero con clase. Más burbujas y finura chic en una copa de bienvenida con la que incluso podrás epatar a tu cuñado si le hablas de la Prohibición y la Primera Guerra Mundial con la que se asocia (da igual, no comprobará la patraña que le sueltes).

Este chispazo de sofisticación afrancesada que combina destilado más champán puede convertirse en French 55 si desempolvas el mueble bar familiar para sustituir la ginebra por coñac -o en Airmail, con ron-, como recomienda Rubén: “Una vez mezclado, el coñac no se diferencia de un ron o un whisky. Para mí es un trago muy elegante porque es muy sencillo, en esencia un Tom Collins con cava, y aun así tiene carácter, es muy equilibrado y quedas como un rey si lo haces en casa”.

Ingredientes

Para una bebida

  • 60 ml gin/coñac (date el capricho de un VSOP, mezcla de coñacs envejecida por lo menos cuatro años)/brandy (Gran Solera)
  • 30 ml zumo de limón
  • 15 ml de sirope simple: partes iguales de azúcar y agua, calentar el agua, echar el azúcar y mover hasta que se disuelva del todo
  • Top de cava o champán (casi mejor, por favor)

Preparación

  1. Agitar todo salvo el cava, servir y rematar con éste.

Copa: coupette/cóctel/flauta (no es mi opción).

Decoración: twist -tira de limón larga y fina, sin la parte blanca y enrollada- de limón.

Daiquiri Crocus, de Glass by Sips

Así es el Daikiri Crocus de Glass by Sips. MIGUEL ÁNGEL PALOMO

Ninguna fiesta sin un cóctel sour, y ningún cóctel más festivo que un daiquiri. En realidad, es la evolución del punch a trago corto. Parece elemental, pero cuidado porque encierra una complejidad que desnuda los errores y encima con el Crocus lo liamos todo un poco más. El tercer bar de hotel del combo es la embajada del exitoso Sips, que Marc Álvarez y Simone Caporale se han llevado desde Barcelona al Urban de Madrid. Este daiquiri es novedad y vale de postre. “Tenemos la base cítrico-ácida del daiquiri tradicional”, nos explica Marc, “y añadimos dos ingredientes típicos de la Navidad en Cataluña, como la piña y el azafrán con el almíbar y el triple seco. Es llevar esa mezcla tropical y especiada al mundo líquido. Y si sabes hacer un guiso sabes hacer un sirope”.

Ingredientes

Para una bebida

  • 50 ml de ron Havana 3
  • 5 ml de triple sec
  • 25 ml de lima recién exprimida
  • 25 ml de zumo de piña (preferiblemente en licuadora tipo slow juicer)
  • 10 ml de sirope de azafrán (dejar hervir un buen rato para que coja sabor 0,2 gramos de azafrán en 250 g de azúcar bien disuelto y 250 gramos de agua). Dejar enfriar, guardar en una botella y a la nevera.

Preparación

  1. Poner todos los ingredientes en la coctelera, agitar bien, y colar doble para evitar los cristales de hielo.

Copa: coupette o de cóctel.

Decoración: ralladura de naranja.

Spritz, del Bar Trafalgar

El Spritz 'sui generis' de Trafalgar Bar. MIGUEL ÁNGEL PALOMO

Ya que nos encargamos de todo, este cóctel ligero es para disfrutar en la intimidad de la cocina mientras hacemos la mise in place del resto. Podría ser cualquier cosa con jerez (un Bamboo, un Adonis, un aperitivo con Dubonnet), pero nos decantamos por dignificar un spritz que mejore la fórmula rutinaria de amargo-dulzón-aguado. A pesar de su connotación veraniega, la bartender Kat Eyzaguirre hace que este tuneo triunfe todo el año en el bar Trafalgar (Madrid): “Es una buena variante del Aperol Spritz. El Cynar es conocido solo por los aficionados pero a todo el mundo le gusta su sabor amargo herbáceo y aquí le da un puntazo. Además, el cordial lo equilibra y le da un toque afrutado y fresco”. La primera excusa para meter burbujas a casi todo.

Ingredientes

Para una bebida

  • 35 ml de cordial de pomelo y jengibre: envasar al vacío la cáscara de 5 pomelos con 500 g de azúcar (vale también con 5 naranjas o limones y la mitad de azúcar), dejar macerar, pasar a una olla con 750 ml de agua hirviendo y 20 gr de ácido cítrico (se vende en botes, pero se puede sustituir por limón exprimido en el momento), 7,5 gr de sal y 60 gr de esencia de jengibre (pelar, rallar y estrujar con la mano).
  • 50 ml de Cynar
  • 25 ml de cava (siempre brut)/champán

Preparación

  1. Servir en una copa de vino con un hielo en cubo y mezclar (método directo).

Decoración: piel o rodaja de naranja.

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