¿Escriben chefs y famosos sus libros de cocina?

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¿Escriben chefs y famosos sus libros de cocina?
La insoportablemente perfecta Gwyneth Paltrow..

¿Escriben los cocineros famosos sus libros de cocina? ¿O se los hacen otros? La cuestión es noticia después de que el New York Times publicara la semana pasada un reportaje titulado I was a ghost writer, en la que una escritora fantasma -así se llama en inglés lo que aquí se conoce como negro- contaba su experiencia personal como redactora de recetarios. Julia Moskin aseguraba que la mayoría de los chefs mediáticos, como Jamie Oliver o Martha Stewart, no escriben ni sus libros ni sus recetas publicadas en revistas y webs, sino que cuentan con "un ejército de escritores fantasma que se los hacen". Unas veces estos escritores aparecen acreditados en los libros, incluso en sus portadas, pero según Moskin, casi siempre se oculta su trabajo.

El asunto ha adquirido mayor trascendencia mediática porque en el artículo se decía que la actriz Gwyneth Palltrow también tiró de un negro -una escritora llamada Julia Turshen- para su primer libro de cocina, My father's daughter, con la que repite en el que está preparando. A pesar de que la periodista se refería al trabajo como una "colaboración", a Palltrow no le gustó demasiado aparecer en el artículo, y aclaró las cosas vía Twitter: "Me encanta la sección de comida del New York Times, pero debería contrastar lo que dice esta semana. No hubo escritura fantasma en mi libro, escribí cada palabra yo misma".

No creo que haya nada de malo en que los cocineros o las celebrities reciban la ayuda de escritores o especialistas para sus libros, siempre que no haya engaño. Es decir, que el trabajo de estas personas se reconozca en la publicación. También es importante que la colaboración se pague decentemente, cosa que no ocurre con frecuencia en Estados Unidos: según el artículo, la mayoría de los ghost writers reciben remuneraciones muy bajas y no cobran nada en concepto de derechos, por lo que no suelen durar mucho en la profesión. "Si el libro tiene éxito, ver que otra persona se lleva el crédito de tu trabajo es desmoralizador. Y si no, que suele ser lo más normal, es agotador repetir el rol de musa, relaciones públicas e intérprete [del chef]".

En España, casi todos los grandes cocineros tiran de archivo para elaborar sus libros. Karlos Arguiñano, por ejemplo, cuenta con un equipo de documentación que va registrando todas las recetas que aparecen en su programa de televisión. Según me cuentan en su editorial, Bainet, él idea y selecciona las recetas, personas de su equipo se encargan de pasarlas al papel, y finalmente el cocinero da su visto bueno final. De igual forma trabajan otros chefs de la casa como Eva Arguiñano o Bruno Oteiza.

El caso de Juan Mari Arzak es un poco distinto, porque sus libros no suelen ser puros recetarios, sino que incluyen otros contenidos como análisis históricos o bibliográficos. Para la redacción de los mismos, el donostiarra se apoya en el crítico Mikel Corcuera, con el que lleva años trabajando. Su presencia, según Bainet, siempre está acreditada. Lo mismo ocurre con el chef andaluz Dani García y el cronista gastronómico Fernando Huidobro, que firmaron juntos Cocina contradición. "Tengo claro que soy cocinero y lo que hago es hacer recetas. Fernando escribe los textos", afirma el chef andaluz.

Martín Berasategui cuenta con un enorme banco de recetas propias "clasificadas y probadas", asegura Nagore Azurmendi desde la empresa del chef Gourmandia Gastronomía. "Él las selecciona, pero no está corrigiendo los textos porque ni puede ni tiene tiempo. Pero lo supervisa todo hasta el último detalle y, por supuesto, escribe la introducción".

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¿Y qué pasa con los libros de famosos que no son cocineros? Supongo que estaréis en un sinvivir por saber si Rosa Benito escribió de verdad Plato & Placer, pero siento comunicaros que no he podido conseguir dicha información. Sí he hablado con Juan Echanove sobre el libro Un país para comérselo, y me ha contado que Imanol Arias y él apenas escribieron los prólogos del libro, pero no las recetas ni muchos otros textos. "Controlamos la edición, pero el libro es simplemente una recopilación del contenido del programa de televisión". Echanove sí escribió de principio a fin su Curso de cocina para novatos, aunque al plantear el proyecto la editorial le dio la opción de que se lo escribieran otros.

El bloguero gastronómico Jorge Guitián ejerció de escritor fantasma en el libro de cocina de Manolita y Marcelino de Amar en tiempos revueltos. Según Guitián, los actores que interpretan a los personajes en la serie tuvieron la idea del recetario, y se pusieron en contacto con el cocinero gallego Xosé Cannas para que les ayudase a dar forma actualizada a una serie de recetas que ellos habían seleccionado y buscar algunas más.

