No es rusa pero está deliciosa
No es rusa pero está deliciosa.

Ensaladilla japonesa

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La clásica ensaladilla rusa también tiene su versión oriental, con jamón en lugar de atún o bonito, su clásica mayonesa dulce y trozos de pepino para refrescar el conjunto. El resultado es adictivo.

Cuando en un bareto de Kioto -de esos que llaman izakaya- el traductor del móvil descifró que entre los entrantes para compartir había ensaladilla en el menú, aluciné en colores. La llamaban ensalada de patata y mayonesa, concretamente de la mayonesa japonesa Kewpie -la del bebé-, ligeramente amarilla, que es totalmente adictiva (la podéis comprar online o en un montón de supermercados asiáticos). Tuve que repetir: era cremosa y sorprendente, el jamón ahumado le daba un toque espectacular y de repente encontrarse con un trozo crujiente de pepino fresco cambiaba todos los patrones que hasta ahora había tenido de la ensaladilla. No llevaba ningún encurtido ni vinagre, pero sí la obligatoria patata, huevo duro y hasta un poco de zanahoria.

¿Cómo llegaría la ensalada de patata y mahonesa -esa puesta de moda por Olivier pero ya popularmente conocida años atrás en Francia- a conquistar a la gastronomía nipona? Lo que está claro es que hay vida más allá del sushi y del ramen aunque nos pueda parecer sorprendente, y estos platos de “cocina de mamá” son tremendamente habituales en el día a día de los japoneses.

Los japoneses la llaman “Poteto sarada” (ポテトサラダ) y, para ponerle un nombre guay que suene a samurai del país del sol naciente, la incluyeron en la categoría de Yôshoku -comida occidental introducida en la cocina tradicional japonesa-, en contraposición al estilo Washoku.

La comen a todas horas y es un protagonista indiscutible en las cajas bento, nuestra versión de la tartera a la que dan cien mil vueltas, donde todo es fresco, está separado y ordenadito; además de disponible en cualquier estación de metro o supermercado, con calidades más que aceptables. ¿Cuáles son las diferencias entre la nuestra y la suya? La verdad sea dicha: poco. Pero el atún o las gambas desaparecen y el jamón ahumado la convierte en algo digno de probar. Con palillos, claro.

Dificultad

La misma que hacer nuestra ensaladilla rusa.

Ingredientes

Para 2 personas

  • 2 patatas grandes
  • 1 zanahoria mediana
  • 2 huevos
  • ¼ de pepino
  • 100 g de jamón o bacon ahumado
  • Sal
  • Pimienta negra
  • cebollino
  • 6 cucharadas de mayonesa japonesa tipo Kewpie

Para hacer la mayonesa japonesa casera (si se quiere)

  • 1 yema de huevo
  • ½ cucharadita de mostaza de Dijon
  • 200 ml de aceite de girasol
  • ½ cucharadita de sal
  • Una pizca de azúcar
  • 1 cucharada vinagre de arroz
  • ½ cucharadita de zumo de limón
  • 5 gotas de salsa de soja
  • ¼ de cucharadita de ajinomoto (glutamato monosódico) opcional

Preparación

  1. Lavar y cocer las patatas y la zanahoria en abundante agua con sal. Pelarlas y cortarlas en cuadraditos pequeños, machacar luego con el tenedor.
  2. Cocer los huevos durante 10 minutos, enfriar, pelar y picar.
  3. Cortar el pepino en rodajas finas y luego cada rodaja en cuatro cuartos.
  4. Mezclar las patatas machacadas con la zanahoria, el pepino, el jamón o bacon picado, la sal, la pimienta negra y el cebollino picado.
  5. Montar la mayonesa emulsionando la yema de huevo con el aceite y todo el resto de condimentos (o usar mayonesa comprada). Mezclar todo muy bien: tiene que quedar una textura compacta, no con demasiada mayonesa. Reposar en la nevera un par de horas y servir.

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