Cremosidad asegurada
Cremosidad asegurada.

Lentejas rojas guisadas estilo satay

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Estas lentejas sin hollejo se preparan muy rápidamente y no necesitan remojo. Potencia el color que pierden durante la cocción con ingredientes como tomate o calabaza y remata con una cremosa salsa de cacahuete.

Originaria de India, la lenteja roja es uno de los ingredientes fundamentales de este país, siendo el dal la receta reina que la incorpora. En realidad, la palabra dal se utiliza para designar a esta legumbre en el idioma local, con lo que podemos tener dal de diferentes tipos de lentejas. La variedad roja es de esos ingredientes que da dolores de cabeza a muchos porque se deshace fácilmente y el resultado del plato final se parece más a un puré que al plato de lentejas al que estamos acostumbrados. Tanta frustración tiene una solución sencilla: aceptar a la lenteja roja tal y como es. Y es que, esta rica y nutritiva legumbre, viene partida y sin piel. Esto hará que se deshaga fácilmente si no calculamos bien el tiempo de cocción y, además, la hervimos con un fuego vigoroso.

Más ventajas: no necesita remojo y media hora de cocción a fuego lento y diez minutos de reposo son más que suficientes para que nuestra amiga quede cocida y mantenga una forma digna. Otro dato importante para tener en cuenta y que no decepcione es que con la cocción la lenteja roja va perdiendo su color y adquiere un tono más amarillento. Aún así, puedes potenciar el color final del plato utilizando ingredientes rojos y anaranjados, como tomate, calabaza, zanahorias, boniato, curry o pimentón.

Por otro lado, el hecho de que venga sin piel tiene una gran ventaja para quienes les cuesta digerir legumbres, ya que al prescindir de ella eliminamos gran parte de los componentes que causan gases. La salsa satay es originaria de la cocina asiática y se utiliza en China, Indonesia y Malasia. Se puede conseguir en supermercados orientales, pero también la puedes hacer en casa porque ahora que ingredientes como la mantequilla de cacahuete, la crema de coco o la salsa de soja están disponibles cada vez en más supermercados.

Si no eres de sabores muy exóticos o tienes alergia a los frutos secos, puedes prescindir de la salsa satay: el guiso de lentejas, ya de por sí, está delicioso. Un apunte: la crema de coco -también la llaman en muchos sitios “leche de coco” se utiliza para cocinar. La suelen vender en latas o bricks pequeños y es muy espesa (no la confundas con el agua de coco líquida que venden como bebida).

Dificultad

Picar esto, mezclar aquello y hacer chup-chup.

Ingredientes

Para 4-6 personas

  • 400 g de calabaza
  • 400 g de tomate triturado natural
  • 150 g de lenteja roja
  • 30 g de cacahuetes tostados al natural
  • 3-4 puñados de espinacas frescas
  • 2 cebollas medianas
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • 2 chiles rojo
  • Un trozo de unos 5 cm de raíz de jengibre
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de postre de curry en polvo
  • 1 cucharada de postre de jengibre en polvo
  • 1,5 l de agua o caldo vegetal
  • Sal
  • Pimienta

Para la salsa satay

  • 100 g de mantequilla de cacahuete
  • 4 cucharadas soperas de salsa de soja
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 150 ml de crema o leche de coco
  • El zumo de 2 limas
  • Opcional: gajos de lima y cilantro para servir

Preparación

  1. Empezar preparando todos los ingredientes. Para ello, pelar la calabaza y cortarla a cubos de unos 2 cm x 2 cm. Pelar y picar las cebollas y las zanahorias. Pelar los ajos y majarlos. Retirar las semillas al chile y picarlo. Hacer zumo con las dos limas y rallar el jengibre.
  2. Calentar el aceite de oliva a fuego medio-bajo en una olla amplia de fondo grueso. Sofreír la cebolla y cuando empiece a estar transparente (no se tiene que dorar), añadir los ajos. Remover, dejar que el ajo desprenda su aroma durante un minuto y añadir el jengibre (rallado y en polvo), el curry y el chile rojo. Remover bien y sofreír otro minuto más o menos.
  3. Incorporar la calabaza, la zanahoria, el tomate triturado, las lentejas y el agua (o caldo vegetal). Subir el fuego y llevar a ebullición con la olla tapada. En cuanto empiece a hervir bajar el fuego para que hierva a fuego lento unos 30 minutos.
  4. Mientras, preparar la salsa satay mezclando todos los ingredientes en un bol y removiendo para que queden bien mezclados.
  5. Cuando la calabaza esté tierna, añadir la salsa satay, remover bien y apagar el fuego. Para que tenga una consistencia un poco más cremosa, sacar dos o tres cucharones del guiso y triturar con una batidora de mano o de vaso. Incorporar el puré de nuevo a la olla y remover bien.
  6. Añadir las espinacas y remover para que se cuezan con el calor residual. Probar y salpimentar si hace falta. Servir caliente con unos cacahuetes y, si se quiere, cilantro picado por encima y un chorrito de zumo de lima.

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