Como los platos tenían que estar dentro del contexto histórico de la serie (los años cuarenta y cincuenta), necesitaban el asesoramiento de un historiador con algún conocimiento en temas de gastronomía "para no meter la pata", por ejemplo poniendo productos que no estuvieran disponibles en la época. "Así que a través de Xosé llegaron a mí. La fórmula parecía interesante: cocina tradicional, un cocinero de prestigio asesorando en la elaboración de las recetas y la posibilidad de aportar algunos datos sobre cultura gastronómica, así que me apunté sin dudarlo".

El trabajo de Guitián fue remunerado "dignamente" y acreditado tanto en la solapa del libro como en el prólogo y en los agradecimientos del mismo. "Si hablamos de negro tal como suele entenderse el término, es decir, alguien que escribe en tu lugar para que tú firmes, no solo me parece reprobable, sino que creo que es una práctica que debe denunciarse", opina. "Pero que exista la figura del escritor que asesora, que revisa, que aporta contenidos adicionales, que hace el trabajo de ir a archivos, a hemeroteca, a hablar con la gente me parece no sólo bien sino que en muchos casos es imprescindible".

Jorge reivindica, y con razón, la figura del asesor en los libros de cocina. "Sinceramente, en algunos casos en los que ves que no ha existido se echa en falta. Pedir la colaboración de alguien que puede aportar más datos, más conocimiento o cualquier otro valor añadido me parece muy interesante. Y, por otro lado, me parece una señal de humildad y de ganas de hacer bien las cosas: si eres consciente de hasta donde llegas y dónde empiezan tus limitaciones, eres consciente de cuándo pedir ayuda puede mejorar el producto final".

¿Y qué predomina en España, los colaboradores acreditados o los negros? "No tengo datos concretos, aunque los primeros sí que abundan", cuenta Guitián. "Los otros me temo que también sean habituales aunque precisamente por su naturaleza son poco conocidos. No se trata de hacer sangre, pero cuando ves libros escritos por famosetes, deportistas o presentadores y no acreditan colaboraciones, tiendo a desconfiar. Seamos sinceros: algunos de ellos sabrán de cocina y, de esos, algunos pocos tendrán nociones de estilo, práctica y tiempo para meterse con un libro, ¿pero de verdad creemos que todos?".

Comentarios

A algunos les basta con aparecer sonriendo en la portada del libro, con eso cumplen.Lo malo no es que haya escritores fantasma, sindique en ocasiones hay también cocineros fantasma porque alguna de las recetas de esos libros que comentas si las intentas hacer no salen ni echándole imaginación porque siempre falta un paso o una técnica de cocción.Un S.O.S a los lectores del blog. me escapo este fin de semana con mi mujer a Roma, sin niños, me gustaría impresionarla. Alguna referencia fiable, divertida y no muy cara - soy funcionario en pleno recorte -. Gracie mile.El diletante.
Diletante, en Roma hay multitud de buenos sitios. A mi, me encanta el local, ambiente y trato de il Pompieri, comida judeo-romana, en un primer piso de un viejo palazzo. Estuve en noviembre, también con mi mujer, y siempre que voy a Roma me acerco. Saludos y envidia...
Has hablado de los libros y de los negros que puede haber detrás. No me gusta ser moralista, no vaya a ser que a mí me impongan alguna moral, pero creo que está claro: la vergüenza torera de cada uno es lo que le marcará que debe hacer. Lo que pensemos los demás es lo que les pondrá límites. Luego está el para qué te contrato y por cuánto. Igual a mí no me importaba ser negro de algún cocinero según que precio me pagaran.Ya digo que no quiero dar clases de moral. que a mí no me gusta recibir.En mo blog tengo suscritas dos iniciativas voluntarias, "Código cocina" y "Cocina honrada" que son una declaración de principios que respeto. Por eso cuando la receta es una idea de mi mujer (por ejemplo), lo digo, como sucedió con las tostas de ajo con setas aliñadas ( http://bit.ly/GzqOOj ) de ayer. Por cierto, no creo que sean tu plato favorito con tanto ajo.Gracias, Mikel.Carlos, de Vegetal... y tal.http://vegetalytal.blogspot.com
Excelente artículo, me ha encantado!!! Es cierto lo que dice el diletante, no hay nada que me de más rabia que elegir una receta y falte algún paso o ingrediente. El otro día me pasó con un libro de helados, me faltaban ingredientes :(Salu2. Paula
Me gusta el artículo, además del tema, del que trata, que creo que es muy interesante, creo que has dejado la puerta abierta a otro, cuando hablabas de Arguiñano y que registraba sus recetas, porque hay que ver quien se apunta como suyas qué recetas, como justificas tu, que esto es idea tuya y de nadie más y que se te ha ocurrido a ti.algo parecido pasa en el mundillo de los foros y los blogs de cocina, que a veces hay verdaderas guerras por poseer la autoría de ciertas recetas.http://www.recetariodesirena.com
Es cierto que losl libros de blogers como sue (web fritos), el cocinero fiel ó tu mismo no son vuestros?
El tema de los negros será siempre un misterio sin resolver. Y que en la integridad de cada uno de los que pone la cara en la portada dependerá. El tema de quién es autor de una receta, diría que es otra laguna que quedará siempre. La cocina es una elaboración que hacemos en cada casa y una receta no acaba siendo siempre igual. Difícil, muy difícil, querer mantener una autoría.
Magnífico artículo amigo. Me ha gustado mucho porque acostumbro a leer libros de cocina y valoro un buen libro bien explicado y bien pensado para los que no saben aún hacer la receta que en él vienen explicadas.
Hace años trabajé en un restaurante en Madrid asesorado por Martín Berasategui, en el que el susodicho apòrtaba las recetas de los platos de la carta. Os puedo asegurar que algunas de estas recetas están incluidas en los libros del susodicho Martín. Pues bien, las recetas de los libros no tienen nada que ver con las recetas "originales" que él mandaba por fax, o bien, las traía al restaurante. Es más, en algunas faltan ingredientes o detalles en la cocción.
Hola Mikel!Gracias por tu artículo tan periodístico, por molestarte en comprobar lo que pasa en España llamando a gente, hablando, contrastando. Estoy harta de ver posts en los que no hay contenido original, solo cortar y pegar. Respecto de los negros, asumir que te ayudan, para algunos, es una mancha pero a escribir decentemente se aprende, como a cocinar o a hacer casas. Parece que todos nacemos sabiendo pero no. Eso si, a la mayor parte de los insoportablemente perfectos les molesta compartir la gloria. No se cree nadie q Gwyneth se moleste en escribir sus libros.
Los cocineros mienten mucho. Una gran parte de los libros de cocina contienen recetas que algunas por dejadez al corregir y otras a propósito ,no están bien. Pero qué más da, no? si puedo vender mucho que no salga una receta es lo de menos. Os pongo el caso de un gran libro de pastelería con unas recetas y unas fotos alucinantes. Pues bien, el corrector cobró por un trabajo deplorable, dejaron pasar fallos increíbles de léxico, y las recetas no se pueden hacer si no vas a los cursos. Es absolutamente imposible. Pero en fín parece que así está montado este mundo.
El último personaje que interpreta Charlize Theron es precisamente de ghost writer ;) Desde que vi la película voy echando un ojo a las contraportadas de los libros que tengo para ver quién los ha escrito realmente...¿No es un poco penoso decir "mi libro" cuando lo han escrito otros? ¿pero qué concepto de escribir un libro es ese? Me parece correcta la figura de los colaboradores acreditados, ahí sí se les da crédito.Y ahora mi pregunta es (soy de las del don de la oportunidad, así que allá voy...): ¿Tú has escrito tu libro o sólo has dirigido la obra y has prestado la atención a todos los detalles? :o)
Muy interesante, Mikel, estás en todo,me encanta Bruno Oteiza y Robin Food, cuyo libro creo que ganó el premio al mejor libro gastronómico del año pasado y no dudo que lo escribió él pues le sobra sabiduría;la actriz de Shakespeare in love me cae bien pero no es perfecta, si no llevara el pelo teñido igual sí; para perfección, tu libro y tú, pottoki!
Yo he sido negra (no de un libro de gastronomía, sino de uno de danza). Estuvo relativamente bien pagado. No era la primera vez que me lo ofrecían porque es una práctica bastante habitual en el sector editorial. Lo lícito -aunque cutre- es acreditar en pequeño al escritor, que ejerce de "técnico de la comunicación" que canaliza los conocimientos de alguien, pero normalmente hablamos de famosos con mucho, mucho ego.
Yo también leí el artículo que citas al principio hace unos días.Yo te plantearía otra duda que tengo desde hace un tiempo, por si tienes tiempo y ganas para investigarla:¿por qué los libros de recetas en español maltratan de esta forma al lector? Vale que hay una producción en otros países que llega más que amortizada por las editoriales que compran los derechos al peso. ¿Pero de verdad es imposible ya no adaptar -de ahí lo de comprar a bulto recetas pensadas para centroeuropeos- sino siquiera que el traductor sepa que buttermilk no es leche de mantequilla, sino suero de leche? (por cierto, ¿alguien tiene idea de qué es leche de mantequilla?)Un conocido periódico -seguro que estás al tanto- está haciendo una promoción con libros de este nivelón.
Me parece inmoral y rastrero atribuirte el trabajo de los demás por otro lado la cocina es arte, las recetas cada uno las interpreta a su manera, lo verdaderamente importante es que, quien las haga consiga buenos resultados.En las recetas de mi blog siempre cito las fuentes cuando las tengo, aunque yo no haya hecho la receta igual. Me parece que sino traiciono el trabajo de los demás. En la receta de hoy, por ejemplo.http://elpucherodehelena.blogspot.com.es/2012/03/patatas-al-caldillo-o-tengo-algo-que.html
Tengo varios libros de cocina...varios de Jamie, Argui, Webos fritos, y mi ultima gran compra: Cocina Vegetariana...veo bien que existan múltiples figuras en el parto de un libro, pero es lamentable que el famosete de turno solo se dedique a poner la carita y poco más...esto es una enorme estafa.
Creo que habría que diferenciar entre libros de recetas y libros de cocina . En los primeros, se trata de una recopilación de recetas de un programa de televisión, mientras que los de cocina suelen incluir algo más. Por ejemplo, los libros de Jamie Oliver (si quieres alucinar con unas costillas, lee "Jamie in America") incluyen experiencias, opiniones, etcétera. En muchos casos, son libros escritos (físicamente) por un ghost writer pero transcribiendo el texto del autor. Otras veces, cuando son transcripciones de programas de televisión la base del texto suele ser del cocinero y de los guionistas del programa. Al final, poco importa quien ha tecleado el contenido del libro... lo importante es si las recetas son buenas, están bien explicadas y si aprendes algo de su lectura!
Buenos dias: Interesantisimo tema el que has "tocado" en éste articulo. Soy una lectora asidua, me gusta la lectura y tengo una buena biblioteca...por ende, desde hace unos años cada vez que voy a una libreria paso un buen rato viendo los libros de cocina y en "Mi cocina" real ya tengo una pequeña colección....pienso como algunas personas que han escrito su opinión ésta mañana, que una gran mayoría sólo aporta su "imagen" y su nombre, incluso no lo han cocinado....y es triste. ¿no es más fácil que digan: éstas son las recetas que me gustan....las ha escrito fulanito, las fotos el sr....tal, la ha cocinado...el chef X......y así sucesivamente? ¿por qué no dicen la verdad?No obstante me parece estupendo que acudan a profesionales, que les escriban, que les cocinen..pero que lo indiquen aunque sea en letritas para ver con lupa.No suelo comprar libros de cocina hechos por "famosetes"...igual cocinan divinamente....pero ante la duda.Sí reivindico lo que ha comentado Carlos de Vegetal y tal....el tema de los blogs. "Mi cocina" también está suscrita al "cógido de cocina honrada", pero ante todo hay que ser honrado con uno mismo cuando se tiene un blog.....siempre que hago una receta de un libro, de un blog, o que he "copiado" de alguna página de internet lo indico. Como cada mañana que visito tu blog he de felicitarte sobre todo hoy por un tema tan "peliagudo".Un cordial saludo
jejejej... el mundo esta lleno de "machacas" anónimos. ¡A la hoguera con los egoistas!
Como dice el refrán, una cosa es predicar y otra dar trigo... un cocinero, un arquitecto o un saltador de pertiga no alcanza la categoría de gurú hasta que no cumple con esas exigencias que los que formamos la sociedad "requerimos", esto es, que tenga un toque diferente (ya sea chic, baturro o excentrico), que apareaca en El Hormiguero o en Buenafuente y que escriba un libro, entre otras memeces... así las cosas no me extraña que muchos tiren de esbirros para que se ocupen de algunas de esas tareas o les asesoren en ellas, porque es matematicamente imposible que alguien sea capaz de hacer todo eso y encima hacerlo con brillantez. Un tipo puede ser un crack en los fogones pero un zopenco escribiendo... pobre, quedaría condenado al ostracismo.En estos tiempos de prisas y transversalidades no me extraña que la peña tire de un ejercito de colaboradores, porque como falles en alguna de las exigencias del guión... estás jodido.Buen día!!
Con permiso de Mikel, para Cantinerita porque en su blog no sé hacer comentarios. Las albóndigas de Amachu impresionantes. La receta sale de verdad no como las de los libros del meganegociante Berasategui.
No perdamos el oremus. Los (y las) cociner@s (no desprejuiceimos: hay muchísimos/as transexuales en el gremio) que yo conozco debido a su fama infinita, no pasarían un examen de ortografía castellana de 2º de Primaria. ¿A santo de qué tanto glorificarlos y tenerles por lo que no son? Con que guisen bien, sean limpios y no se pasen en los precios basta y sobra. Que viva el KH-7.
No me extraña,,esa practica ha existido siempre en muchas artes, tengo un amigo, algo mayor y en su día, en París, fue negro de un famoso pintor,,que se llevo todas las Glorias y la pasta porsupuesto!!! ayyyyy si los negros hablaran! Picasso saltaría de su tumba!
Ejemplo práctico: la mini enciclopedia de 10 tomos que oficialmente Karlos Arguiñano dirigió y coordinó junto a Jon Ander Egaña, y que editó Debate, la escribió enteramente Jon Ander Egaña. Otro ejemplo que a mí me repatea, es ver cómo vienen amigos de Madrid al restaurante de Arguiñano porque piensan que es de lo mejor de Gipuzkoa, pero se pierden por ejemplo el Mugaritz de Aduritz, u otros tan notables como el Urepel, Lanziego, etc. sólo porque sus cocineros maestros no aparecen en la tele. Cultura pop para gente light (y no tengo nada contra el bueno de Karlos, un tipo que comunica muy bien y es simpático y divertido como pocos).
Para amasar la pasta las manos han de estar en la masa y no en la pluma.
No es malo que otros escriban para el famoso y este sólo firme. Lo malo es que el famoso se crea que lo ha escrito y no sea humilde en esto. Al final más que éxito, descrédito por su ego y ganas de protagonismo. Qué de malo hay en decir que este libro es fruto del trabajo en equipo, del que soy su máximo responsable y por eso lo firmo; claro la humildad a veces no se tiene.Un saludo,Luis Antonio
A mí personalmente, mientras se acredite, no me parece mal. Entiendo que hay una mezcla entre difusión y marketing. Muchas veces son libros útiles pero que para ser más vendidos necesitan "la cara" de alguien más popular. Si se hace un trabajo en equipo y todo el mundo se lleva su parte, no me voy a llevar las manos a la cabeza
Buen artículo. Es importante saber quien escribe las recetas, pero más importante es quien las crea, las idea... El que las escriba debería salir, pero que lo importante es que el creador plasme lo que quiera transmitir, y no por ser cocinero tiene también que saber escribir. Cada uno con lo suyo, pero que valoren el trabajo del escritor. http://www.miscaprichosculinarios.blogspot.com
@IE Te doy toda la razón. En Zarautz (y Getaria) hay restaurantes donde se come bastante mejor que en Arguiñano (que sabido es que no lo lleva Karlos). Sin embargo salir en televisión tiene lo que tiene. Todos los días llegan a Zarautz varios autobuses cargados de turistas que se acercan en peregrinación hasta el santuario de San Karlos Arguiñano, para sacarse la foto junto a la placa del restaurante, y volver cinco minutos más tarde al autobús.
La industria editorial responde a lo que la población requiere. Al final es el consumidor el "culpable" al comprar libros por que aparezca un famosete, mas que si es alguien de prestigio o propuestas novedosas e interesantes. Contar con alguien experto en la materia pienso que es una muestra de responsabilidad y mas si es Jorge Guitian, es mas si algún día escribo mi libro de recetas , por que me haga inmensamente famosa, intentaré contar con el. Buen tema, me ha gustado..Abrazos a repartir
Cuánta razón en esta entrada! Hubo una época de mi vida en que los libros que me gustaban eran los de alta cocina (Berasategui, Arzak, Subijana, Arola, Ruscadella, Mey Hoffman, Brass, Michel Roux, etc). De todos ellos, he cocinado muy pocas cosas por el alto nivel de cocina y utensilios que se requieren, aunque hay platos para alucinar sobre todo en el libro de arroces de Quique Dacosta (bueno justo de éste hemos probado más platos). A lo que iba es que nunca mientras he hojeado estos platos había pensado que ellos mismos eran quienes los escribían, no puede ser! Son cocineros!!! Estas personas cuentan con un gran equipo detrás de ellos de fotógrafos, periodistas, etc. y su nivel de marketing es impresionante. Ahora bien, de los otros muchos libros de cocina que habitan en mi biblioteca, existe otro tipo de famosetes que no sé de dónde han sacado su fama, ni cómo logran mantenerla. Hace poco me compré un libro de Jamie Oliver (el 1ª en mi casa me hacía ilusión ya que en los blogs hablan tan bien de él) y cuando me senté a darle un vistazo me pareció el tongo más grande que me habían clavado en la vida. Ninguna de sus recetas tiene una coherencia con el tipo de cocina que da a conocer, los ingredientes no son típicos del país origen de las recetas...total un desastre! El de la señora Gwyneth Paltrow, ni hablar de él. He tenido la oportunidad de hojearlo y no tiene nada de interesante. En fin, que nos toman el pelo como quieren. De todos los libros que tengo me quedaba con 4 que nunca me han fallado, todos los demás al rastro! (haré una entrada biblioteca en mi blog)Por cierto, mi última adquisición ha sido El Comidista, una espinita que tenía, y bueno...pues bueno....relación calidad-precio te ries un rato, pero es una basura :P jajjajja. es broma Mikel. Quería decirte que me he reido mucho leyendo algunos trozos del libro. Ahora voy a poner en práctica todas las pestañitas que tengo marcadas =)besos Comidistas.
¡Buen tema! ¿Què haría el mundo editorial sin los "negros", lectores y demás colaboradores mal pagados y casi nunca reconocidos? Y, hablando de libros de cocina y gastronomía, lo peor de todo son las traducciones infumables, tanto en los ingredientes como en las descripciones de técnicas, y que no se haga una revisión seria de lo que se va a publicar. Me ahorro ejemplos para no alargarme...
Es como las colonias (Banderas, Rosario Flores, y demás) o las novelas (Ana Rosa es el más conocido pucherazo). Se explota el nombre para sacar pasta, ni más ni menos. Como esta gente tienen fans que les compran lo que sea pues ya tenemos el producto industrial para pueblerinos. Los de cocina, pues ya hemos leído que la mayoría sólo ponen el nombre y las recetas. Es comprensible que Arguiñano (muy simpático y lo que quieras pero no tiene pinta de escribir muy bien que se diga) lo delegue en su equipo. A mí eso me da igual, mientras se deje claro.
Mucho me temo que abundan los "negros" en cualquier sector. Lo de las colaboraciones me parece estupendo, lo otro no. Al César lo que es del César. Es una pena que algunos trabajadores estén tan maltratados que tengan que pasar por ahí: crear para que otro, que no tiene ni idea, se lucre y quede como dios. Y tú, en la sombra, tengas que aguantar ver cómo explotan tu trabajo sin ningún derecho. Una pena.
Tema controvertido.Personalmente compro un libro de cocina por las recetas, no por el cocinero o negro o quien sea que lo haya escrito. Me ha pasado tambien,que poniéndo en practica dichas recetas, no he tenido el éxito esperado, y el libro ha terminado en el trastero. Sin embargo todos conocémos a gente, que sin ser profesionales de la cocina, vamos, profesionales que se dediquen a ello, cocinan que se te saltan las lágrimas de puro placer. Yo conozco una mujer asi, y os aseguro que es conocida y venerada por todos los que hemos comido su comida. Si ella, tiene una libretita con sus recetas, algunas ya heredadas de su madre(que tambien cocinaba genial) y no deja que nadie se las mire, y te da las recetas muy por encima, creéis que chefs reconocidos no harán igual. Para mi la comida es el gran misterio, como es posible que con unos cuantos ingredientes, se llegue a la gloria o al infierno. Ah, y esos concuros de tortilla de patata, que con los mismos huevos,patatas y aceite, salen tortillas todas diferentes.
No sé por qué este artículo me recuerda uno semejante en The New York Times de la semana pasada, se llamaba "The ghost writer" y tenía la misma foto.
para IE ... no me vas a comparar el precio de comer en el restaurante de Karlos Arguiñano, a comer en Mugaritz ....
Gwyneth y Mario Batali menudo favor le hicieron a España con su programa On the Road Again. Si tenemos que pagar esa publicidad no tenemos dinero ni para empezar. Solo por eso ES perfecta, teñida o no.
Coincido con muchos de los comentarios de hoy, el marketing prima y parece que poner a un famos@ en tapa siempre vende... No lo veo mal, lo que me parece terrible es que no se acredite a quién hace el trabajo duro y ya ni hablar de lo que se paga por esas colaboraciones...www.losbonvivant.com
Yo creo que es un poco lo que hacía Ana Rosa Quintana...Hoy en el blog, entrevista a SandeeA de La Receta de la Felicidad... http://mavieenrose-almu.blogspot.com.es/Almu
Querido Come-de-todo, el artículo del New York Times está mencionado y enlazado en el primer párrafo del texto... Nunca viene mal leer antes de comentar ;-)
--fdez:Yo también le agradezco a Gwyneth la publicidad que nos hizo; mi comentario sobre su pelo era una frivolidad, sin más, la he visto tan guapa, delgada, buena actriz, siempre habla con mucho cariño de la familia española con la que estuvo en su juventud, pues claro que es perfecta, ya te digo, lo del pelo, una tontá, como tantas que digo al cabo del día...--Mikel,qué maja es tu sobri, la simpatía veo que viene de herencia familiar.
Yo creo que Mikel fue negro, era el que metía las canastas de Juanma. Pero nunca se lo acreditaron...Bueno, fuera bromas. Los cocineros mediáticos son puro marketing. Si no fuera por los "ghost writers" no publicarían un solo libro. No me importaría ser escritora "negra" si estuviera convenientemente acreditada y mejor remunerada, participando, cómo no, de los beneficios de la venta. Las recetas tendrían las tildes, puntos y comas en su sitio, y hasta cuestionaría al chef algunas incongruencias.
Hay una forma de hacer en la gran mayoría de los libros de cocina, en concreto aquellos que no están firmados por chefs o famosillos, que en mi opinión es mucho peor. Es una práctica generalizada que consiste en contratar a redactores, que para nada tienen que saber de lo que escriben, que sacan las recetas de bases de datos de pago, las adaptan al estilo editorial de quien les contrata y estos a su vez sacan las fotos otra vez de bases de datos. Es la razón por la que hay tantos libros en los que las recetas son impracticables y en muchas ocasiones ni si quiera la foto tiene que ver con el plato
Oye majo, que yo me escribo mis propios libros, hasta la última coma.
Suave como bizcocho: Muchas gracias por la confianza en mis capacidades. Ya sabes, cuando hagas tu libro de celebrity aquí me tienes para colaborar. En todo caso, si que me gustaría puntualizar una cosa: en los dos casos en los que he colaborado en libros con recetas, éstas son de cocineros, no mías. En el caso del libro de Amar en Tiempos Revueltos la selección de recetas la hicieron entre los promotores del libro y el cocinero Xosé Cannas. Yo me limité a documentarlas un poco y a redactar los textos que las acompañan. En el libro Rías Baixas: Territorio Gourmet, además de escribir los textos que firmo, me encargué de dar formato, unificar y documentar las recetas, pero estas fueron redactadas originalmente por cada uno de los 10 cocineros que participan en el proyecto. Me parece importante aclararlo porque, del mismo modo que no tenemos por qué exigirle a los cocineros que sean capaces de escribir un libro, me parece lícito dejar claro qué es lo que hace cada uno. Y lo mío, por el momento, no son las recetas.
Como se suele decir, cría fama y échate a dormir. Palltrow probablemente sabe de escribir tanto como de cocina, así que no es de extrañar que use un ghost writer para contar las recetas de su padre. El programa de TV que hace, o hacía, en compañía de Batali, "on the road again", en el cual se dedican a visitar regiones y platos típicos españoles, no le llega a la suela a "un país para comérselo". Y no es que me guste ser patriotero, pero qué otra cosa se puede esperar de alguien que pretende dar a conocer la gastronomía española sin gustarle el jamón serrano?
No me parece mal que haya "negros" escribiendo los libros de cocina, de hecho, lo hará mejor que el propio cocinero, ya que éste DEBERÁ aportar todas las ideas de las recetas, supervisando hasta el último detalle. Eso sí, se tiene que reconocer la labor del "ayudante", aunque todo el mérito se lo lleve el otro. Al margen de todo esto, y como se dice en otro comentario, no me compro un libro de cocina por quien lo haya escrito sino por su contenido gastronómico!.http://www.elsaberculinario.mujerwapa.com/
Habrá alguno no lo dudo, pero yo he tenido una conversación con uno que escribia para el libro de un cheff con estrellas Michelín y medio libro era de el ...salu2http://porlajeta.es/recetas-de-cocina.html
Un par de cosas.1) he sido "negro", aquí en mi país (Argentina), y es algo normal y corriente, y está en uno, en su capacidad de negociación, el obtener una retribución acorde al trabajo realizado. Recuerdo con cariño el primer libro que escribí para un rector de una universidad que quería tener "su" libro. El pago de ese libro -yo era bastante joven- alcanzó para comprarme (allá por 1993) mi primer equipo de audio con reproductor de CD. Todo un lujo en aquellos años para gente como yo...2) los libros de recetas -sean o no firmados por reputados cocineros- deben entenderse como faros, no como GPS. Indican, orientan, pero no señalan el camino absoluto del cual no hay que apartarse. Un buen libro de recetas más bagaje propio más sentido común = bastantes probabilidades de éxito en la comida.Felicitaciones como siempre, Mikel.Saludos desde Buenos Aires.
Pues no sabría decirte...
Un cuisinier noir peut-il avoir un nègre blanc?
Francamente nos importa un pito(Francemon on s'en beurre le pitufua....)
Me ha sorprendido ver al principio del artículo mencionar a Martha Stewart como una de las personas que dicen haber escrito todas las recetas, ya que soy seguidora suya desde hace tiempo y tanto en su web como en sus libros hace siempre mención a la gente que participa en sus recetas o que incluso las crea. He cogido uno de los libros que tengo (edición americana), y efectivamente la primera página enumera a la gente que no sólo ha colaborado y supervisado el libro, sino que ha creado muchas de las recetas, con nombres y apellidos.
Ostie ( juron du Quebec libre) il n'y a rien à écrire sur la platitude de cette Guinness(Traduccion wiki veraz pero erratica y francamente (francemon) vulgar : Ostias...Gwyneth Palltrow no tiene tetas...)
Ostie (ya saben..) Berasategui non plus!!(Ostias.... Berasatagui ha perdido peso, no?)
oui afranchuté, berasategui va a donar su grasse sobrant pour que la madame aumente su delantega.
Me c'est portant vrai, ya me paresoi a moi !!! Mersi beau cul !!!( Cher incroyable mais vrai (Hulk Hogan? C'est vous?) votre imitation fait illusion, bravo! Qu'est-ce qu'on se marre à rien foutre au bureau quand le chef ( qui n'écrit pas ses rapports) n'est pas là !!!!)
Lo de los libros de celebrities inglesas que escriben sobre recetas españolas no tiene perdón. En uno de Jamie Oliver leí que la Spanish Tortilla (tortilla de patatas) la acaba en el grill del horno en vez de darle la vuelta. Y le ponen chorizo a la mayoría de las recetas españolas. Así que si esto hacen con las recetas de España, fíate de las recetas de otros países.
Aunque a veces.....
Jean Baudrillard :La sociedad de consumo. Sus mitos, sus estructuras (1970). Ed. Siglo XXI, Madrid, 2009El espejo de la producción (1973). Ed. Gedisa, España, 2002Cultura y Simulacro (1978). Editorial Kairos, Barcelona, 2007etc...etc...etc.....
http://www.fundacionleticiacastillejo.org/tienda/articulos/Libro-recetas-solidarias-1.htmlEste libro no solo lo ha escrito un cocinero famoso, lo han escrito más de 150 por una causa solidaria.Gracias.
Estas cosas han pasado siempre. Lo que no entiendo es cómo las celebrities yankees pueden de verdad creer que pueden engañar al personal con sus dotes como escritor. No lo entiendo, porque al final la verdad siempre se descubre. http://unmundocultura.blogspot.com.es/2012/03/grinzing-la-viena-mas-pintoresca.html
Muy interesante Mikel. La verdad es que estoy plenamente de acuerdo con todo lo que dice Guitián. Los chefs son expertos, y en su mayor parte fabulosos, en preparar recetas, pero no tienen por qué tener las dotes literarias o de comunicación que hacen falta para escribir un libro. Es lo mismo que si los escritores se metiesen de lleno a regentar la cocina de un restaurante, que por mucho que les guste cocinar, con toda probabilidad fracasarían. Y hacen bien en rodearse de gente profesional que les ayude a elaborar textos adecuados, fotografías más atrayentes de sus platos, que les ayuden a comercializar su libro. Sinceramente, creo que seríamos ingenuos si pensásemos que tal o cual cocinero se ha pegado el trabajón de la realización íntegra de su libro. Y sobre los libros de los famosos... pues que quieres que te diga, que no me interesan lo escriban ello o no. Como un famoso refrán nos dice: "zapatero a tus zapatos"
Muy interesante su artículo, Sr. Iturriaga. Me ha encantado leerlo y le agradezco que se haya dedicado a preguntar e intentar averiguar otros casos más cercanos a la insoportablemente perfecta Gwyneth Paltrow.
Hola, desde mi caso particular os puedo comentar que los libros escritos por Alain Ducasse, en concreto la grande enciclopedia "Le Grand Livre de cuisine d'Alain Ducasse" los hace el personalmente. Precisamente yo soy el unico espanol que colaboro en un de ellos el del Tour du Monde donde tengo 16 recetas y una biografia mia. http://albertboronatmiro.blogspot.fr/
Me parece muy interesante el artículo. Es lógico que en algunos casos los famosos que quieran escribir un libro de cocina se dejen asesorar por personas expertas. Por ejemplo, tú mismo Mikel, si hubieras contado con algún tipo de ayuda experta, el índice de tu libro no sería tan horriblemente malo.
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